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6000829000 



n 



DULOGO DE Li lENGDA. 



APENDIZE. 



•Lector éHentut et im§eM kie tum veterrm, tum reeen- 
ticnm, supra miilia errontm expiscabUur. Suni hic sublata, 
fnm frutira erant, pram multa correcta: plurima adducta ne- 
eessaria: ac dcmum qua eoiiapsa, et proprijs sedibus erant ex- 
pulsa, restituuntur.n Brozense. 

«Cuando me pongo á escribir en Castellano, no es mi in- 
•tentó coníonnarme con el latía, sino explicar el conzepto de mi 
••Animo, de tal manera, qne si fuese posible, cualquier persona, 
•que entienda el Castellano, alcanze lo que quiero dezir.»— 
Páj. 96. 



DULOG» DE U LENGUA 



PUBUCADO POB PRIMERA VKZ EL ifíO DE n: 

Ahora icimpccwi conloniM al MS. de ti BibUotKi Nui 



R Apéndiee va una Carta dk A. VA[.i>t:tí. 



aoliduQ oapLcDÜam perÜD^tnl 




MADRID: AMO DE 1860. 
Imprenta de J. Martin Alegría. 

Pudo del ObFllKo, dúid. a, |ChiinbetJ|. 



/4 



^^'- /■ ^f- 



Para que yo publicase loe 
Orijenes, no hubo ma$ 
motivo, que haber venido 
de Aragón, entre otroe 
Libros^ el Diá\ogo de lan 
Lenguas. Cuando llega- 
ron á casa de Don Blas 
Antonio Nasarre, casiwil- 
mente aserté á ir á verle. 
Eché lainano alDiHofs^. 
Páseme á leerle: me pa- 
rezieron bien algunas ti" 
neas: le pedi prestado: 
me lo llevé, para leerle, 
con lizentia de su duéf^. 
Luego le dije , lo bien gú« 
me parézia; i que era dig- 
no déla péíbliea luz. Oyólo 
con gusto, i se lo restituí 
impreso, añadiendo ocho 
TrcUadillas mas. » 

Esto dijo Don Gregorio MayánB, el aQo de 1737, 
en la Conversazion que tuvo condiga, ó con Don 
Plázido Veranio. acerca de haber publicado por 
vez primera, en el mismo año, el Diálogo, 
ahora reimpreso , con arralo al iónico Manus- 



VI 



crilo que de él conozco, i que perteneze á la 
Biblioteca Nazional de Madrid. 

Haze años, que confronté con ese Manuscrito, 
lo que imprimió el Sr. Mayáns, en la persuasión 
de que era su mismo orijinal. Pero el año de 
1856, con motivo de haber leido un Libro nuevo, 
que voi á menzionár, dudé sobre esto, i con 
fecha del 30 l.**m. , diriji esta esquela á Don 
Franzisco Bermudez, empleado de la Biblioteca. 

«En la Historia de la Literatura Española, 
«escrita en inglés por Ticknor, i traduzida á 
«nuestra Lengua, en el t. 2.<* páj. 512, en ano- 
«tazión de los Traductores al Gap. V., Nota 42, 
«hablando del Diálogo de la Lengua, de D. Juan 
«de Valdés, se dize: «El ejemplar de Londres, 
«mas antiguo qus los dos, que se conservan en 
«nuestra Biblioteca Nazional, » etc. 

«Desearla, queme hiziese ud. el favor, de 
«poner á continuazion, si es uno, á son dos los 
«Manuscritos, que del dicho Diálogo se conser- 
« van en esa Biblioteca; i desde cuando se rejistró 
«en el Indize, bajo el nombre de Juan de Valdés. 

«Pide á ud. ambas notizias, por interés lite- 
«rario, s. a. s., etc. L. U.» — 

La Bespuesta del Sr. 6. dize literalmente. 

«Sr. D.... Los Indizes, en la Seczion de Ma- 
«nuscrito», no datan mas, que desde los años 
«1824, al 25, después de mudada la Biblioteca 
«al local que hoi ocupa, i en ellos no consta 
« mas, que un ejemplar del Diálogo de las Len- 
guas, atribuido d Valdés, con la referenzia X. — 



vu 

«236.»— s. s. i a. Franzisco Benmudez de Soto- 
«mayór. » 

Efita respuesta me confirmó en mi persuasión 
primera, de suerte, que ahora no tengo duda, 
de que en la Biblioteca Nazional solo existe un 
manuscrito del Diálogo , i es el que vi , i con- 
fronté haze años, con la publicazion de D. Gre- 
gorio. 

En cuanto al MS. de Londres, los mismos 
anotadores rectificándose, en seguida, aseguran 
allí , que lejos de ser mas antiguo, es Copia del 
de Madrid. I asi es; i aun debe ser la Copia, que 
sacó, ó hizo sacar D. Gregorio Mayáns,pue8el 
Museo Británico le adquirió, entre los libros, 
que compró, de los que le pertenezieron. 

Guando se publicó primeramente el Diálogo 
faltaba ya, según se dize, laquedebia ser en el 
MS. hoja 83, donde comienza el cuento del 
Conde de Ureña; i ahora le falta además, la que 
era hoja 79, como lo advierto en la Nota 787, 
p^ina 150. 

£1 que examine con detenimiento el Diálogo, 
conozerá, que su reimpresión no es un mero 
QCium agere. No atribuyo neziamente á D. Gre- 
gorio Mayáns, falta de sufizienzia , mas pienso, 
que le faltó ahinco, ó atenzion, al publicar los 
Oríjen£s. Tomando al pie de la letra lo que él 
mismo dijo á Veranio, los imprimió con zierta 
premura, por el gusto de presentar á D.. Blas Na- 
sarre, en letras de molde, el mismo MS. que le 
restituía. 



VIH 

Sin repetir ahora todos los desatinos que des- 
luzen este Diálogo en la primera impresión, 
para muestra de los mas torpes, permítaseme 
recordar las Notas 734, 760, 762, 773, 817,843, 
847, 867 : i para muestra, de que no son esos, 
los únicos, acúdase á las pajinas 188*89, donde 
se llama hablistán, al que Marineo Siculo con- 
zeptuaba, años después, magis ingenio quam 
doctrina fretus, (que es realmente lo que suele 
suzeder á todos los hablistanes], i á otras paji- 
nas ; i se conozerá que el MS. del Diálogo reque- 
ría nueva publicazion. Hasta en la hoja 78, que 
ahora falta, se echa de ver claramente , en dos 
parajes , descuido ó vizio de su editor. Se hizo, 
tal vez> una supresión en )a páj. 151 por mo- 
tivo relijioso, ó político, i en la 152 no se notó, 
ó que era prezisa una correczion, ó advertir la 
que no tehia el MS.: pues sus dos renglones 
últimos, me pareze dirían en el MS. « Cuanto á 
las palabras, si tengo de dezir honrra, no digo 
sino provecho; i si sortija en el dedo, digo 
anillo. D 1 si'^esta correczion es mala, hai que su- 
poner otra, porque la incorreczion, ahí, en lo im- 
preso por Mayáns, salta á la vista. Lo mismo 
suzede en la páj. 123, donde Valdés escribiría 
Imdere, no cotdere. I no se crea, que la numera- 
zion de las Notas señala todas las variantes con 
que el impreso del año 1737 altera el MS., por- 
que, aparte de haber embebido, bastantes vezes, 
tres ó mas vanantes, bajo un solo Número; 
otras dejo por notar, que observará quien con- 



IX 



fronte éste, 'oou;< el monzionado impruo. For 
ejemplo, en la que se lee en la péj. 163 , áaoáñ 
dize de marte, M. puso, de manera. Asi hm 
otras. I, como todas jeneralmente son desazer* 
tadas, noto siempre las que, á mi juizio, no lo 
son. Las variantes qm lastiman, en sierto modo, 
son las que me parezen ofensiyaa al Autor del 
Diédogo, aunque no intenzionalmente*. tal es, por 
ejemplo , la 342. La elipsis, allí , no solo es de 
castiza eleganzia, sino muy significativa: i Ma* 
yáns añadiendo guardáis, desencajó la res- 
puesta que^dá Valdés, á lo que observa T.; i 
manifestó desconozer su sentido. 

Al publicar el Sr. M. el Manuscrito, de una ma- 
nera tan lizenzioisa, probó lo que sienta Valdés, 
de que mudar costwnbres, es á par de míueríe, 
pues, por costumbre inmemorial, entre nosotroe^ 
no se tiene fidelidad, al imprimir los Escritoa de 
aquellos á quienes ya no podemos ccmsultar. Hoi 
mismo , se están imprimiendo en España obras 
de antepasados Autores Españoles, sin atender á 
sus mejores Orijenes, i sin rdproduzir sus edizio- 
nes jenuinas, i alterándolas, ó desalmándolas 
con la mayor frialdad. L6 cual se nota, en fé de 
sentida afízión á lo que de bueno i iitil contienen 
los Escritos, i Obras zitadas, i no en desprezio de 
de sus modernos publioadores : porque , en este 
punto, me atengo á la paj. 169 de este Diálogo, 
que apruebo en un todo. 

He procurado presentar aquí una copia Días 
fiel del Manuscrito f que la publicada por Mayáiit, 



sin variar, ó alterar otra cosa, que la ortografía i 
puntuazion, donde, ámi parezér^ erai ridiculo con- 
servar las del orijinal; que es manifiesta copia 
de copia, i de no experta mano. I todavía, dejo 
adrede sobrados vestijios de la pianera del Ma- 
nuscrito. Se verán por ejemplo, em&tar, com6t- 
dar,. i otras vozes, intactas. I, en algunas partes, 
como en la páj. 97, donde hubiera por mi gustó; 
correjido al MS. i á su Publicadór, me atengo á 
la obligazion de transcribir fielmente. Asi en la 
paj. 190 r. 9 pude poner ha de tomar,., hadede- 
jar: i en la páj. 196 pude también correjir el r. 
primero, i me abstuve. 

El estado del Manuscrito (sin contar su falta 
capital de dos hojas , i la omisión , probable en 
la páj 204), haze mui deseable otro mejor tras- 
lado. Si se descubriese, i se me quisiera mostrár> 
conzediéndome copia; le imprimiría de nuevo. 
Los defectos, son muchos, i de todas clases. No 
me detengo á enumerarlos, porque fuera proliji- 
dad innezesaria, asi para quien haya visto, ó 
examine, el tal Manuscrito, como para el que no 
le haya visto. 

Es preferible dezir algo, azerca del que pode- 
mos apellidar Autor , i azerca del contenido del 
Diálogo. 

Haze diez años, que en la Advertenzia prefija- 
da á los dos Diálogos, que reimprimí bajo el nom- 
bre de Juan de Valdés, senté, entre otras, la es- 
pezie, de que ambos á dos los hermsuios Alfonso 
i Juan de Valdés, naturales de Cuenca, fueron 



XI 

hijos de ua rico é independiente Caballero , Re* 
jidor perpetuo de aquella ziudad , llamado Don 
Hernando de Vaidés, 

I zinco años después, al publicar, por vez pri- 
mera, en Castellano las CX- CoNsmERAziONBs de 
Juan de Valdés, adelantando un poco mas la es- 
jpezie misma, apunté: que fueron hermanos jeme- 
Jos, i tan parezidos entre si , [que muchos no los 
sabian, ó podian distinguir. Estatura, rostro, 
maneras, voz; todo era idéntico en sus cuerpos: 
é idéntica era también en ellos la parte mental, 
i moral. Apoyé mi conjetura, con el testimonio, 
para mi irrecusable, délas Cartas de Erasmo, i 
Sepúlveda; i añadí, que de esta identidad corpo- 
ral, i mental^ en ambos hermanos , corroborada 
por la semejanza que tienen sus escritos; resultó 
después, que casi todos, de dos personas, hizie- 
sen una, ó atribuyesen á un hermano, lo del 
otro, conñmdidos, no solo por la dicha semejan- 
za corporal, i mental, »nó por la igualdad de su- 
zesos, amistades, i fortunas, i aun jénero de vi- 
da de ambos hermanos. 

Pues ahora, el DiAlooo presente, i la notable 
Carta de Alfonso de Valdés; agregada, i segrega- 
da á la vez, en el Apémdize; contienen varias no- 
tizias confirmatorias de esa fraternal homojenei- 
dád: pero, al mismo tiempo, pareze, quedan 
mayor liiz, para distinguir entre los escritos, que 
llevan el nombre de Valdés, cuál de los herma- 
nos^ le formó prinzipalmente. 

En el siglo pasado, asi Mayáns, como Nasarre, 



XIÍ 

los Martes, i otros humanistas; no se detuvieron 
en distinguir entre los dos hermanos. I digo, 
que no se detuvieron, porque si hubieran reccHV 
dado las notizias , que de ambos tenian , en las 
obras de Pedro Mártir de Angleria, Erasmo, Se- 
púlveda, i otros; habrían naturalmente diluzida- 

• 

do este punto. Es verdad también, que por no 
lidiar con clérigos, jesuítas, e inquisidores, pu- 
dieron huir la investigazion, ó á, lo menos callar- 
la. Por cualquier motivo que sea, nada dijeron; 
pero es mui verosímil', que teniendo en la me- 
moria la idea, de que hubo un Secretario de Gar- 
los V. llamado Valdés , á este atribuyeron todas 
las obras de ambos hermanos. 

Mas, luego, en el año de 1804, D. Casiano Pe- 
ilizér, en su Tratado histórico, sobre el orijen i 
progresos, de la Comedia, i del Histrionismo en 
España, los distinguió ya, dii2Í6ndo: «El autor 
»del Dialogo de las Lenguas, (que dñtiendo ser 
» Alonso de Valdés, natural de Cuenca, diszípulo 
•de Pedro Mártir de Anglería, entre cuyas cartas 
»se leen algunas suyas de elegante estilo, que 
n siguió muchos años la Corte del Emperador, i 
nfué hermano del desgraziado Juan de Valdés, 
nque en Ñapóles dio bieh en qué entender á la 
wRelijion) » etc. 

Don Casiano fué Ofízial de la Real Biblioteca 
de S. M. (hoi Biblioteca Nazional), i como tal, 
pudo ver el Diálogo MS.: pero infiero, que no le 
vio, ó prefirió el impreso, cuando le intitula el 
Diálogo de las Lenguas, I también en el indize 



XV 

el Rey. — AlphansusV<Ude$ius,* káem&B prezede 
á los Documentos an Preámbulo, obra, á mi pfr- 
roEér, de A. Valdés, que comienza: Pió Lectorio 
Cwn nuper Romana Curia, eiusqw mmwnw Jfi»- 
narcha Clemens Septimus Pont. Max. nonnuUm 
emtsertt monitoria^ Bulhsque (ul vocant) ip$o 
Oeeanoiumidioresperhorrendianalhematis, et attitr' 
nae maledictionis fquibus fulminibus univénum 
terrttare solent): etc. Es, pues, este libro, junto 
con las cartas, que del mismo Alfonso de Valdés 
se conservan, entre las de Pedro Mártir de Añ- 
gleria, Erasmo, Sepúlveda, i otros: una prueba 
manifiesta, de las muchas, i varias ocupaziones 
perentorias, que el cargo de Secretario Ordinario 
del Emperadck* le imponían. 

Ahora, dígase: ^uede ser, esta persona ata* 
reada, el mismo desocupado Cortesano, que se 
lamenta con sentido recuerdo, ahí en la paj. 181 
de haber desperdiziado diez afios, i los mejores 
de su vida, que anduvo por Palázios i Cortes; en 
leer solamente, los mentirosos libros de la sen- 
sual literatura caballeresca? 

Juan de Valdés, por el contrario, pudo mui 
bien ser ese arrepentido Cortesano: pues única- 
mente acompañando á su hermano, siguió la 
Corte del Emperador: i no tuvo otro cargo de 
Corte que el de camarero de Adriano VI, mien-.. 
tras vagó, como él significa ahí, por los Palacios 
i Cortes. El infeliz suczesór de León X, en su 
breve Pontificado, no ocuparía, de seguro, las 
horas de Valdés, en otra cosa, que en hazérsélas 



XVI 

paafiír en '8u& aA^C4m^9&« oprno uq» tiel, i ^fni- 
gfíiilQ guardia: i el G«2n9refip, en ^uellafi^ salas, 
por evitar los: ruiues entretenimiento^ del porte- 
9m> intrigante i ü^pnj^o; gastó aquellos mo^ 
atk la lectura de a^iellos libros. En Us ante- 
,«taiaras pontifizia^ huMeran sido sospechosos 
oliRQS liJbros. Así puede ser Mi quien «tui, ^ Ur 
manta. -c 

>:.A4emás, elValdésinterloeatór en el Diálogo, 
«B.coñozidamente el mismo, que compuso el de 
Mercurio i Carón; i éste, es obra de quien no 
eimezia personalmente/ ni habia hablado al Em* 
parador. I que un Secretario Ordinario^ €^> re- 
freindó, por años, la firma imperial en Documen- 
tos de importanzia, rque siguió, ea su QV^Qter 
•ofiEial, al Monarca, lo: menqs hasta la.Diet» de 
Ratisl^nadel año 1^32, no le oonosiese» ^i ie hu- 
biese hablado en sU vida; . e$, para mi, (^psa i^n 
exiremo dificultosa. . , 

. Podríaü ámpHartse ^ta^ ^bflervazion^^^ L^ña- 
dÍ9 otras también. Pero omitiendo para abreviar, 
consideraziones particulares, ma^eñir^.^ ^^W' 
ner la manera conqiii#, ^mi ver, se forifmxon 
todos los que tengo por MBaritos Valdesimos^ i 
despiues, volviendo á presentar al lector los dp^ 
hermanos, bí indiqár el carácter de aml;>pB en la 
sola persona de Jnan, concluiré con notar algu* 
nos pormenores del Diálogo db ia Lenqua, acla- 
ratorios de su autentizid^d, i diré lo que ocurre 
aiterea del Af éNpi^s, i motivos de su adjzión. 
Pi«S0O, que fuem de las Curtas, que separada- 



te escribiesen Alfonso, i Juan de Valdés, iexzop- 
tuados los Papeles i Escritos ofíziales, que el 
primero tenia que componer, i ordenar, en ra- 
zón á su destino; todas las demás obras de 
ambos, las formó i preparó para la prensa, Juan 
de Yaldés. 

Se trató, por ejemplo, de comparar, ^n el 
asunto del Desafio, la conducta de Garlos V jus- 
tificada, i la de Franzisco I: i encargado en la 
Corte Alfonso de Valdés, de buscar sujeto de ca- 
pazidád para el caso, ó quizá, habiéndoselo de- 
signado: confió la comisión, con los Apuntes 
nezesários, á su hermano Juan: i éste formó el 
Diálogo de Mercurio i Carón, en el que con in- 
jeniosa fíczión, una deidad pagana, i uno de los 
Dii luccrii defiende el acto militar i caballeresco 
que á un cristiano debe siempre repugnar; i en- 
treteje con maravillosa naturalidad el desafío, i 
perpetua lucha, que traen continuamente, entre 
si, el Esfuerzo de la virtud, i el Poder del vizio, 
en los ánimos de los hombres, [Mat. xi. 12J. La 
supresión que hizo Mayáns, i he restituido, en la 
páj. 137 es uno de los pasos, que unen, entre 
varios otros, el presente Diálogo, con el de Mer- 
curio i Carón. 

Tratóse también de justificar, poco antes, ó 
por aquel tiempo (1527), la Entrada á viva fuerza, 
del Ejérzito Imperial en Roma; i en este caso, si 
entendemos literalmente, como se debe, la Car- 
ta, que va en el Apéndize, el Diálogo de Lac- 
TANZiO» I EL Arzediano, le compuso Alfonso de 

3 



XVllI 

Valdés. Pero, en ella, simplemente afirma al Nun*- 
zio Gastiglione: que es Autor del Diálogo: i que está 
pronto á sostener i defender la verdad de su 
contenido. Mas, no dize, ni era nezesario, ni 
convenible, dijese: que ocupado continuamente 
en los negozios de Secretario del Emperador, 
confió en Borrador el Diálogo, al que era el ani- 
m(B dimidium sucb; al que sabia, i pensaba como 
él; al que viviendo, i conversando con él, á to- 
das horas, era otro él, en todo; á su hermano 
Juan de Valdés. A. mi, á lo menos, me pareze, 
por el libro que antes zité, impreso en Alcalá el 
ano 1527 en casa de Miguel Egula, que acredita 
las ocupaciones graves, i premurosas de Alfonso; 
i por la Carta de Erasmo á Juan de Valdés, que 
traduziré en seguida, integra, i en cuanto pueda 
literal; que también Juan de Valdés, i no Al- 
fonso, preparó, i limó, i copió en varias copias, i 
aun para imprimirse, el Diálogo de Lactanzio i 
el Árzediano, En todo el Diálogo se echa de ver 
la tranquila i sosegada revisión, del hombre 
quieto en su estudio; i ninguna señal de manco 
estilo, i razonamientos apresurados, nos descubre 
al hombre sumerjido €n el laberinto de los va- 
rios negozios políticos, en que se mezcló cnton- 
zes el Secretario de Carlos V. — Ahora; he aquí 
la Carta de Emsmo, que anunzié [Véase Eras- 
mi Op. t. III. Pars. 2.» Edit. Lugd. Bat. 1703, 
1165-66. Epist,MXXXJ: 



Erasmo á Ju\n de Valdés. 

Cuanto senti, mi querido Valdés, al conozer, 
que te aquejaba un tan gran trabajo, i peligro;' otro 
tanto fué grande mi contento , al saber, por tu 
carta, que habías escapado salvo de este naufrajio, 
i te hallabas ya en puerto seguro. Mucho siento ver 
á vuestra España aflijida con tantos males. ¡ Ojalá 
Dios vuelva alguna vez los ánimos de los Monar^ 
cas, al amor de la Paz! No te apures, mi querido 
joven, ni me eoípliques las escusas de tu suczesivo 
silenzio. Quede sentado esto entre nosotros: Cuenta 
siempre por carta para ti, ¡a que yo escriba á tu 
liermano; i su Respuesta, la contaré yo también 
siempre, como carta tuya: pues, para mi, no solo 
sois jemelos, sino que os conzeptúo por una sola 
persona , mas 6ten que por dos cuerpos. 

Que una car(e;a [espistoliumj tan á la tijera es- 
crita cual ésa mia, la tengas como una de tusprin- 
zipales joyas literarias; lo aprezio yo de suerte, 
mi querido Juan , que á mi vez, custodiaré, en lo 
mas intimo del corazón, durante mi vida, con gran 
aprezio , la memoria de ánimo tan amigable, i 
candoroso para conmigo. Pues no puede menos de 
serme gratísimo, el que haya en España tantos 
buenos, que cordialmente me quieran. I, por otra 
parte, me dá pena, el que en un País tan privi- 
lejiado , amuchigüen tantos nidales de malvadísi- 
mos tábanoé, que no solo á mi, sino á los que bien 
quiero, acarreen molestias tan enojosas: i siento, 
vuestros percanzes casi mas que los mios. 



XX 

Congratúlot)ie , de corazón, contigo, i con 
cientos españoles se te parezen ; porque veo, que 
consagráis todos vuestros conatos i estudios, á que 
la cultura de las Letras, coadyuve á promover 
siempre la sinzeridad de la piedad Cristiana, i se 
aune con ella: lo cual, no se ha hecho, hasta 
ahora, por muchos, entre los italianos. ¿ Qué vakn 
la Ervdizioni Letras, si se apartan de la Piedad? 
Pásalo bien. Fecha en Basilea, á 21 de Marzo 
del año 1529. [En la carta orijinal están en 
griego las vozes, que ahí van con diversos ca- 
racteres. ] ^ 

Pues bien: cotejando las fechas, i recordando 
las varias ocupaziones urjentes de Alfonso de Val- 
dés, i las únicamente literarias de su hermano 
Juan; me pareze mostrarse clara, una relazion, i 
eslabonamiento, entre la publicazion del prezitado 
Libro latino, impreso por Miguel de Eguia en Al- 
calá; la composizion i copias esparzidas del Diá- 
logo de Lactánzio i el Arzediano; la carta de Al- 
fonso de Valdés al Gastiglione; (véase el Apén- 
dizQ) la Respuesta de éste; la Carta de Erasmo 
á Juan de Valdés; i la forzosa partida de éste 
á Ñapóles. — 

Me pareze, por eso, que Juan de Valdés, tuvo 
la parte , que dejo indicada , en la ordenazion, 
ó recomposizion del Diálogo de Lactánzio i el 
Arzediano, que orijinalmente formó su her- 
mano: i que temiendo, ambos á dos, que la 
persecuzion de Roma , se mostrase primero con- 
tra Juan, que era un mero estante en Corte, 



XXI 

sil) puesto de cuenta en ella ; determinaron se- 
pararse, de nuevo, marchando, ó huyendo 
Juan, á Ñapóles, en Febrero del año de 1529. 
I pienso, que se tuvo asi, por bastante asegu- 
rado , porque ya el 7 de ese mismo mes, habia 
muerto en Toledo el Nunzio Gastiglione , única 
persona, que por interés de ofizio i Dignidad, 
podia perseguir á los dos hermanos. 

De los mismos Diálogos de Mercurio i Carón, 
i Laciánzio i el Arzediano, se pudieran zitar 
pasos, en apoyo de lo expuesto; pero las zitas 
prolongarían demasiado estas advertenzias de 
suyo bastante prolijas. — 

No debo con todo omitir , que esos dos Diálo- 
gos, son, á mi parczer, las (ios únicas obras^ pre- 
paradas para el público, por común parte i~ 
acuerdo de ambos hermanos, en el tiempo i 
zircunstanzias menzionados. 

Después, acojido Juan de Valdés á Ñapóles, 
entregóse, de veras , al estudio , i con todo em- 
peño , al de la Biblia , i al mejoramiento inte- 
lectual i moral de si propio : mas no de una ma- 
nera aislada, ó pervertida i claustral. Quería, 
que sus amigos, i luego, si era posible, su Pa- 
tria, i los cristianos en jeneral ; fuesen compar- 
tizipes de los frutos que produjesen, tales estu- 
dios, i mejoramiento. Llevado de esta idea, fre- 
cuentó el trato de los que se conformaban con 
ella; i estudiaba las palabras de sus conozidos, 
del modo mismo, que los libros; formando 
siempre, de todo, los continuos Apuntes, que le 



XXII 

parezian. £1 trato mas frecuente, con sus ami- 
gos, le tenia en su misma casa, dentro de la 
antigua Ñapóles; ó en una Quinta, ó Granja, 
suya, situada ázia Chiaja, ó la Mergellina, la 
cual describe, con melancolía en zierto modo 
agradable, el desventurado Bonfadio, en su 
carta al no menos perseguido Gamesecchi [Véa- 
se un pedazo de esta carta en el Ap. páj. 18 á las 
ex Consideraziones, imp. el año i 855. ] 

En esa Quinta, rezibia Juan de Valdés todos 
los Domingos, desde por la mañana, á unos 
cuantos sinzeros amigos; i juntos pasaban el en- 
tero dia, de esta manera: 

Después de almorzar, i disfrutar un rato del 
ambiente del jardín, i de la vista gratísima de 
aquella playa, .i azulada llanura del mar, donde, 
descollando, atraen los ojos Gapri, de un lado, 
la predilecta aislada mansión de Tiberio, i de 
otro Ischia, i Próchida; volvían á entrar en la 
casa, donde se leía aquella parte, ó porzion de la 
Biblia, que determinaba Valdés, i discurrían so- 
bre otros puntos que el mismo Valdés señalaba: 
hasta la hora de comer. I bien pueden ser las 
ex Consideraziones, puntos propuestos por él 
en 110 Domingos. 

Después, en las horas de la tarde, los amigos 
de Valdés, i no él, eran los dueños de la conver- 
sazion. Ellos señalaban el asunto; i él tenia que 
tratar la cuestión de su agrado, asi como ellos le 
hablan complazido, en consagrar la mañana, á 
la grave lectura del Libro del alma, ó materias 



XXUI 

análogas, como lo son las CX Consideraziones, 
[Dial. páj. 1-3]. 

Venida la noche, tomaba cada cual su caba- 
llo, i se volvían á la ziudad [Dial. páj. 200]. 

Estas reuniones dominicales, continuadas 
probablemente cuatro, ó zinco años, este seguido 
de estudiosos Cristianos^ este alternado cambio 
de promovedores, i asuntos de conversazion; i 
en sitio, i horas, i aun dias, á que daban realze, 
la belleza del campo, la grandeza del zielo, i los 
cambiantes, i sordo sonido del mar; fueron, si 
no me engaño, muí favorables al propósito do 
Valdés. I de estas reuniones tuvieron orijen sus 
obras verdaderamente santas: i en ellas solo se 
formaron, las que, como el presente Diálogo 
DE LA Lengua, mas fueron, habladas, que es- 
critas; i material preziso, para aquellas obras 
santas. 

Asi este Diálogo, es en realidad, lo que su 
nombre suena: es igual, en esto, al Diálogo del 
Alfabeto Cristiano; se habló primero, no se es- 
cribió: el interlocutor prinzipal, con pena suya, 
fué Juan de Valdés. El coloquio, según su cas- 
tiza gráfica expresión (páj. 200), fué para él, pan 
con dolor. 

Como queda dicho, el Diálogo, traslada úni- 
camente la conversazion de la tarde, la cual dis • 
ponían sus amigos, i no él, que por consentimien- 
to de todos, era solo dueño i arbitro, de la con- 
versazion i lectura, de por la mañana; mas creo, 
que con alguna propiedad, puedo apellidar á su 



XXIV 

asunto, material preziso, ó indispensable, para 
las obras santas de Valdés. 

Trataba él, entonzes, de ir formando en Cas- 
tellano traducziones, i comentos, de toda la Es- 
critura, i de los orijinales, ó por lo menos, de 
Partes de ella: i pareze cosa natural, que repasa- 
se ia memoria del estudio comparado con el la- 
tín, griego, hebreo é italiano, que tenia hecho de 
la Lengua Castellana y que, como suya nativa, 
habló primero, i conozió mejor; i que era la que 
habla de usar, en sus traducziones, i la que usa- 
ba en sus Apuntes. Porque, si bien la Gramática 
es una de las cosas primeras que se aprenden; 
siempre es una de las últimas que se entienden. 

A esto se añade, que el interlocutor italiano, 
que promovió el asunto del Diálogo, fué Marzio 
[Martio, según el MS]. Este, no pareze puede ser 
otro, que Marco Antonio Magno, amigo mui afec- 
tuoso de Juan de Valdés, i mui empeñado en sa- 
ber, á fondo, la lengua castellana, i en particu- 
lar, la intelijenzia, i fuerza comparativa de signi- 
ficazion, que Valdés la daba. Marzio queria tras- 
ladar al italiano los conzeptos de Valdés: coíno 
lo acreditó unos cuatro años después, traduzien- 
do el Alfabeto Cristiano (ahora quizá, único ori- 
jinal de tan preziada alhaja). ¿No era cosa natu- 
ral, que provocase el Diálogo? 

Lo expuesto, según pienso, con lo que luego 
añadiré, ofreze una soluzion fázil, á la única di- 
ficultad moral, arriba indicada, i que el mismo 
Diálogo, á primera vista presenta, contra haber- 



XXV 



le ordenado, i puesto en castellano Juan de 
Valdés. 

La dificultad consiste: en que las obras cono- 
zidamente suyas, á saber: el Alfabeto Cristiano 
((536), (aunque ésta, realmente, fué un coloquio 
ó conversazion, i no obra escrita), las Traduczio» 
nes Comentadas^ de la Epistola á los Romanos, i 
/. á los Corintios (1538), i las CX Considerazjones 
(obra, ó serie de reflexiones sueltas, hechas en 
pc/co mas de dos años); tienen, todas cuatro, un 
carácter de uniformidad, consistenzia, i pureza; 
i respiran, todas ellas, la misma humildad, mo- 
destia, i espíritu evanjélico. £1 estilo, en todas 
cuatro, i el orden del pensamiento, manifíes' 
tan un ánimo sereno, quieto, inquisitivo en gra- 
do sumo, aunque sometido siempre á la autori- 
dad de las Escrituras. Se vé, en ellas, al juizio, 
ó razón del Autor, guiado siempre por la Lei 
Rejia, de que nos habla el Apóstol Santiago; i 
vijilante siempre, sobre las pasiones, i afectos.' 
Nadahai, en ellas, que revele inconsiderazion, 
impazienzia: nada exijente, positivo, ó dogmáti- 
co. En el Diálogo del Alfabeto Cristiano, se trata 
de inculcar en el ánimo ;de Julia Gonzaga, tal 
pureza de intenzion i motivos; tal sacrifízip de 
honras mundanas; tal sufrimiento de injurias; i 
tal manera de mirar á Cristo en Dios; que se co- 
noze claramente, que la relijion de Juan de 
Valdés, esdezir, lo que verdaderamente es reli- 
jion propia^ en cada hombre, su relijionin terna; 
fué la relijion del Testamento Nuevo, en su mas 

4 



XXVI 

intenso sentido espintual: en un sentido, aun 
mas profundo, que el que pareze tenían los 
Apóstoles, antes de la Resurreczion i Aszension 
del Señor, ó durante su predicazion i permanen- 
zia corpórea en la tierra. I eso, llevó á Valdés á 
rezibir el prinzipio de la justifícazion por fé sola^ 
en una azepzion mas azendrada, i profunda, aun- 
que menos demostrativa, que la que le dio el 
mismo Lulero; i eso les enseñó á otros, á la ma- 
nera de su Señor, cuando hubo oreja, que te pres- 
tase áoir. 

¿Pudo, pues, el Autor de tales obras, el hom- 
bre en cuyo ánimo hablan encamado tan profun- 
dos, i con el cual se habian connaturalizado, los 
mas santos i sublimes prinzipios del Evanjelio; 
ser, al mismo tiempo, i con tal disposizion de 
su mente. Autor del Diálogo de la Lengua? 

Esta dificultad es de tal naturaleza, que el 
promovedor de ella, Benjamin B. Wiffen, im in- 
glés amigo mió, i justo apreziador de Juan de 
Valdés, se resuelve en creer, que el Autor del 
Diálogo dicho, no fué Juan, sino Alfonso de 
Valdés. 

Si se tratase de Obras i Escritos, i no de Ra- 
zones habladas, ó Respuestas obligadas; la dificul- 
tad me parezeria concluyente, i sin réplica, en 
cuanto á no poder, una misma persona, ser á un 
tiempo, sin gran hipocresía. Autor de obras tan 
heterojéneas. Pero, ya queda dicho, cual es el 
caso. 

Pues el Diálogo de la Lengua, solo pareze 



■ { 



XXVH 

ser un Sumario en clla^ compendiando Juan de 
Valdés, i aunando, sieU conversaziones vespertí^ 
nos, relativasá la misma, que se tuvieron en siéie 
domingos consecutivos. En cuyas conversaziones, 
tuvo que responder Yaldés, á los reparos de los 
tres ó cuatro amigos, que acostumbraban desean^ 
sar con él, i hablar, en tales dias, según las con* 
díziones á que voluntarios se hablan obligado 
mutuamente. El trabajo mismo deapuntar, esas 
respuestas, no fué para él una bíiena fruta de 
postre, i fué trabajo, pedido, ó afectuosamente 
exijido, por los interlocutores. I para mejor exzi- 
tarle Marzio, sujiérele otro mas jenial, designán- 
dole el trabajo de ordenar las CX Considerazio» 
nes, ó alguna obra semejante, cuando le dize 
(páj. 2^: podréis hazer la primera Parte de la 
Obra, de lo que platicamos esta mañana; i la se- 
gunda, de lo de esta tarde. » 

I obsérvese bien, la notable respuesta de Val- 
dés á esas palabras de Marzio, que refuerzan la 
conjetura de personalidad. 

Gomo el Supremo CanzlUer del Emperador, 
Mercurino de Gattinara * (amigo y favorezedor 
ostensible del Secretario Valdés), murió, creado 
ya Cardenal, el 5 de junio del año 1530; i no sa- 
bemos cuál fué la suerte de Alfonso de Valdés, 
después del año de 1532, época en que estuvo en 
Ratísbona, sirviendo en su ofizio; puede supo- 



* í). Diego Chacón escribió su Elojio, en una elegante Ora- 
zion latina. 



^ XXVIII 



nerse, que ya el año de 1 533 habia dejado el car- 
go, i abandonado la Corte, ó mas bien, huido de 
ella. I aunque pareze cosa natural, i mui consi- 
guiente á la igualdad i amor entrañables, que 
desde que dieron su primer vajido, estrechaba la 
unión de los dos hermanos, el que Alfonso, in- 
mediatamente se fuese á Ñapóles, para vivir i 
morir (según dezimos en España), en la ventu- 
rosa compañía del hermano que amaba; — dos 
razones, á mi parezer, mui fuertes, persuaden á 
creer lo contrario. 

La primerji, está bien designada, en la Res- 
puesta del Nunzio Casliglione, puesta en el Apén- 
DizE, cuando en la páj . 69 dize á Valdés: «/á, 
pueSf á llevar este contajio á otra parte; i tomad 
el camino de Alemania: que vuestro Diálogo, que 
fué delante, os ha preparado la jornada, de modo, 
que Lulero os rezibirá con regozijos.n etc. 

Aunque no tuviera otras parezidas, esa sola 
frase, llena de romana i clerical astuzia, i vazia 
de todo asomo de sinzeridád, consignada en la 
Carta de un criado del Papa; es, para quien co- 
nozca el andamento de estos Señores, un claro 
Bando de proscripzion, de toda la Italia, i de to- 
do país sujeto á ellos, contra Alfonso de Valdés. 
I éste, yéndose á Ñapóles, en tal sazón, pareze, 
que hubiera cometido un acto de gran lijereza, 
no solo aventurando su libertad i vida, siñó 
también las de su hermano. 

La otra razón es: que si Alfonso hubiera ido 
á Ñapóles, por su calidad i zircunstanzias, es de- 



XXIX 

zir, por el puesto ofízial que habia ocupado, zerca 
de la persona del Zesar; la notoriedad del caso se 
hul>iera fijado; i le conozeriamos de manera^ que 
varios hombres de letras, en sus obras, i el mis- 
mo Diálogo de la Lengua, nos lo manifestarían 
claramente. I es todo al contrario. Muchos son 
los libros, que nos hablan de Juan de Valdés, 
confundiendo (por dezirlo asi) dentro de su nom- 
bre, el de su hermano: pues le zitan, al notiziar 
sus obras llamándole Juan Alfonso; i ninguno 
menziona distintamente al Secretario Alfonso de 
Valdés, ni da razón de sus propios escritos. I 
fuera particularidad singular (á haber estado jun- 
tos ambos hermanos en Ñapóles) el que no apa- 
reziese, como no apareze , ni rastro de su vida 
común, en el Diálogo. Ni sus interlocutores, ni 
8u Redactadór, revelan, por todo el Coloquio, la 
zircunstanzia, de vivir juntos, en tierra extraña, 
llevados a ella por igualdad de sentimientos , i 
persecuziones , dos hermanos, que se amaban, 
tanto como se parezian. I dialogar uno de ellos, 
i uno solamente , cuando estaban ambos juntos; 
me parezeria cosa aun mas singular. 

Si, por otra parte, i sin embargo de cuanto de- 
jo expuesto, se cree, que el contenido i frases del 
Diálogo, se oponen diametralmente, a que su 
prinzipal razonador fuese Juan de Valdés, cuando 
con temor, i temblor, comentaba las Cartas del 
gran Apóstol de las Naziones , i cuando , con pe- 
netrazion suma , consideraba atento , los puntos 
mas elevados de la relijion;— responderé (i a mi 



XXX 

ver, sin ofuscanne), que la dificultad provendrá; 
en el que asi piense , de haber leído el Diálogo, 
solamente en el impreso de Mayáns; i Je prestar 
a sus frases, significados, que no son posibles. 

Algo queda ya escrito, azerca de su atropellada 
impresión el a. 1737; algo, azerca de los vizios 
propios del Manuscrito , i de aquellos con que se 
le vizió después, con el manifiesto fin de confor- 
marle con dicha im|)resion; i de ambas cosas, pre- 
sentan pruebas las Notas, por todo el Diálogo, en 
esta: — pero, creo , que observando con cuidado, 
el carácter i condiziones, que ahí mismo, se atri- 
buyen al interlocutor Valdés; se desvanezerán la 
dificultad, i la duda. 

El interlocutor Valdés, era notoriamente cor- 
tés, i bien criado con todos: temeroso de que le 
metiesen en cualquier cosa enojosa , si no se le 
hablaba claramente ; era obediente a todo lo ra- 
zonable i honesto (páj. 2); era mui liberal en co- 
municar sus conozimientos (páj. 29): nada escri- 
bía sin fundamento, aunque escribía mucho (pa- 
jina 16): ni tenia otras misas, que la ocupazion 
de sus importantes estudios (páj. 204): escribía 
como hablaba, i sin afectazion (páj. 160): pero con 
sumo cuidado, para hazerse bien entender (pa- 
jina 161): hazla profesión de estar bien con to- 
dos (páj. 169): prefería el juizio, al injenio; por- 
que , según él , los hombres de grande injenio, 
cuando no tienen gran juizio, son los que se pier- 
den en herejías, i opiniones falsas (páj. 177): te- 
mía mucho á esos , es dezír , á los Escribas i Fa- 



XXXI 

riseos, cabalmente por el bajo injenio, i poco jui- 
zio, que suelen tener; i porque con sus tres ma- 
ravedís de Latin de Breviario, se consideran mui 
superiores á los demás (páj. 78 79): cuando inter- 
vino en el Diálogo, se había familiarizado con las 
Lenguas griega, italiana, latina i hebrea (páj s. 105, 
107 , 165) : como lo prueba , entre otras, con la 
observazión sobre el dus griego (páj. 107).— I si 
á ésas re velaziones , azerca de su carácter , uni- 
mos las particularidades, que azerca de la vida 
del mismo interlocutor, señala el Diálogo; vere- 
mos: Que Yaldés, fué de Ñapóles á Roma, dos 
años antes, que se tuviese el Diálogo (páj. 3): que 
en Roma pudo contajiarse su ánimo con alguna 
arroganzia (páj. 149): que la primer vez que es- 
tuvo en Roma formó un Cuaderno de Refranes 
(páj. 13) : que hablaba contra su voluntad de es- 
tas niñerías ; i como por ejerzizio de pazienzia 
(páj. 52): etc. 

Esas, i otras particularidades en el Diálogo, re- 
lativas á la persona de Yaldés, se dirá, que pue- 
den, solas de por si, señalar in iistintamente á 
cualquiera de los hermanos, pues tan semejantes 
eran. Pero, cuando están unidas, á las que antes 
se expresaron; designan aquí prezisamente á 
Juan de Valdés. A él, le designa, el pensamien- 
to sobre la pobreza, en la páj . 67: el de la páj . 1 49, 
de no haber aprendido la arroganzia, en las Epís- 
tolas de S. Pablo: los de las pájs. 19, 20, i 21, 
donde en los renglones diez, treze, i diez, se echa 
de ver , que está hablando el Autor de las CX 



XXXII 

Considera zioNEs: i en el galanísimo dicho, recor- 
dado en lapáj. 125, se descubre al mismo, que 
le repitió en el Alfabeto Cristiano, conversando 
con Julia Gonzaga: i el que haze la comparazion 
del que retrata, en la páj. 109, pareze no ser otro, 
que el que escribió la páj. vm de la Dedicatoria 
á Julia Gonzaga, que va al frente del Comento á 
la Epístola á los Romanos. I aun alguna de las 
zircunstanzias biográficas preinsertas, parezen 
incompatibles, con las que conozemos de Alfonso 
de Valdés. Irse éste á Roma , á los tres ó cuatro 
años de haberle Castiglione escrito la} evanjélica 
epístola, que va en el Apéndize; no me pareze 
creible, sin datos seguros. Nuestro español no 
ignoraba la Historia Sagrada, i Profana: i Urias, 
i Belerofonte , no estuvieron en peor posizión, 
tal vez. 

Releídas, sin prevenzión, las palabras, que en 
el Diálogo parezen, al pronto, coloridas demasia- 
do, con tintas de humana pasión, i no dignas por 
eso de haberse creado en la mente de Juan de 
Valdés , tan llena de amor cristiano , como vazia 
de todo arrebatado afecto; —esas mismas palabras, 
vendrán á probar, que el que las pronunziaba, 
es el Comentador de las Epístolas Paulinas; i que 
si tuviéramos p. e. su Comento, sobre la escrita 
á los Efesios, al llegar al Cap. iv, 26, pienso, que 
veríamos claro, que su Comentador, era el mis- 
mo^ que el que habla ahí en la pajina 201 del 
Diálogo: i que si Valdés se airaba, su razón, due- 
ña de sus afectos, le sujeria siempre el sen- 



XXXIfl 

limiento relijioso, que le evitaba pecar; i que su 
alma deponía todo enojo, antes de trasponerse el 
sol. 

Las dichas palabras, además, releídas en si- 
lenzio, en vez de arrebato, ni fuerte impulso; 
sígnifícan solo i^umil(¿(k{ , i verazidád, Humil- 
dad, cuando son confesión de propios defectos: 
verazidád, cuando revelan claramente sus pen- 
samientos. — £n cuanto á los libros, i versos 
que zita; todo, lo bazo de memoria, i de repente, 
todo, de una manera, que pareze dicho como 

error de§U anni tineri 
fiOMsie di ^ioveniiL 

Aun pudiera añadir razones azerca de esto, 
pero no es mi objeto sostener una opinión, ante 
el lector, de suerte, que prevalezca: he deseado 
solamente mostrar que si atribuyo á Jüán de 
Vali>¿8, este I>tdlo^o de la Lengua, i los demás 
Escritos Valdesia^s, no lo hago por caprichosa 
parzialidad, sinóxon sinzera persuasión. 

Sobre el mérito del Diálogo &a. pimtos fíloló* 
Jico moral, i: político; debo escribir mui par- 
camente f por una razón. 

Es bien* obvia: Sol de cortos alcanzes. — i 
tanto, que todavía no he llegado á comprender^ 
cuales fijamente son, en tales materias, los 
primápios hoi adoptados por los buenos i sabios 
de nuestro desventurado país. Pues , por ejem- 
plo : leo elojios interminables de las zienzias, i 
buenos estudios; i no menos interminables, de 
la moral del fivapjelio; i de lo dignó i santo -de 

5 



xxxrv 

la libertad zivil i política, dereeho sagrado de 
los hombres, tan imperézedero, por fortuna, 
como la humana existenzia; — i apesár de estos 
elojlofe (pie muestran se quiere seguir la verdad, 
veo á Bspaña todavía, ctrainbs la retrata en sus 
obras, con pinzeladas maestras, D. Gaspar de 
Jovellaños.— I veo, que á sus Toros, quintas, 
loterías, cofradías, estanco de la sal, ñ*ailoma- 
nia, i demás; ha añadido en éste siglo, como ré- 
jimen saludable de buen Gobierno, el degradante 
i elástico i perverso de todos los Tiranos. Hoi 
vemos elojiado un Perjuro, si con su perjurio 
derrocó la libertad de pueblos enteros: hoi de- 
2ÍmoSy que las Naziones reviven, i se rejene- 
ran, cuando matan i roban > á otras Naziones: :i 
llamamos' solo nuestro * á Dios,- i no Padre, 
i Criador de todos los hombree, Hoi llamamos 
jenerosas á las mentes, que «eso discurren; peto 
esto , con tal que sean españolas, i españoles los 
matadores. Porque bien conos&emos toda la ne- 
grura del cdmen, en los opredores de la India, 
en los que oon sus cargas de opio , i dolcnreB, 
despueblan la China. Pero , si entre la india i la 
China hai ^ por ejemplo, un numeroso Pueblo, 
jque se llama el imperio de Annam , i van á él 
armados los hijos de España, á vengar la muerte 
de un jesuíta franzés, que marchó allá porque 



* No hai més Dios que Suprenx), ka oiio «dit:Asi^ 
nuestro Dios. — Es el primer volemia, i aplaudido con efk- 
▼erso del Hmimgerú de la sion ¡ojs azeutos de Um je- 
Guerra de África'' i en su. nerosas lii'as^ i pudo ana- 
Prólogo se díte, ijae el Poder ' diñe; fogado. 



xxjíry 

quiso; i, con sus anuas, llenan de sangre, lulo, 
i desolazion, aquel bello pedazo de I^.Ti^rniy en* 
turbiando sus zincuenta bellísimos rips^ i aQ» 
gustiando á sus veinte i tres miUtoes . d^ )u4>H 
tadores; — entonzes, volviendo ¿ too^.ejl j^rin- 
zipio elástico , por el lado acomodatiuoy Uaip%9k 
mos hazaña ziviUzadora, lo que nos paresM<(^ 
(i rectamente) crimen abominable, en los opBQ-i 
sores del Indo , i envenenadores de China. 

Por esta razón, no me ocuparé del méri^ 
moral i político del Diálogo, aunque le tiene, i 
no muí secundáiio, á mi ver , á su mérito fílo- 
léjico. La fortuna de las palabra^t es tan muda* 
ble, i voladora, como ellas mismas: i las par- 
labras de este Diálogo, .no se epczeptuan de efsá 
lei. Pero si pronunziadas haze treszientos af^os 
junto al Posilipo, por un español, dieron para 
él, recuerdo triste de mejores días, i pan con 
dolor, traídas luego á España, en alas de las le* 
tras, fueron ya para Mayáns, i otros, agradable 
i útil estudia; acaban de ser lenitivo de pena 
moral, para quien ahora las haze resonar; i 
luego pueden ser mas productivas , elevándose 
á mejor fortuna. 

Antes queda indicad^, que las zitas de Libros 
i Versos, hechas por Valdés, todas fueron, ds 
mifnoria: i en las Notas, se llama la atenzión 
sobre algimas de ellas, por no haber sido, al 
parezér, bien interpretadas. 

De los Libros zitados, unos son , los que Val- 
dés estudió en la Universidad, como el deleita- 



XXXVI 

ble Sueño de Luziano, el T&renziOf etc., i otros, 
los que leyó en su vida de Corte , como Zelestu- 
na, Ámadis, Triunfos de la Locura, i Zincuenta 
Preguntas de Yangüas (pág. 173 ) etc. 

Pienso, que por no considerar, que las zitas 
se hizieron de memoria^ se ha creido, que l(a! 
inconsistenzia, i profanidad de pensar en el que 
las hizo: i pienso, que no se las dá su verda- 
dera interpretazion, ó no se atina, el objeto con 
que se hizieron. 

Aun, en mi tiempo (es dezir, cuarenta año9 
h$Lze), leíamos para el griego, en las cátedras 
de las Universidades, el Sueño de Luziano. A 
Valdés le suzedió lo mismo : i es probable, que 
solo entonzes, leyó en aquel Escritor. Ámadis 
i Zelestina, eran dos libros mui predilectos 
en la Corte; i, aunque presentaban bien al des- 
cubierto las flaquezas humanas; los llamaban li^ 
bros divinos, los Poetas Entreverados de aquel 
tiempo, á los que luego zahirió, también entre- 
veradamente, Zervantes. I como la zita de éste, no 
se ha entendido, creyendo, que el manco de Le- 
pante, llama divino^ lo que asi parezió al Entre- 
verado; * también me pareze, que no se ha en- 
tendido el objeto prinzipál, que tuvo Valdés, pa- 
ra zitár los defectos de esos Libros, que todos 
leian, i juzgaban por incomparables. Con el mis- 
mo'objeto, mas por motivo inverso, i justamente 
acabando de zmsurár á los secuazes de la supers- 

1 La Academia de la I^engua infonnari de él. 



XX^VII 

tizión, que se pierden en herejías; alaba mucho, 
i con razón, el EneMridion de Erasmo, txaduzido 
por el Arzediano Diego Lóp e z (páj. 17S), que ojalá 
trajeran, alguna vez, los españoles, entre manos. 
I supuesto que Zelettina, i Ainadis, son clásicos 
para la Lengua, seria quizá deseable, que la Aca- 
demia Española los publicase, pues las ediziones, 
que hai de ellos, están lejos de ser esmeradas. 
Llena esta de errores p. e. la Zelestina imp. el 
a. 1822, que pasa por buena Edizión. Sin salir de 
sus tres hojas primeras, pudiera señalar en ellas 
seis gazafatones^ como el siguiente: 

Como "" ia honniga que deja de ir, 

*^ Holgando «por tierra, con la provisión 

*** Jactóse » con alas de su perdízión, etc. 

La hormiga, nimca está holgando; pero va 
hoüando^ ó haziendo huella en la tierra, prezisa- 
mente, porque ya cargada con el peso de su tra- 
bajo : i la fábula dize, que por dejar ese destino 
seguro de su -vida , se yació, ó se echó , ó arrojó, 
imavez, al aire, en alas pedidas en mal hora, 
porque no había nazido para volar ; i se perdió. 
Todo esto desapareze en la Edizión déla. 1822. — 
Mas dejemos dormir á Zelestina, con los muchos 
pecados ajenos, de que es encubridora, en esa, i 
otras ecliziones. 

Del Ámadis, se hizo edizión en Madrid en 1857, 



* Debe quitarse la. *** Debe dezir, Yacíase. 

*f Dtheáeikj Bollan^. 



XXXVUI 

pero^ como es Labro mas abultvdo^ que el de Ze- 
Mina, salió el pobre con mas disparates. Dejé-^ 
írosle estar. 

Otras alusiones bai en el Diálogo abstrusas, 
pero mui encaminadas á señalar los vizios jerár-^ 
qnicos de España, como p. e. la moz decoro, en 
la páj. 145, es voz tan histriónica, ó de farándula, 
pero tan española, que no escribimos, ni bebía- 
mos juntas veinte palabras , comunmente , sin 
usarla, para cohonestar todo jénero de bipocre'» 
sia, ó perpetrazión de vizios. 

Otras alusiones^ se han perdido, k lo menos,, 
para mi, que veo las bai, pero no las entiendo, 
como en la páj. 117, la personal ése mi duérío, 
que puede ser moral, ó poUtica. 

Otras bai clarísimas, é injeniosas; i que rebo- 
san verdad. Véase, en la páj. 141 , donde Marzio 
dize, ése dicho; la triste verdad expresada, cpoa 
siempre tiene sazón , de ser los Cardenales unos 
maUfotadores de la cristiana Iglesia. I únase, á 
ese* dicho, el hecho que revela el proveribio zita-. 
tadoen la páj. 146; i se verá, cuál es la Ck>Bdi« 
zíón de los Cardenales; i á lo que cada uno de 
ellos aspira. 

Si se lee la Nota 371 (páj. 59), se observará^ 
que un previo lector del MS., se escamó de ver 
zensurado á Nebrija. Pero es probable, que Ne- 
br^a mismo, si viviese, abonase la razón dé 
Valdés, porque cuando el zelebrado gramático 
estaba muriéndose en la villa de Brozas, con- 
querebatur, subinde suspirans, Artem st&» et Dic- 



XXXIX 

TiONAAiuM imperfecta relinqui, i si tan imperfeo- 
tas dejó en la parte del Latín, sus obras; oonn» 
dere cualquiera, cómo las dejaría, respecto al 
castellano. I; al cabo, si una plazera de Atenas 
podía mejor distinguir la propiedad, i azento je» 
ntiino de la lengu^ Griega, que no un escritor 
oomo Teofrasto; no sé , que pueda extrañarse 
justamente, el>4ue un escritor castellano, ina«- 
zido tan zerca dd Toledo oomo Valdés, recuse» 
en puntos de lengua, la manera de entenderla 
Nebríja. Las Leyes del Reino disponen (ó dis^ 
ponían)* que cuando en alguna parte, se dudare 
de algún vocablo castellano, lo determine el 
ho)&biid Toledano, que allí se hallare: i á esta 
disposizión legal, parezen adictos nuestros Kur 
tor^ wtiguos. El valensiano Juan Martín Cor- 
dero, al qq^er notar j^lgo» sobre bien escribir 
^a eastelUno, diz^, que muchas vezQs tomó la 
phona, para ello, i mui. muchas la dejó: por«* 
qae , m bíQO machas razones ó ello le impelían, 
moYÁw> i<»un forzaban; algunas también le de* 
tenlao; i, qu9 de estas, era la una, ver, i s^er, 
qjoe aymqae jmú afízionado á esta, Lengua, 1;o- 
4f^vjia ^0 ¡0 era naíurálf 1 ol^rp^ escritores anda- 
luz^, flieen, lo que ese val^!n0ano. Considérese, 
adem¿^ que Valdés dialogaba ázia el año 1500^ 
cuf^Adoijodavlael Andaluzia, era, paralalicngua 
ga^jj^Uana, tierra nueva, ó de ayer conquistada^ 
i la hablaban aljamiadamente los nazidos, como 
Nebrija, a par del Guadalquivir. Nada hai,pues, 
que extrañar, en él Diálogo, las pajinas 51, 59^ 



xxxx 

68, i otras; ni la página 192, en el de Mercurio 
íGarón. 

Indico arriba, que en la página 204, puede 
haber una falta ú omisión del copiante del MS. 
porque en la pajina 168 la habia en Mayans, 
piarezida, á la que sospecho, hai aquí. Sonocho 
que la hai, porque también indiqué ya, que el MS. 
•68 manifiesta, i no buena. Copiando Copia: i si la 
mandó sacar algún hombre de Iglesia, interesado 
8)[damente en aprender la parte gram^ktical del 
Bíálogo; pudo suprimirse aquí la respuesta, que 
darla Valdés, á la invitazión, que le haze Marzio, 
para venir el domingo sif^iente, preparado á oir 
á C!oriolano, en la conversación de la tarde. Val- 
dés consintió, sin duda: pero. anunziándoles na- 
turalmente, qué la conversazión, i lectura, eñ 
lé mofSana de ese mismo domingo, haHa'de con- 
sistir en... lo que la Copia MS. supríniíe. Goñ los 
eventos de Valdés, ha suzédido lo qué, se r^ere 
£fa ibs onze renglones primeros dé la pajina 193 
del Diálogo, azerca de los vocablos castellauos. 

Que el mui limitado, objeto de la Gdnversazióñ 
en este Coloquio, fué únicamente lá Lengua 
Castellana, lo muestra clia*o en el MSl él titulo 
que dize DIALOGO BLA LENGU[5]: * i pongo 
ía S entre [ ], porque se la han añadido mui pos^ 
teríorinente, i mui mal, como lo revelan lá tin- 
ta, i carácter de letra, i dejado LA. Muéstralo tam* 

• • . • ' 

* Véase en el Diálogo la páj. 70, pareze justificar la V. 



XXXXl 

bien la pajina 16: i las Notas 117 a, i 847 indican 
lo mismo ; i que fué una superchería añadir alU 
y, en la páj. 17, i lengua en la páj. 164. 

Que los interlocutores fueron cuatro, i no zin- 
co, es evidente, por lo que se dize en la páj. 204 
i otras: pero he dejado á Pacheco i Torres, úa 
convertirlos en una sola persona, porque eso reza 
el MS., i porque los dos nombres, sino están ahi 
por lo defectuoso de la Copia, mostrarán, que 
realmente asisti^x)n zinco personas á la Gonver- 
sazkm, i que, por ser acaso eclesiástico Torres, se 
dezidi6 Valdés á suprimir su nombre, al ordenar 
en Castellano, los Apuntes italianos que del Diá- 
logo le entregaron (páj. 203). Muéveme á pensar, 
que Torres estuviese ordenado de clérigo, i que 
concurrió al Coloquio , el dezir Pacheco en la pa- 
jina 16, que él, entendía mas de cosas de desorde- 
nár, que de ordenar; i este grazejo, perdería 
mucho de su elíptica eleganzia española, á no 
haber intervenido, siquiera de oyente, un clérigo 
español: i ni Valdés ni Pacheco lo eran. 

A vezes, en un escrito, hai supresiones neze- 
sarías. En la presente impresión, por ejemplo, en 
la Nota 631 falta una voz árabe , soló porque en 
la imprenta no tienen caracteres arábigos. En el 
Diálogo, pudo solo faltar Torres, cuando su ca- 
rácter de clérigo, le comprometía. Es dezir, pu- 
do asistir á,la Conversazión i lectura santa, por 
la mañana', é intervenir en ellas : i por la tarde, 
oír únicamente. Esto, en zierto modo, resolvería 
la dificultad , i anomalía de aparezér expresadas 

6 



XXXXII 



zinco personas , cuando solas cwUro dialogaron^ 
como ise vé en la pajina zitáda, i aun mejor en 
las pajinas 5 i 18. 

Dejo notado, que el objeto de la Gonyersanón, 
de $iHe tardes, fué, solo, la Lengua Gastellana: 
i le califico de nwi limitado, porque, á mi pare- 
Bér^ Valdés, i aun Marzio, teniúi por único fin, 
d que el primero, explicase bien al segundo, el 
sentido, ó sentidos, que él mismo daba á los vo- 
cablos de la lengua patria , i c6mo entendía su 
fuerza, i porqué los escribía, ó no, de ñeria ma^ 
ñera ; i los colocaba en uñ orden determinado. 
Marzio se habla propuesto trasladar al italiano, 
varios Escritos de Valdés : asi es, que él tradujo 
el ÁLFABEto Cristiano. (Diálc^o/que ahora se re* 
imprime eíi Inglaterra, á mi única i sola costa, 
pero siendo su Editor, giutuitamento^ i con com- 
pleto désiatoré8> é iüvaluable trabajo propio, tni 
«migo Seojamin B, Wififen). Ei di)jeto , pues» de 
ambos fué ése; pero asi redazido, ó limitado. 

Ni era posible otro. Pues aunque lia Castellana, 
no^ mas, que un miembro, ó ramal mui secan- 
dárjo, de aquella gran Familia de Lenguas, que 
deszendiendo probablemente de las sierras de 
la India, se fueron extendiráido por el Asia 
meridional, i oczádentál, i por la entera Euro- 
pa^ reteniendo siempre^ aun en medio de la 
diversidad de rejiones, i zircnnstanzias, afinida- 
-des tan señaladas, que nos dan una prueba imie- 
gable de su común orijen ; — tomó , no obstante, 
sus actuales vocablos, en seis diferentm épooM, de 



XXXXUI 

la vida de nuestra Nazióu: de suerte, que la Cas- 
tellana (en el número, no en el orden), fué á mi 
parezér tomando las vozes, que la componen, úe 
las Lenguas: 1.* Latina, 2.*' Árabe, 3,^ Griega^ 
4.« Hebrea, 5.o Púnica, 6.» Vizcaína, ó Zóltica.— 
I bien se echa de ver , que ni Valdés ni Marzio, 
pudieron tener por objeto de siete conversazio- 
neSy tamaño asunto , i entonzes, tan inútil para 
ellos. 

No es cosa fázil conozér, á fondo, el significado 
de una sola palabra, ó parte (que asi llama con 
propiedad á las palabras, Valdés, distinguiéndolas 
de las partículas, ó palabrillas, en las pájs. 64, 70, 
i otras). El que quiera penetrar bien el signifi* 
cado de una parte, ó palabra, tiene que averi* 
guár su orijen ; investigar su forma , i significa* 
zión primitiva; notar los sentidos que tuvo, ! 
tiene , en las épocas , i dialectos diferentes del 
lenguaje; la manera, i orden en que esos sentidos» 
ó azepziones, se derivaron de la significazión pri- 
mitiva; i luego, la una de la otra; i por último, 
observar la relazión, que la tal palabra, guarda 
con las otras, en construcziones i frases; i las mo- 
dificaziones que por ello sufre. I cuando todos 
estos puntos se han penetrado bien, i se han co- 
locado ordenadamente en la memoria; entonzes, 
pero no antes, se puede asegurar, que se conoze ^ ) 

bien su significado. ¿Es fázil esto? No lo es : ni 
tampoco es materia, que tan extensamente neze- 
sitasen apurar Valdés, i su Traductor. Por eso la 
estrecharon en el limite que dejo conjeturado. 



/ 



XXXXIV ^ 

-Respecto al particular lenguaje del Diálogo, na 
8etomen« por italianismos, ó latinismos, toáoslos 
que en él, lo parezcan. Parézelo p. e. en lapáj. 
152 letra, por carta: pero acudiendo á la pajina 
155, severa, que Valdés lo usaba de propósito. 
Asi ahí otros. I algunos hai, por grazejo, como 
el de Torres, cuando pregunta: ¿Qué quiere de- 
zir dózile'í, remedando el italiano de Marzio. 

Tampoco deben creerse traídos, solamente por 
motivo de lenguaje, los versos que por el diálo- 
go se leen. Si no me engaño, la copla, v. g.que 
está en la pajina 153, es de su padre D. Her- 
nando de Valdés: i el autor de las coplas, que 
están en las pájs. 158, 159, es para mi, Alfonso 
de Valdés. De qué modo obtuvo éstas Márzio, sin 
pasar antes por manos de Juan^ lo ignoro. I 
también diré, que por lo que se lee en la páj. 
154, i en otras; pienso que D. Hernando de Val- 
dés, tomó parte favorable á los comuneros, en 
aquél levantamiento nazionál de las GoMUNmADES, 
que cayó con las nobles cabezas brutalmente 
cortadas en los campos de Villalár. D. Hernan- 
do, sin duda, para salvar á sus hijos de todo 
compromiso, los envió á la Górte^ cuando la gran- 
deza del Emperador, acabó con la que Castilla so- 
lía tener. Esto también nos explicaría, que am- 
bos hermanos Alfonso, i Juan, preferían la refor- 
ma i mejoramiento, en España, verificados i reali- 
zados, por medio de una sólida educazión i re- 
forma relijíosa; que no con ejérzitos de armadas 
l^uestes. Nótense en esa páj. 154, las conse 



xxxxv 

cuenzias del poder absoluto del Emperador. Los 
hombres de valer en España, perdidos los dere- 
chos políticos, i la dignidad de patrizios; se entre- 
garon á deleites camales, a jugar, i banquetear, 
i quedaron como se los vé: Unos satélites degra- 
dados, i sobornados, de la tiranía, i superstizión. 
Los versos que se aduzen de D. Antonio de 
Velasco (páj. 136) se traen ahí, á un propósito do- 
ble, que ahora no revelo. I no debe confundirse 
á D. Antonio, con los otros dos Vélaseos, D. Iñi- 
go i D. Diego, de quienes también se leen versos 
«n el Canzionero Jenerál. 

Por lo demás, las observaziones todas de Val- 
dés, respecto á nuestra lengua, en su tiempo, 
son mui atinadas, i atendibles aun en el dia. 
Se ha observado ya por muchos, por ejemplo, 
que hai mas semejanza con la lengua griega, en 
la colocazión de palabras, i jiro de expresiones 
del Castellano, que del Latin. Valdés, al recono- 
zerlo, demostró que era buen entendedor de los 
escritos de S. Pablo, pues al traduzirlos, se alle- 
ga más á la sintaxis griega, que latina. I este 
punto, aparezería clarísimo, si nos ocupásemos 
de sus pruebas usuales para la lengua, es dezir, 
de los refranes. Muchos refranes castellanos, en 
vocablos, i en el jiro de ellos, son iraducziones li- 
terales del griego. Un curioso tomo, podrían 
formar las pruebas de esto. 

Si, tal vez, hai, quien juzgue la materia de 
este Diálogo, imitando, á D. Franzisco de Queve- 
do, se extraviará por su mal: pues Valdés no que- 



V 



ría, en el hablar, la costumbre con solezismo^ 
sino la verdad. CSríticár vozes, que no se entíen-" 
den, nada prueba en contra de ellas: de suerte, 
que el que zensure la \oz final de muchos adver-^ 
bios; ó expresiones, como la de estvtvo en un, 
iriSp etc.; zensurará malamante, i solo porque ig* 
ñora la signifícazión de mente, i la de trié. I esto 
no es CiAento de Cuentos. 

Mas, supuesto que Valdés no se propuso tratar 
á fondo, en el Coloquio, azerca de la lengua cas- 
tellana, dejemos estar el asunto, i el Diilogo. 

£1 Apéndize, que va al fin, le he tomado, de 
un libro, que se intitula «Delle Letteredel 
(¡k)NTE Baldessar Gastiqlione.., VolumeSegondo 
In Padova 1771, etc. En ese volumen, desde las 
pájs. 164, á 202, está literal, cuanto el apéndize 
contiene, sin mas diferenzia, que allí, la carta de 
Valdés, viene con traduczión itcUiana, i aquí, el 
lugar que ocupa en el Libro la traduczión, le 
reemplaza la misma Carta orijinál, correjida su 
ortografía, i tenor, por mi, i puesta en bastardi- 
lla, para distinguirla. No he querido omitir la 
carta, conforme la trae el tomo italiano, por si 
me equivoco alguna V9z en mis correcziones. Asi 
un lector mas diestro, nada perderá. 

El Editor de las Cartas del Castiglione, fué 
Pierantonio Serassi, Ábate, i él es el Autor, se- 
gún pareze, de las Notizie intorno al Valdés, é 
AL suo Diálogo^ con que comienza el apéndize, i 
de las Notas italianas, que tiene la Respuesta 
del Castiglione. Las Notas Castellanas, á la mis- 



xxxxyii 

ma, non mias. La diversidad de idioma» las dts. 
tingue, i DO pueden confundirse. 

Malas son las Notizias, que el Abate Serassi Ut- 
nia respecto á Valdés, i sobremanera inexactas, 
i confusas: pero son todavía peores, i mucho mas 
inexactas, las que en su Articulo Valdés, pone 
el Diccionario Biográfico impreso en Barzelona, 
en abultados tomos en cuarto. Serassi, á lo meó- 
nos, se echa de ver, que conozia las obras, qtfe 
de Juan de Valdés zita: pero el Autor del Artieti- 
lo, impreso en el Diczionario de Barzelona,nm68- 
tra, que no conoze esas obras, i ni aun el trabad- 
jo de S&rassi. 

Lo que choca al pronto en el Abate italianoi, 
uo es, el que haga á Valdés catalán, sino que le 
llame /lian •iáí/bnso; cuando tenia á la vista la 
carta de Alfonso de Valdés, i la Respuesta del 
Ga^tíglione. Pero el Abate, se halló con las obras 
que zita, de Juan de Valdés, tan conozídas eatre 
los italianos doctos, i con ningunas de Alfonso; 
i rompió la dificultad, rebautizando á éste, con 
el nombre de su hermano. Le hizo catalán ade- 
más, aegnn pienso, por saber que Juan de Val- 
dés, fué á Roma con Adriano VI, el cual, atttes 
de ser Papa, se intitulaba Arzobispo de Tanrago- 
na, i Cardenal de Tortosa; i supuso, que quien 
iba á Roma, de Camarero de un Papa, prozedentie 
de Catalu&a, seria catalán. 

Bebe tenerse presente, asimismo, más en abo- 
no de Valdés, que del Abate Serassi, que éste, 
no yió las obras que zita, en los orijinaki eipa- 



XXXXVIII 

ñoks, sino en las traducziones italiana^ las cua- 
les, como nDue Diahghi etc. los alteraron, i 
añadieran bastante, > 

Con este motivo, diré, que la sdta hecha por 
Serassi en sus Notizie, i por mi, siem^tre que 
aduje la carta deBoníadioá Gamesecchi, azerca 
áe MarcanUmio Flaminio, aunque verosimil, i 
probablemente zierta; debe rectificarse. Bonfadio 
dize en su carta uMe conduelo con Mizer Marco 
Antonio.T» Al traduzirle yo, lo mismo, que al co- 

^ar el texto italiano de la carta, añadí [F%imintoJ: 
cuando quizá debí añadir [Magno], por ser Mar- 
co Antonio Magno, i no Flaminio el aludido por 
Bonfadio. Hago esta rectifícazion, porque Mon- 
señor Gamesecchi, i Marzio, ó Marcantonio Mag* 
lio, fueron ambos amigos, i como apoderados á 
un tiempo, de Julia Gonzaga. 

Respecto al contenido de la Respuesta de Gas- 
tiglione á Valdés, i de lo que Serassi dize en sus 
Ilotas; no voi á fastidiar al que las lea, ni al que 
esto lea, con reflexiones lastimeras, ó espanto- 
sas. £1 instruido en la Historia de aquellos tiem- 
pos, i que se tome el trabajo de leer el Diálogo 
deValdés, á que alude Gastiglione; puede muí 
bien dezidir la cuestión. 

Gastiglione era Nunzio en España el año de 
1527: era docto, diestro, mui versado en los ne- 
gózios políticos; mui interesado en servir, i com- 
plazér al sagazisimo Glemente Vil; i apesár de 
todo eso, no pudo sacar del Secretario español 
Alfonso de Valdés, para avisar con' tiempo al 



K 



XXXXIX 

Pontííize su amo, la notizia de la ida del ejérzito 
del Emperador contra Roma. El enojo del Papa 
fué grande: la caída de Gastiglioney era inmi- 
nente. 

Ahí está, el motivo de esa Resptiesta á Valdés. 
Los Diplomáticos, regularmente^ son jitanos con 
medias de seda: pero los Nunzios Romanos, aun 
seglares, son además jitonos consagrados, i en 
España tienen un poder morál^ casi omnímodo, 
sobre el Soberano i los subditos. De suerte, que á 
no haberle cortado los planes la muerte, Casti- 
glione se hubiera rehabilitado en la grazia de su 
amo, por sus nuevos servizios. 

Estos, no habrían solo consistido, en lo que 
esa Respuesta muestra claro; ó sea, en perder 
únicamente á los Valdeses; sino, que prevalido 
déla ocurrenzia, i conozedór muí zercano del 
fanatismo, i superstizión, i costumbres, de Carlos 
V., iba á apoderarse completamente de su vo- 
luntad, é iba á hazerle verdaderamente oveja 
del Pc^; que es lo que siempre debe ser un 
Monarca español, según un Sr. Senador, i ex- 

Ministro. 

Las desvergüenzas contra Valdés, de que la 
Respuesta abunda, no son tampoco sinzeras: son 
denuestos diplomáticos, i de curia Romana, para 
amedrentar á quien los lea, i oiga. Así como 
tampoco son sinzeros los elojios, que del Empe- 
rador se hazen en ella. 

El año de 1523 era Gastiglione Secretario de 
Federico, Marqués de Mantua, Prinzipe feudatario 

7 



i 



del Emperador. I como Alfonso de Valdés, era 
Secretario de Garlos V., destinado á llevarla 
correspondonzia, semejante á la que había con 
Mantua; su nombre era ya familiar á Gastiglio- 
ne, desde antes qué viniese á España de Nunzio 
del Papa Clemente. Que Castiglione apreziaba 
ínucho á Valdés, se infiere, de lo que éste dize 
én su denzilla Carta; i de qu3 no la desmiente en 
úada Castiglione, con su Respuesta declamatoria. 
Que Castiglione respetaba á Valdés, por lo incul- 
pable de su vida, se infiere, de confesarse virtual- 
mente, pero de un modo claro, en la Respuesta 
(páj. 63 r. 5), que no tenia testimonio alguno, 
contra su tenor de vida. Que para Castiglione 
érañ mui respetables las palabras de Valdés, se 
infiere, de lo que sé dize ahi en la páj. 59 de la 
Respuesta. uMirád, Señor Valdés, que, . . mucha- 
mas fé se dará á vuestras palabras, en esto,n etc. 
•Qiie la Respuesta está llena, 6 plagada, de incon- 
^stenzia, lo demuestran eUa, i sus contradiczio- 
'Descontinuas: pues, considerando á Valdés, como 
á gusano despreziahle, ó verme vile, le dá tanta 
importanzia, que para contestar (i nada contesta), 
á un corto billete del vil gusano, formó una De- 
clamazion Suasoria, que ocupa ahi 27 hojas de 
impresión; i -en la cual, resaltan de modo las 
mentiras, i calumnias, que su publicadór el 
Abate Serassi conozió, que era menester dorar- 
las con la alquimia, ó filigrana de sus Notas, i 
aun á vezes, con el artifizio de desmentir, lo que 
Monseñor Nunzio afirmaba, aunque no creía. 



i 



LI 

Véase, en prueba, la Nota 26. Aunque las, Not^s 
tampoco son sinzeras. I para bien entender Ja 
Nota 21 j sépase, que Bayle trata de dos personan, 
llamadas JtMn de Valdés. 

La Respuesta, pues, la creo mui forzada, i no 
sinzera. Lo que un poco me sorprende, es, el 
que sea tan desaliñada, ó desatentada. Porque 
Baltasar Gastiglione, se había distinguido, entre 
los mas distinguidos del mundo elegante de su 
tiempo, como el Juez arbitro, é inapelable» 4® 
la cortesana cortesía: i habia compuesto un Códi- 
go, sobre este negozio tan grave para los corle* 
sanos: i le habia intitulado con natural propie- 
dad. El Cortesano: I en este Libro, se chanzea 
bastante, con motivo de las bellaquerías, que 
suelen cometer á vezes^ los Papas, Cardenales^ 
clérigos, frailes i monjas.— Por eso, no me pa- 
reze, que anduvo con tino i tiento, al escribir en 
su Respuesta, las descorteses frialdades, cual es 
la del Sambenito, i tacha de judia; i las acusa- 
ziones, de maltratar á los hombres de Iglesia 
nuestrd Valdés; cuando el que compare lo que 
éste dize de ellos, i sus costumbres, con lo que 
en el Cortbsamo dijo Castiglione, de ellos, i de 
ellas; notará cuan adelantada ventaja llevaba 
Valáés ¿ Castiglione, en la verdadera i elegan- 
te compostura, i buena crianza. 

Pedro Marür de Angleria dijo de Valdés, que 
era magnaespei juvenis... et fidelis, el d^us: i 
Angleria era paisano de Gastiglione, i nadie le 
tacha de mendaz: ahora, léanse en la Respuesta 



LII 

las pajinas 65, i 66; i compárense luego, los 
parezeres de ambos italianos, respecto á nuestro 
Valdés. 

El D. Juan Manuel, Arbóreo de Gattinara, i 
D. Juan Alemán , Señor de Bouclans, que vie- 
nen menzionados en la carta, i en la Respuesta; 
lo vienen también, en el Libro de Protestas, 
que zilé antes; impreso en Alcalá por Miguel 
de Eguia en Abril del año de 1527.— Todos 
ellos, eran prinzipales empleados, i mui zer- 
canos siempre al Emperador. El libro impreso 
en Alcalá, es la mejor Respuesta, que á la del 
Gastiglione puede oponerse, porque contiene, 
refrendadas de ofízio, las cartas que se cruzaron 
entre Garlos V. i Glemente VII, sobre sus dife- 
renzias, i mutuos engaños. I entre el Florentino 
con su tiara, i sus dos llaves mayores de marca; 
i el Flamenco unjido por él ; no es fázil elejir, 
aunque si dezidir. 

Pero todo esto importa poco , diré con Valdés. 
He traido la Garta, ahi en el apéndize^^bgra que 
se conserve junto con el Diálogo de la vfi^ua, 
i se la confronte con él , i su estilo : i no quise 
apartar la Respuesta del criado del Papa, porque 
los afizionados á serlo, no fuesen á creer , que 
era una famosa Réplica, i que se quitaba por 
eso. 

Abora, lo que toca dezidir á los entendidos 
lectores es: ¿quién fué el Autor del Diálogo de 
la Lengua? 

Para mi el que le dialogó, como pñnzipal 



luí 

interlocutor, fué Juan de Valdés, aquel, que 
hizo prorumpir á Daniel Roger, en su Epi- 
grama: 

VaLDESSIO lllSPANUS SCRJPTORE SUPEIUJIAT OrBIS. 



m 



tk 



DIÁLOGO m LA * LEN6VA. 



Martio. Yaldss. Coriolano. Pacheco. Torrss. 



Martio. Pues los mozos son iJos á comer, i 
nos han dejado solos; antes que venga alguno, 
que nos estorbe, tomemos á hablar en lo que 
comenzé á deziros esta mañana. 

Valdés. No me acuerdo de qué cosa queréis 
dezir. 

Martio. ¿Cómo * no? ¿no os acordáis, que os 
dije, cómo, de aquello ' en que habíamos plati- 
cado, me era venida á la memoria ima honesta 
curiosidad, en la cual muchos dias há, deseo pla- 
ticar con vos? 

Valdés. Ya me acuerdo: no tenia cosa mas 
olvidada. / 

Martio. Pues nosotros, por obedezeros i ser- 
virost habemos hablado esta mañana, en lo que 



1. Mayantude las lenguas» Nota 444 i otras, como la 

(!) Pero 86 trata solo de la 470, etc. 

castellana en el estado que d¿, ^."^^"'^^ ^^ ^' ^'• 

entonzes tenia. Véase luego la 3.' M. Suprime el en. 



vos habéis querido, i mui cumplidamente os ha- 
hemos respondido á todo lo que nos habéis pre- 
guntado; cosa justa es, que siendo vos tan cortés 
i bien criado con todo el mundo, como todos di- 
zen que sois, lo seáis también con nosotros, hol- 
gando que-hablemos esta tarde en lo que mas 
nos * contentará respondiéndonos, i satisfazién- 
donos á las preguntas, que os propornemos, como 
nosotros habemos hecho, á las que vos nos habéis 
propuesto. 

Valdés. Si no adomárades esta vuestra de- 
manda con tanta ' rectórica, liberalmente me 
ofreziera á obedezeros: agora viéndoos venir ata- 
viado en vuestra demanda con tantas razones, 
i^spechando me queréis meter en cualque cosa 
enojosa, no sé qué responderos, si primero 
no me dezis claramente, qué es lo que queréis 
de mí. 

Martio. Lo primero ^ que ® de vos queremos 
es, que sin querer saber mas, nos prometáis ser 
obediente á lo que os demandarános. 

Yaldés. Confiando en vuestra discrezion, que 
no querréis de mi ^ cosa, que no sea razonablOt i 
honesta, os prometo ^ ser obediente. 

Martio. No me contento con eso, i quiero que 
¿ todos tres nos deis ^ nuestra fé que lo haréis 
asi. 

Valdés. ¿A qué propósito me queréis obligar, 
tan estrechamente? ¿Habéis os, por • ventUj.^ 



4. M. contentare. 7. M. cosa de mi. 

5. M. retórica %' M- «^ prometo de ser. 

« «f » -1 j * M. corn)ebientlf««/fa. 

6. M. Suprime de vos y m. por aventura. 



- 3 - 

conzertado, todos tres para el Mohíno? ^^ Ora sos, 
sea lo que fuere digo, que os doi mi fé, que refl:- 
ponderó como ^^ mejor supiere, á todo lo q'esta 
tarde me querréis preguntar: ¿estáis contentos? 

Martio. Yo por mi parte estoi contentísimo. 

GoRiOLAMO. A mi, harto me basta. 

Pacheco ^*. Pues para mi, no era menester mas 
que la primera promesa. 

Valdés. Sus, pues, comenzad á preguntar.' 
que me tenéis confuso, basta saber, qué miste* 
ríos son estos, que queréis entender de mí. 

Hartio. Misterios? i cómo; si bien supiésedes. 

Valdés. Sea lo que fuere, acabad ya: por amor 
de Dios, dezidlo, 

Martio. Soi contento. Bien os debéis acordar, 
como al tiempo, que agora *' dos años, partistes 
desta tierra para Roma, nos prometistes á todos 
treSf que conservaríades, i **entretemiades nues- 
tra amistad, como habéis hecho, con vuestras' ** 
cartas. Agora sabed, que después de vos ido,nojs- 
otros nos conzekamos desta manera: ({üc' éiiaF- 
quiera *^ de nosotros que rezibiese carta vuestra, 
ki comunicase con los otros: i esto habernos he^ 
cho siempre asi: *^ i habemos tomado en ello 
mucho pasatiempo; porque con la lizion refrésca- 



10. Asi en el cuerpo del primióMayana: «agora hados 
MS. que Mayans, ú otro, bor- aSos.» 

ró, sustituyendo al márjen 14. M. entretendrfades. 

«metenne en cualque cosa 15. AlmarJendelMS. con- 

enqJosaM tomando la frase di- timtas, i adoptado por M.. así 

cha antes. ccmttnuas cartas: agora, etc. 

11. M. Suprime, mejor. 16. M. cualquier. 

12. Siempre, á este nombjre, 'IT. M. adopta las añadidla 
se sobrepuso posteriormente ras maninales de otra letra,'! 
Torres. pone: Con ello habemos to- 

13. Entre renglones, i de mado mucho deBc)|in8o, pas- 
otrft mano i tinta, como im- satíempo, y plazer, etc. 



I 

1 



bamos eu nuestros ánimos la ^^ memoria del ami-* 
go ausente, i con los chistes, i donaires, de que 
continuamente vuestras cartas venian adorna- 
das; ^ teníamos de que reír, i con que holgar, i 
notando con atenzion los primores i delica- 
dezas que guard^bades i usábades en vuestro 
escrebir ^^ castellano, teníamos sobre qué/M- 
blar i contender porqu'el *^ Sr. Pacheco; cor 
mo hombre nazido i criado en España, presu- 
miendo saber la lengua tan bien ^* como otroi ji 
yo, como curioso della, deseando ^^ saberla asi 
bien escribir *' como lasé tablar, i elSr. Goriola- 
no, como ** buen cortesano, quiriendo?^ del todo 
entenderla (porque, como veis, ya en Italia, asi 
entre damas como entre caballeros, se tiene por 
jentileza i galanía saber hablar castellano) siem- 
pre hallábamos algo quq aotar en vuestras cai- 
tas, así en lo que pertenezia á la ortografía, como 
á los vocablos, como al estilo: i acontezia, que 
^ como llegábamos á topar: algunas cosast que 
DO habíamos visto usar ^^ á otros, á los cuales te- 
níamos por tan bien hablados, i bien entendidos 
en la lengua castellana, cuanto á vos, muchas 
vezes veníamos á contender reziamente: cuando 
sobre imas cosas, i ^^ cuando «obre otras, porque 
cada uno de nosotros, *® ó quería ser maestro, ó 



18. M. «la afición de nues- 
tro amigo absenté^», etc. 

19. M. uescrivUr»^ i bien: 
por'Io que luego dize Valdés. 
ázia la variante 368. (Yéase.) 

20. M. «porque el sráor 
Torres,» etc. 

21. «también» el MS. por 
equivocazion 8in duda. 

22. M. «la saber.» 



23. M. escrivir, 

24. M. Suprime, come. 

25. M. «queriendo» i recta^ 
mente. 

26. M. «i aconteda camu 
topábamos,» etc. 

27. M. mto usar ya á los 
que los teníamos por, etc. 

28. M. Suprime la i. . 

29. M. «quando querífp» etc* 



— 5 — 

no quería ser diszipulo. ^ Agora que os tenemos 
aqui, '* á donde nos podéis dar razón de lo que 
asi habernos notado en vuestra manera '* d'escri* 
bir, os pedimos por merzed nos satisfagáis bue- 
namente á lo que os demandaremos: el Sr. " Pa- 
checo, como natural de la lengua, i ^ el Sr. Go- 
ríolano, como novizio en "^. ella, i yo, como cu» 
rioso della. 

Valdés. Si me dijérades esto, antes de comer; 
pusiéradesme en ^ dubdasi lo deziades de*' ^ 
verdad, ó no: pero considerando, que es después 
de comer, i creyendo, que con mostraros hombie 
del palazio, habéis querido zelebrar vuestro con* 
vite, me resuelvo en no creeros nada de lo que 
dezis; i digo, que si queréis saber algo de mi, 
debéis dejar los donaires por agora, pues sabéis, 
que si yo tomo la mano, ganareis ^ comigo lo 
que suele ganar un cosario con otro, 

GoRiOL. Mejor manera de burlar me parezo la 
vuestra: ^ queriendo hazerdel juego maña pen- 
sáis ^ saliros de la fé, que nos habéis dado, I 
engañaisos: porque de ninguna manera os la 6oi« 
taremos, si primero no nos respondéis mui ejah 
tera i cumplidamente, á todo lo qué os pregun- 
táremos sobre la materia propuesta: en la cual 
se 08 ha dicho realmente lo que en vuestra ** a»- 
senzia pasaba, i lo que queremos de vos. 



30. M. «Aora.» 86. M. Mdada.» 

31. M. pues que nos po- 37. M. «de /o(f a verdad.» 
dreis dar, etc. 38. M. «conmigo.» 

32. M. «de escrivir.» 39. M. «pues queriendo.» 

33. M. Siempre Torres^ por 40. «libraros» al mari. por 
Pacheco. 9a/tr0«, que. borranm: May. 

34. M. Suprime la i. «pensays libraros.» 

35. M. Mdella.» 41. M. «absou^^i? , 



- 6 - 

Valdés. ¿Quareis que os diga la verdad? Aun 

eoD todo *^ eso, pienso que me burláis. 
Pacheco. Si no queréis creer á ellos, creedme 

á mi, que todo lo que os dlzen, es la pura verdad. 

Yaldés. Mas quisiera, que fuera la pura men- 
tira: porqué me pareze cosa tan fuera de propó- 
sito ésta que queréis, que apenas oso creeros. 

Martio. Maravillóme mucho, que os parezca 
cosa tan estraña, el hablar en la lengua que os 
es natural. Dezidme, si las cartas de que os que- 
remos demandar ^cuenta, fueran latinas, ¿tuvié- 
rades por cosa fuera de propósito, que os de- 
mandáramos cuenta dellas? 

Valdés. No, que no la tuviera por tal. 

Martio. ¿Por qué? 
. Valbé». Porque he aprtsndido la lengua lati- 
na, por arte, i libros: i la castellana por uso: de 
manera, que de la Latina podría dar cuenta por 
el arte, i por los libros en que la aprendí; i de 
la Castellana no, sino.por el uso común ^ de ha- 
5 hí^r: por donde tengo razón ^ de juzgar por cosa 
fuera de propósito, queme queráis demudar 
cuenta, de lo que está fuera de toda cuenta. 

JHAfiTio. Si os demandásemos cuenta de lo 
que otros escriben de otra manera que vo&, tér- 
njades ^ razón d'escusaros : pero ^ deman* 
dando-os-la , de lo que vos ^^ escribís de otra 
manera que otros, con ninguna razón os podéis 
escusar. 

Valdés. Cuando bien lo que de^is sea asi, no 

49. M. 6880. 45. M* iendfiades razón 

,Si,¥:,*^^*»**"' ?®"P'^- ^e esmaros.n 

él MB. Éiempre euenta. .« *, ^ 

44. Dudoso en el MS. M. 46. M. demandárosla, 

«dd hablar.»* 47, M. esarivis. 



dejaré d'escusarme: porque me pareze qesa 
fuera de propósito, que queráis vosotros agora 
que perdamos nuestro tiempo, hablando en una 
cosa tan baja, i plebeya, como es punticos, i prí. 
morzicos ^ de lengua vulgar: cosa á mi ver tan 
ajena ^ de vuestros ingenios, i juiziosj que por 
vuestra ^® honrra no querría hablar en ella« 
cuando bien d mi me fuese mui sabrosa i apazible. 

Martio. Pésame oiros dezir eso: ¿cómo? i 
parézeos ^ á vos , que el Bembo perdió su tiempd 
en el libro que hizo sobre la ^ Toscana* 

Valdés. No soi tan diestro en la lengua tos- 
cana, que pueda juzgar si lo perdió, ^ ó lo 
ganó : sé os dezir, que á muchos hé oidp deár 
que fué ^ cosa inútil aquel su trs^ajo. 

Martio. Los ^ mesmos que dizen eso, os 
prometo, se aprovechan, muchas vqzes desa ^ 
que llaman cosa inútil , i hai muchos que son de 
contraría opinión, porque admiten, i aprueban 
las razones que él dá : por donde * prueba que 
todos los hombres somos mas obligados á ilustrar 
i enrriquezer la lengua, que nos es natural, i que 
mamamos en las tetas de nuestras madres , que 
no la que nos es pegadiza, i que aprendemos en 
libros. ¿No habéis • leido lo que dize sobresté? 6 



48. M. primorcitos. 53. M. «Bi lo ganó, ó lo 

49. M. uajena á Tuestros.» perdió. SeoB», etc. 

60. M. honra: pero los 64. M. «inútil cosa.» 
antigxios escribian siempre ?5* Ji^^^^^^* 

honrra. ^* ^* ^^^'<i <iue dtieu 

., «4- . , cosa inútil.» 

61. M. suprime «á vos.» * ^g, ^ ^j ^s peropa- 

62. Al marjen del MS. reze que d. d. donde se pme- 
« Lengua.» I May .«sobre la ba, si en que no alude al 
Lengua Toscana.» Bombo. ) 



- 10 - 
jHMáQ dBMM doa, fea baoer ñmddtnmto en 
^ta: i niul bien debcóq ibab^r mirada el: vwaJ)M- 
larío de ''* Lebríja, pues dezÍG eso. 
.. Pacqscoj ¡Cónio! ¿oo os contenlA? 
..yAinis. ;Por qu,é querei? que mecoi^teirte? 
¿;«o^.jK> veis, ^eAimqiie Ubnja era mw. docto 
fli^l^ ]£ngu4 Utina, .(que, esl^ aa^e .se ló. puede 
4^^)ur).el fin OQ se puede t)^ar> 4ue.eíi»< A^d^- 
liúi^*i.QoCasl^llaQO?.:ii]U0 eacnbíú aqüetju'vó-. 
^fltb^^ri9, con taii< poco cuid^o, que par«ze, ha- 
berlo escrito por burla? Sí ya no quereü dé^fr 
;q{t^,hoqil)reg.ípidiOsos,.fior afrentar'^ al, Ai^or, 
- ^,*.^«jiadoel,librft._,, ..,, 
.,,^^kiiBW9.r En eBoyq'pocq^ m'ent^ií^o* P^r^* 

ijj y';"i^t' Eu que dejando fiarte la ortografía, 
^Jacual muchas vezEtapeí^ en la declar^on 
ijqijM .ha^.de los Yocablos castellanos, en lo» la 
¡^V<iiiJf^.^S^^^ (antas \me», que sois Torzado á 
Ifn^.u^ do dos cüuas: ó qut, no entendía la 

verd^t^^ '''' sioidcazion de>l Latín i e~ta es la 
.^^eiyo^enos creo,., ó que lu) aluanzdl:>a la del 

Castellano; i ■■* cspn podfía sor porque ti era An 

dalkiz, adonde la lengua nostámuí pura 
Pacheco. Apenas puedo creer eso que {ne de- 



■"n. tÍKJ-.tí. >Mn> han Mbtwsdllo ttlii 

'■ * SutaJe, ^ tekaio i sm» tmpnMd Wir 

' fer^, pu«s italluilnnn, * HiiaqBl imCHCIsriini 

qn nrcLa U Tnlongiida n«- wi a;) fc « i, i* Mkwnrt aa 

'BHlBMlliaeltikorunslk. dírna que diie MtkMrti i 

16. Ma;. me entieTida, otra de en TtS) ((aa din 



— 11 — 

zig, poitiue á hombres muí aeftalados an btrai^ 
hé ddo dezir todo el ^* contrario. 

Vald¿s. Si no lo queréis creer, id á mirarlo, 
i hallaréis: que por Aldeano^ áize vicinus: « por B 
brio a» oottumbres, Moro^Üas; por uzéor, i ¿e- 
leoso, BalbiUire i Bcdbus; por lozano, LMoivm; 
por maherif , deligere; por mow para rmmdadoBj, 
Ámanuenm; por mole, ó motete. Epigrama; ^ 
' por padrino de boda, Patanimfhu»; por roztoi» de 
jMUoztOf iSJportuío; por Mbidor de lo suyo sokh* 
mente. Idiota; ^r villano, castellanue; i por rt- 
jalgar, Aeonitwn, No os quiero dezir mas, por- 
que sé, que entendéis poco de la lengua latina, 
i porque me parezen *' bastan estos vocablos, 
para que , si los entendéis , creáis^ que los homr 
bres de letras que dezis, no debian tener tantas, 
como vos pensáis; ó no lo debian haber mirado 
con tanta atenzion como yo; i para que veai% que 
no me puedo defender con el Autoridad de Le« 
brija. 

Pacheco. Confieso que tenéis razón. 

Valdés. Es , tanta, que si bien la entendié« 
sedes, soi zierto me ^ temiades antes por mo- 
desto en el notar poco, que por insolente em d 
reprender mucho. ^ Mas quiero que sepáis, que 
aun hai otra cosa, porque no estoi bien con Lebrija 
en aquel vocabulario, i es esta : que pareze, que 
no iuYO intento á poner todos los vocablos espa- 
ñoles, como fuera razón que hiziera» sino sQla- 



79. May. lo. 82. M. tendHadea. 

8U. M. corr. bien epi- 83. M. mocho, mits, etc. 

gramfiift^ Pero, aquí, prefiera hi pnn- 

SI. M. párese basta. tuazion del MS 



> < I 
ti 



~ n — 

meaté aquelloB^ páralos cuales, ^ hallaban ve*- 
cabios latinos, ó griegos, que los declarasen. 
ipAGBEGO. Bástalo dichos yo estaba aotiui en- 
ganado. 'í ,^ ! , ; , 

- Váldés. Pues . cuadio al Autor de Amadis de 
(3o|ila, cuanta autoridad sé le deba dar ^ podéis 
juzgar por esto; que hallaréis > si miráis én ello, 
(¡úe «n el estilo, peca muchas vezes, con no 6¿ 
qué ¿iasafectaziones^ que le contentan: las cua- 
9 les creo bien que ^ ó se usaban ^ en^l .tiempo 
que él escribió, i en tal caso no seria diño ^ de 
reprensión; ó ^^ que quiso acomodar su destilo al 
tiempo ^ en qué dize, que aoontezió su Histo- 
ria : i esto seria cosa mui fuera de propósito, por- 
que él dize, que aquella su Historia aoontesdó 
poco después de la pasión de nuestro ^ Redentor, 
i la. lengua ^ en que el escribe, no se habló en 
España hasta muchos años después ; *' esto mes- 
mo sé puede dezir.de los vocablos. Cuanto ^ ala 
ortografía, no digo nada, porque la culpa se 
puede atribuir á los impresores, i no al Autor del 
libro. 

Ma&tio. Ora suá, no perdamos tiempo en esto. 
Si 00 tenéis libros en castellano, con: cuya auto- 
ridad, nos podáis satisfázer á loque de tuesiras 



84. Pareze d. d., se ha- 89. M. suprime esta voz, i 
liaban: Mayans, hallaba: i en su lugar, pone nuestro 
así corríje el MS, omitiendo Señor Jesu Cm'ísío. 

^?rL^®?f • u 90. M. suprhne en. 

85. M. que se usaban. ^, _ - '^ , . ^., 

86. M. digno. ^l- M- »<!"* ¡nutúmente 

87. M. ó quiso. POi*® P^*®. 

88. M. al tiempo que dize 92. M. á lo de la ortogr. 
acontezió, etc. etc. 



- 18 - 

cartas, os preguntáremos^ á lo menos ^ satisfa- 
zednos con las razones, que os mueven á ** esr 
cribir algunas cosas, de otra manera que lo* 
otros, porque puede ser que estas sean tales» 
que valgan tanto , cuanto pudiera valer •* el au- 
toridad de los libros : cuanto mas, que á mi pa- 
rezer, para muchas cosas os ^ podréis servir, del 
cuaderno de Refranes Castellanos, que me dezis^ 
cojistes entre amigos, estando en Roma, por 
ruego de ziertos Jentiles hombres Romanos. 

Pacheco. Muí bien habéis dicho, porque en 
aquellos refranes, se vee ®^ mucho bien, la puri- 
dad de la lengua castellana. 

GoRiOL. Antes que paséis adelante, es menes- 
ter que sepa yo , qué cosa son Refranes. 
Valdés. Son Proverbios, ó Adajios. 
GoRiOL. ¿I tenéis libro impreso dellos? 
Valdés. No de todos ; pero siendo muchacho, 
me acuerdo haber visto uno, de algunos mal glo- 
sados. 
CoRiOL. ¿ Son como los Latinos i Griegos? 
Valdés. No tienen mucha conformidad con' 
ellos, por ^ que los castellanos son tomados de 10 
dichos vulgares, los mas dellos, nazidos i criados 
entre viejas, tras del fuego, hilando sus ruecas: 
i los Griegos i Latinos , como sabéis, son nazidos 
entre personas doctas, i están zelebrados en 
libros de mucha doctrina: pero para considerar 
la propiedad de la lengua castellana, lo mejor que 
los refranes tienen es, ser nazidos en el vulgo. 



93. M satísfazenos. 96. M. podeú. 

94. M. escrivir.— 95. M. la 97. M. muy bien. 



\ 



~ 14 - 

Pacheco. Yo os prometo » sino fuese cosa con- 
traría á mi profesión, -que me habría algunos 
días ha, determinadamente puesto en haser un 
libro en la lengua casteUana« eomo uno, que diz 
que Erasmo ha hecha en la latina. Allegando 
todos los refranes que hallaste, ^ i declarando* 
loa lo menos mal que supiese, porque hé pen- 
e¡aAo, que en ello baria un señalado servizio á, la 
lengua castellana. 

Valdés. También era Julio Zesar de vuestra 
profesión, pero no tuvo por cosa ccrntraña áella, 
con la ^ pluma en h momo, escribir de iA>che,, h 
que con la lanza hazi<jk de dia* De manera que la 
profesión no os escusa. ¿No hjabeis oído áwr, 
que las letras, no embotan la lanzo? 

Pacheco. Vos d^^is tííVd bien, i yo lo conozco. 
Dadme á mi el sujeto que tuvo 2¡esar, que escri- 
bía lo que él hazla, i no lo que otros deziai^; i *^ 
esitcmzes veréis si tengo por deehoturado ^descri- 
bir: pero porque pareze que escribir semejantes 
cosas 4 estas perteneze mas ék hombres de kMas, 
^e de armas» qo me he querido ponqr en ello. 

VALDés, Pues, aunque yo no hago profesión de 
ifoldado» pues^ tampoco aoi hombre de haldas; 
pensad *^ que no os tengo de consentir me mo- 
1 1 kdft aquí, preguntándome ^ niñerías de la lengua: 
por tanto me resuelvo con vosotros en esto: que 
^i os contentan las cosas que en mis cartas ha- 



98. M. hallasae, i pareze 99. Subrayado «a el MS.: 

d. d. así: aunque, por lo que no por Mayans. 

luego replica Pacheco , con loO. M. entonces, 

zierto grazejo diziendo,i«o im i^* j u • u- 

lo que otros dezian; May. , ^^^' ^- ^^?^°"*; * ^A^."- 

debió poner su coirccrion al ^ "» »er que d. d. d'escrtbir. 

pie de página,! respetar el MS. 1<^ M. aupiine fue. 



- 15 - 

beíB xioUdo, las toméis ^ i las vendáis por vues- 
tras, que para ello yo os doi lüíeniáa, i ^ (j(ümÉi 
os párezon mal, las dejéis estar, pues para mi 
harto me basta haber coúózido por vuestras res- 
puestas, que habéis entendido lo que hó querido 
dezir en mis cartas. 

Mahuo. Porque lo que en vuesü^as cartas ha- 
bemo^ notado, es de^ calidad, que ni lo podemos 
tomar por bueno, porque, no todos, lo fli^robúsios 
del todo, ni lo poitemios desechar por malo/poi^ 
qué hai cosas que nos satisfazon, i hai otras, que 
no entendemos ; es meneéter, que en todb oasb 
nos deis cuenta» no solamente de lo que hdfieis 
escrito, pero aun de lo quedello depende, ó puede 
depender. Vuestra fé i palabra nos habéis dado: 
i aun que no queráis, ^•^ 4a habéis de conjplir.o r 

VaLdés. No se haría mas en el monte de Tóro- 
isbs: ó como apú dezis , eb el Bosque de ^^fia6- 
cano: 1^ pues ¿orno dizen en mi tierra, donde 
fumzú^mtuM, derecho se pierde; yomé determino 
en obedezeros. Empezad á preguntar v que yo os 
reépoiBideré , 'pw^ ya que aiá lo queréis , será bien 
que todos tresod doniierteis en el orden que qu^ 
reís Uevar en^ vüeétras preguntas, porque no «is 
oonfundais en etias; hazedlo asi, i entretanto, 
ktte saliré yo al járdin á tomar un poco.de aii^. 

Martio. Muí bien dezis: en merzed os lo teñe* 
mos: andad con Dios, que presto os llamarc- 

'■'■'.'■■ .... 
103. JA. MfTia» tainb)(ifi MB.íh voz Cármhtt: qu0«lh 

^"f<^ %x tJ, u-u -^ "^"'^ *^<*® * ^^ xíadenziá ()é 

105. M. Bracano. «*»^ *^^a»e dO: Marzío, f^^ue 

* Úáiaxfd almátjeitch cí conata decuatfo tersos. > 



\ 



- 16 - 

Pacheco. Pues habernos cojido. i prendado á 
Valdés, *^^ aun no lo dejemos de ninguna manera, 
12 sin que primero io examinemos hasta ^ al pos- 
trer pelo, porque yo*^*» lo tengo por tal, que 
ninguna cosa escribe sin fundamento: i apostaría 
que tiene en sus papeles, notadas algunas oosillas 
sobrestá materia de que le queremos hablí^: esto 
creo asi, porque no vi en mi vida hombre mas 
amigo '^ d'escrbir, siempre en su casa está 
hecho un san Juan EyaDJeüsta ^^, la peñóla en la 
mano; tanto que creo, escribe de noche, lo que 
haze dé dia : i de dia, lo que ensueña de noche. 

.Martio. Bien dezis, i pues vo3 que sois *w el 
mas diestro en la lengua » $abrei6 mejpr.lo que 
conviene preguntar; á voá toca ordenarlo :de ma- 
nera, que no nos confundamos. > 

Pacheco. Antes yo me reníito á cualquiera 
de vosotros que sois **<^ leidos, que yo mas **^* 
m*entiendo de desordenar, que de ordenar.. 

Mabtio. Si os queréis gobernar por mi, hab- 
remos desf;a manera. En la primera parte, le. prer 
güiitaremos lo que sabe deí origen é prinzipio 
^e han tenido, asi la leogua> castellapai^ <^omo 
las otras, lenguas, que hoi se hablan enEspafki. 
JSn la segunda, lo qtie pef teñese á la gr^Atipa^ 
*^* En la ierzera, lo que le habernos notadp en 



I '• 



106. M. suprime aun. 
106 b. M. le tengo. 

107. M. de escrivir. 

108. Así en el texto, aun- 
que honrado modernamente, 
i. al mágen substituido, un 
Éseripfor de poyo , que im- 
primió Mayans. La restitu- 
ción del texto, me pareze 



aquí importante, t que tUude 
al nombre de Juan de Valdés. 

109. M. suprime, el. 

110. M. suprime, leidos: i 
antes pone, cualqaier«, sin 
duda por errata. 

111. M. que yo; mas en- 
tiendo. 

112. M. supriiia, En. 



- 17 - 

el ^críbir unas letras mas que otras. *'^ En la 
cuarta, la causa que lo mueve á poner ó quitar 
en algunos vocablos, una silaba. En la quinta^ 
le ^'^ pediremos nos diga, por qué no usa de 
muchos vocablos que usan otros. ^^^ En la sesta, 
le rogaremos nos avise de los primores que 
guarda cuanto al estilo. En la séptima, le deman- 
daremos su parezer, azerca de los libros que están 
escritos en castellano. Al último, haremos que 
nos diga su opinión, sobre ^*^ cual lengua tiene ^ 12 
por mas uniforme á la Latina; la Castellana, ó la 
Toscana. I)e manera, que lo primero, será del 
orijen ^^''-^ de la lengua. Lo segundo, de la gra. 
mática. Lo terzero, de las letras, i*^ á donde 
entra la ortograña. Lo cuarto , de las silabas. Lo 
quinto, de los vocablos. Lo sesto , del estilo. £o 
séptimo, de los libros. Lo último de la confor- 
midad de las lenguas. ¿Conténtaos ésta manera 
de prozeder? 

Pacheco. Es lá mejor del mundo: con tal coa- 
dizion; que la guardemos de tal manera, que 
ninguno se pueda salir della. 

CoRiOL. Yo deseo siempre prevenir, por no ser 
prevenido: i asi querría que pusiésemos escondi- 
do en algún lugar secreto, un buen escribano, 
para que notase los puntos prinzipales que aquí 
se dijesen. Porque podría ser, que con "® este 
prínzipio, engolosinásemos á Valdés de tal ma- 



na. M. suprime, En. 117-a. M. del orijen, y de 

114. M. pidiremos. la Lengua. 

115. M. suprime, En. 117. M. suprime, á. 

116. M. qué Lengua. 118. M. wesse.» 



^ t8 - 

jiera^que le hiziésemos componer cualqueDiáb- 
go de lo que aqui platicáremos. 

Máetio. Habeislo pensado mui bien: hágase 
<^ asi, poned á miAurelio^ que como sabéis, es 
entendidoen **^ entramas lenguas, i ^'^ ordenad- 
le lo que ha de hazer, mientras yo voi á llamar 
á Valdés, que lo veo pasear mui pensativo: pero 
mirad que mandéis, que el casero esté á la puer- 
ta^ para que, si viniere alguno, sea quien fuere, 
diga que no estamos aqui, porque no nos estor- 
ben: i porque los que vinieren lo crean, i se va- 
yan con Dios; mandad, que losmozos se pasen á 
jugar ^^ hái^ia la parte de la mar: porque de otra 
manera no haríamos nada. 

GiHuoL. Dezis mui bien: presto será hechol 

Valdés. Ora sus, *>' vedme aqui mas obedien- 
te que un fraile descalzo, cuando es convidado 
para algún banquete. 

Martio. Soi zierto que la *^ prática no puede 
14 andar sino bien, i porque no perdamos tiempo, ^ 
con lizenzia d'estos señores, quiero yo tomar la 
mano. 

Pacheco. Yo,pormi tanto, rezibirémerzed,que 
vos hagáis todas las preguntas prinzipáles: de 
manera, que nosotros dos, andemos sobresa- 
lientes. 

Martio. Azepto la merzed: i comenzando á 
preguntar, digo, señor Valdés, que lo primero 



119. M. «ansi.it obediente que un cordero 

120. M. «entramba8.H «»?«'«>» domadas estas dos 

ultimas vozes del máij en: sus- 

121. M. «ordenalde. » tituzion de las ocho palabras 

122. M. á la paite de. etc. del M8. bonadas en el teste. 
128. M. ««veysnM aquí mas 124. M. Mplática.*t 



— 19 - 

que querría saber de vos es, de dónde iuvieroo 
orijen i prinzipio, las lenguas que boi se hablan 
en España, i prínzipalmente la Castellana; por* 
que, pues habernos de hablar '^ della, justo es» 
que sepamos su nazimiento. 

Valo¿s. Muí laiiga me la levantáis: *^ cuanto 
que esto» mas es querer saber Historias, que Gra- 
mática: i pues vosotros holgáis d'esto, de muí 
buena gana os diré todo lo que azerca **'' dello 
he considerado. Estad atentos, porque sobr*ello 
me digáis vuestros parezeres: i porque la lengua 
que hoi se habla en Castilla, de la cual vosotros 
queréis ser informados, tiene parte, de la lengua 
que se usaba en España antes, que los Romanos 
la enseñoreasen, i tiene también alguna parte 
de la de los Godos, que suzedieron á los Roma- 
nos, i mucha, de *** la de los Moros, que reinaron 
muchos años, aunque la prinzipal parte, eadela 
lengua, que introdujeron los Romanos, que es la 
lengua latina. Será bien i que primero examine- 
mos, qué lengua era aquella antigua, que se usa- 
ba en España, antes que los Romanos viniesen á ^ 
ella. Lo que por la mayor parte, los que son 
curiosos destas cosas tienen, i creen, es, que la 
lengua que hoi usan los Vizcaínos, es aquella 
antigua española. Esta opinión confirman con 
dos razones harto aparentes: la una es, que asi 
como las armas de los Romanos, cuando ^ **• 15 
conquistaron la España, no pudieron pasar en 



126. M. «deUas;» consi- 127. M. «desBo.» 

^?ÍSSf^Í^*S'* ?"*• '^^^'^ y** i28- M. Suprime, de U. 

«Diálogo de las Lenguas.» ^, *^ ' 

126. M. «Unto que cito» (! 129. M «coaquteUvMi... 



\ 



- 20 - 

aquella parte que llamamos Vizcaya; asi tampo- 
co pudo pasar la lengua, al tiempo que después 
de haberse hecho señores de España, quisieron 
que en toda ella se hablase la lengua romana. La 
otra razón es, la disconformidad que tiene la len- 
gua Vizcaína con <^ cualquiera de todas las otras 
lenguas que ^'* el dia de hoi en España se usan: 
por donde ^se tiene casi por zierto, que aquella 
nazion conservó, juntamente con la libertad, su 
primera lengua. Desta mesma opinión fui yo un 
tiempo: i creí, que zierto fuese asi; porque la una 
razón i la otra me contentaron: pero habiendo 
*** después considerádolo mejor, i habiendo leido 
un poco mas adelante, soi venido en esta opi- 
nión: que la lengua ^^ que en España se habla- 
ba antiguamente, era asi Griega, como la que *** 
agora se habla es Latina: quiero dezir, que asi 
como la lengua que hoi se habla en Castilla, aun- 
que es mezclada de otras, la mayor, i mas prin- 
zipal parte que tiene, es de la lengua latina; asi 
la lengua que ^'^ estonzes se hablaba, aunque 
tenia *"* mezcla de otras, la mayor, i *'^ mas 
prínzipal parte della, era de la lengua griega. En 
esta opinión he entrado por dos puertas: la una 
es, * leyendo los Historiadores: porque hallo, que 
Griegos fueron, los que mas *^ pkUicaron en Es- 



130. M.&wpTi[a.e. cmtquie- 135. M. «entonces.»! 

ra d«. 136. M. «mezclas.» 

Í2i' íí* ^^ ^'j , 137. M. /amas. 

132. M. «aviénaolo consí- ^ ., i >to j 

derado » etc * Al marjen en el MS. de 

133. 'm. ./que se hablava ^«'^^ antigua: Nota, lector. 
antiguamente en España.»» 138. M. los que platicaron 

134. May. uahora.» mas. 



- 21 - 

paña: asi con armas, como con contrataziones. 
I ya sabéis, que estas dos cosas, son las que ha- 
zen alterar, i aun mudar las lenguas: cuanto 
mas, que se lee, que Griegos vinieron á habitar 
en España, por donde es de creer, que no sola- 
mente guardaron su lengua; pero que la comu- 
nicaron 4 con las otras naziones; las cuales, por 16 
ser, como es, rica i abundante, la debieron do 
azeptar. La otra puerta por donde soi entrado en 
esta opinión, es la considerazion de los vocablos 
castellanos: porque cuando me pongo á pensar 
en ellos, hallo, que muchos de ios que no son la- 
tinos, ó arábigos, son griegos: los cuales, **• 
creo sin falta, quedasen de la lengua antigua: 
asi como quedaron también algunas maneras de 
dezir; porque, como sabéis, el que habla en len- 
gua ajena, siempre usa algunos vocablos de la 
suya *^ propria, i algunas maneras de dezir. 

Martio. Cosa nueva es para mi, no lo que to- 
ca á las Historias, sino lo que dezis, que la len- 
gua castellana tenga tanto de la Griega, i si no 
me lo tuviésedes á mal, no lo querría creer, has- 
ta ver primero como lo probáis. 

Valdés. Aunque el creer sea cortesía, yo 
huelgo, que désto que os he dicho, no creáis mas 
de lo que viéredes. 

Martio. Azeptamos la lizencia , i mirad, que 
no 08 admitiremos los vocablos griegos, que la 
lengua castellana há tomado de la sagrada Es- 



139. M (tal vez por omi- 140. M. upropia;.. como han 

8ion involuntana) supnmc, , , , ,,„ 

creo sin falta. enmendado «i el MS. 



- 22 — 

critura: como aoni escandalizar, atesorar, Evan- 
jeito, Apóstol, ni otros que son como anejos á ^^ 
estos, asi como ximinterio i ^** martilojo, ni tam- 
poco^ los que pareze sean de la medizina, como 
cristel, ^^ paroxismo, ephimera, gargarismo: 
porque quiero, que en si muestren su antigüe- 
dad, porque de otra manera no valerá nada 
vuestra razón. 

Yaldés. Bien me podría servir de alguno de 
los que habéis dicho : pero no quiero uno de- 
17 jarlos, por no ^ contender, i deziros algunos 
otros, que á mi ver muestran ser antiguos: asi 
bien, que bastan harto, para que creáis, que lo 
que digo es verdad. Estos son Apeldar, por huir; 
Málatia, por enfermedad; zillero por el lugar 
donde ponen *^ la harina; fantasía, por presun- 
^ion; Gaizafatán, por cosa mal dicha. Tio, rábano^ 
cara, carátula; cadira, por silla. También creo 
que quedasen ^** del Qríego Trévedes^ i chimenea: 
i aun brasa i abrasar; porque ^^ brozo, quiere 
dezir hiervo: i azomar, masa, mozo, mes, cañada, 
barrio , zisne, ^*' pinjiado, artesa, tramar, truhán 
mandra, zelemin, glotón, tragón, i tragar. Hai 
tambi^i algunos que comienzan en pan^ y ^^ 



141. «M. esto.» 

142. M. suprime , i yaria 
asi: cementerio, martilojo, 

143. M. clistel. Efímera. 

144. M. «el harina, n 

145. M. quedasse. 

146. M. rectamente pone 
la voz con los caracteres pro- 
pios Ppá(a) 

147. M. pringado , cosa 
que en él M6. no dize. Creo 
que debe dezir, pinjado^ an- 
tigua máquina militar para 



azercarse á las murallas. La 
voz en el MS. está confusa. 

148. M. vi^en . i así pa- 
reze que debe dezir: aunque 
luego , poco mas adelante, el 
mismo Mayans , dize, con 
ei MS., tienen del Latin: 
donde también, pareze , debe 
dezir, vienen del latin : á no 
ser , que el A. quiuese elíp- 
ticamente dezir: tienen tu 
oríjen del Griego, i del latin. 



— 23 -^ 

tienen del Griego: como son, Paníúfios^ Pan' 
dero, Fanfarrón^ i otros muchos, que debe 
haber, en que yo no hé mirado. Hai también 
otros vocablos, que aunque tienen del Latin, pa« 
raze *** claramente, ser forjados á la ^^ sinifíea- 
2Íon de otros Griegos, que sinifícan lo ^^* que eiloe; 
d'estos es deosemplar, que en algunas partes 
d'España, *** usan por disfamar, el mal yoca>- 
blo creo ^^ yo, sea forjado d'esta manera, que 
soliendo dezir, como el Griego dize, paradigma * 
que quiere dezir ea)emplwn; el Español queriendo 
hablar Latin , habló á su modo, i dijo dexempkit, 
asi como el Franzés, porque hablando su lengua, 
por 9i dize ouidá, cuando viene ¿ habiar ^ Latúa, 18 
no se contenta con dezir, ita, sino añádele, el 
lia, de su lengua, i dize, ^^ itadá, fisto me ^ 
pareze, que os iébe bdstar; cuanto á los vocablos. 
Cuanto á las maneras de dezir, si miráis en 
ello, hallareis mui muchas. 

Martio. ^^ Ea, dezid algunas. 

Valdés. Porque Luziano, de los autores Grie- 
gos ^^ en que yo hé leido , es el que mas se 
allega al hablar ordinario; os daré d'él los 
ejemplos. 



149. M. flupríme, clarC' 

ftttñíC» 

16Q. M. usigniflcacion ,n 
Msigniflcvi.n 

151. M. lomesmo: i supri- 
me las vozes, que ^llas» 

152. M. usan ; con la en- 
mienda hecha en el MS. don- 
de orijinaiiamente dezia, utar. 
Tal vez se dejaron la voz, 
tuelen usar, que es nezcsaiia, 



si no se adopta la enmienda 
««a». 

153. M. suprime, yo. 

"*■ M. substituye la voz orí- 

jinai. icapá$e(YH^a 

164. M. <<ouidá.» 
156. M. Esto me pareteiá 
batía. 

156. • Ea, es mas bien cor- 
reczion.ElMS. orijinariamen- 
te, tenia otra voz. ^ 

157. M. suprime, en. 



-- 24 - 

Mautio. Mas los quisiera de Demóstenes. 

Valdés. i aun yo holgara de dároslos siquiera 
de *"• Isócrates: pero contentaos, con que os dé 
ló que tengo. Guando en castellano queremos 
dezir, que uno, *** tiene bien, de vivir, dezimos, 
que tiene buena pasada: d'esta mesma manera, 
queriendo dezir esto mesmo, dize Luziano , f ce- 
áiar ciUm poron, i en castellano, queriendo dezir 
nuesUra hazienda, ó su hazienda; dezimos, lo 
nues^o, ^^ ó, lo suyo. Quien dalo suyo, antes de 
•8u muerte , mereze que le den con un maz^ en la 
frente: á donde dize lo suyo, por su hazienda: i 
*•* Luziano, en la mesma sinifícazion dize, *** to 
.imetera. También, si en castellano amenazamos 
á un mozo , ^^ ó muchacho , queriendo dezir, 
que lo castigaremos, dezimds, pues si yo te em- 



* 158. M. Sócrates, en vez 
cbe Isócrates, que está bien 
claro en el MS. 

1&9. M. que tiene uno de 
que vivir, etc. 

* M. I^^et áyaOóv iTÓpov 

que, si bien, es traduczion li- 
teralj al Griego , del modismo 
español, tiene buena pasada; 
no sé que se halle en Luziano 
semejante frase griega; ni á 
dichas vozes, las encuentro se- 
mejanza con las que trae 
el MS. ¿Qué semejanza hai 
entre H^et i cediar; á^aí^Av 
i citon? Ninguna. Por otra 
parte, pudieran haberle mez- 
clado las Tozes por el copista; 
cedi-arcÍtonporon,\Bigmñcax, 

xaxa apxexov icópov ú 



otra frase parczida. Consulta- 
do, sobre este paso de Valdés, 
Mr. Churchin Babington , él 
encontró la frase, en Luciano, 

x.ái Stapy.íJ TÓv itopóv 
Sueño Cap. 2. 

ICO. M. suprime, ó. 

161. M. suprime, i. 

162. M. xá ujjLexspa 

Pero debió poner xa V^fJL&xepoc 
que es lo que dize Luciano: 
Sueño. Capítulo 1.® porque la 
y, se pronunzia i por muchos; 
i porque xa Ú(JL£Xcpa no se 
halla en Luciano. 



163. M. uÁ \m mozo 
un muchacho.» 



ó á 



— 25 - 

pieto; i de la ^^ mesma manera dize Luziano ^^ 
ínur&éitdBato, que quiere denr , tne empeaó por 
medio, Péira confírmazion de ^^ esta mi opini6b, 
allende de lo dicho , puedo también alegar la 
conformidad de los airtioulos, i otras cosas, sind 
os contentáis con lo alegado. 

Marto). Antes, basta harto ^ lo que habéis di* 19 
cho: i, **' de verdad, pareze harto aparente i 
razonable esta vuestra opinión; i*'^yotanto, 
de hoi mas la temé *^ también por mia, i lo mes- 
mo creo "• que harán estos dos señores. Agora *'* 
presuponiendo que es asi, como vos dezis, que la 
lengua, que en España se hablaba, antes que los 
Romanos habiéndola enseñoreado, le introduje- 
sen su lengua, era asi Griego, como es La- 
tina, la que agora se habla; proseguid adelante. 

Valdés. La vida nie habéis dado en no querer 
contender sobr'esto , porque por no porfiar , me 
dejara venzer, haziendo mi cuenta, que mas 
"* vale quedar por nezio, que ser tenido por por- 
fiado. Pero mirad, que si alguno querrá dezir. 



164. M. misma. xaxiíf {axo que se encuen- 

166. M. (JLOO (Jléaoo traBenLiicia]io,Saeño,Cap(- 

^p^OLXO tne empezó por me- ^^ 8-® al fin, i me parase que 

d¡0^ q. d. efectivamente, la ®*,*2Í' w ^ ♦ 

fta8egriega,que pone Mayan»: *^' «• «<te8ta.» 

pero, que tea la misma, que JJI* íí* *^P?»«) ^ ^' 

ek voz del MS. es ridicula ]^' JJ- suprime, ifo, ; 

suposizion: amique jjloO sea tJmen """^ *^ 

mu: i i^^ixQ irxato; quedan 170. 'm. Suprime , ^ , i 

las letras rat , que no pueden pode aqui, creo harán tam- 

d«»r uiéffou. Mr. Churchill oieiij etc. 

BaWngt«i,crec,quelavozeB Jjl- JJ. presuponiendo. 

la ndati áe las dos gr. uoü "2- ^- ^ ^^^> substttu- 

^ ye, querriü. 



— 26 - 



que la lengua vizcaína, es en España auu mas 
antigua que la Griega, yo tanto, no curaré de 
contender sobre lo contrario, antes diré, que sea 
mucho en buena hora asi como lo *" dirá ; con 
tanto que á mi me conzeda ^^^ lo que digo, por 
*'* [la lengua latina, como hé dicho J. 

Pacheco. No os conzederé yo tan presto lo 
que habéis "^ concluido : porque Gayo Luzio, i 
los "' tres Zipiones, Claudio Nerón, i Sempro- 
nio Graco , siendo Romanos Latinos, i Griegos, 
no hablai'an con Turdetános, Zeltiberos, ó 
Iberos, i Cántabros, por intérpretes, *^* si la 
lengua antigua d'España, "• fué la Griega: ni 
los mercadantes de Fenizia, habian nezesidad 
de intérprete, en el contratar de sus mercade- 
rías con los antiguos d'España, antes que Car- 
tajíneseá i Romanos la combatiesen. 

Valdés. Basta que la lengua latina, como hé 
20 dicho, desterró d'España á la Griega: ^ la cual 
asi mezclada, i algo corrompida, se platicó en 
España hasta la venida de los Godos: los cuales, 
aunque no desterraron la lengua latina , todavía 
la corrompieron con la suya: de manera, que 
*^ ya la lengua latina tenia en España dos mez- 



273. M. dirán. T&o dirá, 
por diJerCf se refiere á , al- 
ffvno. 

174. En el MS. (interca- 
lado posteriormente), en M., 
mec&nieda el señor Torres. 

176. Lq que va entre [ 1 
lo han tachado en el MS. 

176. M. «lo que conckiis.n 

177. M. i los dos Cipio- 
nes. Pero , además de los Íbl- 
moBOBdos Scipiones; también 
un Mjo del primer Africano, 
se seoaló, como su padre , por 



sn valor en los ejércitos Ro 
manos , i por su aflzion á las 
letras. I estos tres Scipiones, 
no son tampoco los únicos^ que 
conozemos de fama. 

178. M. «intérprete.» 

179. M. 1 el MS. enmen- 
dado , fuera : i tal vez meior: 
pero también pudo enmendar- 
se, fuese. 

180. M. Bupripie, ya, aquí, 
para poner luego, ya, tenia en 
España: pero no es idéntico lo 
uno á lo otro. 



— ^¿7 — 

cías, una de la Griega, según mi opinión; i otra 
de los Godos. El uso d*esta lengua, asi corrom- 
pida, duró por toda España, según yo pienso, 
hasta que el Rei, "* don Rodrigo, en el año de 
setezientos i diez i nueve , poco mas , ó menos, 
desastradamente la perdió, cuando la conquis- 
taron ziertos Reyes Moros, que pasaron de 
África: con la venida de los cuales, se comenzó 
á hablar en España la lengua arábiga , exzepto 
en Asturias, en Vizcaya, i Lepuzca, i en algunos 
lugares fuertes de Aragón, i Cataluña; las cuales 
provinzias, los Moros no pudieron *•• sujuzgar: i 
asi, allí se salvaron muchas jentes de los Cris- 
tianos, tomando por aniparo i defensión la as- 
pereza de las ^^ tierras , adonde conservando su 
relijion, su libertad i su lengua, estuvieron 
quedos, hasta que en Asturias, á donde se re- 
cojió mayor número de jente, alzaron por Rei 
d'España al Infante D. Pelayo, el cual con los 
suyos comenzó á pelear con los Moros, i *•* 
ayudándoles Dios, iban ganando tierra con ellos: 
i asi como los suzesores d'este Rei suzedian en 
el Reino; asi también suzedian en la guerra 
céntralos Moros: ganándoles, cuando una *^ 
zibdad, ^ i **^ cuando otra; i cuando un Reino, i 21 
cuando otro. Esta conquista, como creo sabéis, 
duró hasta el año de mil i cuatrozientos i no- 
venta i dos : en el cual año los Reyes Católicos, 



181. M. el Rey Rodrigo. 185. M. Ciudad. 

182. M. «sojuzgar.» 186. M. suprime ésta, i. 

183. M. «de la tierra. •• las dos siguientes conjun- 

184. M. «ayudándolos.» ziones,!. 



4 



— 28 - 

de gtoríosa memoria, *^ ganado el Reino de 
Granada, echaron^ del todo, la tiranía de lo» 
Moros de toda ^^ la España. En este medio 
tiempo , no pudieron tanto conservar los Espa- 
ñoles la pureza de su lengua , que no se mez^ 
clase con ella ^^ mucho de la Arábiga: porque 
aunque recobraban los Reinos, las zibdades, 
yiXlaa, i lugares; como todavía quedaban en 
ellas muchos Moros, por moradores, quedábanse 
CQiQ su lengua; i habiendo durado en ella, hasta 
que pocos años há el ^Smfnperador *^ les mandó ^^ 
quQse tomasen Cristianos, ó se saliesen d'Es- 
paña; conversandoentre nosotros, han nos pegada 
muchos de sus vocablos. Esta breve historia os 
hjá contado, porque para satisfaaeros á lo que 
m^ preguntastes, me parezió convenía así: 
agora, pues, habéis visto, cómo de la lengua que 
GD, España se hablaba, antes que conoziése la de 
los Romanos, tiene hoi, ^^la Castellana, algu- 
nos vocablos, i algunas maneras de dezir ; es 
menester que entendáis, cómo de la lengua 
arábiga há tomado muchos vocablos: i habéis 
de saber, que aunque para muchas cosas de las 
que nombramos con vocablos arábigos, tenemos 
vocaWos latinos; *^ el uso nos ha hecho tener 
por mejores los Arábigos que los Latinos; ^^ i 
de aquí es, que debimos antes, alhoífibra, que tope- 



ÍS* íí* "I *í®?*^?;" - 193. M. puntúa esto, des- 

188. M. «aetodaEspana>« , , ^ . , \. 

189. M. .anucha. » azertadamente, así : Latinos. 

190. M. «Loa mandó.» El wo Mf, eU. 

191. M. suprime el «(«. 194. M.nedeaqules,» etc. 

192. M. suprime la Coa- , , . 
íelioM, '^ ^"^ ^'^^ ^^ errata. 



- 29 — 

tie; i tenemos por mejor vocablo akreutie, que 
piedra zufre; i ozeite, que ^ oíto, i si *•' mal no 22 
m'engaño, hallaréis, que para ^^ solas aquellas 
cosas, que habernos tomado de los Moros, no 
tenemos otros vocablos con que nombrarlas, si 
no los Arábigos, que ellos mesmos, con las 
mesmas cosas, nos introdujeron. I si queréis ir 
avisados, hallareis, que un al, que los Moros 
tienen por articulo, el cual ellos ponen *^ al 
prinzipio de los mas nombres que tienen, nos- 
otros lo tenemos mezclado en algunos vocablos 
Latinos, el cual es causa, que no los conozcamos 
por nuestros *^. Pero con todos estos embara- 
zos, i con todas estas mezclas, todavía la lengua 
latina es el prinzipal fundamento de la Gaste- 
llana: de tal manera, que si á vuestra pregunta 
yo hubiera respondido, que el orijen de la len- 
gua castellana es la latina, me pudiera haber es- 
cusado todo lo demás que hé dicho: pero mirad 
que hé querido ser liberal, en esta parte, por- 
que me consintáis ser escaso, en las demás. 

GoRiOL. Creo yo, según lo que conozco de 
vuestra condizion, que aunque os reguemos seáis 
escaso, seréis liberal: *w espezialmente d*esta 
mercanzia, en que, con la liberalidad, no se 
desmengua el caudal. 

Martio. No os ha respondido mal, i vos nos 
habéis mui bien satisfecho á nuestra pregunta: 



195. M. si mas no me en- zonte, porque realmente los 
gaño, hallaremos. árabes ponbn su artículo a/ 

196. M. «que para aquella» prinzipio, 

cosas solas. lOS^ M. Áqai,; 

197. M. por prinzipio: 199 M. principalmente en 
pero es alterazion incondu- esta mercancía, etc. 



- 30 — 

porque asi vuestra opinión azerca de la primera 
lengua, como azerca de la comipzion de la Lati- 
na; ^^ pareze que no se puede negar: pero, pues 
tenemos ya, que el fundamento de la lengua cas- 
tellana es la Latina, resta ^®*, que nos digáis de 
23 donde ^ vino •^, i tuvo prinzipio, que en España 
se hablasen las *^' otras cuatro maneras de len- 
guas, que hoi se hablan; como son la Catalana, 
la Valenziana, la Portuguesa, i la Vizcaína. 
I Valdés. Diréos, no lo que sé de zierta *w zien- 
zia, porque no sé nada d'esta manera, sino lo 
que por *^* conjeturas alcanzo, i *•• lo que saco 
pordiscrezion *®': por tanto, me contento, que 
vosotros á lo que dijere, deis el crédito que qui- 
siéredes; i con este prosupuesto digo: que dos 
cosas suelen prinzipalmeute causar en una pro- 
vinzia diversidades de lenguas; la una es, no es- 
tar toda, debajo de un Prinzipe Rei, ó Señor: de 
donde prozede^ que tantas diferenzias hai de ^* 
las lenguas, cuanta diversidad de señores. *®' 
La otra es, que como siempre, se pegan algo, unas 
provinzias comarcanas á otras, aconteze, que ca- 
da parte de una provinzia, tomando algo de sus 



200. M. suprime pareze. 

201. M. «restaños digáis 
de adonde» 

202. M. suprime las vo- 
zes, vino i. 

203. M. suprime, i varia, 
en este paso así: «tías quatro 
lenguas que oy se hablan,» etc. 

^. M. scieníia; pero el 
MS., claramente, Qiensia,, 
equivalente á zienzia, pues la 
C, era lo que ahora es la s. 



205. May. «conjetura.» 

206. M. suprime, io que 

207. M. «y por tanto me 
acontento,» etc. 

208. M. Este, las, le han 
semiborrado en el MS. pero, 
no de antiguo: i Mayans le 
suprime. 

209. Mayans, así: ia otra y 
que siempre se apegan^ etc. 




- 31 — 

comarcanos, **^ su poco á poco, se va diíerenziaii' 
do de las otras; i esto no solamente en el hablar, 
pero aun también en el conversar, i en las cos- 
tumbres. España, como sabéis, ha estado debajo 
de muchos Señores; i es asi, que dejado aparte, 
que aun hasta Castilla estuvo dividida, no ha nih- 
chos años, que Cataluña era de un Señor, *^* al 
cual llamaban Conde ; i Aragón era de otro Se- 
ñor *^* al cual llamaban Rei ; los cuales dos Se- 
ñoríos vinieron á juntarse por **' casamientos; i 
después, por armas, conquistaron el Reino de Va- 
lenzia ^ que era do Moros; i andando el tiempo, 24 
lo uno i lo otro, vino á juntarse con Castilla. 1 los 
Reinos de Granada i Navarra, tenian *** también 
sus señoríos, aunque ya agora, á su despecho el 
uno i el otro , est¿ui debajo de la corona de* Cas- 
tilla; i Portugal, como veis, aun agora^ está apar- 
tada de la corona d'España, teniendo, como tie- 
ne, Rei *** de por si: la cual diversidad de *** se- . 
ñorios, pienso yo, que en alguna manera, haya 
causado la diferenzia de las lenguas : bien, que 
cualquiera dellas, se *" conforma mas, con la 
lengua castellana, que con ninguna otra: porque, 
aunque cada una dellas ha tomado de sus co- 
marcanos, como Cataluña, que ha tomado de 
Francia, **« i de Italia; i Valenzia, que ha toínado 

210. M. Mconiarcana8.po- rios, entre los Prlnzipes de 
poco á poco.» Pero en el MS. Cataluña i Aragón. 

han sobrepuesto moderna- 214. M. suprime i altera, 

mente a, á la o primitiva; aun- así, tenian sus señores. 

que no han borrado el su que 215. M. suprime el, de. 

omite Mayans, sin causa. „,„ ^_ „_ ^^ 

211. 2. í¿ llamaban. 210. M. Señores. 

212. M. el qual. 217. . M. conforiMva. 

213. M. casamiento; pero 218. M. suprime , i de 
mal, pues se efectuaron va- Italia, (/)j. 




- 32 - 

dfeCSátállü^; todavía veréis, (jüé prittzipalmente 
tiran ¿1 Latín, qué es, cíottió tengo dicho, el fun- 
damento dé lá lengua castellana: de la cual, por- 
iftie os tengo dicho todo lo que sé, i puedo dezir, 
flo isÚTO de hablar rtias. *** [Otra razón, mas agu- 
da/ que la distitizion de los stados i reinos, quitó 
él comerzio, i que no se comúnióase la enmien- 
da dé' la lengua; que cada dia, cada provinzia, 
éón d uso, háze i mejora el lenguaje, i esta po- 
■liáa í ínejória; extiéndese entre los que tratan fá- 
"ímliarmenté, i son de un Señorío: i no con los 
(|ue son de otro Reino.] De la Vizcaína, querría 
caberos dezir algo; pero como no la sé, ni la en- 
tiendo, né tengo que dezir della, sino solamente 
esto: que según he entendido, de perdonas que "• 
H entienden, esta lengua , también á ella se le 
han pegado muchos "* vocablos latinos; los cua- 
les no se conozen, así por lo que les han añadido, 
cómo por la manera con que los p)x)kmnzian. Esta 
léhgua es tan ajena de todas las otras d'España, 
tjüe hi los naturales della, son entendidos, por 
élía, poco ni mucho, de los otros; ni los otros, 
dellós. La lengua catalana, diz que era átigua^ 
mente Lemosina, que es agora Lenguadoch: há- 
25 Btó ^ apurado tomando mucho del Latin, sino que 
no le toma los vocablos enteros , i tomando algo 
del Franzés puro, i también del Castellano, i del 



219. Lo que va entre I 1, 220. M. suprime este , /a ¡ 

ro de letra igualmente «nü- ¿g ¡^^ Latfaos: i aquí cayó i 

eua. Mayans no lo corizeptuó con crezes. el docto M. en la 

digno de inclusión. redundanzsa , que antes evitó. 



-. 33 - 

Italiano. La Valenziana es tan conforme á la Ca- 
talana, que el que entíende la una, entiende casi 
la otra: porque la prinzipal *** diferenzia consiste 
en la pronunziazion, que se allega mas al Gaste- 
llano; i asi es mas ^'^ intelejible al Castellano, que 
la Catalana. La Portuguesa, tiene mas del Gaste- 
llano, que ninguna de las otras, tanto, que la prin- 
zipal diferenzia, que, á mi ^^parezer^ se halla 
entre las dos lenguas, es la pronunziazion , i la 
ortografía. 

Martio. Siendo eso que dezis asi, ¿cómo en 
Aragón i Navarra, habiendo sido casi siempre 
Reinos de por si, se habla la lengua Castellana? 

Valdés. La causa dosto pienso que sea, que 
asi como los Cristianos, que se recojieron en As- 
turias debajo del Rei Don Pelayo, ganando i con- 
quistando á Castilla conservaron su lengua; asi 
también los que se recojieron en algunos lugares 
fuertes de los montes Pirineos, i debajo del Rei 
Don Garzi-Jimenez, conquistando á Aragón, i Na- 
varra, conservaron su lengua: aunque creo, *** 
que también lo haya causado la mucha comuni- 
cazion , que estas *^ dos provinzias han siempre 
tenido en Castilla: i la causa porqué, según ya. 
pienso^ en el Andaluzia, i en el Reino de Murzia, 
la vezindad de la mar no ha hecho lo que en las 
otras provinzias, es, que los Castellanos conquis- 
taron estas provinzias en tiempo, que ya ellos 



222. En el MS. esta voz 224. M. parescer. Pero 
diferenzia , en abremtura, en el MS parecer. 

asi. Drié. 225. M. suprimo, ^. 

223. M. uinteliglble.» 226. M. suprime, dee. 



-► 34 - 

eran tantos, que bastaban para introduzir su len- 
' gua; i no tenían nezesidad del comerzio de otras 
26 nazioues , para las contrataziones que sustentan ^ 
las provinzias. 

Martio. Bien me satisfazen estas razones, i 
euanto á esto, con lo dicho nos **^ contentamos: 
i asi queremos que dejéis aparte las otras cuatro 
lenguas , i nos digáis solamente, lo que toca á la 
lengua castellana. 

Valdés. Si me habéis de preguntar de las di- 
versidades, que hai en el hablar castellano, entre 
unas tierras i otras, será nunca acabar: porque 
<^omo la lengua castellana se habla no solamente 
por toda Gastilla, pero en el Reino de Aragón, *** 
en el de Murzia, con toda **® el Andaluzia. i en 
Galizia, Asturias , i Navarra; i esto, aun hasta *^ 
entre la jente vulgar , porque entre la jente no- 
ble ,^ tanto bien se habla en todo el resto d'Espa- 
ña: cada provinzia tiene sus vocablos propios, i 
mis maneras de dezir: i es asi, que el Aragonés tie- 
ne unos vocablos propios, i unas propias maneras 
de dezir; i el Andaluz tiene otros, i otras; i el Na- 
varro otros, i otras; i aun hai otros, i otras, en 
tierra de üampos , que llaman Castilla la vieja; 
i *** otros, i otras, en el Reino de Toledo: de ma- 
nera que, *'* como digo, nunca acabaríamos. 



227. M. contentaremos; p^es d MS. prosigue aludlen- 
lo cual no muestra, que, de ¿^ ¿ ^/^^, vocablos, i otras 
^«& ' ^l contentaban. maneras de dezir. 

228. M. y en el, etc. -I_ _ _ . .. 

229. M. /a And¿lu2ia. 232. M. supnme ciwio di- 

230. M. suprime entre OO, pareziéndolc quuá vulgar; 

231. M. y otras, y otros, i"? recapazitó, que es un 
trocando, sin saber porqué: Diálogo familiar. 




- 35 — 

Pacheco. No os queremos meter en ese ^^ la- 
birinto: solamente , como á hombre criado en el 
Reino de Toledo , i en la Górte de'España , os •** 
preguntaremos de la lengua que se usa en la 
Górte: i si alguna vez tocáremos *^ algo de otras 
provinzias ^ rezibiréislo **• en pazienzia. 27 

Valdés. Mientras me mandáredes acortar la 
materia, i no alargarla; de buena voluntad os 
obedezeré. 

Martio. ¿Greis que la lengua castellana tenga 
algunos vocablos de la Hebrea? 

Valdés. Yo no me acuerdo, si no de solo uno, 
el cual creo se ^^ le haya pegado de la Relijion: 
<w este es, Abad, de donde viene Ábcuiesa^ Aba- 
día i Abadengo. 

GoRiOLANo. Este último vocablo es mui nuevo 
pai'a mi: no paséis adelante, sin dezirme qué 
quiere dezir Abadengo. 

Valdés. Porque en la lengua castellana de 
Real, se dize Realengo lo que *^ perteneze al Rei; 
quisieron los clérigos, **® [con su acostumbrada 
humildad, por parezer á los Royes], que de Jbad 
se llamase Abadengo, lo que perteneze al Abad 
ó Abadía. 

Pacheco. *** [¿Parézeos á vos, que fuei*on mui 
nezios? 

233. M. iahehttiOiip&xQ- 23S. M. eiqualea. 

ze mejor 239. M. pertenesce. 

234. M.pregwUamos.qxie «.. ,, . , 

no es lo que quería dezir P. ; 2*0. M. suprime lo que va 

Binó, que le iban á preguntar; f ^ I 1 J * ^^ Xm^^^' ° *®°"" 
que le preguntarían. borraron en el MS. 

236. M. suprime , a/^0, y 241. M. suprime, igual- 
pone cosas. mente , aqui , lo que va en- 

236. M. •can pazienzia.» tre | |, i en el MS. lo han se- 

237. M. se aya apegado. initachado también. 




— 36 — 

Valdés. No m'empacho con clérigos. TambienJ 
saco, por costal, ó talega, es hebreo, de donde lo 
ha tomado el Castellano, asi como casi todas 
las otras lenguas, que han suzedido á la Hebrea. 

Martio. ¿Hai algunos vocablos deduzidos de 
la lengua italiana? 

Valdés. Pienso yo'que jornoi, jornalero, i jor- 
nada, han tomado prinzipio del giorno , que de- 
zis acá en Italia: es verdad, que también se lo 
puede atribuir *** á si, Cataluña. 

Pachecq. Verdaderamente creo sea asi, como 
dezis; nunca habia mirado en ello. 

Valdés. Bien creo que haya también algunos 
otros vocablos, tan propios Castellanos, que sin 
tener orijen de ninguna otra lengua, con el tiem- 
po han nazido en la Provinzia. 
28 Martio. Cuanto al orijen de la lengua ^ basta, 
harto saber lo que nos habéis dicho. *** Agora 
querríamos saber de vos, en lo que perteneze á 
la Gramática, qué conformidad tiene la lengua 
castellana con las otras lenguas de que ha to- 
mado vocablos con que ataviarse, i componerse. 

Valdés. Muí larga me la levantáis, si queréis 
meterme en reglas gramaticales: pero porque no 
digáis, que no os obedezco, diré lo que asi de 
presto se me ofrezerá. 

Martio. Nosotros nos contentamos con eso. 

Valdés. Cuanto á la conformidad digo, que se 
conforma la lengua castellana con la griega en 



242. M. se lo puede assi 243. M. udicho agora,» etc. 

atribuir Cataluña: i no quiso i luego mas abajo, ulenguas:» 

dezir eso el A., sino, ^ue á 8i que es puntuaoon , á mi ver, 

propia , podia Catalana : etc. errada. 



— 37 — 

esto: que tiene, como ella, sus artículos. 

Pacheco. ¿A qué llamáis Artículos? 

Valdés. *** A el, la, i lo; los i las. 

Pacheco. Ya lo entiendo. 

Martio. ¿De qué manera usáis d'estos artículos? 

Valdés. El, ponemos con los nombres mas- 
culinos, diziendo, el hombre; i *** /a, ponemos 
con los nombres femeninos, dizidiendo, la mujer; 
i lOf juntamos á los nombres neutros, diziendo, 
U) bueno: pero d'este solamente tenemos singu- 
lar, i no plural, como de los otros, que tenemos, 
los para masculino, diziendo, los hombres; i ¡as. 
para femenino, diziendo, las mujeres. 

CoRiOL. ¿I para los otros casos, tenéis Artícu- 
los? 

Valdés. Para el jenitivo masculino, tenemos 
del, diziendo, del hon¡hre\ i para el femenino de la, 
diziendo, de la mujer: aunque yo creo, asi en el 
un jénero, como en el otro, *** sobre el articulo 
del nominativo, se añade un de: sino que, en el 
masculino, se pierde la e, i por no dezir de el 
hombre, dezimos del hombre. 

Pacheco. Sin duda creo que **' sea asi. 

Valdés, Estos mesmos Artículos sirven para 
el ablativo, porque cuándo dezimos: del lobo ufi 
pelo, i esse de la frente; aquel del lobo, está en 
ablativo. De la **• mesma manera, en el dativo. 



214. M. suprime la prep. LadelMS. sin embargo eita- 

a. ría mas clara si dijese: que so- 

245. M. suprime tres vozes bre el articulo, etc. 

aqui , «<i ponemos nombres.» 247. M. ttes así,» i antes: 

246. M. aquí también duda. 

erró, á mi ver, la puntuazión. 2ltt. M, Misma. 



- 38 - 

i acusativo, ponemos sobre el articulo del **' 
29 nominativo ^ una ai sino que en el masculino 
perdemos la e, diziendo: dijo el asno al **® mulo, 
arre allá orejudo, A donde aquel al, está por d el. 
En el femenino no se pierde nada, porque dezi- 
mos: dijo la sartén á la caldera^ tira allá cul ne- 
gra. De la *5* mesma manera hazemos en el *5* 
sffticulo neutro, que en el femenino; porque asi 
poniendo un de, sobre el articulo del nominativo, 
formamos el del jenitivo, i ablativo; i poniendo 
una a, formamos el del dativo, i acusativo; por- 
que dezimos de lo, para jenitivo i ablativo; i á lo, 
para dativo i acusativo: de lo contado come el ¿o- 
¿K> ^: i asi como en el singular dezimos, el, del, i 
al, en el jénero masculino; i la, déla, i á la, en el 
femenino; asi en el plural, en el masculino de- 
zimos, los, de los, i á los; i en el femenino, las, de 
laSf i d las. El articulo neutro, ya he dicho, que 
no tiene plural. 

Martio. Harto basta lo dicho, cuanto á la con- 
formidad de los Artículos: proseguid adelante. 

Valdés. Con la lengua hebrea se **' conforma 
la Castellana, en no variar los casos^ porque eli 
el singular tienen todos ellos una *^ sola termi- 
nazion, i en el plural otra: asi como bueno i bue- 
nos; hombre i hombres. Con la mesma lengua 
se conforma, en poner, en muchos vocablos, *** el 



espezie de zifra o signo , qwe 
puede ser, etc. 

2b3. M. usc conformó.» 
Que no pareze, sino, que ya no 
se conforma. 
23-1. M suprime sola. 
Aqui en el MS. hai una 2jó. M. «loa acentos.'* 



249. 


M. 


«del acusativo.» 


250. 
acá.» 


M. 


i*ai burro harre 


251. 
2&2. 


M. 

M. 


«misma." 
^jénero neutro.»» 



- 39 - 

az^nto en la última; i en usar *^ algunas vékes 
el número singular, por el plural; i asi dize, mu- 
cha naranja, pasa, ó higo, por muchas naranjas, 
pasas, ó higos. Confórmase también ^^^ en jun- 
tar el pronombre con el verbo, *" diziendo: dad' 
le, i tomaráse^ como pareze por este refrán: al 
ruin dadle un palmo, i *^^ tomar ase cuatro. Con 
la lengua latina se conforma prínzipalmente « en 30 
algunas maneras de dezir; i en otras, como ha- 
béis oido, se conforma con la Griega. Confórmase 
*•* también con el Latin en el A. b. c. aimque 
difieren en esto, que la lengua castellana tiene 
una J larga, que vale por gi, i tiene una que nos- 
otros llamamos *** zerilla, la cual haze que la Q 
valga por Z. Tiene mas una tilde, que en mu- 
chas partes puesta sobre la N vale tanto como g. 

Pacheco. De manera, que según eso, *•* podre- 
mos bien dezir, que el A , b, c, de la lengua cas- 
tellana, tiene tres letras mas, que el de la Latina. 

CoRiOL. Aun hasta en esto queréis ganar *^ 
honri*a; sea mucho en buen hora. 

Valdés. Cuanto á la Gramática, con deziros 
tres reglas jenerales, que yo guardo, pensaré ha- 
ber *** cumplido con vosotros : las cuales , á mi 
ver, son de alguna importanzia para saber hablar, 
i ^^ escribir bien , i propiamente, la lengua cas- 
tellana. 



256. 


M. «muchas." 


261. M. cedUia. 


257 


M. Con ayuntar. 


262. M. «podemos dezir,» 


258. 


M. suprime , ditUn- 


omitiendo , bien. 
263. M. «homti.» 


iio.n 




269. 


M. tomarteha. 


364. M. «concluido.»!. 


260. 


M. suprime, ¿ai»¿/^n. 


265. M. «escrivir.n 



- 40 — 

pAGHfico. *®® Gomigo, tanto, i aun sin dezir 
aingiina, cumpliriades. 

Martio. ¿Porqué? 

Pacheco. Porque nunca ful amigo *•* d'estas 
gramatiquérias. 

Martio. I aun por esto es regla zierta, que 
tanto aprueba uno, cuanto alcanza á entender. 
Vos no sois amigo de gramatiquérias , porque no 
sabéis nada d'ellas: i si supiésedes algo, desea- 
riades saber mucho: i asi, por yentura,>seriades 
amigo d'ellas. 

Pacheco. Puede ser que seria asi: *^ no lo 
contradigo. Dezid, vos, vuestras tres reglas: quizá, 
sabidas, aprobaré la Gramática. 

Valdés. La primera regla es, que miréis mui 
atentamente, si el vocablo que queréis hablar ó 
••• escribir, es Arábigo, ó Latino, porque cono- 
zido esto , luego atinareis cómo lo habéis de pro- 
tíunziar , ó escribir. 

Martio. Bstá bien ! pero eso, mas perteneze 
31 ^^ para la ortografía, i pronunziazion, que , para 
fa dramática. 

Valdés. Asi es la verdad : yo os digo lo que 
se me ofreze: ponedlo, vosotros, en el lugar que 
quisiéredes. 

Martio. Bien dezís: pero seria menester, que 
nosdiésedes alguna regla, la cual nos enseñase 
á hazer diferenzia entr'essos vocablos. 



i66. M. íiComnigo.»» parece aquifpreferíblc la pun- 

267. M. üdess&B.M t«a^«n ^^¡ MS. 

«loo w . », , ^ 269. M. escnvtr, siempre. 

2e8. M. ^. No lo con- 270. M. Álüorto^raHa, á 

tradigo: dezid y etc. Pero me ia gramátiea. 



-.41 - 

Valdés. Cuanto ^*^ que yo no os sabría dar 
mas, que una notizia confusa, la cual os servirá 
mas para atinar, que para azertar. 

Martio. Con esa nos contentaremos: dezid 
nosla. 

Valdés. Cuanto á lo primero presuponed^ 
que, •'* por la mayor parte, todos los vocablos 
que viéredes que no tienen alguna conformidad 
con los Latinos , ó Griegos , son Arábigos: en los 
cuales ^^' casi ordinariamente veréis h, x, ó ü. 
Porque estas tres letras, son mui anejas á ellos: 
i de a^i prozede, que los vocablos que tienen f, 
en el Latin, convertidos en el Castellano, la f. 
se torna en H; i asi de fava , dezimos haba; I aun 
*^^ por la mesma causa, en muchas partes de 
Castilla, convierten la 8. *^' latina, en x,^ i por 
sastre f dizen xastre. Lo mesmo hazen comun- 
mente coQvertiendo la c. latina, en s. i asi por 
faciunt, dizen hazen, las cuales todas son prp- 
nunziaziones , que tienen del Arábigo; pero son 
tan <^^ rezebidas en el Castellano, que sino es en el 
sastre, i otros como él: ^"^ en los demás, se tiene 
por mejor la pronunziazion i escritura Arábiga, 
que la Latina. Esto os hé dicJio , porque si vió- 
redes un vocablo con una d'estas tres letras, no 
penséis luego que es Arábigo , hasta haber *'• 
examinado, si tiene esta mudanza de letras, ó no. 
Cuanto á lo demás sabed, que casi siempre son 



271. M. suprime que. 275. M. suprime latina. 

272. M. que la mayor par- aquí, i no poco mas adelanto. 
te de. 27C. M. recibidas, 

273. M. itquasi.» 277. M. «en lo demás.» 

274. M. y assí por la mis- 278. M. examinado tí tie- 
rna^ etc. i dize mesmo con nen: pero , como se refiere á 
cl MS. , un poco mas adelante. vocablo^ el MS. dize bien tiene. 



— 42 — 

Arábigos los vocablos que emiúezan en Al, como 
Almohada, Aüiombra, Almohaaa, Aüiareme; i los 
32 que comienzan en Az, como Azaguan, ^ Azair, 
Azagaya, i los que comienzan en *'• col, como col- 
cha, colgajo, cohecho; i los que comienzan en za, 
eomo zaherir, z<iquizami, zafio; i los que co- 
mienzan en ha, como haxa, haragán, harón; i 
los que comienzan en cha, chi, cho, chu, como 
ehapin, chvnela, choza^ chueca; i los que co- 
mienzan en En, como Enhelgado, enhaziado, en- 
dechas; i los que comienzan en güa, como '^ 
Giiadalherza, Guadalquivir, Guadarrama;^ estos, 
por la mayor parte son nombres de ríos, ó de lu- 
giffes: i los que comienzan en xa, xe^ como 
wáqwkna, aserga. De los vocablos Latinos enteros, 
no es menester daros regla; pues sin ella ••* 
vosotros los conozeréis; como también atinaréis 
en los corrompidos , poniendo en ello un poco 
de dilijenzia, i trabajo; pero advertid, que asi 
coma en los vocablos Arábigos » no está bien al 
Clastetlano^ aquel pronunziarcon la garganta, que 
los Moros hozen ; asi tampoco en los vocablos 
tttinos, no conviene pronunziar algunas cosas 
tan curiosamento como las pronunziais los * La- 
tinos. Esto digo por la superstizion con que al- 
gunos de vosotros, hablando Castellano, pr(Hiuii- 
ziais la 9. ' 

Mabtk). Digo, que tenéis mucha razón , i que 
tengo este aviso por mui bueno, considerando; 



280. M. G^tadalena. « Q d. los italianos. 



— 43 — 

que tampoco nosotros pronunziamos en el La- 
tín, los vocablos que tenemos de la lengua 
giúega, i de la hebrea, con aquella eíicazia, i ve- 
hemenzia, que los pronunzian los Griegos i He- 
breos. 

Valdés. La segunda regla consiste, en saber 
poner ^^ en cada vocablo su propio articulo; 
quiero dezir; juntar con el nombre masculino 
i *•' neutro, sus propios artículos; i dezir, el 
Abad de donde canta, de alli yanta; « i, ai ruin 33 
cuando lo mientan, Iwgo viene; i juntar con el 
nombre femenino los artículos femeninos, 
diziendo asi: la mujer, i la gallina, por andar 
se ^^ pierde aina: i el polvo de la oveja^ al- 
cohol es para el lobo. De manera, que ni al nom-*" 
bre masculino pongáis articulo femenino, ni 
juntéis con el femenino, articulo masculino. 

Martio. ¿En qué conozeremos nosotros en- 
tre los vocablos, cuál es de un jéneref i cuál 
de otro? 

Valdés. Esa regla no *•* os la sabré yo dar, 
porque nunca me hé parado ¿ pensarla: bien es 
verdad, que hé *• notado esto: que por la mayor 
parte, los vocablos latinos, guardan en el Gaste- 
llano el mesmo jénero que en el Latin; i digo, 
por la mayor parte, porque hai muchos, que no 



282. M. i'cada vocablo en bo, porque lo repetían mental- 
su propio artículo:» que ma« mente, como si diieran: la m. 
bien parcze errata. 86 pierde: i la gal. se pierde. 

283. M. o neutro. Es modo mui frecuente en los 

284. M. pierden: pero in- AA. antiguos. 

. nezesaríamente, pues loi anti- 285. M. suprime 0«. 

guosusaban en singular cl ver- 280. M. ahe notado y i».** 



-- 44 — 

lo I guardan J **' así, como son los nombres de Ar- 
boles, que en Latín son, ^^ como sabéis, casi 
todos femeninos; i ^^ en Castellano son casi 
,todos masculinos; i los de la fruta, son los mas 
femeninos; pero por lo mas ordinario veréis, 
que los nombres en Castellano guardan el jó- 
nero que en el Latin', d'esta manera : que los 
nooibres acabados en Ar serán femeninos , i asi 
por el consiguiente. 

Martio. ¿Pues por qué no ponéis la, por arti- 
culo, á ^^ todos los nombres. femeninos? 

Valdés. Sí lo *•* ponemos á todos, sacando 
aquellos, que comienzan en A, *** así como Arca, 
Ama, Ala, con los cuales juntamos Ely diziendo, 
el Arca, el Ama, el Ala. Esto hazemos por evitar 
el mal sonido, que hazen dos aes juntas, i de ver- 
dad , pareze mejor dezir : el mal del milano , el 
ala quebrada y i el papo sano, que no '®' la ala. 

Martio. ¿No sería mejor, por no caer en *** 
o\ inconveniente , que pareze *^^ sea poner artí- 
culo masculino al nombre femenino, perder la A 
del articulo, i dezir, Varea, Vamu, Vala. 

Valdép, No rae parezería maí si se usase; pero 



287. En el MS. el guar- 
dan, está al márjcn , i de otra 
letra. Pudiera ser, que el A- 
dul Diálogo, hubiese puc^to^ 
!«olo, que no lo asi, como dize 
el testo del MS., sobrenteii- 
dirudo el V. guardan , puesto 

Íoco antes. Todavía se usa en 
Istrcmadura , i otras partes», 
de semeiantes elipsis: ¿lo qué. 
Señor? dizcn : por , ¿qué es lo 
que , dizc usted? 

2t^S M. tríi^(. fine asi; rea- 



si femeninos todos , como vos 
sabcys.» 

289. M. varía así : y en 
Castilla masculinos. 

290. M. suprime todos. 

291. M. la ponemos, por 
errata sin duda. 

2!'2. M. suprime flií/. 
293. M. suprime ««<?.» 
291. M. suprime «c/.» 
29r). M. parezca poner, i 
omite «sea.» 



— 45 — 

como no se usa, , yo por mí no lo osaría dezir, ni 34 
escribir. 

Martio. ** ¿Poro no os parezería mal á donde 
lo viésedes escrito? 

Valdés No, de ninguna manera.— Esto es 
cuanto á los vocablos, que, ó son latinos, ó tie- 
nen alguna parte del Latín: cuanto á los otros, 
no os sabría dar regla ninguna. El mesmo cui- 
dado que habéis de tener en poner bien el arti- 
culo del Nominativo, conviene que tengáis en 
poner el del Jenitivo , i Acusativo , estando so- 
bre aviso de hablar siempre d*esta manera : del 
monte sale, quien el monte quema: i, del lobo un 
pelo, i ése de la frente, i, Lo que dá el nieto al agüelo: 
i *^, allegadora de la zeniza, i derramadora de la 
harina, 

GoRiOL. Parézeme, que os aprovecháis bien de 
vuestros refranes, ó como los llamáis. 

Valdés^ Aprovechóme d'ellos tanto como 
dezis, porque habiéndoos ^^ de mostrar por un 
otro ejemplo, lo que quiero dezir , me pareze sea 
mas provechoso amostrároslo por estos refranes , 
porque oyéndolos , los aprendáis ; i porque mas 
autoridad tíene un ejemplo, d'estus antiguos, 
que un otro, que yo podría componer. 

GoRiÓL. Bien está; pero yo no entiendo los 
mas d'ellos. 

Valdés Basta que entendáis el propósito para 



296. M. haze continuar á V. con. «Esto,»» etc. Altera- 

Valdés , con lo que aquí dizc zion bien innezesaria, cuand» 

Marzio : i luego pone en boca menos, 

de Marzio. No de ninguna 207. M. suprime esta /. 

manera; i luego , comenzar á 293. M. uaviendo de,»» i^c 



— 46 - 

qué los digo : la sentenzia, otro día la enteade- 
réis. 

GoAióL. Azepto la promesa, i dezidme si te- 
néis por cosa de mucha importanzia la obsen'a- 
zion dest^s artículos. 

Valbés. Yo 08 diré» de qué tanta: que en Cas- 
tilla tenemos por averiguado, que un estranjero, 
espezialmente si no sabe Latin, por maravilla 
sabe usar propiamente d'ellos; tanto, que hai 
> muchos vizcaínos en Castilla, que después de 
haber estado en ella, cuarenta ó zincuenta años, 
i cabiendo, del resto, mui bien la lengua, muchas 
vezes pecan en el uso de los Artículos: por tanto 
35 08 aconsejo ^ que miréis muí bien en ello. 

Hartio. Asi lo haremos como ^ lo dezis, por 
obedezeros. 

Valdés. ** Hazello por lo que os cumple, que 
á mi poco me importa: más me cumple acabar 
esta jomada de hoi; i por esto paso á la terzera 
regla. Esta es, que en la pronunziazion de los vo- 
cablos , miréis bien, en qué silaba ponéis el 
azento : porque muchas vezes el azento haze va- 
riar la sinifícazion del voca])lo, como pareze en 
en este refrán que dize: dure lo que durare, como 
cuchara de pan: á donde si ponéis el azento en 
las últimas silabas del dure, i durare, no diréis 
nada, porque haréis al uno preiérüol i al otro fu- 
turo : pero si en el dure ponéis el azento en la u, 
i en él durare en la a, la sentenzia estará buena: 
i si dizicndo , quien haze un zesto, hará ziento. 



299. M. suprime lo. 300. «Hozedlo. m 



— 47 — 

'^eñel haxé ponéis el azento en la última, ha- 
ziendo '^^ imperatívo; gastaréis lasentenzia: i 
por el contrarío , ••• si .diadendo quien mfrió, 
calló ; i vido lo que quiso , en el callo ponéis el 
azento en la a, haziéndolo presente; no diréis 
nada. Esto mesmo aconteze en otros muchos 
verbos, como en burlo, i lloro , diziendo , gutm 
c<m 9u mayor burlón primero ^^ riyó, i despuei 
lloró; i por esta causa , cuando yo escribo al- 
guna ••* cosa, con cuidado, en todos los vocablos 
que tienen el azento en la última , lo señalo con 
unarayuela. Bren sé, que teman algunos esta, 
por demasiada ** i supérflua curiosidad; pero yo 
no me euro, porque la tengo por buena, i neze- 
saría. 

Martio. ¿Luego esta es la causa que os mueve 
A sei^alar los azentos como hazéis? 

Valdés. Esta mesma. 

Martio. Pues yo os zertifico, que ésta de los 
acentos, es una de las prinzipales ^ cosas, con 
que yo venia armado contra vos ; i parézeme lo 
que sobreesté dezis tan bien , que no puedo dejar 
de aprobarlo, aunque hasta aquí me parezia cosa 
bien demasiada. 



301. M. añafiade aquí, t 
enelhau. 

302. M. haziéndolo. 

303. M. suprime a«l, i va- 
ria el refrán. 

304. M. rió. 

30&. M. cuaiMio yo cscrí- 
b« Mipa coa etc. 

30e. M. «supérflua y de- 
masiada. >* Me pareze mejur 



lo del MS. pues lo demasiado^ 
puede , tal vez , no ser super- 
fino; i esto . siempre será de- 
masiado. Además, variado es- 
to, debió Mayans variar lue- 
go, necesaria y huena; pues lo 
primero se contrapone á su- 
pérfiuOt i lo htenot á lo dema- 
siaao. 
307. M. suprime cosas. 



— 48 — 

36 * Valdés. Huélgome de haberos satisfecho 
antes que me lo preguntásedes. 

Martio. ¿i querriadeSy que todos usasen éste 
señalar de azentos en el escribir? 

Valdés. Sí querría, á lo menos los que escri- 
ben libros de importanzia, i los que escriben 
cartas familiares á personas, que no son natu- 
rales de Castilla; porque á poca costa, les ense- 
ñarían, c6mo han de leer lo que les escriben. 

Martio. ¿Tenéis alguna regla zierta, para esto 
de los azentos? 

Valdés. Ninguna tengo, que salga dempre^ 
verdadera. Es bien verdad, que por la mayor 
parte, los verbos qu^ tienen el azento en la úl- 
tima, son ^* terzeras personas, ó de pretérito 
como amó, ó de futuro como enseñará, 

Martio. ¿Habéis notado alguna otra regla, que 
pertenezca al azento ? 

Valdés. Ninguna: porque ya sabéis que las 
lenguas vulgares, de ninguna manera se pueden 
r^duzir á reglas, de tal «uerle, que por ellas se 
pueáafi aprender; i siendo la Castellana, mez- 
clada de tantas otras , podéis pensar, si puede 
ninguno ^^ ser bastante, á reduzirla á reglas: i 
porque me habéis preguntado de la Gramática, 
i perteneze también á ella, saber juntar ^el pro- 



308. M. «son de terce- 
ras,» etc De haberse añadido 
aquí, debió, á ini parezer, po- 
nerse: ««son en terzeras perso- 
nas:» pero sin añadir nada, 
bien se entiende, que hai elip- 
sis: q. d. son los verbos que le 
tienen en las terzeras perso- 
nas del pretérito ó futuro, etc. 

309. M. Mser ninguno. •' 



Pero, á mi ver, se fué, contra 
el jenio de la lengua, o se al- 
tero el modo castizo de ella, 
separando las dos vozes ser 
bastante; que en este caso van 
siempre juntas , como ser ca- 
paz, ser poderoso, ser obliga- 
do, etc. I esto sin ningmuí ne- 
zesidad. 



— 49 - 

nombre con el nombre , quiero que sepáis, que 
la lengua castellana siempre quiere el pronom* 
bre delante del nombre, sino es cuando el nom- 
bre está en vocativo, que entonzes el pronom- 
bre sigue al nombre. De manera, que hablando 
bien, habéis de dezir mi señor, i mi señora: mi 
padre, i mi madre : cuando están en nominaliiX): 
pero si estos nombres están en vocativo, habéis 
de dezir^ señor mió, i señora mia : padre mió, i 
madre mia. Mas quiero sepáis, que si estando 
estos nombres en vocativo ponéis '** el pro- 
nombre ante ^ qu'el nombre, hazeis, que la 37 
cortesía, sea mucho menor, i de aqui es^ qué 
hai mui gran diferenzia '** d'escríbir á una 
dama, señora mia, ó mi señora ; porque luego, 
que de industria, os apartáis del propio estilo de ' 
la lengua en que habláis, ó escribís, mostráis 
tener por inferior á la persona '** con quien ha- 
bláis, ó á quien escribís. 

Mabtio. ¿Tenéis, que esa regla sea siempre 
verdadera? 

Valdés. Yo por tal la osarla vender. Bien 
puede ser, que tenga alguna exzepzion de que yo 
no me acuerde. 

Pacheco. Mirad cómo habláis, porque eoDzep^ 
zion, pues yo no lo entiendo ,. no es vocablo 
puro Castellano. 

Valdés. Tenéis razón: pero pues me hazeis 
hablar en esta materia, en que no hé visto cómo 
otros Castellanos han hablado, es menester, que 



310. M. M ponéis antes el 811. M. 0» escribir. 

Sronombre que,** etc. Taxn- 312. M. á la persona fM 

ien sin nezesidad. habíais, etc. 

7 



r 



— 50 — 

sufráis me aproveche de los vocablos, que mas 
á propósito me parezerán, obligándome yo á 
declararos los que no entendiéredes : i asi digo, 
que tener exzepzion una regla, es tener algunas 
cosas, que salen de '*' aquesta orden que la Re- 
gla pone. 

Pacheco. Ya lo entiendo , i soi contento '** de 
sufriros el uso d'estos vocablos, pero con, la 
condizion que dezis. 

Valdés. También perteneze á1a Gramática, el 
saber juntar el pronombre con el verbo, en lo 
cual veo un zierto uso ( no sé de donde sea na- 
zido), i es, que muchos dizen poneldo i envialdo, 
•*** [por dezir ponedlo i enviadlo^y porque e\ poned 
i enviad, es el verbo, i el lo, es '** el pronombre. 
No sé, qué sea la causa, porque lo mezclan desta 
manera : yo, aunque todo se puede dezir , sin 
condenar, ni reprender nada; todavía tengo por 
mejor, que el verbo vaya por sí, i el pronombre 
por sí; i por esto digo: al mozo malo, ponedle la 
mesa, i enviadlo al mandado. La mesma razón 
hai en dezir, ayudartehe por ayudaréte: yo siem- 
33 pre digo, ayúdate, iayudaráte Dios. ^ Lomesmo 
es sacarteha , ó sacaráte, como diziendo, cria 
cuervo, i sacaráte el ojo. 

Pacheco. ¿ Qué me '" daréis , i diré que con 
lo que habéis dicho, estoi ya un poco afizionado 
á la Gramática, i me va ya pareziendo bien ? 



313. M. «aquella.»» 3K>. M. suprímelo que va 

311. M. «contento a su- ^^l^^ \ 1 

r .. . 31^^ M. suprime el. 

irir.» etc. «ín x/r j • 

' t>17. M. «me mandareist.» 




— 51 — 

Valdéü. ¿Qué? lo que dizen las viejas en mi 
tierm: un correverás, i otro que te hallarás, por- 
que veáis en cuanto tengo, que os parezcan **• 
mal^ ó bien. 

Pacheco. Vos me habéis respondido como yo 
merezia: proseguid adelante. 

Valdés. No tengo mas que proseguir , ni vos- 
otros os podréis quejar, que n'os he dicho hartas 
Gramatiquerias. 

Martio. No, que no nos quejamos de lo dicho, 
pero quej arémonos si no nos dezís mas. 

Valdés. Quejaos cuanto quisiéredes, que á 
mi no se me ofreze otra cosa que deziros. 

Martio. Según eso, no debéis '** haberleidoei 
Arte de '*• Gramática Castellana, que diz que 
compuso '** vuestro Antonio de Lebrija para las 
damas de la serenísima Reina Doña Isabel , de 
inmortal memoria. 

Valdés. Así es verdad , que no lo hé leido. 

Martio. ¿Por qué? 

Valdés. Poi'que nunca pensé tener nezesidad 
d'el, i porque nunca lo hé oido alabar. I en esto 
podéis ver , cómo fué rezebido , i cómo era pro- 
vechoso: que, según entiendo, no fué impri- 
mido más, ^** que una vez. 

Pacheco. No importa: basta lo dicho, cuanto 



318. M. parezca. Pero siendo Marzio italiano , debió 
juzgo que el MS. q. d. « que ^^^Zl ^^^° P^°^ el*MS. 

os parezcan , lo ({ue yo he di- 322. M. mm&sde una,» etc. 

clio, i la gramática.» La Gramática Hobre la lengua 

319. M. « debéis de ha- castellana, de Lebrija, se im» 
ber.» primió en SalaQianca el año 

320. M. « de la gramáti- de 1492 , i esta cdizion se pi- 
ca,» etc. rateó, ó finjió, en Madrid, á 

321. M. nuestro. Pero ñnes del siglo i)a8ado. Si bien 



— «2 — 

á lo que perteneze á la Gramática : mejor haréis 
en demandarle, lo que perteneze, al poner en los 
vocablos, más unas letras , que otras. 

Valdés. ¿De qué os reís? 

Martio. Rióme de ver cuan contra vuestra vo- 
luntad os hazemos hablar en estas niñerías: i 
huélgome de considerar, la pazienzia con que 
las tratáis. 

Valdés. Dejad hazer, que algiin dia *** tam- 
bién yo me reiré de vosotros, ó mal me andarán 
las manos. 

Martio. A vuestro plazer : siempre me prezié 
de tomar fíado. Agora me dezid, ¿por qué unas 
vezes escribís A con JST, i otras si ella? 

Valdés. Por hazer diferenzia de cuando es 
verbo, á *** Cuando es preposizion: i así, siem- 
39 pre ^ que es verbo'*' la escribo con ^i digo: ^ten 
ha buen vezino, ha buen maitino; i también; 
quien asnos ha perdido , zenzerros se le antojan: i 
cuando es preposizion , escríbela sin h, diziendo: 
A buen callar, llaman Sancho , i también, á car- 
ne de kbo , salsa de perro; i á perro viejo, no cuz 
cuz, Pero mui mejor veréis la diferenzia que hai 
en el escribir A sin h, ó con ella, en este re- 
frán. Quien lengua ha, á Roma vá: i para que 
veáis mejor lo que importa escribir A , '** con 



etteobranofüéprinripalmen- 323. M. wxprime también^ 

te la consagrada á las Danuu i añade aun antes de algún, 

de Doña Isabel, sino las totror 334. U, ó guando prepo- 

docziones latinas, en castella- vician 

no. que pocos años antes se * 

liaf)ian unpreso en Zamora **"• ^' »^ ttcrtbO. 

primero , i luego otras dos ve- 336. M. trueca las prep. ain 

xes. La anterior es la que solo con. £1 MS. pone , como va 

•e imprimió itiia vez, ahí. 



— 53 — 

aspírazion ó sin ella , mirad esto refrán que díze^ 
Quien no aventura , no gana: * el cual, algunos 
no entienden, por hallar escrita la primera A ■•' 
del aventura, con aspírazion, porque piensan ser 
razón, que quiere dezir: Quien no tiene ventura, 
no gana ; en lo cual ya ••• vosotros veis el en- 
gaño que reziben. 

T. '«• Eso está bien dicho , pero ¿ cómo hará, 
quien no sabe conozer, ^^ cuándo es verbo, d 
cuándo es preposizion ? 

Valdés. Si no sabe latín "* tema alguna di- 
ficultad , aunque no mucha, si tiene un poco de 
discrezion. Si sabe Latín, no tema ninguna, por- 
qu*el mesmo se lo enseñará. Bien es verdad, que 
bal algunos, que aunque saben Latín , son tan 
descuidados en el escribir, que ninguna dife- 
renzia hazen, en escribir de una manera, ó de 
otra: i todavía es mi opinión que la "* inoranzia 
de la lengua latína que, '^ los tiempos pasados, 
há habido en España, ha sido muí prinzipal 
causa, para la neglijenzia que habemos tenido en 
•** el escribir bien la lengua castellana. 

Martio. Sin falta debe ser asi ; mas hé notado 



* En el MS. hai al máijen 
esta nota de letra antigua. 
Mejor dize, como oíro$ le 
man : quien no aventura, no 
ha ventura. I. con efecto, viene 
mas adecuado al asunto de 
que se va tratando. 

827. M. uó el ,» en vez de 
del: lo cual pareze mucho pa- 
ra variante. 

828. M.Mvaveys vosotros.» 
329. M. Etío está, etc. Des- 
de aqui en el MS. viene una 



T. por el nombre del interl»* 
cutor, no enmendada, ó sobre- 
puesta á la P. como hasta 
aqui. 

330. M. eonoi^eri pero en 
el MS. está claro conocer, 

331. «Tendrá.» 

333. M. inorancia*, pero en 
el MS. la tUde , ó señal de Uk 
A, es moderna, i de tinta ma> 
cho mas fresca. 
338. M. que en los.* 
834. M. en eieri»ir: 



— 54 — 

en vuestras cartas , que en algunos vocablos, ^^ 
unas vezes ponéis Á al principio, i otras no, di- 
diziendo: zebadado i azebadado: sentado i asentado: 
donde i adonde: llegado i allegado: ruga i arruga: 
vezado i avezado: ^^ basta i abasta : etc. 

Valdés. Si habéis '^7 ]3ien mirado en ello, 
hallareis que pongo Á, cuando el vocablo que 
prezede, acaba en consonante, i no la pongo, 
cuando acaba en vocal; i así "* escribiendo este 
refrán pongo: haz lo que tu amo te manda, i 
siéntate con él á la mesa : i no '^^ i asiéntate, ^*^ 
como también en este : el Abad de donde canta^ 
d^alli yanta: i no, de adonde. Pero sino prezede 
vocal, veréis que siempre pongo la Á, cómo 
aquí: ¿Á donde irá el buei, que no are? i aquí; 
40 íUlégaie ^ á los ^* buenos, i serás dellos. 

T. Mucha observanzia es esa, i mucho cuidado 
CB menester para guardarla. 

Valdés. Asi es verdad , i aun por eso no os 
digo yo lo que otros hazen, sino lo que yo pro- 
curo guardar, deseando ilustrar i adornar mi 
lengua. El que no quisiere tomar este trabajo, 
déjelo estar , que no por eso se irá al infierno. 

T. Bien está, pero vos juzgareis, que el que no 
■guárdalo que vos, '** no escribe bien caste- 
llano. 



3^. M. suprime uunas ve- 
les.» 

336. M. suprime batta i 
abasta. En el MS. están in- 
terlineados: pero de mano an- 
tigua y coetánea. 

337. M. suprime «bien.H 

338. M. «diziendo. » Pero 
mal: pues trataban, de lo que 
Valdés eseribia en sus cartas. 



339. M, suprime «1.»» 

340. M. suprime como eii. 
' 341. M. «a buenos.» 

342. M. añade lo que vos 
guardáis, con lo cual suiHime, 
á mi juizio innezcsariamente. 
la elegante i castiza elipsis del 
MS. que q. d. lo que vos Juz- 
gáis que debe guardarse: n, 
otras equivalentes. 



- 55 — 

Valüés. Cuantu ú, csu, yo sé bien lo que haré. 

Martio. a mí tanto, ***-*» no me suena bien 
una a, que algunos de vosotros ponéis en 2der- 
tas partes, como será diziendo: a tan bueno: 
i como dize vuestro Ganzionero jeneral, o que di- 
chos a tan vanos, yo no sé como os suena á vos» 
esto sé, ^*^ que nunca os lo veo usar. 

Valdés. Pues eso os debe bastar por res- 
puesta: i sabed, que aquella A es supérflua, i 
que en coplas la ponen por *** henchir el verso 
los ruines trovadores. 

Martio. Bien me plaze eso, pero ¿por qué 
escribís, **^ trueco, escribiendo otros traxo? 

Valdés. Porque es á mi ver mas suave la 
pronunziazion , i porque asi lo pronunzio desde 
que nazi. 

Martio. ¿Vos no veis, que viene de traaoit 
Latino? 

Valdés. Bien lo veo , pero *** yo cuando es- 
cribo castellano no **' curo de mirar como es- 
cribe el Latin. 

T. En eso tenéis razón ^ porque yo siempre 
me acuerdo oir dezir : fue la negra al baño , t 
trujo que contar un año, i no trajo. 

[Martio. No oso admitiros esto trujo. 

Valdés. ¿Por qué? 

Martiu. Porque veo, i siento, que muchos 



342-b. Lo rniümo Mayan»: 
mas pareze , que debería de- 
zir : A mí , en íanío , ó ettíre- 
tantOy etc. 

343. M. *« Yo no sé como 
suena á vos esto , que nunca 
o» lo veo usar,» etc. Con cuya 
puntuazion, i quitada la repe- 



tiziou del sé. pierde el período 
en sentido , i en Trase castiza. 

344. M. «enchir.» 

34Ó. M. escrivis. I siempre 
lo mismo. Véase la Nota 19. 

34í% M. suprime el yo, 

347. M. procuro. I en vez 
de iaíiH , Latino. 



I ^ 



- 56 - 

cortesanos, caballeros i señores, dizen, i escri- 
ben, trajo, 

Valdéb. Por la ^*^ mesma razón, que ellos 
escriben su trajo, escribo yo mi trujo: vosotros 
tqmad el ^w que quisiéredes.j ' 
• Martio. Está bien, asi lo haremos; pero de- 
zidme; '^ ¿por qué vos escribís siempre E, 
donde muchos ponen Á'í 

Valdés. ¿En qué vocablos? 

Martio. En estos: dezis, rencor , por rancor; 
renacuajo por ranacuajo , r^Htño por rábano, 

Valdés. A esso ^ no os sabré dar otra razón, 
sino, ^* que por qué asi me suena mejor, i hé 
mirado, que asi escriben en Castilla, los que se 
prezian de escribir bien. 

Martio. ¿Por qué, en los vocablos que co- 
mienzan en e, unas vezes ponéis E, i otras no? 
¿hazéislo por descuido, ó por observanzia *^? 

Valdés. Antes, ésta '^ es una de las cosas 
prinzipales en que miro , cuando escribo , por- 
que ^5 ni apruebo por bueno lo que hazen , los 
que queriendo conformar la lengua castellana, 
con la latina, en los semejantes vocablos « qui- 
tan siempre la E, donde la Latina no la pone: 
^^ ni tampoco , lo que hazen , los que siempre 
la ponen : porque tengo por mejor para conser- 



348. M. misma. 352. m. suprime el que. 

349. M. «lo que.» I lo pues- ..„ _ _ . . 
to entre I |, está en el MS. al 363. M. ohtervacUm. 
márjen. 354. M. «Antes es,» etc. 

350. M. porqué V08 poneys 355. M. porque no apruebo 
E, donde otros ponen A , etc. lo que^ etc. 

I, antes , pone Bien está. 356. M. puntúa: «no la po- 

351. M. «A esto.» ne. Ni, • etcétera. 



/ 
i 

\ 



— 57 — 

var la jentileza ^ de mi lengua hazer dettama- 4i 
ñera: Que si el vocablo que prezede acaba en E, 
no la pongo en el que ^'^ se sigue, i asi digo. 
Casa d'esgremidores, i no de esgremidores; i, ei 
socorro d' Escalona, i no , cié Escalona: i si el vo- 
cablo prezedeute no acaba en E "^^^ póngola en 
el que se sigue, i asi digo: de los escarmentados, 
se levantan los arteros. 

Martio. Bien me satisfaze eso, i primor es 
digno *3* de ser alabado. Pero, ¿á qué propósito 
ponéis unas vezes en Esta, Este, Esto, E al 
prinzipio, i otras no; aunque el vocablo '^ pre- 
zedente no acabe en E? 

Valdés. Yo os diré. Porque como sabéis, 
unas vezes esta, este, i esto, son verbos, i tienen 
una signifícazion ; i otras vezes son pronombres 
demostrativos , i tienen otra signiGcazion; háme 
parezido, por no bazer tropezar al letór, poner 
la E cuando son pronombres, por *** qu'el 
azento está en ella; i quitarla, cuando son ver- 
bos, porque estando el azento en la última, sí- 
miráis en ello , la primera E casi no se pronun- 
zia aunque se escriba '**. 



857. M. quita el se. 

858. Así el MS. Mayans 
corrijió: uro acaba en 8, pón- 
gola en el que se sigue, y assi 
digo: De los escarmentados 
salen los arteros.» Variantes 

3ue no aclaran la dificultad 
e este paso. Además, salen, 
por levantan, es cacofónico, é 
infiel. Me pareze, que Yaldés 
quiso dezir (sirooniendo correc- 
to el MS.) «<x>igo, de los es- 
carmentados etc., porque el 
articulo , me permite dejar la 
B. Si no le hubiera, diría: 



d' escarmentados, etc. Esto mé 
pareze ouicre dezir. 

859. ÍA. digna, alabada; ipof' 
que haze fem. á primor. 

360. M. que precede, i pun- 
túa sm interrogante. 

361. M. porque el acen- 
to etc. Muí desazertada pare- 
ze, aimque mui pequeña, esta 
variante , por lo que acaba el 
autor de sentar azerca de la « 
final , chocando con otra. 

362. M. escrive.llnego, un 
r. pasado: Soy contento si tett' 
go, etc. 



- 58 — 

GoRiOL. Mostradnos eso, por algunos ejemplos. 

Valdés. Soi contento. Si tengo de escribir: m 
salvo stá el que repica; ó, ^^ quien bien stá^ no se 
miuie; no escribo, está. Pero si tengo de escri- 
bir , si , tras este que ando^ mato , tres me faüan 
para cuatro; ó, si d'esta escapo, i no muero , 
nunca rnas bodas al zielo; no escribo, ste, vasta. 

GoRRiOL. Ya lo entiendo mui bien. 
M.VRTIO. A la fé, que es jen til primor éste; 
porque á mi tanto muchas vezes me baze *** 
tropezar, leyendo, el no saber, así de presto, 
oonoszér, si aquel esta, es pronombre ó verbo, 
espezialmente, que algunas vezes, vienen á 
caer dos juntos: de los cuales el uno es pro- 
nombre, i el otro verbo, qae os hazen desatinar 
como aquí : ^^ stá ésta tierra tan estragada, etc. 

T. No os puedo dezir , sino , que , aunque no 
lo hé visto *** usar sino á vos, me pareze bien: 
pero no me obligaría á guardarlo. 

Valdés. '^-b En eso, vos haréis como quisiér- 
des , basta que os parezca bien. 

Martio. En alffunos vocablos, habemos mi- 



363. M. «soy contento «i ten» 
Ko de escribir. En salvo está 
ei que repica. El que bien está 
no se mude» etc., etc. Con cu- 
yas correcziones, está, i luego 
esté i estát que varia al fin 
del periodo; quita la correczion 
é intelijenzia de todo él. El re- 
frán: Si d'esta escapo, etc., le 
glosó J. de Matara, en su Fi- 
hsofia vulgar, mas con cxpli- 
cazion , á mi ver , poco satis- 
factoria. Pienso, que se alegc- 
risa en él, contra los monjíos, 
que llaman profanamente bo- 



das para el zielo, casamientos 
con Cristo ; i que como anti- 
naturales, i anticristianos, sue- 
len traer mui funestas conse- 
cuenzias. 

364. M. me ha hecho tro- 
pezar. 

365. M. Está. 

366. M. suprime la voz usar^ 
que me pareze nezesaria, si 
no se dize luego en vos, i no á 
vos, como pone M. con el MS. 

SOe-b. Aquí el MS. está con- 
forme con Mayans, comenzan- 
do ¿ hablar Marzio con las 



- 59 — 

ratlo, que muchos *•' de vosotros ponéis ^ J 42 
donde otros ponen E. 

Valdks. Dezid algunos. 

Martio. Variedad f ó vanidad: Envernar, ó in- 
tremar: Escr^ir, ó escribir: Aleviar, ó aliviar: 
Desfamar, ó disfamar, etc. 

Valdés. Si bien habéis mirado en ello, en 
todos esos, pongo yo siempre í, i no c; porque 
me pareze mejor, i '^^ porque siempre lo hó 
usado asi: i veo que los mas primos en el escribir 
hazen lo mesmo: los que hazen ''* el contrario, 
por ventura es por descuido. 

Martio. Por descuido no puede ser, porque 
Lebrija en su Vocabulario los ^^ escribe con E, 

ValdkS. No me aleguéis otra vez, para la 
lengua castellana, el autoridad del Lebrija, an- 
daluz, que me haréis perder la pazienzia. 

Martio. Soi contento: pero tampoco, vos, os 



vozcs Ett eso^ i no En algunos: 
pero me pareze, que corrijo 
bien , atribuyendo á Valdés , i 
no á MarziOj esas palabras. 

367. M. algunos. 

368. M. Y. Pero el MS. 
ortográficamente pinta la i vo- 
cal, i no el yCt letra consonan- 
te. Además: i es la que llevan 
las voces que siguen. Luego, 
la pone también Mayans. 

3f'9. M. i siempre la he 
usado t etc. 

370. M. /o, i rectamente. 

371. M. lo, pero no bien. 
En el MS. liai una notamar- 
jinal de letra mui moderna, 
que dize : Pues el zensor de 
Lebrija, no es mui castizo, que 
digamos. Esta nota , muestra 
á mi ver, que no entendió el 



anotadur el pensamiento. Vai^ 
des (lize, fsi es como suena) 
que, para la lengua castella- 
na, no es buena autoridad, 
quien la habla i escribe tan 
aljamiadamente, i tan á lo an- 
daluz, como Nebrija, ó Le- 
brija, (ó Librija , según se lee 
siempre en el MS. por descui- 
do.) Ahora, que á Valdés no 
le gustase mucho el carácter, 
i poca instruczion, i supersti- 
zion de Nebrija ; no lo estra- 
ñaria. Tampoco aseguro , que 
no haya aquí , una misteriosa 
reprehensión á la Cólera del 
mismo Nebrija , atribuyén- 
dosela Valdés á sí propio. Por \ 
lo demás, para ver que Ne- 
brija quiso introduzir, p. e. 
envernar , por invernar ; ba.-.- 
tará consultar su Diczionario. 



— 60 — 

atuféis Y porque '^^ hombre os diga lo que le haze 
dubdár; pues al fín se conforma con lo que vos 
dezis. 

Valdés. En ese *^* tanto, ninguna razón te- 
neis. Vos queréis , que os sufra yo vuestras pre- 
guntas malas, ''* i buenas: i no me queréis su- 
frir á raí, mi cólera, sin razón, ó con ella. 

T, Sea d'esta manera, que vos, nos sufráis á 
nosotros nuestras preguntas, i que ^^ nosotros 
os suframos á vos, vuestra cólera. ¿Sois contento? 

Valdés. Contentísimo, porque os hago saber, 
que para mí, no hai igual tormento , que no po- 
derme enojar, ó mostrar enojo, por lo que oigo, 
ó veo, que no es según mi fantasía. 

Martio. Bien es, que nos declaréis vuestra 
condizion: i pues asi es, dejad hazer á mí. ¿Cuál 
es mejor, áeúrTaxbique, ó Texbique; '^^ Fraila, 
ó Freila; Trasquilar, ó Trasquilar? 

Valdés. Yo, en esos vocablos , i en los seme- 
jantes '^* á ellos, por mejor tengo usar la a, que 
la e; i, si habéis mirado en ello, siempre la 
uso; i creo, zierto, hazen lo mesmo, los que es- 
criben con cuidado. 

Martio. Pues Lebrija. 

Valdés. No haya mas Lebrija, por vuestra 
vida. 

Martio. ''' ¿Pícastes? pues mas de otras dos 
vezes, os haré picar de la mesma manera. 

872. M. el hombre, Texbique pared. Partes crati- 

373. M. En eso tanto, cius. Freiia, o fraila. Sóror in 

374. M. d En el MS. hai o Chrisío. Tresquilar, Tandeo. 

•'Si! M. suprime que. ^''' ^- ^"^^^ ' '"''' 

375-b. Lebrija C8 el quepo- 377. M. «Picaste?» I, lue- 

ne (i con ♦), en su Diczionarío. go, suprime la voz otras. 



- 61 — 

Valdés. Buen tiempo tenéis; pues algún día 
me veméis á la melena. 

CoRiOL. ¿Cómo es eso? ¿qué quiero dezirála 
melena? 

Valdés. No me hé obligado á declararos "• 
los vocablos que hablo, sino á daros cuenta de 
lo que escribo. 

Martio. Tiene razón: dejadme dezir. ¿Por 
qué escribís saliré, por saldré, que escriben. , 43 
otros? 

Valdés. Porque viene de salir. 

Martio. Agora os quiero meter en un Labe- 
rinto '^® de donde habréis menester, para desca- 
bulliros, otro que palabras. Tres maneras de íes, 
tenéis en la lengua castellana: una pequeña, 
otra larga, i otra Griega: de las cuales, si*** 
mal no me engaño, usáis indiferentemente, lo 

cual tengo por gran falta de vuestra lengua, si 
no me dais alguna razón para ello. 

Valdés. No habéis dicho mal, en llamarlo 
laberinto, *** pero estad ateníos, que pienso 
quedaréis satisfechos, porque os mostraré, cómo 
cada i d'éstas, tiene su lugar propio, á donde 
ninguna de las otras está bien, i porque la i pe- 
queña, es la '^* mas jeheral, quiero hazerdesta 
manera, que os diré destotras primero, i visto 
lo que **' se puede saber d'estas , teméis por 
dicho, lo de la pequeña. 

T. Dezís mui bien. 



378. M. daros quenta de-, 381. M. labirinto, 
^\ll^ if «declararos.» 332. m suprime lo. 

379. M. labtnnío. I, luego, „_,, »r - » 1 

en lugar de habréis, M. aveis. ^^* ^» *"*^® » ^ 1^ P^ 

380. M. suprime mal. rece ó se, etc. 



— 62 — 

- Valoés. Cuanto á la / larga, ya, al prinzipio. 
08 dije como suena, al Castellano, lo que al 
Toscano gi; de manera, que estará bien, en 
todos los lugares, que hubiere *** de sonar como 
vuestra gi: i mal, en los que hubiere de sonar 
de otra manera. ílstá bien, en mejor, trabajo, ju- 
gar, jamás, naranja, i asi en todos los vocablos 
que tienen este 5 «s ja, jo, ju. 

T. ¿I en los que tienen je? ^* 

Valdés. En esos no. 

T. ¿Cómo no? ¿queréis que escribamos </eníe, 
de la manera que escribimos gerra? ^^ 

Valdés. No ^^ quiero yo tal, porque guerra 
lo 5w habéis de escribir con u, i gente no. 

T. ¿De manera, que queréis pronunziemos la 
g con la «siempre, como en gente? 

Valdés. Sí qué lo quiero; porque así es el 
deber. 

T. Hágase así. '•^ ¿Pero, por qué vos, algunas 
vczes, ponéis gi, en lugar de j larga? 

Valpés Porque esas vezes será escribiendo á 
algún Palia no por acomodarme á su lengua, por 
■ ser mejor entendido. 



384. M. hoviere. Nótese, 
que Valdés llama i larga , á 
la J. Sobre el uso de las tV<, 
me pareze regla senzilla, i uni- 
forme , i acomodada al buen 
uso de nuestra lengua, el usar 
la i vocal, siempre que va sola 
ó en conjunzion: i e\ ye^ óy 
consonante solamente cuando 
suena, como tal ye, como en 
aya, ayer, mayor-, etc. I la J, 
ó i larga que dizc el Diálogo, 
donde suena , como suzede en 
las vozcs puestas en el mismo 
Diálogo. 



S85. M. esta. 

386. M. E? 

387. M. guerra. Variante, 

que desvirtuarla lo que sigue. 

388. M. digo. 

389. M. le. 1 respecto, á lo 
que allí se dize , si escribimos 
jenfe , i no genie , lo que so 
pierda en etimolojia, se gana- 
rá en unirormidad. Véase lu 
Nota 384. 

390. M. pero por qué pv- 
neys vos algunas vezes g, en 
etcétera. 



— 63 - 

Martio. No me pareze bien, que por acomo- 
daros á la lengua ajena, saquéis la vuestra de 
susquizios. ** 

Valdés. Vos tenéis razón, cuando de tal ma- 
nera la sacase de sus quizios , ó quiziales, qu'el 
natural de mi lengua no me entendiese; pero, 
si me entiendo, tanto escribiendo megior, como 
mejor; no me pareze, que es sacar de quizios 
mi lengua, antes adornarla '•* con el ajena, 
mostrando que es tan jeneral, que no sola- 
mente es entendida de los naturales pero aun 
de los estranos: ^ pasemos adelante, ya nos ha- 44 
beis dicho de la ; larga, dezidnos '"' agora de la 
griega. 

Valdés. En ésta hai mayor dificultad; pero 
habéis .de saber , gue la y griega, tiene dos lu- 
gares á donde nezesariamente se pone, i donde 
ninguna de las otras estará bien ; i uno, donde 
se pone impropiamente. El uno de los dos es^ 
cuando la 1/ es consonante : el otro, cuando es 
conjunzion. El impropio, es cuando se pone en 



391 . M. añade aquí , ó qui- 
oiaies , añadidura que es bien 
inuezesaría , puesta oportuna- 
mente la misma voz, luego, por 
el Autor. 

392. M. adomalia. En el 
MS. hai , al márjen , óptima 
ratio: cosa, que no me pareze: 
injeniosa, 6 aguda razón, será, 
pero no óptima. 

393. M. «agora.» Respecto 
á lo que se dize, luego , sobre 
el ye 6 i, consonante, véase la 
Nota 384. I por ser consonan- 
te , no puede cabalmente , en 



buena ortolojia , pintarse sola, 
i de por sí, pues nezesita etpi- 
ritUy ó aire^ que la mueva, ó, 
séase , una vocal. Pues estas, 
no Bonot^a cosa , que el espi- 
ritu, aire 6 aima^ que mueve, 1 
dá vida á las letras consonan- 
tes, que son simples cuerpos 
formados é impelidos, por las 
vocale» que les inrunden vi4a^ 
i sonido. La vocal puede estar 
sola: la consonante no. Hasta 
en las letras tenemos emble- 
mas de la inmortalidad d^ 
alma. Sirva esta Nota , para 
lo que sigue luego. 



- 66 — 

Yaldés. ^ Si, mientras írie Acordare dellets: 
á lo menos, *•* guai-darélas, cuando escribiere 
cosst, qne haya de andar por manos de algunos: 
i aun ¿[üerria corréjir, por ella/ todo lo que 
hasta aquí faé escrito. 

,Martio. ^^ No vi, en mi vida, hoiaib!^ 'de 
vuestra tien-a , que fuese dóíile, aino á fósi 

t. ¿Qué quiere dezir dóíife ? 

' VALtÉá. Dozil, *•* llaman los Latinos^ al qué 
[igi$táj aparejado , para tomar la doctriáa que 1^ 
flan; i es rtorrejiblé. 

T. *•• * Mirad, Señores : asi como nO tddo^lw 
^üb ti^eñ hábitos, i cugullas, son frailes;- asi 
(aímpoco, * *^ no son todos poarfiados, los que bcki 
dé ini tierra, porque hai de unos, i dfe Otros." 

MAHtio. *** Mientras que vos habláred^ d'esa 
íhanera, amigo seréis del 8r. Valdés. I, dejando 



405. M. pone Tetréi eil 
luffar del Valdé* del MS. 

406. M. guardarlas he. 

407. M. «No vi hombre de 
Tuestra tierra en mi vida,» etc. 

'406. M. Beeik. ^o eqrre- 
jibrift el AK con está aparcjijado. 

409. M. suprime aquí , láá 
áiéz^ltffa' palabras^ .puertas 
entre asteriscos . i que se ha- 
Étíá tecÁbda» m el MS. pré'- 
bablemente por el m^mo Ma-< 
yans, para no copiárias. 

410. M. asi: «No son todos 
los porfiados los que salen de 
mi tierra,» etc. Pero él las, 
está puesto en. el MS., entre 
réhgloiíéá, 1 ialen de, lo ndti- 
mo: i de Tetí-á maa reüente, 
^Ue Hl dMIlfB.^káibieftdó eii él 
tachado, las vozes t<son lie»* 
primüivas. Ditas yariantes, 
quitan la propiedad , i la ver- 
dad moral, de la sentenzia de 
T. expfélsáda eti el Ví8. Des- 



envuelta, del todo , qüiei^ de- 
zir: «Mirada señores exlrñfsíe- 
*^i^o^, los ^ ietii, i pensáis, 
"que en mi lieiraj ó en Espth 
nña ; no hai ho];nbre alguno, 
• foque Sea concjibld, ñi qué es- 
»té .pronto á tomar la doctrina 
nbuena , qtie le t]fttlerah daf; 
wque. it9,tédos los (^ son ^é 
mi tiepá , ó Españoles , son 
bpotflados , é inoorn^bles: asf 
»como, no todos los que traen 
«hábitos , i cogullas , t!e tléri- 
'•gos , frailes , i monies . son 
Mcastos , humildes , dóziles , i 
"Santos.» Eso quiso replicar, á 
mi ver , el Español T. al ita- 
liano Marzid. 

411. «M. consecuente ¿ su 
eiilmieiMa anlesedeAfe , Mipri- 
melas-doze palalnrasjrtiinenif», 
tüú q\ie empieza á haMhf 
Marzio en e? M(S.: i, eta Ivigti^ 
de «lláü , p&ae : Biéñ lo ef'eo; 
p^tú, etc. 1 de esté mééo, 



k: 



\ 



- G7 - 

esto, que es perder tieoipo , nos dezid; ¿por qué 
en lugar de et Latino, *** ponéis una vejes y 
Griega, i otras e? 

Valpéjí. Solamente pongo, E, cuando el vo- 
cablo, que se sigue , comienza en i , como en Ip 
que vos acabáis de dejsir ♦^^ agora, l/Uino 4 fia- 
liano, 

T. Es mui bien dicho, i mui bien mirado: 
aunque es, en la verdad, rezia cosa, obligaros á 
tantas *^* sutilezas sin necesidad. 

Valdbs. Si que és rezia, sin nezesidad: pero, 
con nezesidaíl ^ ***-^ no es rezia : i, de nezesidad* 46 
tiene de observar todo esto, el quiere escribir 
bien , i propiamente ; i ninguna cosa voluntaría, 
es difícultosa. 

Maiitio. Digo , que tenéis razón en esto: pero, 
dezidnos, ¿cuál tenéis por mejor, oipitál^ esy^*- 
tall 

Valdés. Ni el uno, ni el otro, tengo por 
buenos : porque veo , que aunque la pobreza es 
de todos mui alabada, de todo^ es muí aborre- 
zida, i menospreziada. 



quita el rango de amistad , i 
respetuoso cariño, que Marziu 
mostró justamente á Valdés: 
i la naturalidad, con que pasa 
á continuar su investigazion, 
dejando de hablar mas , sobre 
la innegable dozüidad de en- 
tendimi^ito, que los españole* 
tienen , camo los demás hom* 
bres, para aprender , ó no, la 
buena doctrina ; por no lasti* 
mar la mode«tia exquisita de 
su amigo. 

412. M» Mu^ai veces poney» 
y," etc. 

413. M. acra. 



414. M. subíilezas. I supri- 
me aquíj sin nezesidad, vozes 
que son mdispensables, ó casi, 
por lo mismo que luego ee re- 
piten. Mejor corrijiera yo 4 ^ 
verdad, por en, antes. 

4l4-b. La hoja 46, que pve» 
zede inmediatamente á cfltM 
palabras, está en blanco en d 
MS. La. noja 45 acaba coa la 
palabra anterior , neusidéá^ i 
la hoja 47 comienza no es, etc. 
Como no apárese inconezioB 
alguna efi el sentido, el copiaa- 
tu dejó, pareze, en blanco, di 
cha hoja, inadverti4aznc«te. 



; 



- 68 - 

Martio. Dejaos de dezir donaires : no os pre- 
gunto, sino cuanto á io que perteneze al vo- 
cablo. 

Valdés. Por mejor vocablo tengo hospital, *** 
i veréis , que pocos dizen ni escriben espitál. 

Martio. Pues Lebrija... 

Valdés. Tomaos ahí, con vuestro Lebrija: ¿no 
os digo, que lo dejéis estar? 

Martio. Ya habéis picado otra vez. 

Valdés. Andaos á dezir donaires : i, antes que 
**• paséis adelante, diré esto, en disculpado Le- 
brija; que, por ventura, escribe espitál, porque, 
en su tierra , *" este vocablo, quedó entero de 
Griego vulgar: porq'ellos dizen espital. 

Martio. En estos vocablos que diré, como 
son. Abundar, ó Ahondar; Rufián, ó Rofian; 
Ruido, ó Raido; *<* cubrir, ó cobrir; jaula^ ó 
jáola; tullido, ó tollido; riguroso, ó rigoroso; 
¿cuál tenéis por mejor, la ó, ó la u? 

Valdés. En todos esos, yo siempre escribo 
la u , porque la tengo por mejor : creo hazen asi 
los mas. 

Martio. ¿Tenéis por hueno, lo que algunos 
hazen, espezialmente escribiendo libros, po- 



415. M. así: nüsj^tal, aue 
EtpUal; y vereys que mucho* 
atsi dizen y escriben:» Con el 
cuaI renglón , se trastorna la 
natara]i(&d, i propiedad, i aun 
el sentido de la frase. Lebriji 
escribe efectivamente espiial. 

416. M. quépase. 

417. M. queaó entero ^este 
VOCñbío, Juan Meursio , rejis- 
tra la voz SictToXi) en su 
Glosario de vozes Greco-bár- 
baras*, i como prozedente de la 



Alemand spitael. Pero, mas 
bien pareze derivarse del latín, 
koipitaliSy de hospes: cuyo 
oríjen descubre Yossio en Ho8- 
ti8, {p por /.) En Italiano Os- 
ie; francés, Hoste, ó Hote; In- 
glés, ^o</; i nosotros huésped, 
huéspedes. 

418. M. •Cobrir, 6 cubrir.» 
En todos los vocablos , ahí zi- 
tados, menos en riguroso^ Val- 
dés hazia bien en escribir n, 
no 0. 



— 69 - 

niendo una t?, que pareze **• supérflua; dónde, 
por dezir , yo os diréy dizen , yo vos diré ; i **• 
dizcn también, porque vos hablen, por, porque 
08 hablen? 

Valdés. Si lo tuviese por bueno, usarialo; 
pero , por eso no lo uso , porque no lo tengo por 
tal ; i esa tal v, nunca la veréis usar, á los que 
agora escriben bien en prosa : bien, que á la ver- 
dad , yo creo que sea manera de hablar antigua. 

Martio. a la V, *** i á la 5 , nunca acabo de 
tomarles tino, porque , unos mesmos vocablos, 
veo escritos *** unas vezes con la una letra **', i 
otras, con la otra. Azerca d'esto, deseóme di- 
gáis vuestro parezer. 

Valdés. Tenéis mui gran razón en lo que 
dezis: pero, habéis ^ de notar, que la mayor 47 
parte d'este error, naze de los vizcaínos: porque 
jamás aziertan, cuand'^ han de poner la una 
letra , ó cuando la otra. Pecan también algunas 
vezes los castellanos en el mesmo pecado, pero 
pocas: i una d'ellas es cuando la o es conjun- 
zion disyuntiva, poniendo u, en lugar do la o, 
lo cual me contenta; i si habéis mirado en ello» 
siempre escribo o, *-* diziendo: ó rico, ó pin- 
jado, ó muerto, ó descalabrado. Bien es verdad, 
que cuando el vocablo que se sigue comienza 
en o , yo uso u , diziendo : Este ú otro lo hará: 
pero, mientras puedo escusarme, de que la ne- 



/ 



419. M. paresce. 423. M. suprime la v, le- 

420. M. «y también dizcn.» ira, 

Í5i' íí* "* ^i^ ^' xr ^24. M. suprime esta letra, 

422. M. muchas vezes. Va- *^ ' 

ríante, que es casi desatino. ^' 




— 70- 

zeeidad me fuerze á poner u, escúsome: porque 
no me suena bien : i porque usamos de dos ma- 
neras de Mes, ^** una, de dos piernas, i otra, 
x;asi redonda; habéis de saber, que d'estas, yo 
no uso indiferen teniente, antes tengo esta **^ 
advertenzia , que nunca pongo la u de dos pier- 
nas , sino *'''f á donde la u es vocal : en todas las 
otras partes , casi siempre uso de la otra, i aun 
también á prinzipio de parte, pero aqui, mas 
por ornamento de la escritura, **• que por otra 
nezesidad ninguna. Otra cosa observo , que si el 
vocablo comienza en u ^'^ vocal, i después de 
la u, se sigue e; yo pongo una h antes de 
la II, i asi digo: /iuero, huerto, hueso, etc. Hai 
algunos, que ponen g, á donde yo pongo h, i di- 
zen: guevo, guerto, gueso» A mí oféndeme el so- 
nido , i por eso tengo por mejor la h. 

Martio. Está bien esto: pero, enseñadnos aqui, 
cómo hazeis, cuando queréis huir, de que ven- 
gan en lo que escribís, muchas vocales juntas, 
porque tengo este por gran primor en el es- 
cribir. 

Valdks. Esa es cosa, que no se puede ense- 
ñar, sino teniendo un libro castellano en la 
mano. ¿Tenéis aquí alguno? 

Martio. Pienso que no. 

Yaldé^. Pues, acordaos cuando lo tengáis, que 
yo os lo mostrarle. Agora salamente os ♦*• 



425. M. «maneras de V.» 12S. M. uKseñtura.» 

426. M. suprime M/a. *^^'* ^' V, i lo mismo luc- 

427. M. •cuando la V,* en ^"430 ^ os lo quiero, i an- 
lugar de adonde la u. íes, aora. 



— 71 — 

quiefo dézir, que huyendo yo, cuanto me ^* ei 
posible, de la conjunzion de muchas toaalef> 
cuando la nezesidad forzosamente las trae, pnro^ 
curo ensolverlas ^ i asi , escribo d'esta manóte: 
en ach4ique de trama, estaca nuestr'ama : donde, 
poniendo tudas las vocales, había d'escríbir, *^ 
está aoá, i , nuestra amai i de la mesma ma- 
nera: ninguno nú diga, desi'agua no hiberét por, 
de esta *" agua, 

CoaiOL. Eso ^^ Iiabeis vos tomado del Griego, 
i aun del Italiano. 

YALoés. La pronunziazion ni la bé tomado del 
uno , ni del otro: la escritura sí : pero ¿no os ptf* 
i^ae á vos, que es prudenzia, saberse hombre 
aprovechar de lo que oye, vee, i estudia:^ sietido^ 
aquél , el verdadero fruto del trabajo? 

CoRiot. No solamente tengo eso por prudem 
zia, peto ternia el contrario > por ignoransáa. ^^^\ 

Maatio. Veo, en vuestras cartas, que en al-' 
gunos vocablos ponéis B, ^ á donde otros no: la 
ponen, i dezis cobdiziar, cobdo, dubda, subdito: 
querría saber, ¿por qué lo hazeisasi? 

Vali>¿s« Porque, á mi ver, los vocablosy están 



48 



4)1. M. '. quantó ti póiibU áe 
h eoniunótioñ de muóhot vo- 
táhlút. » Variante, que altera el 
dentldo dé to que t& tí atando 
el fttilot, i cáuBA uti solezismo^ 
¿011 lút ItAe, que Mayans mis- 
mo, puAe luego. 1£X verbo «#- 
iólhef, 6 incluif tin& cosa en 
otf ik , 1 ttqtii , embebeí una le- 
tra en otra su fieínéjante ,. de- 
biera usarse , I fió estar anti- 
cuado, pues no se le ha supli- 
do con otro : resolver , no es 



exactamente lo mismo en una 
de sus azepziones. 

432. M. «deescrivir.a An<> 
tes ) Mayans , con el MS., cU- 
ze , puniendo^ mfts pareite d«* 
fecto del escribiente antígUQ. 

433. M. desía. 

434. M. Esto. 

* Aquí, al máijen. es 4 
Mí; . Doeumeñtum stMoL 

435. M. iúñorancíu, 

436. M. donde: i luego, t 
ai8i dezis. 



— 7.^ -- 

« 

mas llenos, i """^ mejores con la 6, que sin ella; i 
porque toda mi vida los **' hé escrito , i pronua- 
ziado,.con6. 

Martio. Siempre que escribo algún vocablo, 
que comienza en c ó en^, i después se sigue «i, 
estoi en dubda, *^ si tengo de poner có q:\ mi- 
rando el vocabulario de Lebríja/ hallo, que los 
escribe casi todos , con e : Mirando vuestras 
cartas, hallo muchos mas, escritos con q, que 
con c. Deseamos nos digáis, ¿qué es io que 
azerca d*esto guardáis? 

Valdés. Ya os tengo dicho, que no me ale- 
guéis áLebrija. 

Martio. Perdonadme , por esta vez, que ftté 
sinmaliziá. 

Valdés. Soi contento : i digoós, que en esto^ 
no tengo regla ninguna , que daros, salvo que 
pareziéndome, que conviene asi, á todos los 
nombres, que sinifícan número, como cuatro, 
cuarmta, pongo q : i también , á los pronom- 



* * Aqnij al márjcn, en el 
M8. Non etí hotta ratio : feci 
semper: ergo etc. , pero , aun- 
que en otras cosas, no sea ra- 
son buena, sino, antes, pé8ima<) 
dezir , porque toda mi vida lo 
Mze ¿H : todavía , tratándose 
délo que trata nuestro Valdés, 
es razón buena, i de fundamen- 
to . el fi volet usus : por ser el 
arhitrumj etjus, et norma lo- 

Í]uebendv. como se deduze , de 
o que, poco mas adelan- 
te, dize Valdés, la misma pro- 
nunziazion le enseñará, etc. 
A lo menos , por lo que á mí 
toca, hago siempre mucho ca- 
so de esta regla, 6 razón. 
Donde valdrá siempre el prin- 



zipio sentado en esa nota lati- 
na, será, en la vía dé ltt$ cos- 
tumbres , i en el camino de la 
relijion : Pues como dijo, haze 
ya 400 años , un Obispo nues- 
tro: uPor ende no es buen ar- 
t^gumento dezir: muchos fazen 
scsto: Ca,no es como en los 
nOtroi caminos: porque en les 
*> otros el camino mas ancho, i 
^mas usado habémos continifta- 
r mente por mas zi^ío : mas 
y^en esió \ en relijion], no es 
"assi. Ca por usar muchos 
Mina cosa, no se sigue , por 
yesso, qu'es mejor. >\ 

437. M. lo he. " 

438. M. en bastardilla, dub- 
da. 




- 73 - 

bres, como qual^ i, de verdad, son muí pocost 
los que ^^ me pareze se deben escribir con c: 
pero, todavía, hai algunos, como cuchara, qu^ 
dezimos: dure lo que durare canio cuchara depon: 
i como cuero^ que también dezimos: bolsa sin di' 
ñero digole cuero : i si uno, siendo ^ natural de 50 
la Lengua , ^ quisiere con dilijenzia mirar en 
ello, la mesma pronunziazion Tenseñará cómo 
há d'escribir el vocablo, porque verá, que los que 
se han d 'escribir con q, tienen la pronunziazion 
mas hueca, que los que se han d'escribir con c, 
los cuales la tienen mucho mas blanda. Sé que^ 
«^-b mas vehemenzia pongo yo, cuando digo 
quaresma; que no , cuando cuello. 

Pacheco. ^^ En eso, no hai que dubdar, sin6 
que es asi como dezis. 

Mabtio. Un donaire ^* mui grande, hé notado 
en vuestras cartas: que en algunos voCc^)los, no 
08 contentáis con la e ordinaria, que los caateUa- 



439. M. «kM que parexen.» 

440. M. Mquiere.M 
440-b. Sé qué. Pongo aquí 

WMi H,n qae ni en M. . ni ea 
elMS.se halla, para oistin* 
gnir Mte modismo, usado ma- 
cho jpor Valdés en su Diálogo 
de Mercurio i Carón, (▼. pal 1§9 
i otras,} i por otros. Equivale 
a, ti, que,Oy sierío, que si. Por 
lo demás, ahora escribimos, 
cuaretma i cuello , porque re- 
legamos la q, para solo vo- 
zes donde la ti no suena des- 
pués délla : si bien la observa- 
zion de Valdés mereze guar- 
darse i pronunziar , con mas 
vehemenzia la q. 

441. M. haze aquí hablar 
¿ Torres, en lugar de Pache- 
co. 



442. M. suprime «mui gnni- 
de:» i aunque pareze correcdon 
de buen gusto , no es de ñú 
editor. I digo, qnt párese, 
porque el eloTio do Manió, i 
ria ridicudo, i adulatorio, u 
tomara senzillamente , ccsqo 
suena: i como, á la cuenta. lo 
tomó Mayans, pero es festivo, 
i propiamente donairoso , i un 
motejamiento del purismo de 
Valdés : del cual , este se de- 
fiende con igual grazejo. Qui- 
tadas esas dos vozes rmi groMf 
de j se quita , á esta parte del 
IMalogo , la sal de su primor. 
Nótese la respuesta de valdifo 
al irónico elojio de MaRio:.i 
en ella, que la voz donde, está 
por de donde. 

iO 



— 74 — 

nos añadís, en los vocablos, que comienzan en s, 
sinó, ponéis otra añadidura con una d: de mane- 
ra;, que habiendo hecho de scabullir, escabullir; i 
de sperezar, esperezar; vos hazeis descabullir i des- 
perezar. 

' Valdés. Mayor donaire es, querer, vos, ser 
juez, en la Provinzia, donde no sabéis las leyes. 
¿No habéis oido deaár , qué cada gallo cante ** en 
'Stt muladckñ 

Mertio. Si que lo hé oido dezir; pero «sto es 
taii claro , que me pareze poder hablar en ello, 
como en cosa tan propia mia, como vuestra. 
* Valdés. Pues, n*os parezca, por vuestra, 
mia *** : i sabed, que la jentileza déla lengua cas- 
teliána, entre las otras cosas consiste, en que los 
vocablos sean llenos i enteros; i por esto, siem- 
pre me veréis escribir los vocablos , con las mas 
letras que puedo: *"* si ya no son algunas letras, 
qae indiscretamente se han mezclado en algunos 
vocablos, de los cuales por ventura, antes que de 
aquí vamos, nos toparemos con algunos: pero, 
esto no cabe en ninguno de los qué habéis dicho 
agora: ni tampoco sol de vuestra opinión, en 
cuanto ¿ las añadiduras que dezis: antes pienso, 
que el primero que comenzó ¿ usar estos voca- 



443. M. cania, desazerta- no sé. Si tenéis tal propiedadi 
tlmnente. no porque sea vuestra os pa- 

444. M. por vuestra vida. rezca mia también. 
^T«ri«ate que altera el sentido. 445. M. pueda. I nótese, 
Valdés quiso dezir á Marzio. g, jjj^, g, ^^erea de 
Mo 08 parezca cosa mia, esa 

propiedad , de meterme á ser '« lengua castellana^ según se 

Juez en Provinda cuyas leyes intitula en el MS. 




— 75 — 

blo8 en la lengua castellana, los usó, asi entmrot, 
como yo los escribo. 

Pacheco. Mas, os valiera callar, pues ymido 
por lana, habéis tomado ^^ trasquilado, 

Martio. Asi es verdad, que tomo trasquilado: 
pero también llevo lana: pues he sabido, lo que 
hasta agora no sabia. Pero dejemos esto. ¿Qué 
es la causa, porque vos no ponéis ima d, entre 
dos aes, como la ponen « muchos diziendo, ^' 51 
adaquel, i asi en otras partes? 

Valdés. Eso hazen solamente, algunos Arago* 
neses: lo cual, según pareze , hazen , por huir el 
mal sonido , que causan dos aes juntas : pero , á 
mi ver, por huir de un iuconveniente, caen en 
dos: el uno es, que dan á la lengua, lo que no es 
suyo; i el otro, que no alcanzan lo que pretenden, 
que es adobar el mal sonido, porque , si bien lo 
consideráis, peor suena dezir **^ adciquel, que á 
aquel. 

Martio. Digo, que si solo por eso, ponen la d 
ellos; á mi ver, lo yerran: porque, aliende **® de 
lo que vos habéis dicho, no tienen autoridad de 
ninguna otra lengua, que haga una cosa se- 
mejante, donde se puedan fundar: por tanto, 
de hoi mas, yo les dejo su d, que allá se avengan 
con ella: i^ vos, dezidnos: ¿por qué, entre vosotros 
unos ponéis algunas vezes una d, al fin de las se- 
gundas personas de los imperativos; i otros, 



446. M. venido» en lugar hoja 61, en el MS.; si no fue- 
de tomado: sin atinar por qué. ra por la variante que signe. 

447. M. suprime aiziendo^ 448. M. suprime, denv, 
inadvertenzia, que parezeria 449. M. allende, i pientt>, 
prozeder de comenzar aquí la que rectamente. 



A 



- 76 — 

siempre la dejais/ escribiendo unas vezes, to- 
ma, *^ otras tomad; unas compra, otras comprad; 
unas come, otras comed? 

Valdés. a los que no la ponen, querría *5i que 
demandásedes, por qué la dejan; que yo, que la 
pongo, bien os diré la causa. 

Martio. Esa nos basta á nosotros saber. 

Valdés. Póngola, por dos respe tos:, el uno, 
por *^* henchir mas el vocablo; i el otro, porque 
haya diferenzia entre *^ el toma, con el azento en 
la o, que es para cuando ^* hablo con un mui 
ínferíor, á quien digo tú; i toma, con el azento en 
la a, que es para cuando hablo con un casi igual, 
á quien digo vos lo mesmo es en compra ,r com- 
prádi i en corre, i corred; etc. 

Martio. Cuanto á esto, yo quedo bien satis- 
fecho, i holgaría me satisfíziésedes *^ también, 
á lo que agora os preguntaré. ¿Qué es la causa, 
porque vos escribís con h, casi todos los vocablos 



460. M. «y otras tomadi 
compra, y comprad : unas CO' 
mct y otras comed? Que ha- 
zea cuatro variantes inútiles. 
En ambos modos, con tf, i sin 
ella, he puesto el azento en t(h 
mar. comprar, i comer , aun 
■in el MS. porqué, enpunítuh 
sioHt i azeníuazion debemos 
guiarnos por el buen sentido 
gramatical, i la buena fé; i 
no solamente por los Ma- 
nuscritos, que publiquemos, 
ó por las antiguas ediziones. 
que reimprimamos. Nimie- 
dad , ú otra cosa , será p. e. 
reimprimir. Los Ámanies de 
Tervelj i no Teruel; porque en 
las viejas ediziones se halla v, 
i no azento. 



451. M. que pidiestedee ia 
causa, que yo que la pongo, 
bien os la daré. Zinco varian- 
tes, en dos renglones. 

452. M. «enchir.» El MS. 
(no yo), henchir. 

453. M. en él toma. 

454. M. hablamos con uno. 

Lo que Valdés ahí dize , bien 
responde, á poner azento, mas 
no, al añadir latí. Debió, pues, 
ser mas explícito, i dezir, que 
usaba la d , cuando se referia 
hlvos,6 por cumplimiento , ó 
por gramática. 

455. M. salís faciessedes á 
lo que acra os quiero pre- 
guntar. Seis variantes ahí. 



-77 - 

que el Latino escribe con f?i sabed, que lo 
que *^ me baze estar mas maravillado d'esto, es, 
yer, que muchos castellanos los escriben con f. 

Valdés. Si os acordásedes bien de lo que ha- 
bernos dicho, hallaríades, ^^ ^ que estáis respon- 52 
dido á eso: pero, pues tenéis mala memoria, tor- 
no á áezir , que de la pronunziazion Arábiga le 
viene á la Castellana *^ el convertir la f latina 
en h. De manera , que pues la pronunziazion es 
con h, yo ^o sé porqué ha de ser la escritura con 
F: siendo fuera de propósito, que en ima lengua 
vulgar, se pronunzie de una manera, i *® escri- 
ba de otra. Yo siempre he visto , que usan ^^ la 
h, los que se prezian d'escribir *^ el castellano 
pura i caBt{igadamente ; «] los que ponen la F, son 
los que no siendo mui latinos, van trabajando de 
parezerlo. 

Martio. No me desplazo lo que dezis, pero veo 
también, que en vocablos que no son latinos, 
hazeis lo mesmo. 



456. M. lo que mas me, etc. 
Bedundanzia chocante, por no 
tenerla el MS. 

457. M. whallaryays.M 
45S. M. en eomvertir é ¡a 

F, etc. Dos malas Tañantes, 
en todo semejantes á las que 
inmediatamente sjguen. 

459. M. y te eserina. 

460. M. de la H, 

461. M. «se precian de ee- 
erbnr pora y castellanamen- 
te, etc. En el MS. hai mi cla- 
ro, en esta forma: «pura i cast 

»: pero es casi indudable, 
que falta lo que be suplido 
ahí . distinguiéndolo con bas- 
tardilla. Cattigadamente por 
eorreetamente; es término {vo- 



pio , i del tiempo : en lugar de 
que eastellanametUe , aun su- 
poniéndola voz entonzes usa^ 
da; era imposible, que Vaklél 
la hubiese empleado aquí, pa- 
ra acreditar su correcta ma- 
nera, (no de hablar) , sino de 
escribir: pues ya sabia él, i 
nos lo tiene dicho, que ni ca»- 
tellanos, ni otros españolef, 
en jeneral , escribían castigé- 
dómente. No es uso ahora: no 
lo era, en el siglo pasado, 
cuando Mayans publicó este 
Diálogo : pero, en tiempo de 
Valdés , era cosa mucho mas 
peregrina. Además , trabajáis 
dOt usado luego, presupon^ 
castigar lo que se escribe. 



\ 



- 78 - 

Valdés. i en esos , muoho mejor quiero guar- 
dar mi regla d'escribir como pronunzio. 

Pacheco. No sé yo, si osariades, ^* vos^ dezir 
eso, en la Ganzilleria de Valladolid. 

Valdés. ¿Por qué no? 

Pacheco. Porque os apedrearían aquellos No- 
tarios , i Escribanos, que piensan levantarse diez 
varas de medir sobre el vulgo: porque, con saber 
tres maravedís de Latín, hazen lo que vos re- 
prendéis. 

Valdés. Por eso, me guardaré yo bien, de 
írselo á dezir á ellos: ^' ni, aun, á vosotros^ 
no lo dijera, sino me hubiérades importunado. 

Pacheco. ¿Por qué? 

Valdés. Porque es la mas rezia cosa del 
mundo V dar reglas, en cosa donde cada plebeyo 
i vulgar, piensa que puede ser Maestro. 

Pacheco. Aunque sea fuera de propósito, os 
suplico me digáis, ¿á quien llamáis plebeyos y 
vulgares? 

Valdés. A todos los que son de bajo injenio, i 
poco juizio. 

Pacheco. ¿1 si son altos de linaje,! ríeos de 
renta? 

Valdés. Aunque sean cuan altos, i cuan ^ 



463. M. suprime, mvos.» 
Respecto á lo que acaba de 
dttir Valdés . antes, réase la 
Nota 436 en ^* 

463. M. suprime i<á ellos.» 
Hai aquí, á mi modo de en- 
tender, profunda alusión mo- 
ral. Muchos Escribas i DocíO' 
reit ^^ aquel tiempo, que no 
i^Áaik mas latin i relijion, que 
lo que Importa tres niaravedis, 
ó ^e un pito ; se levantaban 



á sí propio* (i solo de cascos), 
diez varas de medir sobre el 
vulgo; i apedreaban, con cas- 
tigos inquisitorios , á los que 
no 'les tenían por Maestras, 
Véase, p<Nr lo que Valdés se 
guardaba mui bien de hablar 
claro: i por lo que repugnó aun 
mueho^el entrar con estos sus 
amigos, en razonamientos. 

464. M. suprime, «cuan.»* 



— 79 — 

ricos quisieren : en mi opinión serán plebeyos, 
si ^ no son altos de injenio , i ricos de juizio. 

Martio. Esa filosofía, no la aprendlstes, vos, 
en Castilla. 

Valdés. Engañado estáis: antes « después que 53 
vine en Italia, hé olvidado mucha parte della. 

Martio. Será por culpa vuestra. 

Valdés. Si ha sido por culpa mia, ó no, no 
digo nada : basta que es asi, que mucha parte de 
la que vos llamáis filosofía, que aprendí en Es- 
paña, hé olvidado en Italia. 

Martio. Esa es cosa nueva para mí. 

Valdés. Pues , para mi, es tan vieja, que me 
pesvi. 

Martio. No quiero disputar, con voz, esto: 
pues tan bien me habéis satisfecho en lo que os 
hé preguntado. 

Valdés. Huélgome que os satisfaga: pero, 
mas quisiera satisfazer, á Garzilaso de la Vega, 
con otros dos caballeros de la Corte del Empera- 
dor, que yo conozco. 

Martio. Si no se satisfizieren , cuando vieren 
alguna cosa, donde estuviere guardada ^^ la re- 
gla, que dezis; ellos sabrán por qué. Basta, que 
nosotros quedamos ^^ satisfechos: ¿pero, sabéis 
qué querría? 

466. l/L tino, ga. Uno de los otro» dot caba- 
466. M. «estaviere guaidao lloros , seria su hermano Al- 
do lo que dezis.» Por lo de- fonso de Valdés , á quien se 
más: en todo lo que acaba de atribuye este Diálogo de lé 
dezir Valdés, me fpndé yo (en Lengua vor casi todos, 
la advertenzia al reimprimir el 467. M. quedemoe: Varitn- 
Dülogo de Mercurio i Carón), te muí desazertada: i mui aje- 
para as^iurar la amistad , o na de los buenos términos , i 
c<motfmiento , de nuestro au- criansa , usados por estos ín- 
ter , con Gara-Laso de la Ve- terlocutores. 




— 80 — 

Valdés. ¿Qué? 

Martio. Que en los vocablos, que claramente 
tomáis del Latin, los cuales si; ^escriben con 
dos ff, no les quitásedes ninguna, de manera, 
que dijésedes affeto , i **• no afeto. 

Valdés. También lo querría yo : pero seria di- 
ficultoso de introduzir, por la poca plática que 
bal de la lengua Latina, entre los mas de nos- 
otros. 

Martio. k lómenos, si no podéis bazer, que 
los usen los otros, usadlo vos. 
' Valdés. Soi contento: yo lo baré asi de aquí 
adelante. 

Martio. Está bien. Dezidme, abora, *'<> si Hes- 
goiAX Rescate es todo uno. 

Valdés. Todo: i el propio, es Rescaté. 

Martio. Pues, ¿por qué algunos escriben 
Resgate? , 

Valdés. Por ventura por bazer *^* el contra- 
rio de lo que el Castellano baze en vuestro *'* 
sgombrar, que mudando la ^, en c, i añadiendo 
au ordinaria e, dize escombrar. 



468. Itildsguálít escriben. 

469. M. effeío, y no efeto. 

470. M. agora. Por lo que 
ha dicho Valdés , se conñrma 
el objeto que se (úropuso. Tra- 
tar solo pñnzipalmente de la 
lengua castellana, como len- 
gua viva : es dezir , tratar del 
modo, i manera , con que en 
tu tiempo, la usaban^ i escri- 
bían, i esto , no majistralmen* 
te, o prolijamente, á manera 
de pedagogo, ó clérigo; sino 
como debia tratarse, con unos 



extranjeros, amigos suyos, que 
promovieron, i preguntaban 
solo este asunto. For eso, ahí, 
modestamente, como otras ve- 
zes, propone una correczion, 
al uso de su tiempo. 

471. M. por hazer lo que 
el contrarío. Bastaba haber 
variado lo por el. 

472. M. esgombrar. ABa- 
diendo malamente esa e, a| 
verbo italiano: i quitando mu- 
cha fuerza á lo que sigue. 



-81 - 

CoRiOL. ¿Qué quiero dezir escombrar en Gm- 
lellano? 

Vai.dés. Casi lo mesmo que sgombrar *^* en 
Italiano. 

CoRiOL. Según eso, hurtado nos habéis este 
vocablo. 

Martio. Sí por zierto: hallado os habéis la 
jen te, que so anda á hurtar vocablos. 

€oRiOL. Tenéis razón, no supe lo que me 
dije. 

Valdés. Siempre vosotros estáis armados 
d'espada i capa: para herimos, cuando nos 
veis algo descubierto : *^*pue8, ya sabéis, que 
donde las dan, alli las toman. 

Martio. Sólo mui bien : i , en esto *'' tanto, 
no quiero contender con vos , con tanto , que me 
digáis, ¿cuál tenéis por mejor; dezir, quige, i ^'* 
quigera; ó quise, i quisiera? i ¿cuál os contenta 
mas, escribir, *7' vigilar, ó visitar? porque veo 
algunos, i aun de los cortesanos prinzipales, *^^ ^ 53 
que usan mas la g que la s. 

Valdés. Yo por mui mejor tengo la s : i creo, 
que la ^ , no la habéis oido usar á muchas per- 
sonas discretas, nazidas i criadas en el Reino de 
Toledo , ó en la Corte , si ya no fuese por des- 
cuido, 

Martio. En la verdad, creo sea asi: aunque 
no fuese sino porque el vigilar , tiene á mi ver, 

473. M. esgombrar. contender con vot^ sinóqao 

474. M. guando algo nos °*^1®**V, . , ^¡.^^ a 

. . , ,r j * 476. M. quige, ó quigera, i 

veys descubierto: Variante, quise, ó q. 

t}ne confunde el sentido. 477. M. suprime, escribir. 

475. M. y en esto no quiero 478. M. añade masprincip. 

11 




- 82 — 

del villanesco. Agora dezidme, ¿cuál os contenta 
mas, escribir rigaseó riyase. 

Valdés. Yo por mejor tengo riyase; con 
tanto, que la primera i, sea pequeña, porque 
es vocal; lia segunda sea Griega, porque es 
consonante, la g yo *^® no sé por qué se há en- 
jerido allí. Siempre dije: **® ande yo caliente i 
riyase la jente. 

Martio. Bien me plaze eso: -••* i agora que 
nombrastes la g,me acuerdo, que en los voca- 
blos Latinos, adonde después de la ^, se sigue n. 
unas vezes veo, que quitáis la ^f, i otras*** veo, 
que la ponéis: ¿por qué hazeis esto? 

Valdés. Guando escribo alguna carta parti- 
cular; en Gastellano, para algún Italiano, pongo 
la g por la mesma causa que hé dicho , que en 
lugar de la j larga, pongo ^i: pero, cuando es- 
cribo para Gastellanos, i entre Gastellanos; * 
ñempre quito la ^ i digo, sinificar^ i no signi^ 
ficar; manifico, i no magnifico ; dino, i no digno: 
i , digo que la quito, porque no la pronunzio: 
porque la lengua castellana, no conoze de nin- 



479. M. suprime el «^o» 
aquí. Por lo demás , asi como 
no sabia Valdés, por qué ha- 
tean injerido la g; yo no sé 
por qué nabia de injerirse tam- 
poco el ye^ ó y consonante. 
Hoi dezimos, i escribimos me- 
jor: ríase la jente, 

480. M. suprime, siempre 
dije. Con la cual supresión de- 
ja colgado el refrán, i no se sa- 
be de qué. 

481. M. esto., aora.. nom- 
knsteffs. 

4^. M. y otras vetes veo. 



I véase la Nota 390, ó por 
mejor dezir, el texto aÚÍ: i con- 
frontado este lugar con aquel; 
se echará de ver el objeto de 
Valdés, en acomodar el caste- 
llano escrito á la comprehen- 
sion, i manera, italianas. Oran 
parte de la Italia superior, y 
toda la Italia inferior , ó mag- 
na Grezia, con la Sizilia; eran 
entonzes , provinzias de Espa- 
ña. 

* En el M8. empiezan á 
tener aquí, las planas, solo 
una márjen. 



- 83 — 

guna manera, aquella pronunziazion de la g 
con la n: i veréislo, porque no dize segnór, sino 
señor, sirviéndose de la tilde^ adonde vosotros 
os servís de la ^ : de manera, que cuando bien 
^ yo quisiese, que el Gatellano pronunziase 
como vosotros el mant/ico, *•* i el sinifico; por* 
nía, en lugar de vuestra g nuestra tilde, como 
hago en inorancia, i diría mañifico i siñifico. 
¿Qué 08 pareze d'esto señor? *^ 

Pacheco. Parózeme, tan bien, que no os lo 
oso alabar, porque no me tengáis por lisonjero. 

Mautio. Si va á dezir las verdades , dig'os, 
que tengo sospecha , que vosotros os vais ha- 
ziendo del ojo , para que apruebe el imo, lo que 
dize el otro: hazedlo, en buena hora, no me 
doi nada: i dezidme, ¿á qué propósito hazeis 
tantos potajes de la k; que jamás puede *^ la 
persona atinar, á donde está bien^ ó á donde está 
mal? 



483. M. guando yo bien 
guitiere. No pareze, según 
esas dos alteranones, que Ma- 
yans entendió la hrase. Cuan' 
do bien, ahi; «stá por, aungus 
6 aun cuando. En el texto, nos 
presenta Yaidés otra prueba, 
de que se propuso en este Co- 
loquio, tratar déla lengua eas- 
tetlana sola , i de sus propie- 
dades, ijenio; hablada, i es- 
crita. I es tan ñerto, lo que 
dize ahi, que si bien escribi- 
mos todos, magnificar, i sig- 
niftear, dignar, etc., apenas, 
pronunziamos la g, i seria el 
pronunziarla con fuerza, afec- 
tazion ridicula. £1 vulgo, en 
▼arias partes de España , sue- 
le dezir inificar, por signijí- 
can i el no vulgar-, i castiga- 



dísimo Poeta nuestro Fernan- 
do DB Herrera (que afecta- 
ba, mas bien, latinismos) ; dize, 
valor insine, i no insigne; i 
otras , á ese tenor ; no violen» 
tando las vozes , sino torzién- 
dolas blandamente á suavi- 
dad. A\m en terminaziones, i 
prinzlpios, la d, asi como otras 
letras , ai>enas se pronunziéz 
por la misma razón que apun- 
te ahí V. 

484. M. magnifieot iigiáfi" 
co, 

485. M. i< Señor Torres?» 
Pero este Torree, en el MS. 
está interca'ado de mano mo- 
derna. 

486. M. puedo atinar la 
pertona, etc. 



- 84 - 

Valdés. En eso tanto, tenéis mucha razón, 
porque es -**^ asi, que unos la ponen á *^ donde 
no es menester; i otros la quitan, de donde está 
bien. Pónenla algunos, en era, habia, i han^ i 
en otros d'esta calidad: pero ésto, házenlo los 
que se prezian de Latinos. Yo querría mas serlo, 
que préziarme d'ello; no pongo la h, porque le- 
yendo, no la pronunzio. Hallareis también una h. 
54 ^ entre dos ce, como en leher, veher; pero d'esto 
no curéis, porque es vizio de los Aragoneses, lo 
cual no permite, de ninguna manera, la lengua 
castellana: I-»*^ otros la quitan (digo la h), de 
donde está bien, diziendo, ostigar , inojos, uer- 
fanOj uespedj ueste, etc., por hostigar, hinojos, 
huérfano^ huésped, hueste, i haziendo esto, caen 
en dos inconvenientes: el uno es, que defraudan 
los vocablos de las letras que les pertenezen; i el 
otro, que apenas se pueden pronunziar los vo- 
* cabios, de la manera que ellos los escnben. Hai 
otra cosa mas, que haziéndose enemigos de la h, 
ninguna diferenzia hazen, entre , e , cuando es 
conjimzion, i he, cuanda es verbo, porque siem- 
pre la escriben sin h en lo cual, como os hé di- 
cho, de \íih, *•• yerran grandemente. Aun jue- 
gan mas, con la pobre h, poniendo, algunas 
vezes, como ya os he dicho, la g en su lugar: i 
*** asi dizen: Guerta, guesa, guevo, ^or huerta, 
huesa, huevo, etc., en los cuales todos, yo siem- 



m. M. «porque asi.» 491 ^ jj ^diziendo.» I, para 

488. M. ponen donde. , , , j, > . ^ 

489. M. y oíros quitan la H. ^0 ^^^ alií se dize, véase atrá» 

490. M. suprime, de la h, el texto, ázia la Nota 429.^ 
i rectamente, á mi ver. 



-- 85 - 



pre dejo estar la h, ^^ porque me ofende todj 
pronunziazion adonde se junta *^ la g, con la ti| 
por el feo sonido que tiene. 

Pacheco. Asi es verdad, que el sonido es feo: 
pero, como veis , es mas claro, 

Valdés. Séase cuan ^®* mas claro vos quisié- 
redes, que yo, por mi, nunca escribiré, ni pro- 
nunziaré , de otra manera, que hé hecho hasta 
aqui: i si queréis ver el amistad, que la lengua 
castellana tiene con la h; acordaos, *^ que ya dos 
vezes 08 hé dicho, que *^ casi en todos los voca- 
blos que tiene, Latinos, si comienzan en f, con- 
vierte *'^ la f en la h: dizieudoy por ferrum, 
hierro f cuando sinifíca metal , como en este re- 
frán: á fuerza de villano, hierro en medio: i en 
este, cargado de hierro^ cargado de miedo: pero 
advertid , que cuando tomamos este vocablo que 
sinifique error, no lo escribimos con hi como 
aqui: quien yerra , i s* emienda, *^ á Dios s'enco- 
menda, i notad, que la y, ha de ser Griega, 
porque es consonante. También dezimos por 
faba , haba: da Dios habaSy á quien no tiene qui-» 
jadas; i aun la g Latina, convertimos algunas 



V 



492. M. t<la g.» Sin duda 
por distraczion. 

493. M. t4ajimta.» 

4d4. M. «quanto mas.» Va- 
riante desazertada. 

495. M. suprime , « acor- 
daos.» 

496. M. «quasi:» 

497. M. la convierten en H. 

498. M. se enmienda. Por 
lo demás yerra ^ no puede 
equivocarse con hierro ; pero 
»¡ yerro. Son muchas las vo- 
zeS) que solo se distinguen en 



nuestra lengua . como en to- 
das , por el cuidado en escri- 
birlas, i fineza en pronunciar- 
las. A yerro, júntese herrar, 1 
errar: deshecho, i desecho: 
honda , i onda : i aun honda, 
significados cosas: cosa pro- 
funda, i el proyectil qué dk5 
tanto renombre á los mallor- 
quines. Así otras muchas. Por 
eso, suelo escribir yo entre 
otras vuzes, á la antigua, vee, 
imp. de ver, para diferenzias- 
lo de v¿, imp. de tr. 



^ 



- 86 — 

*^ vezes en h, diziendo [y. g.J hermano, por 
germano: Medio hermano, remiendo de mal 
pauOé 

Pacheco» Aunque mas digáis, que nos haze* 
mos del ojo , no callaré esto , que lo dicho de 
la h , está mui bien considerado. 

Martio. wo ¿Cual tenéis por mejor dezir 
Árbol, ó Arbor? 

Valdés. Aunque árbor es mas Latino, tengo 
por mejor dezir Árbol, 

Martio. ¿I cuál os contenta mas, llanto^ 6 
planto? 

Valdés. Por mejor tengo dezir píanío. [¿¿aiito.| 

Martio. ¿I entre salir, i sdllir , hazeis alguna 
diferenzia? 

Valdés. No, cuanto á la sinifícazion, pero 
tengo por mejor dezir, el mal vezino, vee ^* lo 
qu'eritra, i no lo que salle, que no lo que sale, 
55 Asi como también me contenta mas ^ resolláu 
que resolgar. Esta varíazion de letras, en los vo- 
cablos, creo sea nazida, mas presto por inadver* 
tenzia de los que los hablan i escriben, variando 
cuando una letra , ó ^^ cuando otra; que no por 
hidustria. 

Martio. Verdaderamente creo será así ; pero 
veamos, ¿cuál tenéis por mejor: ^^ dezir, levar, 
ó Ikvar'í 



499. M. nnrachaB.nVariui- Valdés, allí, están conrundidas 

te desazertada. en el MS., i en Mayans: lian- 

600. M. arbóreo árbol, híL- íoi aaiir, s&m, lo preferido 

-w seguir hablando al anterior por Valdéís. 

Í!*í'lS?^°'- ^ ***^^ ""*!*• P'2* 501 • M. sabe, por vee. 
U pregunta que Bigue, la atri- ^^ ,, ^ 

buye á Marrlo , como el M8. ^02- M. «y quando.n 

I, á mi ver las respuestas de &03. M. suprime, ieñr. 



— 87 - 

Valdés. Yo, por mejor tengo '•'-^ , dezir, í«- 
vár : aunque no fuese, sino por que kvár, tam- 
bién significa levantar. 

GoaioL. Uno de los tropiezos en que yo caigo, 
cuando leo algunas ^* cosas en castellano, es el 
de las dos eles , ^' porque como no las pronun- 
ziais, como nosotros, nunca acabo de caer en la 
pronunziazion d*ellas. 

Valdés. Con esto que os diré, si quisiéredes ■•• 
estar sobre aviso, cuando leéis; no tropezareis 
jamás en este canto: esto es, que el Castellano 
pronunzia siempre las dos eles , como vosotros 
pronunziais la g, con I, i con t: de manera , que 
vosotros escribís gagliardOt i nosotros gallardo: i 
todos lo pronunziamos de una mesma manera, 
i lo mesmo aconteze en los otros vocablos seme- 
jantes á este. 

GoaiOL. Por esto ^ dizen, que mas veen cuatro 
ojos, que dos. Ya, yo no tropezaré mas en esso •••: 
proseguid adelante. 

Martio En los verbos compuestos con pro- 
nombre, hai muchos, que convierten una R. en 
I, i por lo que vos dezis, dezirlo i hazerlo; ellos 
dizen, dezillo, i hazello: dezinos, ^^^ azercad'es- 
to, lo que os pareze. 

Valdés. Lo uno i lo otro se puede dezir ^^* yo 
guardo siempre la R, porque me contenta mas: 



503-b. M. suprime, dezir. &07. M. esto. 

504. M. (por inadvertenzia 508. M m/0. Variante des- 
quizá) suprime , cosas en cas- asertada. 

teUano. 509. M. «Deddnos.» 

505. M. «LL.» 510. M. (por errata, sin du- 
500. M. quisiereys. da,) dizir. 



Ú 



— 88 — 

es bien venlad, q'eil metro, *" muchas vezes es- 
tá bien el convertir la R, en /, por causa de la con- 
sonante : como veréis en esta pregunta ^** q*em- 
bió un caballero á otro, la cual dize asi: 

¿Que es la cosa ^ que sin ella, 
Mas claramente la vemos 
I, si acaso la tenemos, 
No sabemos conozella; 
Cuanto ella es mas perfeta, 
En aquel que la posee. 
Tanto , á el , es mas secreta, 
I todo el mundo la vee ? 

A donde, como veis, dijo: conozella^ i no cono- 
zerla, porque respondiese al ella. 

Martio. Antes que paséis adelante, nos dezid, 
¿qué cosa es esa, que tiene tantas contrariedades? 

Valdés. Si os la dijese, la sabriades. 

Martio. i, aun por saberla, os lo **' pregunta- 
mos. 

Valdés. Pues, quedaos agora con ese deseo. 

Martio. Descortesmente lo hazeis: sufrimos'** 
oslo, porque, vos, nos sufráis á nosotros, ^^ 
nuestras importunas preguntas. 

Valdés. Gomo mandáredes. 

Martio. ¿Qué parezer es el vuestro, azerca del 
**® poner JIf, ó iV, antes de la P, i de la J5. 

Valdés. Por mi fé, en eso tanto, ^^"^ nunca sé- 



sil. M. está bien muchas 516. M. de poner, 

^ezes. 517. M. «Por mi fé tanto 

512. M. que etnbia. en csso. Desazertadamente: 

513. M. ia: i al r. sig. aora. pues él mismo M. dejó, antes 

514. M. sufrimooslOy tal intacto repetidas vezes ese 
vez por errata. usado modismo del Autor, que 

515. M. suprime , á nos- equivale al de ahora , en ese 
otros. particular. 



- 89 - 

rémuisuperstizioso. Bien sé, qu'el ;,LLatin quiere 56 
la M, i que, á la verdad, pareze que está bien; 
pero como no pronunzio sino N, huelgo ser des- 
cuidado en esto; i asi por cumplir con la una 
parte, i con la otra, unas vezes escribo M i otras 
N: "* i asi , tanto me dá escribir , duro es el al- 
cazer para zanpoñas, como para zamponas: i de la 
mesma manera escribo , *^** á pan de quinze dios, 
hanbre ^w de tres semanas, como hambre. 

Martio. Pera todavía teméis 5** por mejor, la M 
que la N, 

Valdés. Así es verdad. 

Martio. Adonde vos escribís estonces j i asi, i 
desde ; otros escriben entonzes , ansi , i dende mu- 
dando la s en n. ¿Tenéis alguna razón, que os 
mueva á escribir s antes que n? *** 

Valdés. La prinzipal razón, que tengo, es el 
uso de los que bien escriben. Podría también 
aprovecharme del oríjen de los vocablos, pero no 
quiero entrar en esas ^^ gramatiquerias : bás- 
teos '** saber, que á mi parezer, en los vocablos 
que habéis dicho , está mejor la s , que la n : la 
cual , creo , se ha metido allí por inadvertenzia. 

Pacheco. I aun yo soi de la mesma opinión; 
aunque, algún tiempo, me parezió mejor dezir *'* 



518. M. n, y otras m. 

519. M. escrivió : que pa- 
reze errata. 

520. M. aquí, hambre, i en 
el otro hanbre. 

521. M. íeneys que es 
errata, ó desazierto. 

522. M. suprime, 6 deja de 
poner^ por descuido, todas las 
palabras de la pregunta : sin 
las cuales , seria impertinente 
la respuesta de Yaldés. 



523. M. estat: pero es mas 
propio lo del MS. 

524. M. bastaos: también 
menos propio. 

525. M. suprime, según 
acostumbra, dezir, con lo qne 
perjudica á la claridad. Én 
cuanto á lo que dize Pacheco. 
(En Mayans, Torres, ) si aho- 
ra viviese, le parezería mejor, 
dezir entonzes. 

12 



— 90 — 

entonzes que estonzes; pero ya me he desengañado. 

Martio. Dos vocablos hallo, de los cuáles, 
vos, **® no sé por qué, quitáis una N, diziendo: 
por invierno y i lenjos; ivierno i lejos, ¿Hazéislo 
por industria, ó por descuido? 

Valdés. El descuido, creo yo, ^'^'^ que está, en 
los que ponen la N sin propósito ninguno; i esta 
es una de las letras, que yo digo, que, por inad- 
vertenzia, se ^*® han mezclado en algunos voca- 
blos. 

Martio. Yo bien creo que sea asi: pero, siendo 
esfera, vocablo griego , ¿porqué, vos, lo escribis 
con f, i otros con p, escribiéndolo el Griego 
con ph? 52» 

Valdés. Los que lo escriben con p, darán cuen- 
ta de sí, yo , escríbolo con F, por conformar mi 
escritura con la pronunziazion. 

Martio. ¿I hazeis lo mesmo en los otros nom- 
bres gríegos qu'el Latino escribe con ph; como 
son, philosophia, i phariseot 

Valdés. Lo mesmo, i por la mesma razón. 

Martio. A algunos oigo ^^ pronunziar guerra 
i tierra, i asi otros vocablos, que s'escriben con 
dos rr\ como si s'escribiesen ^^ con sola ima: i 



526. M. !/o,*enlugardet>o*: 
i con la supresión , qué luego 
haze del yo , quita claridad , i 
aun elcganzia á la conversa- 
zion. 

527. M. suprime, yo. Por 
\o demás, en el provinzialismo 
lenjos y (no descuido) la », es 
radical derivada de longe, la- 
tín, i el modismo invierno, 
pareze prozede , por trato con 
italianos, de invernó: i aun los 
alemanes , tienen ahí la n, co- 



mo también los ingleses : win- 
íer, dizen ambos. 

528 M. te ha. 

529. M. p. y h. Variante 
mui desazertada. 

530. M. he oido pronunziar 
güera y tiera. Pero es va- 
riante impertinente: como el 
atento lector lo conozerá. 

531. M. «#cn»ie<íc ; i lue- 
go (con mas acierto), dudado, 
inorancia. 



— 91 — 

muchas vezes hé dubdado, si lo hazen por pri- 
mor, ó por ignoranzia, ¿qué me dezis, azerca 
d'esto? 

Valdés. Que, ni lo hazen, por primor, ni por 
ignoranzia, ^* sino por impedimento de sus pro- 
prias lenguas, ^^ que no pueden pronunziar 
aquel sonido espeso, que hazen las dos rr juntas. 

Mahtio. ¿Cuál tenéis por mejor; dezir, querido^ 
ó quesido? 

Valdés. Yo nunca jamás escribo quesido, sino 
querido: porque viene de querer. 

Martio. Bien me contenta. En muchos voca» 
blos hé mirado, que escribís dos ss^ adonde otros 
se contentan con una: i una, ^^ adonde otros 
ponen dos: ¿tenéis alguna regla para esto*^ 

Valoés. La regla mas jeneral, que para ello 
tengo, es doblarla en todos los nombres ^ super- 57 
lativos, como son bonissimo i prudentissimo: i en 
todos los nombres que acaban en essa, ccHno 
hmssa, Condessa, Abadessa; i en los que acaban 
en esse, como irUeresse: en la cual terminazion, 
acaban muchas personas en los verbos, como W- 
ziesse, trujesse, llevasse: etc. i en los que acaban 
en essOf como huesso, professo, traviesso: i jene- 
ralmente pongo dos ss, cuando la pronunziazion 
ha de ser espessa, i donde no lo es, pongo una 
sola. * 

Mahtio. Bien me contentan estas reglas: pero 



532. M. aquí, inorancia: ^paaet inarancia. 
que es errata , ó es un puro 533. M. lengua» propiat.- 
descuido: pues, si quiso cor' 534. M. y una dotiie. 
rejir al M8. según doctrina de ^ I me pareze ^ que , mu^ 

Valdés, debió, c<«im> antes, podíamos observar es1;a regla. 



/ 



- 92 — 

dezidme, ** ¿haréis alguna diferenzia entre as- 
per ár i esperar? 

Valdés. Yo sí, diziendo, asperád, en cosas 
ziertas : i esperad, en cosas inziertas : como vos- 
otros usáis de aspettar, sperar : i asi digo: áspero, 
que se haga hora de comer : i digo , espero^ qu*este 
año, no habrá guerra. Bien sé, que pocos, ó 
ninguno, ^'^ guardan esta diferenzia, pero ámi 
me ha parezido guardarla por dar mejor á en- 
tender lo que escribo. 

Pacheco. Yo, tanto, nunca guardé esa dife- 
renzia , ni la hé visto guardada. 

Martio.No os maravilléis, que ni aun en los 
dos vocablos Italianos, la guardan todos: Es bien 
verdad, que la guardan los que la entienden: i 
asi, me parezerá bien, qu*en los dos vocablos 
Españoles la guarden también los que la entien- 
den: de manera, que el que lee, entienda, qué 
há de entender por espera^r; qué, por asperar, i 
qué por confiar: los cuales tres vocablos, por 
el ordinario, confunden los qu'escriben : i pues, 
ésto, está *^ bien dicho, dezidme, ¿cuál es 
mejor, escribir, zien sin t^ó zien con t? 



* * hazeis. (?) 

535. M. ningunos. Pero el 
MS. dize, con propiedad, nin- 
guno. La frase entera seria: 
«Pocos guardan, ó, por mejor 
deidr , ninguno guarda , esta 
diferenzia , » etc. I eso dezia 
Valdés , porque era zierto ; i 
porque él era , quien'^eseaba 
introduzir esta clase de aiizis- 
mo, mas bien que itaiionismo, 
en la lengua castellana. Don- 
de el MS. pone bien, aspettar 
sperar: Mayans, inadvertida- 
mente , puso asperár , i espe- 



rar. I no ignoraba el ftaliano, 
ó toscano. 

536. M. y puesto está. Va- 
riante mala. Por lo que haze, 
á ]a clase de ortología , ó dis- 
tinziones delicadas, que, para 
ziertas vozes, propone Valdés; 
su mérito tiene mas de vistoso, 
i aparente, que de sólido, i se- 
guro : porque , si no sabemos 
bien distinguir el significado 
de los vocablos (por mal nom- 
bre) sinónimos; tropezaremos, 
á menudo , en lo que trataba 
de evitar nuestro Valdés. 



- 93 - 

Valdés. Muchas* vezes he estado en. dubda^ 
cuál tomaría por mejor, i al fin heme Wí déter»» 
minado en escribir sin t, i dezir. Un padre^parot 
zien hijos; i no, zien hijos, para un pa/dve*- .•. 

Martio. Lo mesmo, que me prome.tistes.de 
hazer en las dos ff, quiero, que me prometáis' en 
los vocablos que el Latín ^^ escribe, con doa 
*^ tt, ó con ct como affecto, docto, perfecÉ»^ 
respecto. 

Valdés. Esto es un poco mas durillo, peso 
.todavía, pues es bueno, no os lo quiero negar. 

Martio. Teng'osloenmerzed. ¿Qué os pareze; 
délo que muchos. hazen en. algunos vooabiosy 
escribiéndolos, una vezes con f, i otrad vezes 
con d? \ 

Valdés. Parézeme, que hazen mUy en noi^ 

estar constantes en una mesma manera d'escri^* 

bir,pera, dezidme, ¿qué vocablos sosl esos? " 

• Martio Son duro, i turo; trasquilar, i des*! 

quilar, • 

GoRioL. ¿Qué dezis? ¿ vo§^' no veis, que turó, i 
duro, no son una mesma cosa? 

Martio. ¿Gomo no? . , ' 

CoRiOL. Porque, según á inl me haii- dicho; • 
furOf quiere dezir duravit, i duro, toman por 
escaso, hablando .metafóricamente: porque, áeü 
escaso,, no se saca mas zumo, que de una ^iedrai.' 

Valdés. En eso tanto, mas os engañáis, vos, 
no baziendo difer^nzia entire.dtifo con<:!el,az.ento 
en la u, que sínifica, comphiíbl^isclíplip, escosaí 

. .-. ■ 'V. f • ■ ■ ■ . V. , 
. V .! . ■ :; •; . .■ .. ■. 

^637. >I. me kfi determina' ^^^B. M. tf^t¡fimúperfe6t&,j 
538*. M. latino. ^f^t^» do¿í^,rm?ctQ' , • 'i 



- 94 — 

i ádjdezimoSt Jifas da el dtaro^ qu'A demudo: i 
dttrdycoh' el a^eiitoí eh, la última, que smífíca 
durar : porqiié yeaiá , - si háze ^ ^1 casó , se^ 
ftalar los. Azentos. ^ 
'>f£(»tioi. ^Yo conñeso haberme ^ganado. 
r.íPjiQHBCoi Pues también s'engaña el Sr. Martio, 
eréyendoi'que tresqnüair/i desquilaf, tienen 
ufla mBsma sinifícaciop. ' 

Martio. Pues si yo m'engaño, desengañadme 
TOS.; ,u'./.; 

Pacheco.^ Soi contento. Habéis de saber, 
que trasquilar, no se usa jamás sino para sini- 
fiiraúrcontor los cabellos, i aáipareze, par alga- 
nos re&anes, como son este. Trasquilen me e» 
Conzejo, i no lo sepan en mi casa : i éste : ir por 
¡ana, i volver ^^ trasquilado. Sabed más , que 
desquitar, solamente perteneze al ganado. De 
maiiera , que asi como s'engañaria , eV que no 
hiziese esta difereti2da en el usó d'este yocablo, 
asi también os engañáis, vos, en dezir, que unos 
Ib.**» ^escriben con T i ptroadon 1), pues veis, 
que mudando las letras, se muda la sinificazion. 

Yaldés. Bien os há desengañado: antójaseme, 
qufíéfetais algo corrido. 

vAÍARMO. Tenéis raion:. siempre me pesó/ ^** 
0&t yensido , esp^ialmente, de quien no, tiene 
habilidad para vei^zér: pero mirad, que no 
.'.«./, I • .1 . , . . j . 

' ^. M« si'^ñoiff At óáéúi ' que thi le atñbnyo , eñtrepo- 

l^noeram^cet^rTArifir^ .aieivio tu nombre. 

MS. Hoi diffalhos, it es del 541. M. Corioiano. 

caso. Después , en el MS. , al 542. M. venir. 

cual sigue Mayans habla Co- 543. M. suprime lo. 

ijola9o^h9»t& }s^Yoz eitUfieor 544. M. me pesó de ser. 

¿ion. "Pero , yo pienso , . qu^ Que era buena corrQC?ie»;, iA 

Pacheco téMqmaí dijese lo luego no sigiüese de ifuien. 



- 95 — 

quiero, que se '**pase entre renglones, éi de* 
zirnos, cual tenéis por mejor, escrilúr, turo, ó 
duro. 

Valdés. Guando sinifícan una mesma cosa, 
por no hazer errar á quien lee, como ha errado 
el Sr. Goríolano , me ^ parezeria mejor deíir, 
turo : pero, porque en el mas común hablar se 
dize duró, yo también escribo duró, señalando 
con una rayica, el azento en la última. 

Martio. Está bien eso: pero , ¿por qué, tos, **» 
en algunos Tocables, adonde muchos ponen s, 
ponéis ce? 

Valdés. ¿Qué vocablos son esos? 

Martio. Son muchos : pero deziros hé algu- 
nos: cítscar, ó caaxar; cascara , ó oácocara; cas* 
cabél, ó caxcabél ; ensalmo, ó enxalmo ; sastre , ó 
ojostre; sarzia, ó xa/rzia; siringa, ó xiringa; 
taábique, ó taxbique. 

Valdés. Bastan, harto, los dichos: yo estoi al 
cabo de lo que queréis dezir : i si habéis mirado 
bien en ello , no escribo yo , todos ésos , con 
flc, como **• vos dezis: porque en los nombres 
d*esa calidad , guardo siempre , esta regla: qué 
si veo, que son tomados del Latín, escribolos 
con s, i digo sastre, i no xastre; ensalmar, lino 
enxalmar; i siringa, i no xiringa: i, si me pa- 
reze, son tomados del Arábigo, escribolos "• 
con X i asi digo caxcabél, ^® cáxcara, taxbique, 



545. M. que te]no8 pate^ 548. M. los decis, 
que no se acomoda bien con 549. M. esctivo con X. 

el dezimos , que luego sigue. 550. M. añade aquí , y no 

546. M. pareszeria , «qui- cascavel. I en todo esteperio- 
tando,» me. do , anduvo deBazortaoo en 

547. M. vos por qué. añadir, i suprimir. 



- 96 - 

etc., porque, como os hé dicho, á los vocablos, 
que ^** ó son Arábigos, ó tienen parte dello, es 
mui ^neja la x. 

Martto. ¿De manera, que podremos ^* usar 
/ las, en los vocablos, que viéremos tener orijen 
dtí Latin; i la ce; en los que nos pareziere, *** 
tienen orijen del Arábigo? 

Yaldés. Ya *^ os digo, que yo asi lo hago: 
pienso que en hazer vosotros dé la mesma 
manera, no errareis. 

Martio. Pero, de los nombres Latinos acaba- 
59 dos en enzia, como ^ exzeknzia, esperiensia, 
etc. ¿no *** queréis, que quitemos la x? 

Valdés. Yo siempre la quito, porque ñola 
fMronmizio: i pongo en su lugar s, que es mui 
aneja, á la lengua castellana. Esto hago con 
perdón de la lengua latina , porque cuando me 
pongo á escribir en ^^ Castellano, no es mi in- 
tento conformarme con el Latin , sino esplicar 
*" el conzepto de mi ánimo, de tal manera, 
que si fuere posible, cualquier persona, que 
entienda el Castellano, alcanzo lo que quiero 
dezir. 

T. Para deziros verdad, esso *^ se me haze 
un poco durillo. 

Valdés ¿Por qué ? 

Pacheco. Porque yo no sé con qué autoridad 



561. M. suprime ó. 556. M. suprime , en. I, 

5ro íí' P<^^^o^' luego, pone inienzion, por f«- 

553. M. nosparescieren te- tentó. Variante mui desazer- 

íwr, etc. tada. 

654. M. Ya yo. . 557. M. explicar. 

555. M. quereti. 558. M. esto. 



— 97 — 

queréis, vos, quitar del vocablo Latino la a?, i 
poner en su lugar la s. 

Valdés. ¿Qué mas autoridad queréis, que el 
uso de la pronunziazion? sé que, diziendo eacpe- 
rienzia, no pronunziais la x de la manera que 
diziendo exemplo. 

Pacheco. Asi es verdad, pero... 

Martio. Ese pero, sino os lo quisiéredes co- 
mer, tragáoslo por agora: que, *"* pues á nos- 
otros dos nos há satisfecho, también, vos, os 
debéis contentar. 

Pacheco. Yo me contento. 

GoRiOL. Pues yo no puedo sufrir, que hagáis 
tanto hincapié en dezir, ^^ que no queréis escri- 
bir sino como pronunziais. 

Valdés. ¿Porqué? 

GoRiOL.. Porque no lo hazeis siempre así. 

Valdés. ¿Adonde hago el contrario? 

CoRiOL. Adonde escribís vuestra con r, i no 
siento , que lo pronunziais sino con s, diziendo 
vuesa^^. 

Valdés. Eso será cuando escribo el vuestra, 
^' [vra.\ abreviado; porque está en costumbre, 
que la **' abreviadura s'escriba con r; pero si lo 
tengo d'escribir por ^** letras no lo escribiré sino 
con s. Esto habéis d'entender, que es asi, por 



659. M. quepnes que. 

560. M. suprime, en dezir. 
I, luego pone, querays, por 
queréis. 

561. M. añade aquí , esso 
teráquando. Pero, Bin duda, 
por descuido , pues haze que 
Valdés comienze : será quan- 
do. i no eso será , como en el 



562. M. vra., que yo dejo 
en el texto , por parezerme 
correczion azertada. 

563. M. esta abr. 

564. M. con letras. Por lo 
dicho se infiere, que elMS. de« 
beria dezir aquí vuessa^ siem- 
pre, i nunca vuestra. 

13 



— 98 - 

la mayor parte; pero no sieippre: porque si di- 
zieiido V. m., pronunziase el ura. ***conr, cual- 
quier castellano que me oyese , juzgaría que soi 
extranjero: pero, no me juzgaría por tal, aunque 
diziendo ^ r.s, pronunziase en el vra,, la *^' r. 
Es bien verdad, que la pronunziazion mas or- 
dinaria es sin r , como vos habéis mui bien no- 
tado. 

Martio. Yo nunca habia mirado en eso: i 
como via ^^ escrito vra. con r , creía , que asi 
se babia de pronunziar : i pues asi es , de hoi 
mas, no pronunziaré sino con s: i parézeme. 
que hazeis mal en usar de abreviadura, que 
haze tropezar. 

Valdés. Sí que haze tropezar, pero no á los 
naturales de la lengua, asi como tampoco haze 
tropezar , á los que saben Latin, el abreviadura, 
que hazen escribiendo, xpo. conp, i cono;, no 
pronunziándose la una letra ni la otra. 

Martio. Tenéis mucha razón, i dejando esto, 
nosdezid, ¿de dónde viene, que algunos espa- 
ñoles , en muchos vocablos que por el ordinario 
escribís con z, ellos , ni la pronunzian, ni la es- 
criben? 

Valdés. Ese es vizio particular de las lenguas 
de los tales, que no les sirven para aquella as- 
perilla pronunziazion de la z, i ponen en su 



665. M. el vuestra, mas que latina, es griega: i la 

566. M. dixesse K. B. , y segunda letra , no es la p lati- 
etcétera. na: pues las tres, son griegas: 

567. M. vuestra R. i sus equivalentes castellanas. 

568. M. suprime, escrito. Jro.: como si di^e&e Jesucristo , 
Eti cuanto á lo dicho después, en abreviadura, que los lati- 
azerca de la abreviadura xpo. nos tomaron del ¡friego. 



- 99 - 

lugar la s, i^ por hazer, dizen haser; i por razón, 
rosón; i por rézio, résio , etc. ¿No os pareze, 
que podría pasar^ á donde quiera , por Bachiller 
en Romanze; i ganar mi ^w vida con estas ba- 
chillerías? 

Martio. Largamente. 

CoRióL. Aunque no queráis, me habéis de 
dezir, ¿qué sinifíca Bachiller; i qué cosa son 
bachillerías? 

Valdés. Maravillóme de vos, que noenten-^ 
dais que cosa es Bachiller, i bachillerias: que lo 
entienden, en buena fé, en mi tierra, los niños 
que apenas saben andar. 

CoRiOL. También en la mia , los niños de "® 
teta, entienden algunos vocablos, que vos no en- 
tendéis. 

Valdés. Tenéis razo;i. Bachiller , en romanze 
castellano, quiere dezir, lo que Baccalariu9^* 
en Latin. 

GoRioL. Agora lo entiendo menos. Vos me 



669. M. ganar vida. Pare- 
ze errata , i no variante. La 
reflexión , ahí hecha, sobre la 
vanidad , i aun ridiculez de 
tratar esta clase de cuestiones, 
i alcanzar con eso , nombre , i 
grado, de doctos-, ea mui pro- 
pia de Valdés , i mui exacta, 
en los términos que él la en- 
tiende. 

570. M. entienden algunos 
niños de tela algunos^ etc. 

571. M. Baccalaureus. I, 
aunque también se escribe así, 
mejor es la manera del MS. Es- 
ta voz se escribe además, fiac- 
chalarius, Bachelarius, Bacu- 
laris, Baccellarius. 1 , el ver- 
bo, es Bachalariare, i. e. Re- 
zibir el grado de Bachiller , <'> 



tomar las guirnaldas •do bac- 
charo , e do tempre verde lau- 
ro , que dijo el gran Camoes . 
Se dividieron, é hizieron cmda 
guerra, estos Bachilleres . en- 
tre Biblicos , 6 amigos ae la 
Biblia , i SetUenziaros , ó se- 
cuazes de Pedro Lombardo, ó 
sea el Maestro de las Senten- 
zias. Hsto , los Académicos: 
pues habia también Bachille- 
res militares. En cuanto á 
la etimolojía de la voz la 
mas probable pareze ; de kac- 
ealaria, fundo, 6 posesión ru- 
ral. Para el significado , que 
hoi tiene, el verso de Camoés, 
señala bien el étimon. £1 de 
bas-cavalier: es disparatado, i 
antigramatical. 



^ 



i 

t 



— 100 — 

queréis enseñar lo que no entiendo, por lo qite 
no sé. * 

Valdés. Bachiller ó Baccalario *^'* es el pri- 
mer titulo de zienzia , que dan en las universi- 
dades d*España, álos que con ^^ el tiempo, i el 
^^ estudio, hazen después, Lizenziados, Doctores 
^* i Maestros : i porque estos presumen, por el 
ordinario, mas ^^ que saben; cuando alguno 
haze muestras de saber, lo llamamos Bachi- 
ller j i á las tales muestras, llamamos bachillerias. 
¿Entendéislo? 

GoRiOL. Agora si. 

Martio. Sirva esto por una manera de parén- 
tesis, i pasemos alo que haze al caso. Al prin- 
cipio dijistes, que la lengua castellana, de mas 
del iá 6 c Latino , tiene una / larga que vale lo 
que al Toscano gi, i una zerilla, que puesta de- 
bajo de la c la ^^'^ haze sonar casi como z : i '^^^ 
ima tilde , que puesta sobre la n vale lo que al 
Latino i Toscano g, querríamos *^'* que nos dijé- 
sedes, lo que observáis, azerca destas letras, ó 
señales. 

Valdés. Cuanto á la j larga, me pareze ha- 
beros dicho, ^^ todo lo que se puede dezir. 

Pacheco. Asi es verdad. 

Valdés. Cuanto á la zerilla, que es una seña- 
leja, que ponemos en algunos vocablos debajo 



* Como si dijera : lo cual 576. M. «de la c ) hstze so- 

es graziosa bachilleria. nar assí,» etc. 

572. M. Baccalaureo. 577. m. «Una» etc. 

573. M. suprime , el. ._« , , ^ 

574. M. Dolores. ^^^' ^' Q^^*'^^ 9ue. 

575. M. nms délo que, etc. 579. M. dicho lo. 



- íai - 

de la c, digo, que pienso, pudo ser, que la c con 
la zerilla, antiguamente fuesen *^ una z entera. 

Martio. Cuanto, que eso, no os lo sufriré: 
¿queréis dezir, que el tiempo, corta las letras, 
como las peñas? 

Valdés. Donoso sois. No quiero dezir, que las 
corta el tiempo, sino, que los hombres, por 
descuido, con el tiempo, las cortan: pero esto 
no importa : séase como **• se fuere , lo que im- 
porta es, dezir, que la *«* zerilla se há de poner, 
cuando juntándose la c con a, con 0,1*** con 
u; el sonido hade ser espeso, diziendo zapato, 
coraQ<m, OQucár, 

Pacheco. ¿I cuando se *•* junta con e, i con /, 
para dezir cecear, i cimiento, no se ha de poner 
la zerilla? 

Valdés. No: que ne se ha de poner. 

Pacheco. ¿Por qué? ' 

Valdés. Porque ^^ con zerilla , ó sin ella, 
siempre pronunziais esos vocablos, i los seme- 
jantes á ellos , de una mesma manera : Pues pu- 
diénd'os ahorrar la zerilla, indiscrezion sería 
ponerla. 

Pacheco. Tenéis mui gran razón: yo me la 
ahorraré de aquí adelante. 

GoRiOL. ¿Cómo sabré yo, cuando tengo ^^ de 



580. M. fuesseuna.lüem- 584. M. ayunta. 

pre aquí, donde el MS. pone c, 585. M. suprime. Porque: 

M. puso S/'. i luego traspone así: essos vo- 

581. M. como fuere. cabios de una mesma tnanerat 

582. M. uquel a, se ha de,*} y los semejantes á ellos; etc. 
etcétera. 586. M. guando he de pO' 

583< M. suprime la i. ner. 



— 102 — 

poper esa zerilla (ó como la llamáis), debajo 
d'esas letras; i cuando no? 

VÁLDÉs. La mesma pronunziazion os lo **' en- 
seoaró. 
61 GoRÍOL. de manera ^ que para saber escribir 
bien ^** es menester saber, primero, pronunziar 
bien? 

. Valdés. ¿Quién no lo sabe eso? La tilde, je- 
neralmente, sirve en el Castellano, del mesmo 
ofizio, que en el Latin, i particularmente puesta 
sobre la N, vale lo que ^^ al Latino , i Toscano, 
la g, cuando está cabo la iV: i asi á ^^ donde el 
Latino escribe ignoranzia^ el Castellano moran- 
zia; i á donde el Toscano escribe signar ^ el 
Castellano *•* pone señor^ 

Pacheco. Porque no penséis, que os lo sabéis, 
vos , todo, quiero yo también sutilizar mi parte, 
i dezir, que la tilde no haze, ó por mejor dezir, 
po d ebria hazer mas, sobre la n, que sobre ^^ 
cualquiera de las otras letras, porque asi' suple 
porn, en esta, como en cualquiera délas otras: 
pero, por evitar un frío sonido, que, al parezer, 
hazen dos nn juntas , la una se con vertió en g, 
i bizose aquella manera de. sonido que sentís. 

Valdés. No me desplazo eso. 

Pacheco. También creo, que lo que agora de- 
zimos mañas , con tilde , sea lo mesmo, que ma- 
neras: sino, que la tilde los há diferenziado, 
porque, como sabéis, cuando queremos escribir 

^ 

587. M. quita lo. 590. M. udonde.» 

588. M. suprime, aquí, 591. U. sn^rimc, pone. 
¿f^: 1 es mala vanante. r,v« ,, . . . 

589. M. uvale lo que en el ^^2. M. suprime, cualquif- 

Toscauo la ^,» etc. ra. 



— 103 — 

maneras, abreviado, lo escribimos de lamesma 
manera, que mañas ^ i asi creo que ^^ sea lo 
mesmo dezir : El que malas mañas há, tarde, ó 
nunca, Uis perderá : que , El que malas manas, 
^•*, etc. De la mesma manera, creo ^^ haya 
acontezido en daño, i año, i en algunos otros, 
adonde primero valia la tilde, lo que en el Latín 
diziendo : ^^ dannum, i annum, i después habe- 
mos hecho que suenen de otra manera, de 
suerte , que la tilde , que servia antes por n, ó 
^ m, con el tiempo habemos hecho, que sirva 
por g , cuando la hallantes sobre la n, ¿Parézeos 
que digo algo? 

Valdés. Parézeme, que si honrra se gana 
en estas pedanterías, os habéis hecho mas honr- 
ra, con esto solo, que habéis dicho; que yo, con 
todo lo que hé parlado : i por mi os digo, que 
nunca habia mirado en esos ^w primores. 

Pacheco. Agora que veo, os contentan á vos; 
**• empezaré á tenerlos por primores : que hasta 
aquí, no osaba tenerlos por tales: i porque 
veáis, que soi hombre de tanta conzienzia, ••• 
que no quiero vender lahazienda ajena, por pro- 



593. M. «creo será lo mes- 
mo. 

594. M. «El quémalas ma- 
neroíf etc. Variante azertada, 

Sues es lo que el Autor quiso 
ezir. Pero el MS. trae la voz 
en abreviadura. La observa- 
zion de Valdés, hecha por bo- 
ca de Pacheco ; es buena , al 
parezer, como conjetura, pero 
maña, en castellano; manka en 
portugués ; i maina en bascuen- 
ze , son Tozes , que significan 
lo mismo.* i, tal vez, prozeden 



de manus : i, con mas verosi- 
militud, de machina, acortado 
enmach'na, traza, arti filio. 

595. M. acontescido. 

596. M. suprime diciendo. 

597. M. óporm, i luego: 
ParesseoSj i Pareszeme: pero 
el MS. está claro , como vá 
arriba. 

598. M. estot. 

599. M. que veo que os coH' 
lenta á vos. 

600. M. Consciencia, i lue- 
go; canoscemos. 



— 104 — » 

pía mia; sabed que esto, no lo saqué de mi ca- 
beza, sino que lo aprendí de un hombre, que 
todos conozemos, cuyo nombre callaré , por no 
lastimar á alguno. 

Valdés. Aunque me maravillaba, que fuese 
aquel primor de vuestra cosecha, como os tengo 
por homdre de tanto injenio, que con él podéis 
suplir la falta de letras, todavía creí que fuese 
vuestro. 

Martio. Dejad estar esas vuestras zerimonias 
Españolas para los que se comen las manos tras 
62 ellas: i dezidnos, de qué sirve la tilde ^ sobre 
cómo i sobre Múi. 

Valdés. Solamente se pone por ornamento de 
la escriatura. 

Martio. ¿1 un rasguillo, que ponéis delante 
la o? 

Valdés. De lo mesmo. 

Martio. De manera, que quien los dejase de 
poner, no gastaría la sentenzia. 

Valdés. No, de ninguna manera. 

Martio. ¿1 unos rasguillos^ que vos ponéis 
sobre algunos vocablos, sirven de lo mesmo, 
que los que se ponen en Griego, i en Toscano? 

Valdés. De lo mesmo , porque muestran al 
letor *°* que falta de allí una vocal , la cuál se 
quitó por el ^* ayuntamiento de otra, que seguía 
ó prezedia. 

Martio. ¿Por qué no ponen todos esos ®®' ras- 
guillos ? 



601. M. Lector. „^_ ;, 

602. M. suprime, el. ^3. M. estút. 



— 105 — 

Vald¿s. Porque no todos ponen en el escribir 
correctamente, el cuidado que seria i^azon. 

Martio. ¿i los que no los ponen, dejan d*escri- 
bir las letras, que vos dejais? 

Valdés. Ni las dejan todos, ni las dejan todas. ' 

Martio. ¿1 los que las dejan, señalan con aquel 
rasguillo las que dejan? 

Valdés. No todos. 

Martio. ¿Porqué? 

Valdés. Pienso, que por ^^ que no miran en 
ello, como hazia yo, antes que tuviese familiari- 
dad con la lengua griega, i con la italiana: i si 
os^ pareze, será bien poner fin á estas inútiles 
pláticas. 

Martio. ¿Cómo inútiles? 

Valdés. Porque, éstas cosas, son de las que 
entran por una oreja, i se salen por otra. 

Martio. Muí engañado estáis , si creéis esto, 
así como lo dezls ; porque os prometo me basta- 
rla el ánimo á repetiros todo lo ®w sustanzial que 
aquí habéis dicho. 

Valdés. I, aun no hariades mucho, pues lo 
sustanzial se podría escribir en la uña . 

Martio. Aunque lo dezls así, yo sé bien, que 
lo entendéis de otra manera. 

Valdés. Si no queréis creer lo que digo, creed 
lo que quisiéredes, i preguntad á ^^ vuestro 
plazer. 

Martio. Dezís muí bien, i así lo haremos. En 



604. M.« Pienso que pomo „^^ ,, ^ , „, ,,„ 
mirar en ello. >. ^06. M. «á placer. El MS. 

605. M. aquí, i luego, n(Í9- úVTú. plazer. 
tancial. « 

14 



— lüG - 

vuestras cartas habernos notado , que en algunos 
vocablos; adonde otros ponen en, vos ponéis -4. 

Valdés. Dezid algunos. 

Martio. Otros dizen envergonzar , enhorcar ^ 
enrriscar: vos ponéis avergonzar, ahorcar, ar- 
riscar, 

Valdés. No me acuerdo jamás haber visto 
escrito ^'' esos vocablos con en. 

Martio. Pues yo si los hé visto. 

Valdés. ¿Monde? 

Martio. En Lebrija. 

Valdés. Ya tornáis á vuestro Lebrija; ¿No os 
tengo dicho, que cómo aquel hombre no era 
Castellano, sino Andaluz, hablaba i escribia 
como en el Andaluzía, i no como en Castilla? 

M.'^RTio. Ya me lo habéis dicho, i ya yo *^ lo 
sé: pero también os tengo ^® yo dicho, á vos, 
qué os hé de hazer picar en Lebrija, mas de diez 
vezes. 

Valdés. Pazienzia. 

Martio. También trocáis la en ^^^ por cíe, en 
este vocablo enzentar, i dezis dezmtar, 

* Valdés. Eso hago, porque me contentan mas 
allí la de, que la en; i por la mesma causa, no 
me contenta dezir, como algunos, infamar^ ni 



607. M. visto estos i'oca- 
blaé escritos. 
. .608. M ya lo sé. 

609. M. «os he dicho." Va- 
riantes que quitan mucha agu- 
deza al Diálogo, desíjparezien- 
do la pugna del yo alternado . 

610. M. la en en de Almár- 
jen, en el MS., i de letra anti- 
gua se lee •encentar patcze 



que es mejor , que viene de 
eticenia». No sé lo que signifi- 
ca encenia : pero enzentar, 
tiene su oríjen en inceptarCy 
Latino (V. Terent.) Los Por- 
tugueses , enceitar : encelar. 
Dezentar, lo creo mas castizo 
ó castellano , pero no pareé, 
sino valié detorta, de encen- 
tar. 




- 107 — 

difamar y porque me plaze mucho mas oscril)ir, 
como otros, diffamár. * 

Martio. Cuanto que *** en eso, bien nos con- 
formamos vos, i yo: pero dezidme, ¿cuál tenéis 
por mejor, usar de la en, ó déla de; quiero dezir, 
si en semejante parte que ésta, diréis: Tiene 
razón de no contentarse: ó en no contentarse? 

Valdés. Muchas personas discretas veo, ®** 
que ponen la de, pero * á mi mas me contenta g^ 
poner la en; porque no ^*' me pareze que el ofi- 
zio de la de, sea sinificar, lo que allíquierea que 
sinifique, i del de la en, es tan proprio, que, por 
justizia, puede quitar de la posesión á la de. 

Martio. Esto está mui bien dicho : i antes que 
se me olvide nos dezid, si esta silaba des, ^** en 
prinzipio de parte , haze lo que el dis ®*^ Griego 
el cuál: como sabéis, por la mayor parte , haze 
que el vocablo con quien se junta, mude la sini- 
ficazion de bien en mal . 

Valdés. Muchas vezes hé mirado en ello , i 
haljo entr'ellos mui gran conformidad : porque 
dezimos amparar i desamparar. No haze Dios, 
á quien desampara. ^*^ También (ieziuios, eaperár, 
i desesperar. Quien espera desespera. ^" 1, de la 
mesma manera, amar, i desamar. Quien bien 
ama , bien desama. I atar, i desatar. Quien bien 
ata^ desata. Dezimos también desgraziado, des- 



* Asi el MS. i así Mayan»: oficio de la de ¡«ea sinifi- 

mas pareze indudable, que car,»» etc. 

debería dezir disfamar. 614. M. de. 

611. M. aQuanto en esso.» 615. M. 8vS, i rectAincntc. 

612. M. suprime las dos vo- gig ^ desampare. 

^^l\S^\í^' j, , «17. M. suprime ese áda- 

613. M. «porque no sé qual jj^ 



— 108 — 

vergonzado, desamorado, descuidado, {desordena- 
do : etc, que todos ellos, sinifícan ea mala pai'te. 

Martio. ^*^[A lafé, que es jentil observazion 
esta, i que los vocablos son mui galanos. ¿Te- 
neis muchos dellos? 

Valdés. Muchos. 

Martio. Unas vezes siento dezir prestar, i 
otras enprestar: ¿cuál tenéis por mejor? 

Valdés. Tengo por grosero el enprestar, 

Martio. ¿No veis que está mas lleno? 

Valdés. Aunque esté. 

Martio. ¿I cuál tenéis por mejor, dezir mos- 
trar ó demostrar?] 

Valdés. Tengo por í^roseria aquella ^^ de, de- 
masiado : i por eso digo mostrar. 

MaAtio. i por la mesma causa, debéis de 
quitar un es de algunos vocablos, como son es- 
tropezár , i escom,enzár. 

Valdés. Asi es la ^^^, verdad, que por la 
mesma causa lo quito : i porque no me tengáis 
por tan escaso, que no os doi sino cuando me 
demandáis , os quiero avisar d*esto, que el Cas- 
tellano, casi siempre convierte en en, el ín La- 
tino: i asi, por invidia dize envidia, por incen- 
dere, * enzcnder; por incurvare, encorvar; por 
inimicus, enemigo: i^or infirm[us\, enfermo ii^ov 
inserere, enjerir: i asi en otros muchos. I®** aun 



618. M. no advierte nada, 620. M. suprime, ia. I luc- 

azerca de lo que va aquí entre po , pone misma , en lugar de 

( I, para mostrar, que todo mesma. 

""^l'.l^^^^^ márjen, en el MS. 521. M. quita, aun. Lo que 

Q\9. M. aquel de. I hablen- . ... 

do luego díf»i<w/arf<), no pare- luego va entre ( |, esta ai 

ze mala variante. marjen en el MS. 



- 109 — 



mas quiero que sepáis, que asi como el in La- 
tino, priva muchas vezas pero no siempre; [asi' 
el en, ®** en Castellano, priva muchas veHés- 
pero no siempre]. ¿Há os contentado esto? 

Martio. Si, i mui mucho: i contentarémé 
tamhien, si medezis, si cuando componéis un 
vocahlo con re, es ¡wr •*' ocrezentai' la sinifi-^ 
cazion , ó por otra cosa. i 

Valdés. Unas vezes acrezienta, ^** como relazir,- 
que siniíica mas que luzir : es bien verdad, ^e 
no todas veces, se puede usar el reluzir, como 
en este refrán. Al buei maldito, el pelo le hiisé\^ 
adonde no **•' vernía hien, c'ezir reluze, OífBÉ' 
vezes muda la sinifícazion . como en requei)fári 
que es otro, (jue quebrar: i en traer *^*'* que es 
otro que r ¿traer : el cual vocablo, unas vezes ^l» 
niñea lo que al Italiano : en la cual siniñcazion, 
hé ®*' también oído usar de otro vocablo, qué -yé^ 
no usaría; que es asacar: i otras vezes, lo úsftf^ 
mos por escarnezer. Creo que sea, porque asi otmd 
el que retrae **« á uno, í^u intento es imitar s«í 
natural ñgura , asi el que escarneze á otr6, ¡ia^' 
reze , que quiere imitar, 6 sus palabras, ó sus 
meneos. 

GoRioL. No querría que ospasásedes, •*• así 
lijeramente, por las sílabas: ¿á quien digo? 



I . t 



' ' *% 



622. M. el en castellano. 

623. M. acr encentar. 

624. M. acreszcnta, como 
en reluzír^ sinifica, etc. 

625. M. M vendría. » 

626. M. tníeca la situazion 
de traer i retraer. 

627. M. he oido también de 
otro: i quita usar^ tal vez im- 



pensadamente. / 

62S M. «retrata.» I me pa- 
reze buena correczion: aunque 
no debe olvidarse, que retraer, 
significa también, parnerfe 
asemejarse: i aun, sacar la se* 
mejama. 

629. M. quita, asis Sine 
equivale, aquí , á tan. ¿uego. 



- no - 

Martio. [VJ Ya oawtjeudo: pero, como no 
64 l^tUo qué cojer, pasóme como por viña * veivü- 
mi^^i, * de$jepso. d'entrar en majuelo de los vo- 
cablos: por tanto, si os atrevéis á ir comigo, 
empejsaré 4 pi^guntaros. 

Valdés. Con vos no hai parte en el mundo 
adonde yo no ose entrar : i cuanto á los voca- 
blos, si bien os acordáis , ya hé dicho todo lo que 
hai que dezir. 

.Mabtio. ¿Cuando? 

yAi<DÉs. Cuando dije, que la lengua caste- 
ll^ioa consiste prinzipalmente en vocablos Lati- 
nos, asi enteros como corrompidos, i en vocablos 
Arábigos, ó Moriscos, i en algunos pocos Griegos. 

AIartio. Ya me acuerdo : pero, mas hai que 
d^zir, i mas diréis. 

Vi^^DÉs. Lo que demás'os puedo dezir es, que 
mirando en ello hallo, que por la mayor parte^ 
loSt VQpablos que la lengua castellana tiene de la 
\^m* son de las cosas mas usadas entre los 
bopit^res, i mas anejas á la vida humana; i que, 
loa que tiene de la lengua Arábiga, son de cosas 
ei^traordinarias, óá lo menos, no tan nezesarias; 
i de cosas viles, i plebeyas: los cuales vocablos 
tQjpiamos de los Moros, con las mesmas cosas 
que nombramos, con ellos : i que, los que tiene 



conrejirla yo el MS. , i á Ma- trar en majuelo de los voca- 

yans, de este modo: ^'*^^ ®^' 

1- . ,, ^. , * Aquí , apareze, debería 

VAJ.DÍ». Ya o» entiepdo: haber punto: i comenzar Mar- 

p«ro como no hallo qué cojer, ^io. i lo que ant^zede , dezirlo 

páseme, como por vina vendí- Valdés. I lo quééste díze, des- 

"?!****• pues, recuerda á Horazio. lí/- 

Marzio. ¿Deseoso de en- ennque meoim vos eriih, etc. 



— 111 - 

^^ menos, de la lengua griega, casi todos, son 
pertenezientes , ó á la relijion , ó á dotrina: i bí 
miráis bien en esto , creo lo hallareis, casi siem- 
pi'e, verdadero. 

Martio. Bástanos, para creerlo, que vos lo 
digáis : i porque , como sabéis , buena parte del 
saber bien hablar, i escribir, consiste en la 
jentileza, i propiedad de los vocablos de que 
usamos; i porque también, según entiendo, en 
la lengua castellanahai muchos vocablos, de loe 
cuales algunos no se usan, porque con el tiempo 
se han envejezido... 

CoRioL. ¿Qué dezis? ¿los vocablos se enve- 
jezen? . 

Martio. Si, que se envejezen: i si no me 
creéis á mi , preguntadlo á Horazio en su Arte 
poética, 

GoRiOL. Tenéis razón. 

Martio. 1 porque otros vocablos no se usan, 
por ser algo feos: en lugar de los cuales, los 
hombres bien hablados, han introduzido otros; 
mui encargadamente os rogamos, nos deis al- 
gunos avisos, con que no erremos en esta 
parte. 

Valdés. En eso tanto, no pienso obedezero», 
pues sabéis, que no me obligué, sino á daros 
cuenta de mis cartas. 

Martio. También os obligastes á satisfazer- 



630. M. «los que tenemos.» lengua griega, etc. Si M. bu- 
Pero el MS. dize : los que tie- biese impreso, lo8 jue tiene 
ne menos : que equivale á de- nuevos ; no lo estranaría por- 
zir, los que tiene tomados me- que en el MS. la voz menoi, 
nos, ó ej\ menor número, do la está confusamente escrita. 



j 



— 112 — 

nos en nuestras preguntas, i esto, no os lo pe- 
dimos, por obligazion, sino por jentileza. 

Valdés. Vuestra cortesía me obliga mas, que 
mi promesa: por tanto, habéis de saber, que 
cuando yo hablo , ó escril)o, llevo cuidado de 
usar los mejores vocablos que hallo, dejando 
si^npre los que no son tales, i asi no digo acu- 
zta, sino dilijenzia; no digo a¿, adonde tengo de 
dezir, otra cosa; aunque se dize, so el sayal, hai 
V)5 A^> ^, i en al va el engaño: no asaz; sino harto: 
no adufre *** sino pandero : no ahonda^ sino bas- 
ta : ^'* no ayuso, sino abajo. Ni tampoco digo, 
como algunos, ambos, i ambas, por entramos i 
^^ entramas: porque, aunque al parezer, se con- 
forman mas , con el Latin, aquellos, que estos; 
son estos mas usados, i han adquirido opinión 
de mejores vocablos. Haya, i hayas, por tenga i 
tengas, se dezia antiguamente; i aun lo dizen 
agora algunos : pero en mui pocas partes cua- 
dra: úsanse bien en dos refranes, de los cuales, 
el uno, dize: Bien hayc, quien á los suyos sepa- 
ipeze, i el otro, Adonde quiera que vayas, de los 



631. M. «adiire,»' i recta- 
mente , porque la r , no está 
en (doffj , ni tampoco en 
8tt plural. Covarrubias pone 
tutufre, como el MS., pero 
aúnfe^ es el recto modo de es- 
cribir la ros , que se introdujo 
en el castellano , á mediados 
del «iglo XV. — La voz anterior 
mcustáy viene de acuíús. 

632. M. abasta, I quizá 
«orrije bien , porque abastar, 
dezian también por abondar, 6 
abastezer, 6 proveer. Pero 
Bastar, en tiempo de Valdés, 
era el término propio, i usado. 



por los ya entonzes anticuados 
abastar, i abondar. £ste últi- 
mo , fué siempre vocablo vul- 
gar : i aun Covar , le llama 
bárbaro^ i rustico. 

633. M. entrambos, i en- 
trambas. La correczion, no 
es desazertada, porque de am- 
bos modos se dize : pero en el 
MS. está claro, entramos , i 
entramas.— En cuanto á aiju- 
so ; ya en tiempo de Valdés, 
solo se usaba en el modismo, 
de Dios en aynso, q. q. d. 
Después de Dios. 



- 113 - 

tuyos hayas. Arriscar por aomtwrar^ tengo por 
buen vocablo , aunque no lo usamos mucho; i 
asi , á *** arriscar, como á apriscar , que también ' 
me contenta, creo habernos desechado, *•• por- 
que tienen del pastoril: á mi, bien me conten- 
tan , i bien los usa el refrán pastoril , que dize: 
Quien no arrisca, no aprisca, Ahé que quiere de- 
zir cm' , ^^ ya no se usa : no sé porque lo ha- 
bemos dejado, espezialmente, no teniendo otro, 
que sinifíque lo que él. De ventura, habemos 
hecho un muí galán vocablo, del que yo por 
buen respeto, esto mui enamorado, i 68, 
Aventurar : ^^ del cual usa el refrán que dise: 
Quien no aventura, no gana. De aventurar ^^-^ 
dezimos también Aventurero^ al que va buscando 
\aL ventura: del cual vocablo, están mui bien 
llenos, nuestros libros mintrosos , escritos en 
Romanzo. Pésame que no se use artero : porque, 
como sabéis, ^*^ es buen vocablo, i está usado 
entre los refranes. Uno dize : A escaso señor, ar-* 
tero servidor: i otro. De los escarmentados, se ¡e^ 
vantan los arteros. Pésame también, ^^ que ha<* 
yamos dejado este, Arregostan: pues un refrán 
dize. Arregostóse la vieja á los bledos, ^** i ni dejó 



634. M. y aasi arriscar, 
como apriscar. Arriscar ^ está 
tomada la metáfora , del que 
por los riscos anda buscando 
la caza, á riesgo, ó peligro, de 
prezipitarse. Apriscar, pareze 
venir de apricari, lat. c. s. d, 
poner al abrigo, ó resguardo 
de algún ediftsno, al ganado. 

635. M. desheehado. 

636. M. que quiere dezir, 
cece. Pero en el MS. hai una 
abreviatura, parezida á esa. 



que yo'Ao entiendo: 

637. M. areh/tira. 

637. -b, M. aventura. Hai 
también un refrán : Quien ntf 
se aveiUifít^, »o ha ve*tv/ra¡ el 
cual ilustra la voz en dos azep^ 
sionet. 

638» M. cerno veys. 

639. M. también deque. 

640. M. «ni dejo, «quitando 
la conjunzion t, que los anti- 
guos ponen. 

15 



— 114 — 

verdes, ni secos, Áleve^ alevoso, i alevosía, me 
parezen jentiles vocablos, i me maravillo, que 
agora ya los usamos poco. 

Martio. ¿Usábanse antiguamente? 

Valdés. si, mucho: i, si os acordáis, losha« 
breis leido en algunos libros: i un refrán dize. 
A un traidor, dos alevosos, 

Martio. ¿Qué sinifica alevoso? 

Valdés. Pienso, sea lo mesmo, que traidor. 
Atender, por esperar, ya no se dize: deziase bien, 
en tiempo pasado, como pareze por este refrán. 
Quien tiempo tiene, i tiempo atiende, tiempo viene 
que se arrepiente. En metro se usa bien atiende, 
i atender, i no pareze mal: en prosa, yo no lo 
usaría. 

Martio. ¿I esos vocablos, que vos no queréis 
usar, úsanlos los *** otros? 

Valdés. Si usan, pero no personas cortesanas, 
ni hombres bien hablados. Podréislos leer en 
muchas farsas, i comedias pastoriles, que andan 
en metro castellano, i en algunos libros anti- 
guos; pero no en los modernos. 

Martio. Eso basta: i, pues habéis comenzado, 
66 proseguid ^ por su orden, vuestros vocablos^ sin 
esperar que os preguntemos. 

Valdés. Soi contento. No digo vuelto, pu- 
diendo dezir turbio: puesto caso, que el refrán 
diga Á rio vuelto, gananzia de pescadores. Tam- 
poco digo barajar, pudiendo dezir contender: de- 
ziase bien antiguamente, como pareze por el 
refrán que dize : Cuando uno no quiere, dos no 

641. M. nsanlos otros? 



— 115 — 

barajan. Tampoco digo cabero, ni zaguero, por- 
que están desterrados del bien hablar, i sirven 
en su lugar, último i postrero. Mejor vocablo es 
cobrir ^*' , que cobijar, aunque el refrán diga: 
Quien á buen árbol se arrima, buena sombra le co- 
bija. Ya no dezimos cubil, aunque está autori- 
zado con un sentido refrán, que dize, Á los 
años mil, toma el agua á su cubil. Esto mesmo 
le há acontezido á cohondér, por gastar ó cor- 
romper: estando también él, usado, en aquel 
refrán que dize: Muchos maestros, cohonden la 
novia. Cara, por házia *** usan algunos, pero yo 
no lo usaré jamás, cadaque, por siempre, dizen 
algunos; pero no lo tengo por bueno. También 
habemos •** dejado cormano, por primo hermano; 
i si yo lo *** pudiese tomar en su posesión, lo 
tomaría; porque , á mi parczcr, se le há hecho 
mucho agravio, siendo tan jentil vocablo, como 
es. En lugar de -cuita dezimos fatiga : i por lo 
que antes dezian cocho, ahora *** dezimos cozido. 
Ca, por por qué, há rezebido injuria del tiempo, 
siendo injustamente desechado: i tiene un no sé 
qué de antigüedad, que me contenta. No cates, 
por no busques, pareze que usaban antigua- 
mente; i asi dezian, Al buen viejo; no le **' ca- 
tes abrigo : i , haz bien, i no cates á quien. Tam- 
bién usaban de cata, en una siniücazion mui es- 



612. M. cii^ir. 644. M. También dezimos 

643. M. Cara por haz, ya. cormano, etc. Variante desati- 

usan, etc. Asi corríje M.: pero nada. 

aunque el MS. nezesita curre- 645. M. y si yo lo supiesse 

jirse , no pareze ese , el recto tomar , etc. id. 

modo. Faz y por cara, aun se 64H. M. «dezimos agora.» ^ 

usa con frecuenzia en poesia. 647. M. suprime el le. 



—.116 — 

trana, como pareze por el refrán que dizG^ 
Barba á barba , ver^ttenza se cata. Vocablo muí 
plebeyo es cadira, por silla; i pienso, que sea 
de los vocablos que quedaron de la lengua 
antigua; porque el Griego vulgar dize candela 
•*• en la mesma significazion. Costribar, por tra- 
bajar, se usaba también diziendo Quien no come, 
no costriba; ya no se usa. 

Martio. Muí bien vais, proseguid adelante» 
que me dais la vida. 

Valdés. Nuestros pasados dezian ducho, por 
vezado, ó acostumbrado, como pareze por el re- 
frán, que dize , ®*^ A quien de mucho mal es du- 
c^ , poco bien se le haza mucho : agora ya pare- 
zeria mal. No me plaze dezir ^^ durmiente, por 
el que duerme mucho: como dize el refrán, Al 
sst raposo durmiente, no le amaneze la gallina en 
el vientre. Tampoco usaré , en prosa, lo que al- 
gunos usan, en verso, diziendo: dende, por de 
ahí: como pareze, ®'* en un cantarzillo , que á 
mi me suena mui bien , que dize : la Dama que 
no mata, ni prende; tírala dende. Los mas, i * al- 



648. M. 5^2i6e$pa El MS. 
dize claro candela: i^^oEvSyXa 
en griego bárbaro, significa 
un utensilio , ó raso, para po- 
ner en él algo; i de ahí, Can- 
delero. Puede ser, por esto, 
que el MS. no esté mal. Véa- 
se, ademas, que Mayans alte- 
ró aquí mui sustanzialmente 
la puntuazion , comenzando 
período así. «En la misma 
siniflcacion coslribar, — ^Por lo 
demás coslribar, q. d. traba- 
jar con vigor, bien, i con fuer- 
za : i el vocaolo , sin duda , le 



perdimos con esta costumbre: 
pues ya , en ' España , coman, 
o no , los trabajadores , nimca 
costriban. 

649. M. quita, aue dize. — 
Aun se usa la voz aucho ; qui- 
zá j>or multa renascentur, etc. 

650. M. quita, dezir. 

651. M. Araposo: i luego, 
pone amanesce. 

652. M.. poruncantarcillo. 

'^ Luego, donde dize: «Los 
mas , i algunos , etc. M. está 
lo mismo: pero, debe dezir. Lo» 
mas, á algunos. 



- 117 — 



faunos, escriben desque, por cuando, diziendo, 
desque vais, por cuando vais : pero es mal hablar. 
otros dizen, mi dueño, por dezir ^^ mi amo, ^ 
ó mi señor: i aunque dueño, sea buen vocablo 
para dezir: Adonde no está su dueño, alliestásu 
duelo: \, ^^dado de ruin, á su dueño párete; no 
es bueno para usarlo, en aquella manera de 
hablar. 

GoRiOL. Pues yo hé oido dezir» ése mi dueño, 
á un hombre que. .. 

Valdés. Ya sé por quien dezis; dejadlo estar. 
Duelo i duelos, están tenidos por feos vocablos, 
i por ellos, usamos fatiga i fatigas; no embar- 
gante , que un refranejo , dize : Duelo ajeno, de 
pelo cuelga: i otro dize , Todos los duelos, con pian 
son buenos. Por grosero hablar tengo, dezir, como 
algunos, engeño: yo uso injenio, * [Nuestros 
pasados dizque, lo dezian: ya no se usa]. Por 
lei^antar, se solia dezir erguir; pero ya es des- 
terrado del bien hablar, i úsalo solamente la 
jente baja : vosotros me pareze, que lo usáis, i 
si bien me acuerdo , lo hó leido en vuestro Pe- 
trarca. 

Martio. Asi es verdad. 

Pacheco. '* [Algunas mujeres tienen por cosa 
deshonesta dezir J. 



67 



653. M. quita, deiir. 

654. M. Dadiva ruin , á su 
dueño semeja i pareze no es 
bueno para uiallo, etc. Va- 
riante cuádruple^ con dos alte- 
raziones, supresión, i adizion. 

* Tachado en el MS. lo 
que está entre ( 1. 



* * Tachado igualmente 
en el MS. lo que ahí dize Pa- 
checo, sin duda porque la Ara- 
se está incompleta. Dobia de- 
zir : « Algunas mujeres tienen 
por cosa deshonesta, decir, 
preñada, i preñada,** A lo qne 
replica Valdés. 




— 118 — 

Valdés. Mas me contenta dezir embarazado, 
que embazado : i mas tardar que engorrar , i mas 
partir, que encentar, i mas año^ que era. 

GoRiOL. ¿ Qué quiere dezir era'í 

Valdés. Solian dezir, i aun agora dizen al- 
gunos, la era del Señor, por el año del Señor. 
Mejor me pareze dezir falta, que falla : i faltar, 
que fallezer: aunque el refrán diga: Amigos 
i mulos, fallezen á las duras: i por mejor tengo 
confianza, que fiuzia, ni huzia, •** Jen til voca- 
blo es, feligrés, i conténtame á mi tanto, que 
lo uso no solamente para si niñear los que son 
subietos al cura de una ®^ perroquia, á los cua- 
les llamamos feligreses; pero para sinifícar tam- 
bién, los que acuden al servizio de alguna 
dama^ que también, á estos, ^^ llamo feligreses 
de la tal dama. 

Pacheco. 1 aun tenéis mucba razón en ello. 

Valdés. Mejor vocablo es cuchillo, que no ** 
ganivete; i mejor guardar, que condesar: gar^ 
rido, por gallardo, está desechado, aunque tiene 
de su parte un buen refrán , que dize: Pan i vino 



665. M. suprime 'ni hüzia^t 
i , antes , pone , según su cos- 
tumbre 9, en fallescer , i fa- 
Ueseen, que no hai en el MS. 
—Por lo demás fiuzia, así co- 
mo fUzia , i hüzia , vienen del 
latino fidttcia: lo mismo que 
los w. añuziar, ahuziar^ des- 
ftuziar, aeíhuziar, deshauziar; 
todos anticuados fuera del úl- 
timo. 

656. M. Peroquia. 

657. M. uque también Ha- 
mo i estos.» Variante desa- 
zertada. £1 Prior de Arroniz 



Don Ramón Cabrera, Acadé- 
mico de la Lengua , zita este 
paso del Diálogo, i dize, en su 
Diczionario de Etimoloffias: 
^Feligrés, no es otra cosa, que 
•una mera corrupzion de las 
»dos palabras latinas Filius 
•ecclesUe.» Pero el docto aca- 
démico vio coTTupzion donde 
no la hai Feligris , prozede 
mui natural, i castizamente, 
de FiUus-gregis. De la Iglesia 
suele prozeder la corrupzion 
de muchos feligreses; mas no 
la de la voz. 



— 119 - 

anda camino, que no mozo garrido. También 
casi habernos dado de mano á garzón, por man' 
2e6o: no embargante, que lo favorcze el refrán 
que dize : Prendas de garzón, dinero son: gabán, 
i balandrán, habernos dejado muchos años há. 
Vocablo es plebeyo galduda, por perdida : aun- 
que se dize bien, sardina que gato lleva^ galduda 
va. Guisa solía tener dos sinifícaziones: la una 
era, que deziamos, hombre de alta guisa, por 
de alto linaje: la otra que dezisunos, cabalgar á la 
guisa, por lo que agora dezimos á la brida: ya 
no lo usamos en la una sinifícazion, ni en la 
otra. También se dezia á guisa, por á manera. 
Lebrija ^ pone helgado, por hombre de raros 68 
dientes : yo nun6a lo he visto usado , i deseo sé 
usase, porque aunque pareze vocablo Arábigo, 
no me descontenta: i no teniendo otro , que si- 
niñque lo que él, seria bien usarlo. ¿Tenc^ir pa- 
reze feo , i grosero vocablo , i algunas vezes for- 
zosamente lo uso, por no tener otro que sinifi- 
que lo que él , porque llenar no cuadra bien en 
todas partes. Conórtome, con que lo usa el re- 
frán , que dize, De servidores leal^, se inchen los 
hospitales. Hueste por ejérzito, usaban mucho 
antiguamente : ya no lo usamos sino en aquel 
refrán ^^^ sentido, que dize, si supiese la hueste. 



658. M. «gañivete. M Co- 
▼amibias escribe , Gannivele, 
i dize que es el cucMllo que eí 

Sanan trae en el zinto con que 
egüella las reses. La voz en 
portugués, se escribe cañivete^ 
i en español también cañivete. 
£1 orfjen está en el anglo sa- 
jón crif; de ahí el ftánzes ca" 
nif, i ios diminntiyos canivet^ i 



Cñivei. — ^De modo, que es una 
clase determinada de cuchillo 
corto, ó pequeño. — Las mas 
de las tozes, aqui zitadas, de- 
bían revivir, 
659. M. quita, sentido, t 

malamente , porque hai equi- 
vale á seuíenzioto, 6 misterio- 
so, ó de doble sentido. 



— 120 — 

¡o que haze la hueste. Humil, por humilde, se 
dize bien en verso; pero parezeria ^^ mui mal 
en prosa: lo mesmo digo de honor, por honrra. 
Aun queda en algunos dezir hemenzia, por ansia; 
hiniestra , por fenestra , ó ventana , nunca lo vi^ 
sino en Lebrija, hito, por importuno, pocas ve- 
les se dize; pero hai un refrán, que lo usa, di- 
asiendo : Romero hito, saca zatico. Muchos dizen 
h¿ aqui, por veis aqui : yo no lo digo. 

Martio. En una copla , mui donosa á mi ver, 
he leido dos vocablos , que no me suenan bien: 
no sé lo que vos juzgáis d'ellos. Los vocablos 
6on halagüeña , i zahareña. 

Valdés. Ea, dezid la copla, si se os acuerda. 

Martio. Como el Ave-María, la sé de coro: i es 
hecha sobre aqu*él cantarzico sabroso , que dize: 
La dama que no mata, ni prende, tirata dende. 
La copla es esta: 

Hó 4e ser tan á la mano, 
tan blanda, i tan halagueHa^ 
la dama , desde pequeña, 
qae sepa cazar temprano. 
I, si su tiempo lozano^ 
Zahareña, lo despende; 
tírala dende. 

Valdés. Vos sabéis mas de las cosas espafio- 



660. M. quita , mui. Bn lo 
de hiniestra, creo que tiene 
razón Yaldéü : i hito, viche de 
fictum, partizipio de jlffo, i vale 
Uoito como fíjo, clavado : ahi- 
tarse, es pegarse , ó clavarse, 
nna vianda «n el estómago : i 
ahito, ea indifestion,: i adj. 
también igual á ahitado. I el 
Bcfran, que zita V., algunos le 



escriben, •Romero ahito, saca 
ialico: » pero ahito , le inter- 
pretan , entonzes , por afiio^ 6 
afijado, 6 importuno: i si hito, 
signiflca también negro , como 
pretende Diez. \Etimolog. 
Wórterhuch der Román, 
sprach. 1863. p. 502.] Romero 
hito, será el Fraile negro. 



— 121 - 

las, que yo; nunca había oido esa copla: i, de 
veras , que me contenta mucho , en su arte. I 
también los dos *•* vocablos , me parezen bien: 
i ^« , temíalos por Arábigos , sino que aquél ha- 
lagüeña^ me huele un poco á Latino: ®^ del za- 
hareña casi no dudo. I, prosiguiendo en mis vo- 
cablos, digo: que por sangrar, hé oido dezir 
muchas vezes sajar; pero yo no lo diría. Yazer, 
por estar echado, no es mal vocablo, aunque el 
uso lo há casi desamparado : i digo casi, porque 
ya no lo veo, sino en epitafios de sepulturas. 

Martio. 1 aun aquí en Ñápeles hallareis mu- 
chos epitafios d'españoles, *®* que comienzan. 
Aquí yaze, 

Valdés. En España, casi todos los antiguos 
comienzan asi. 

Pacheco. ¿Queréis, que os diga uno en una 
copla, el mas zelebrado , que tenemos, i servirá 
por paréntesis? 

Martio. Antes, holgaremos mucho d'ello. 
T. Dize asi: 

Aquí yaze sepultado^ 
Un Conde diño de fama^ 



661. M. quita, do8. 

662. M. quita la conj. t. — 
Yaldés dize mui bien de hala- 
güeña , que huele un poco al 
latín, si prozediese de fallo, 6 
fallax.— Halagar, antes, fala- 
gar, af alagar , i aun, aho- 
ra, el valenziano, [alagar, i el 
catalán, af alegar; lo sincopan 
los portugueses en afagar. £1 
8. es halago, Prozediendo la voz 
de la raiz ¥al^ con aíijo/ir, re- 



sultarla falcar, 6 falgar: pero 
Diez duda, si la voz prozede, 
ó no, de la intcrjeczion halo; i 
zita la copla 1334 de Ruiz. 
I Véase páj. 220, en el t. vr de 
Sánchez): aunque se inclina 
mas, á creerla compuesta: fa- 
lagar. I puede ser, pues la- 
gotear, tiene la misma signifi- 
cazion. 

663. M. que el zahareña. 

C64. M. suprime, 4*. 

IG 



- i22 — 



69 



Un varón mui señalado, 

* I Leait devoto, esforzado^] 

han Peranzures se liorna. 

El cuál sacó de Toledo, 

De poder del Rei pagano ^ 

Al Rei,. que con pena i miedo, •«* 

Tuvo el brazo rezio i quedo, 

Al horadar de la mano. *' 



¿Qué os pareze? 

Martio. Muí bien, así Dios me salve: hazédme 
merzed de dármelo escrito. 

Valdés. Eso se hará después: agora prosiga- 
mos, como íbamos, por los vocablos adelante. 

Martio. Sea asi. 



* Falta en el MS., i tam- 
bién en la ed. de Mayans. Le 
suplo , del que en la Catedral 
de Yidladolld, está en dos ta- 
blas, á los dos lados del sepul- 
cro. 

665. M. que con gran de- 
nuedo : i lo mismo dize la ta- 
bla de la catedral: pero lo del 
MS. es mas razonable. 

** Aquí faltan unos veinti- 
ocho versos mas del epitafio, 
(hermano jemelo del de el obis- 
po Tostado en Avila , ) que ya 
imprimieron varios. La varian- 
te del MS. i otros versos, de 
los no puestos aquí ; me mue- 
▼en á pensar, que dicho epita- 
fio es un rif acimentó^ del an- 
tiflBO. Las dos indezentes ta- 
Hm, i las letras de mal per- 
jeño, con que estaban escritos 
en la Catedral de Yalladolid, 
á lo menos hasta el año 1842, 
por los evidentes disparates, 
por la falta de un verso en la 
quintilla cuarta, i por sus cle- 
ricales intenziones; corroboran 
la idea. En tal supuesto , al 



epitafio le ha suzedido, lo que 
á casi todas las obras de nues- 
tra antigua literatura: que to- 
do español, que toma i su car- 
go (hablo enjeneral) darlas á 
conozer, las altera , corrompe, 
i mutila admirablemente. For 
injenioso me propaso á poner 
aquí el epitafio de ocho versos, 
que pusieron en Koma, sobre el 
sepulcro del cardenal Zervan- 
tes, muí querido de Fio Y. 

Fui Arzobispo en Tarragona, 
En Roma , ful Cardenal, 
Inquisidor jeneral 
De la Española Corona. 
Zervantes era yo de antes: 
Tierra, i polvo, soi después. 
Que caben en siete pies, 
dignidades semejantes. 

I un estudiante, de la Reina 
Católica ya muerta, dijo: 

Ya sube al cielo Isabel: 
Ya el mundo quedó sin ella. 
¡Qué mas pudo ganar ella! 
¡Qué mas pudo perder él! 



— 123 — 

Valdés. Por lo que algunos ^ di2en, inojoi, 6 
hinojos^ yo digo rodillas: uo embargante, que 0e 
puede dezir el uno, i el otro. Entre jente vul- 
gar ^ dizen yantar : en Corte , se dize comer: un 
refrán, no malo, usa yantar, diziendo: El Abad 
de donde canta, d*alli yanta. Luengo^ por largo 
aunque lo usan pocos , yo lo uso de buena gana: 
i úsalo también el refrán que dize , De luengas 
vias, luengas mentiras. Lisiar dizen algunos, por 
cortar: i es vocablo antiguo, corrompido, según * 
pienso, de cadete: * i porque hai diferenzia ea* 
tre cortar, i lisiar, porque eairiar es jenerai á 
muchas cosas , i lisiar solamente sinifíca herir 
con hierro, no quisiera, •^ que lo hubiéramos 
dejado: bien es verdad, que lo usamos en otci 
sinifícazion; porque si veemos un caballo mui 
grueso , dezimos , que está lisiado: i cuando que* 
remos dezir , que uno quiere mucho una cota^ 
dezimos que está lisiado por ella : la sinifícazion 
me pareze algo torzida: pero basta, que asi se 
usa. Ledo, por alegre, se usa ^ en verso: i asi 
dize el Bachiller de la Torre. Triste, ledo, tar- 
do ®'® presto . También dize el otro : vive leda si 
podrás. En prosa , no lo usan los que escriben 
bien. Lóbrego, i lobregura, por triste, i tristeza; 
son vocablos mui vulgares: no se usan entre jea- 
te de Corte. Loar, por alabar, es vocablo tolera<^ 



<H)6. M. a!gvno8 hasen, y dci^£^,lat.,scformóUvbt 

dizen. «nt. cAstoHana iiaion: hxái Í9r 

667. M. se dize. sion: i de hederé, im9m\ 

'*■ Aquí, al márjen en el proz^dra .también /esarpaulg., 



MS. , hai Nota, de letra antl- /^«iarj. cat. 

gua . que dize : antes, pareze 668. H. suprime, que. 

venir de ledere.-—! es zierto 669. M. se nsa mucho. 

lo que clize esta Nota: porque 670. M. y fresto. 



;i 



- 124 — 

ble: i asi dezimos: Zierra tu puerta, i loa tus ve- 
zinos. Maguera, ®^* por aunque, poco á poco ha 
perdido su reputazion, en el Ganzionero jeneral 
lo hallo usado de muchos en coplas de autoridad 
como en aquella Maguer que grave te sea. ®'* 
Agora ya no se usa. Algunos, de Misa, hazen mt- 
«ár, verbo frecuentativo: yo no^o diria, aunque 
lo hallo en un refrán que dize: Bueno es misar, i 
casa guardar. Oido hé contender á mujerzillas, 
sobre cuál es mejor vocablo, mecha, ó torzida: yo 
por mejor tengo mecha : i el refrán dize : Candil 
sin mecha, iqué aprovecha? Memhrár, por acordar, 
70 usan los Poetas: pero yo, en prosa, no lo usaría ^ 
[los pastores á la,j ®'* Minglana, por granada, ya 
no se usa. Mentar, por nombrar , ó hazer men» 
ston, vamos ya desechando: no embargante, que 
diga el refrán. El ruin, cuando lo mientan, luego 
viene. Mientras, por entre tanto, querrían algunos 
desterrar; pero, porque me pareze no tienen ra- 
zón, si pudiese, lo defendería. 
GoRiOL. ¿Usanlo vuestros refranes? 
Valbés. Si: que uno dize: MierUras descansas, 
maja esas granzas. 



671. M. Maguer, por aun, 
Corarrubias interpreta la voz, 
como el MS. , aunque ; i dize, 
que no le halla etimolojía. 
Sánchez se la halló: como pue- 
de verse en su Nota á la co- 
pla 755. del P. d. Cid, en el 
maugré fr.:— pero tal vez Diez 
le rectifica mejor. 
. 672. M. suprime, agora.—' 

En cuanto á la voz mecha, que 

se encuentra significando lo 

mismo, enprovenzal, portu- 



gués, franzés, italiano, ingle»; 
pareze venir de la gr. A/v)|a 
en la baja latinidad Myxa, quo 
propiamente significa tnucüs, 
de emungo: como si dijéramos: 
quodque emungiíur de lucerna. 
véase á Vossio. 

673. M. suprime lo que va 
entre [ ] ; que está en el MS. 
tachado : i con razón, al pare^ 
zer , pues no haze sentido , si 
no se añaden . algunas paJa- 
bras.— I Mayans pone Mingra- 
na. 



— 125 - 

CoRiOL. Pues usadlo, ^^ vos, sin temor, que 
yo os doi lizenzia. 

Valdés. Muchas grazias. Mejor vocablo es nin^ 
guno, que nadie: aunque á *'* nadie, le dá repu- 
tazion aquel galanísimo dicho: «^Quien á siven» 
%e, á nadie teme.it Odre, i odrero, solian dezir, por 
lo que agora dezimos , ^'® cuero , i botero, A mí, 
aunque soi mal mojón, bien me contenta el odre, 
porque no es equivoco, como el cuero: pero ®^^ no 
lo osaría usar, odrero sí, siquiera, por amor de la 
profezía de Toledo, que dize: Soplará el odrero, i 
levantarase Toledo. 

Martio. Donosa profezía debe ser esa: por 
vuestra vida, que nos la declaréis. 

Valdés. Demás me estaba. Si me detuviese 
en cada cosilla d'estas, nunca acabaríamos. Tam- 
bién vamos dejando omezillo , por enemistad : yo 
todavía, me atrevería á usarlo «'T-b. alguna vez, 
pero cuando cuadrase mui bien, i no de otra ma- 
nera. 

Martio. ¿Tenéislo por Arábigo , ó por Latino? 

Valdés. Pienso sea ^'* corrompido de homo- 
zidio, omezillo: Al que por haber muerto al- 
gún hombre, anda, como dizen, á sombra de 



674. M. usaldo, 

675. M. «aunque nadie le 
da,» etc. Con la supresión de 
la prep. a , i sin subrayar na- 
die; quitó M. toda la fuerza á 
la érase. — Para el dicho, que 
se zita, véase el Alfabeto Cris- 
tiano del mismo Valdés, páj. ... 
de mi traduczion. 

676. M. dizen, 

677. M. upero no lo usaría. 
Usaré odrero, siquiera,» etc. 
Variantes que desmedran mu- 



cho la frase : i aun rebajan sn 
alusión , á las guerras de las 
Comunidades. Odre, en lat. 
üíer. Se haze el odre de la 
piel del cabrón: i la odrina^ de 
la piel del buei. 

677-b. M. uíallo. 

678. Aquí hai un claro en 
el MS. faltando una palabra. 
1, por homozidiOj M. puso A^- 
mieidiOj al parezer, recta- 
mente. 



^ 



- 116 -- 

toados, llaman en Astarías [homiziado: ^^^ paré- 
zeme jentil vocablo, corrompido de homizidia' 
rio]. Popar, por detpreziar, me pareze que usa 
«m refrán que dize: Quien su enemigo popa^ á sus 
tnanos muere. Agora, ya no lo usamos en ningu- 
na sinificazion. Tampoco usamos puyar, °^ por 
Stíbir: úsanlo bien los aldeanos. Si tiene algún 
parentesco con vuestro pogia, ^^ yeldo vosotros. 
Pésouda, i pescudar , por pregunta i pregvaUar, 
nunca me contentó. Platel, porpk/o, vocablo es^ 
para entre plebeyos, entre los cuales también 
se dize posar, por asentar; ^^ entrójente de Gor- 
fe, no se usa. De aldeanos es dezir poyal, por 
bancal, creo, ^^ que porque usan mas poyos, 
que bancos. 

Martio. ¿Qué diferenzia hazeis, entre potaje, 
uddo i cozina? *«* Pregunto os lo porque hé vis- 
tOf algunas vezes, que soldados pláticos, se bur- 
lan de los nuevamente venidos d'España, que 
nosotros llamamos bisónos: unas vezes, porque 



9T9. M. hon6cIftdo. He 
jpoesto { 1, para teSalar que 
está en el MS. al márjen, lo 
teelmo, 

680. M. pujar por subir. 
Bien los Aldeanos: bí tiene» 
etc. Que no sé como no vio la 
Mta de sentido, en sus Tarian- 
tes. 

€81. M. poffiar. Pero es 
fonezesarift variante. Bastará 
«ñAtfir al MS. nna í.-—pOffffia 
pres. La voz es la niisma, en 
cuanto á s« raic. qtte ia portu- 
Ifuesa poyar i i la española 
mojfiír, aunque las significa- 
nones varíen. Todas proze- 
den de podium. Como en it. 
pogglare^ appoggiare: i en Sr.^ 
appvyeTt appul 



682. M. atentar. Tal vez 
por exrata. 

683. M. suprime que.— Lo 
que Valdés conjeturó, me pa- 
reze indudable, pues las vozes 
poyal, i bancal; poyos i ban- 
cos, tuvieron siempre en Es- 
pana, un uso promiscuo, tro- 
cándolas. Bancales , dizen en 
Valenzía, hoi mismo, á los po- 
pales de tierras de regadio: i 
dezimos Bancos de Flandes á 
los zcDos, ó ribazos de arena, 
que van formando^ las olas 
del mar, como poyos largos, 
que por la semejanza, se lla- 
maron, bancos^ mui peligrosos 
á los que navegan. Véase á 
Covarrub. 

684. M. »<y preguntóos lo.»» 



— 127 - 

di2en, cozinasl brodo; ^ i otaras, porque al láee 

mo llaman potaje. 

Valdéb. Los que hablan bien, nunca disen 
cozina sino al lugar donde se guisa de comer: 
i por *^ lo que los aldeanos dizen cozina; 
ellos dizen caldo: que es lo que Yosotros dezis 
brodio: i potaje llaman, á lo que acá llamáis w«- 
nestra. Algunos Escuderos, que ^ viven en aldeas, 7j 
no sabiendo hazer esta diferenzia entre potaje, i 
caldo; por no conformarse con los aldeanos en 
dezir cozina^ sin guardar la ^^ diferenzia, dizen 
siempre potoje. Sabido esto, entenderéis la ••• 
causa por qué los soldados pláticos, burlaban de 
la cozina, i del potaje, de los bisoñes. 

Martio. Ya lo entiendo, dezid adelante. 

Valdés. Pujes [Pulla], ^ por higa, usan al- 
gunos, pero por mejor se tiene higa, puesto que 
sea vergonzoso fruto. 

CotóoL. ¿En qué veis, vos, que es vergonzoso 
fruto? 

Valdés. En que por tal es habido, i tenido: 
dezid vos lo que quisiéredes. 

CoRiOL. Yo digo, que no es mas vei^onzoso, 
ni mas desvergonzado, de lo que la opinión del 
vulgo lo haze. 

Valdés. Pues yo digo, que me dejéis acabar 



685. M. brodio. embargo, que deberla dezir 

686. M. suprime por. f «''« ' f ^°^° 1° ^¿1*=° «J^S»- 
oc»r >* • f Véanse las vozes Higa , i Pu- 

687. M. suprime ia. //^^ en nuestros antiguos, usa- 

688. M. entenderéis la plá- das indistintamente , una, por 
tica porque, etc. otra. Pulla, es dicho gradóte, 

689. M. Pujés. £1 MS. no iobszeno: i Cobamibias dhe, 
está claro , aunque pareze, que higa , es una disfrataia 
puede dezir Pujes. Creo , sin pulla. 



- 128 - 

de concluir mi baile, pues me sacastes á bailar. 

GoRiOL. Soi contento. 

Valdés. Un quillotro * dezian antiguamente, 
en Castilla, por lo que acá dezis un coUÜ: ya no 
se dize de ninguna manera. 

Martio. ¿Há suzedido algún otro vocablo en 
su lugar? 

Valdés. Ninguno, ni es menester, porque 
aquel quillotro, no servia sino de arrimadero, 
para los que no sabian, ó no se acordaban, del 
vocablo de la cosa que querían dezir. Rendir^ 
por rentar , i riende^ por renta, dizen algunos: 
pero mejor es rentar i renta: porque también 
rendir^ significa, venziendo, forzar ®^ á alguno 
que se dé por venzido, i á este tal, llamamos ren- 
dido. Raudo, por rézio, es vocablo grosero: 
pocos lo usan. Raéz^ por fázil, está usado en al- 
gunas coplas antiguas: pero ya lo babemos des- 
echado, aunque de raiz, bazemos reze, que vale 
tanto como fazil, i está zelebrado en el refrán 
que dize: Huésped que se convida, reze es de 
hartar. Sandio por loco tengo que sea vocablo 
nazido i críado en Portugal. En Castilla no se usa 
agora : no sé, si en algún tiempo se usó. So, por 
debajo, se usa algunas vezas diziendo: So la 
color, está el engaño: i so el sayal ^ hai al^ di- 
zese también : so la capa del zielo; pero, asi como 
yo nunca digo sino debajo; asi no os aconsejo 

* Es , ó era , comipzion viene de rápidus , i résio , de 

niJigr , por aquel otro, rigidus : por lo que fazümente 

690. M. venziendo f orear ^ / ^ \ 
alguno que te de por venztdo; se echa de ver , la razón por- 
y « este tal, »» etc. Por lo que que los antiguos pudieron tro- 
sigue, nótese, que raudo y pro- car los vocablos. 



i 



- 129 - 

quo digáis | de j ^* otra manera. Sazón, es buen 
vocablo, sabiéndolo bien usar; i es malo, usán- 
ck)lo, como algunos, diziendo: sazón será^ por, 
tiempo será: úsase bien, ^' diziendo , á la sazón: 
de donde dezimos, sazonar, i sazonado. Soez, ^or 
vil, hé leido en algunos libros; pero no me 
contenta. Yo so, por yo soi, dizen algunos; pero 
aunque se pueda dezir en metro, no se dize 
bien en prosa. Sobrar, por sobrepujar , se sufre 
bien en metro: pero en prosa no, de ninguna 
manera. Sage, por cruel, hé visto usar; pero yo , 
no lo uso, ni usaría, aunque, al parezer, mues- 
tra un poco de mas ^^ crueldad el sctge, que el 
cruel: i debe ser derivado de sagax Latino, 
solaz, por plazer, 6 regozijo, no me plaze. Ser^ 
venda, ^* por cosa ^ tardia, nunca lo hé oido, 72 
ni leido, sino en Lebrija; i por esto, ni lo hé 
usado, ni lo usaría. No me parezería ••^ mal, 
que se usase, pues no tenemos otro que siniíique 
lo que él. Sayón, por verdugo , se usa mucho: 
pero es mejor vocablo verdugo. Algunos dizen 
saldrá, por salirá: á mí, mas me contenta sa- 



€91.. M. añade bien, ese </e, 
que no está en el MS., por lo 
cual le he puesto entre | ]. Por 
lo demás, la palabra r^ze, por 
iijero , no sé , si ahora se use 
en alguna provinzia. Sandio^ 
viene de sannio; como pendo- 
iúf de pennula; i otras vozes, 
que truecan la ¿, por la n lati- 
na. 

692. M. suprime, diziendo. 

693. M. «un poco mas de 
crueldad.» etc. — Soez antig. 
Mhéz, viene, pareze, délas 
dos lat. iub'faex : como si di- 



jera homo 8ub foece populi. 

C94. M. tt Servida f por cosa 
traida nunca lo he íeido , ni 
oidon etc. Así Mayans: el cual 
debió acudir á verificar la si- 
ta, i hubiera encontrado en 
Nebr^a efectivamente, que di- 
ze: uServenda, eoea tardU, 
Serotinue. a. ion,» i hubiera 
ail d«}ado eljervendúf qua tu 
el MS. está bien daro: 1 pues- 
to tardia, aunque el MS. pa- 
reze, que dize, (r»ida. 

£95. M. paretia. 

17 



— 130 — 

lira, porque viene de salir. Susoj por arriba^ se 
usó, ^^ un tiempo, como pareze por el refra- 
nejo que dize, Con nial anda el huso , cuando la 
barba, |noJ "" anda de suso: pero ya no lo usa- 
mos, espezialmente en cosas graves, i (le autorí* 
dad. No sé, qué se le antojó, al que compuso el 
refrán que dize : castígame mi madre , i yo tróm» 
poseías : i digo , que no sé, qué se le antojó; por- 
que no sé qué quiso dezir , con aquel mal voca- 
blo irómposelas. De buen talante, por de buena 
voluntad^ ^'' 6de buena gana, dizen algunos; pero 
los mesmos que lo dlzen , creo que no lo escri- 
birían en este tiempo. Vegada, por vez, leo en aL 
gunos libros ; i aun oigo dezir á algunos. Yo no 
lo diría, ni lo escribiría. Dizese, entre jente baja, 
vezo, por costumbre ; i vezado^ por acostumbrado: 
un refrán dize: Vezo pon , que vezo quites : i Qtro: 
No me pesa de mi hijo , que enfermó; sino del mal 
vezo que tomó. Es bien verdad, que , ^^ casi 
siempre, vezo, se toma en mala parte; aunque 
de vezo, bazemos vezar, por enseñar. £1 que 
compuso á Amadis de Gaula, buelga mucho de 
dezir vat/ats , por vais. A mi no me contenta. 
V^ter, por derramar, babemos ya dejado, á 
pesar del refranejo, que dize : Agua vertida, no 



096. M. «se usó envm t.9 
* El fi0, entre renglones 
en d MS. — Por eso le pongo 
entre | ]. En cuanto, á lo que 
luego se dize sobre trompóse' 
las: debió M. adrertir, que en 
el MS. hai esta Nota al mar- 
Jen: nParae que esté corrom- 



pido, de tramp<¿ósela8.» I, pue- 
de ser. Juan de MalaraexpU- 
ca, á su modo, el írómposelOM, 

697. M. cambia la interpre- 
tazion , en el orden. 

698. M. que vezo , casi se 
toma siempre en mala parte» 
etcétera. 



— 131 - 



toda cojida. Unos dizen ^^ xáquima, i cabestro; 
porque xáquima es lo que se poue en la cabeza. 
Zaque, lo mesmo es que odre, ó cuero de vino: 
i á uno que está borracho , dezimos, qus está 
hecho un zaque. También he oido en la Mancha 
de Aragón llamar zaques, á unos cueros hechos 
en zierta manera , con que sacan agua de los 
pozos. Vocablo es, que se usa poco : yo no lo 
uso jamás. Ni, vosotros , podéis '®® quejaros, que 
no os hé dicho mucho mas , de lo que me su- 
piérades preguntar. 

Martio. Vos tenéis razón, pero todavía que- 
remos, que si os acordáis de algunos otros vo- 
cablos , que no os ^°* contenten, nos los digáis. 

Valdés. Si pensase mucho en ello, todavía 
me acordaría de otros: aunque, como no los 
uso, no los tengo en la memoria: i de los que 
'•* os hé dicho , me bé acordado , por haberlos 
oido dezir, cuando caminaba por Castilla: por- 
que en camino, andando por mesones, '^ es 
forzado platicar con aldeanos, i otras personas 
groseras. Pero, en esto, podéis considerar la 



\ 



699. M. dize. Por lo que 
dize , luego , de Zaque , debe 
advertirse . que la voz , según 
Larramenoi, es vascongada, 6 
del bascuenze. Sin embargo. 
creo llaman también zaque^ al 
vaso 4e asta ó cuerno, con que 
beben los pastores, i otras jen- 
tes del campo. Con el modis- 
mo, dezimos, etc., muestra 
bien Valdés, que era él de Cas- 
tilla. Véase á Covarr. 

700. M. podreys. 

701. M. «vocablos que nos 
contenten.» La variante do M. 



es mui desazertada. 

702. M. «y délos que he 
dicho.» 

703. M. porque en (^mjiura- 
do por mesones j etc. Aun mas 
desazertada , que la variante 
7Ü1, pues la propiedad , i pre- 
zision del MS. se pierden, su- 
primida la voz andando i cuan- 
do se quita la de camino , i se 
haze caminar por mesones , á 
Valdés.— La voz groseras, ahí, 
no está en mal sentido; solo q, 
d. rusticas; no sabiendo la 
lengua, por libros. 



#■ 



- 132 — 

riqueza de la lengua castellana, que tenemos en 
ella vocablos en que escojer, como entre peras. 

GoRiOL. Dezis mui gran verdad. 

Martio. ¿Ide vocablos sincopados, usáis al- 
gunas vezes? 
73 Pacheco. ¿Qué ^ quiere dezir sincopados? 

Martio. Entresacados. 

Pacheco. Agora lo entiendo menos. 

Martio. Guando, de '®* enmedio de algún vo- 
cablo, se quita alguna letra, ó silaba; dezimos, 
qué el ^^ tal vocablo , está sincopado, como si 
digo , púson, por pusieron , diré, que aquel pú- 
son, está sincopado: ¿entendéislo agora? 

Pacheco. Largamente. 

Valdés. Respondiendo á lo que vos me pre- 
guntastes, digo, que en dos maneras, prinzipal- 
mente, usamos de vocablos sincopados: la una 
no la tengo por buena : ésta es, la que en zierta 
parte de España * usa el vulgo diziendo Tráxon, 
dixon, htxon, por trajeron, dijeron, hizieron: i 
digo, que no la tengo por buena, porque los que 
se prezian d'escribir bien, '•• tienen esta manera 
de bablar por mala , i reprobada: porque quie- 
ren, que los vocablos se pronunzien , i escriban, 
enteros, cuando el ayuntamiento de vocales no 
causa fealdad. La otra manera de vocablos sin- 
copados es buena , i por ser tal, la '°' usamos 
todos, i dezimos: Allá van leyes, do quieren Re- 



704. M. de entremedio, la Nueva; se usan tales sinco- 

705. M. suprime , el. P*¿!íf*l-, , 

^ ., 1 j ^ "06. M. «los que se prezian 

* Me pareze, que alude i ¿e hablar y escrivirhien.n 

YanadoUd : aunque también, Variante desazertada. 

en algunos pueblos de Castilla, 707. M. suprime , la . 




— 133 — 

yes: i también: Do quiera (jue vayas, de los tugos 
hayas : en los cuales^ sí miráis, dezimos do, por 

adonde, '^ Dezimos también hi, por hijo, di- 

ziendo ^t devezino, por hijo de vezino; hi de 

puta, por hijo de puta, '•* i hid'algo, por Wjo- 

d*algo: 

CoRiOL. ¿Qué quiere dezir hijo d'algo? 

Valdés. a los que acá llamáis jentiles hora» 
bres^ en Castellano llamamos hidalgos. Do la 
mesma manera sincopamos, ó cortamos, algu- 
nos verbos cuando los juntamos con pronom- 
bre, como aquí: haz mal, i guarte: por guárdate. 
También dezimos ^ en cas del, por en casa del. 

Pacheco. Esa '*'^ síncopa, no me acuerdo 
oiría jamás. 

Yaldés. Luego, no habéis oido el refrán, que 
dize : En cas del bueno , el ruin tras fuego : ni el 
otro. En cas del hazino, ^** mas manda la mujer 
que el marido. 

Pacheco. Bien los había oido, pero no me 
acordaba d'ellos. 

Yaldés. También dezímos, de la ventana, por 
desde la ventana; i esto, asi en prosa, como en 
verso, porque se dize bien : de Parla, van á Pu' 
ñonrostro; por desde Parla. Désher , pordes^- 
zér, hallareis algunas vezes en metro; pero 



708. M. donde. la oido. Modismo elfptíeo, 6 

709. M. hi de puia; hidalgo^ sincopado, que no careze de 
etcétera. Suprimiendo cuatro eleganzia. 

TocabloB.— En cuanto á hi dal- 711. M . Eneas del mezguir- 

qo ; creo debiera estar así : i no, etc. Hazino expresa aun 

hi dalgo , por hijo d^algo. mas que mezquino; pues el ha- 

710. M. Esta. — Otr/a, ahí, zino, esunaclase deararoque 
me pareze que está por haber' todo lo hazüía, 1 agarra. 



i 



-. 134 — 

guardaos no lo digáis ^'^ [hablando ni escri- 
biendo en prosa,] porque no se usa. También 
dezimos dizque, ^*' por dizen : i no pareze mal. 

Martio. Si no tenéis mas Ique dezir, de los 
vocablos sincopados, dezidnos , si es mui abun* 
dante de vocablos equívocos la lengua castellana. 

Pacheco. ¿Qué entendéis por vocablos equí- 
vocos? 

Martio. Asi llaman los Latinos, á los vocablos 
que tienen mas de una siniñcazion; i pienso, que 
vosotros no tenéis proprio '** vocablo, que si- 
nifique esto. 

Valdés. Así es verdad : i por tanto, yo uso 
siempre del Latino, [que ya casij '** los mas lo 
entienden: i respondiéndoos, á vos, digo: que te- 
nemos mui ^** muchos vocablos equívocos: i 
mas os digo, que aunque en otras lenguas, sea 
defeto la equivocazion de los vocablos , en la 
Castellana es ornamento, porque con ellos se 
dizen muchas cosas injeniosas mui sutiles, i mui 
galanas, '^•-b 
74 Martio. Si os acordáis ^ de algunas, que sean 
tales como dezís, nos haréis merzed en dezír- 
noslas. 

Valdés. De mui buena voluntad os diré las 
que me vinieren á la memoria; pero con condi- 



712. M. ni habUndo, etc. 714. M. soprime, proprio. 
Lo puesto entre ( ], está 715. M. no adTÍcTte, que 

mi maijen en el MS. en el MS. , las vozes, qne ya 

713. M. «dezimos diz por aui , están entre renglones : i 
disen , y no pareze.» Con la que en el reglón dize: que fui- 
■Ogonda «npresion, ^ue puede sé casi, etc. 

ser errata) no se sabe qué et 716. M. saprime, mui -^Lo 

lo que no pareze. mismo luego. 



- 135 - 

zion, que porque estos cuentos son sabrosos, 
muchas vezas , para el que los dize , i desabridos, 
para el que los oye , si me viéredes embebezidq 
en ellos, tengáis cuidado de despertarme. 
Pagh£G0. En eso tanto , dejadme á mi el cargo 
Valdés. Correr, demás'" de su propia sinifí- 
cazion, que es cwrrere, tiene otra , i es esta : que 
dezimos, que se corre uno, cuando, burlandp 
con él, i motejándolo, se enoja. Esto mostró 
galanamente un caballero, en una copla que hizo 
á otro caballero, que siendo él flaco, cabalgaba 
un 7** caballo flaco , i era hombre , que le pesar 
ba, que burlasen con él. La copla dezia asi: '^^ 

Vuestro rozin , bien mirado , 
por compás , i por nivel , 
os es tan, pintiparado, 
en lo lloco , t descamado , 
que él es vos , i vos sois ¿i: 
Mas una cosa os socorre, 
en que no le pareszeis , 
que él, de flaco, no corre, 
i vos, de fiaco, os corréis, 

Martio. Tenéis razón de alabarla, que, zier- 
to , tiene injenio. 

GoRioL. Yo no entiendo bien aquel pintipa- 
rado. 

Valdés. No importa : otro dia lo entenderéis. 

Ostia, ya sabéis, que es la que se consagra 6H 

el altar. 
Martio. Si que lo sé. 



717. M. suprime, demás, 719. M. suprime esasúlti' 

718. M. cavalgava en un ^ts cuatro vows. 
cavaiiú, etc. 



- 136 - 

Valdés. También sabéis , que hai ziertos pes- 
cados de mar , que llaman ostias, 

Martio. i eso también. 

Valdés. Pues, mirad agora cuan gentilmente 
jugó d*este vocablo, en una copla, don Antonio de 
Velasco : i fué asi. Pasaba un dia de ayuno, por 
un lugar suyo adonde él á la sazón estaba, un 
zierto Comendador, que habia ido á Roma por 
dispensazion para poder tener la encomienda , i 
ser clérigo de misa ; lo cual el Comendador ma» 
yor, que se llamaba Hernando de Vega, contra- 
dezia: i no hallando en la venta, qué comer, en- 
vió á la Villa, á don Antonio, le enviase algún 
pescado. Don Antonio , que sabia mui bien la 
historia, entre dos platos grandes, luego á la ho- 
ra, le envió una copla, que dezia: 

Ostias pudiera enviar, 
d^üu pipote , que ora llega , 
pero pensara , el de Vega, 
que eran para consagrar. 
Vuestra merzed , no las coma t 
de lizenzia y*os despido , '30 
porque nunca dará Roma , 
lo que niega su marido. 

I habéis de notar, que en aquél Roma, está 
otro primor: que aludió, á que la Reina doña 
Isabel , que tenia las narizes un poco ^^^ romas, 
aunque mostraba favorezer al Comendador, al 
fin no lo favorezeria '** contra la voluntad del 
Rei su marido. 



720. M. de licencia yo os 721. M. suprime, un poco. 

pido. Que no sé cómo no vio, Desazertadamente. 

. ^ , - ,^ , ' 722. M. no lo favor eseta 

en 8u vanante, la falta de sen- contra la voluntad de sumari- 

tido. do. 



— 137 — 

Martio. Y'os prometo, que la copla"* me 
paresze tan galana , que no hai mas que pedir, i 
muestra bien el injenio del que la hizo. Al fin, 
no lo '** negamos: que los españoles tenéis eze- 
lenzia* en semejantes cosas. 

Valdés. Otras muchas solía yo saber de coro, 
las cuales hé ya olvidado, i aun me maravillo, 
como me han quedado estas en la memoria. 
Tocar , es lo mesmo qué tangeref i que pertinere: 
i sinifica también ataviarse la cabeza: creo que 
venga de toca, que es loque dizen: Cabeza loca, 
no sufre toca: i , la moza loca, por la lista compra 
'** la toca. Ora , mirad como un fraile, en tres 
palabras^ aludió sutilmente á las tres sinifíca- 
ziones:^ i fué asi, que demandándole una mon- 
ja, le diese una toca, él respondió: Citando to' 
que á mi tocaros, con mas que eso os serviré. 

Pacheco. '*^ [jÓ, hi de puta! ¡qué biien fraile! 
Guijarrazo de villano , i palo de sacristán, 

Valdés.. ¡ Cómo os alteráis en oyendo hablar 
de frailes! como si no fuesen hombres, como 
nosotros. 

Pacheco. Ya, ya , no curemos de más : pues 
vos defendéis á los frailes , yo quiero de hoi mas 
defender la causa del Rei de Franzia, contra el 
Emperador.] 



723. M. que lia es tan gala.- va entre [ ],que mano mo- 
na, etc. derna (tal vez la suya) tachó 

724. M. no neguemos, etc. también en el MS.— El peda- 
Mui desazertadas variantes. z® es miportante : pues, como 

_oK -iT f j- i r se vé, comprueba que Valdes 

726. M. por lo lisia sufre ¡^^ ^f ^^toV de éste, i del otro 

*^ ^^^' Diálogo de Mercurio, i Carón, 

726. M, aii^rimc todo lo que que ya reimprimí. 

18 



— 138 — 

Valdés. Cuerda quiere dezir prudente, i tam- 
bién lo que el latino dize funis, D'esta equivoca- 
zion *' se aprovechó galanamente don Antonio 
de Velasco, hablando del juego de la pelota, 
donde, como sabéis, se juega por enzima de la 
cuerda, en una copla que hizo á don Diego de 
Bobadilla , que hazia profesión de servir ^^ una 
dama , hija del Sr. de la casa donde se jugaba. 
JlA copla dezia asi: 

Don Diego de BobadWa , 
no 8* espante, aunque pierda : 
siendo 8U amiga la cuerda, 
ganar , fUera maravilla. 
Él sabe tan bien servilla, 
i sacar tan mal, de adentro; 
pi* está seguro Sarmiento, 

Martio. ¡ O , como perseveró diestramente en 
la metáfora I No vi mejor cosa en mi vida. 

Yaldés. Lonja ^ llama el español, á algún 
zlerto lugar diputado para pasear; i dize también 
lonja de tozino, 

Martio. Pues se hazemenzion de tozino, no 
puede ser malo el dicho. 

Valdés. Estaba '*• una vez un manzebo pa- 
setindose delante la '*• casa de una señora, á 
donde un caballero , por estar enamorado de la 
señora, se solía continuamente pasear; el cual, 
viendo allí al manzebo, le dijo: *Jentil hombre. 



* Ahora diríamos , De este go con B., se llamaba Sar- 

equivoco. miento. 

12^. M. ««á tmadama, » i _«. ., « , . ^ 

]weoJuega,i^jugaba.Shi ^^8. M. Esíávase. 

duda el competidor en el jue- 729. M. suprime ta. 



— 139 — 

¿no dejareis estar mi Umja? El otro, queriendo 
hazer del palanziano , '^^ le respondió : / cómo 
lonja! sé gite, no es de tozino. El otro, á la hora, 
le replicó: si de tozino fuese, segura estaria, por 
vuestra parte, 

Martio. Eso fué jugar muí á la descubierta. 

Valdés. Fiel, llamamos á '" un hombre de 
confianza; i llámase fiel, en el que juegan las 
tijeras, cuando cortáis con ellas. Mandando, pues, 
una vez , un señor , á un '** su criado , en un 
lugar suyo, que hiziese poner un fiel en "* unas 
tijeras, que zerzenando una carta se le hablan 
desenfielado, '** le respondió de presto: «No 
halláis, vos, en todo el lugar , ^' un fiel para 
vuestra hazienda, ¿i queréis, que lo halle yo^ para 
vuestras tijeras? 

Martio. Este me pareze mas sutil. "* 

Valdés. No habéis de mirar sino á la alusión 
de los vocablos, que por esto os cuento éstos, 
pudiéndoos contar otros, ^" mui mas primos , ¡ 
mejores. 

Martio. Asilo entendemos. 

Valdés. Yerbas, llamamos en Castilla, á lo 
que acá llamáis tósigo; i también á los pastos, 
donde ''^ se apazientan los ganados: i asi dezi- 
mos: yerba paze, quien lo paga: i, de yerba llama- 
mos herbaje i herbajar. ^ ün escudero mui hon- 76 



730. fM. «Palaziano.» Lugar, 

731. M. suprime <t. 736. hí.Esío me párete mai 

732. M. «áBU.» $oiü, 

733. M. «á unaa.»» 737. M. otroe mét primo- 

734. M. desenfilado! D«- iwm, y muy mejores, 
enfielar, es: salirse del fiel. 738. M. Madonde:» lluego, 

735. 'm, %m fiel en todo el d mismo M. de la yerba. 



— 140 — 

rado, habiendo arrendado ziertas yerbas, ó pas- 
tos, en su tierra, i no teniendo con que pagar- 
las, se ausentó de la tierra; y topándose, aca- 
so, ''®, en el camino, con un su vezino que 
de la feria de Medina del Campo se tomaba á 
su casa; le encargó mucho, que en llegando 
á la tierra, publicase que era muerto: «I si os 
preguntaren» dijo él, «de que morí, dezid, que 
de yerbas. Este mesmo , (viniendo un dia, mui 
en amaneziendo, de velar en la iglesia, á la 
usanza de España, una prima suya, que era mui 
nezia) preguntó al clérigo, si venia de velar la 
prima, ó la modorra, donde metió tres vocablos 
equívocos ^*° harto propriamente. 

Martio. Muí bien los entiendo todos, i paré- 
zeme que lo dijo galana, i sutilmente. 

Valdés. a lo que en latin llamáis vibex, en 
España '** llamamos cardenal: pienso, que por- 
que es cárdeno. También llamamos cardenales, á 
los Emos. '" que haze su Santidad. Ora, sabed, 
que cuando el papa León, crió ^*' los xxxi car- 
denales, un fraile, en un sermón, entrodujo la 
Iglesia, que [se quejaba á Dios, que su marido la 
trataba mal: í^ hizole, que dijese: «1 sino me 
queréis, Señor, creer, mirad los cardenales, que 
agora, me acaban dehazer.»] 



739. M. en^l camino con 

8U. 

740. M. suprime mui. He 
puesto entre ( ) «viniendo — 
nezia ; » porque pienso que la 
prima nezia, fué velada, en la 
iglesia, por el clérigo primo de 
ella: i esto quiso zensurar Val- 
dés, por ser costumbre ocasio- 
nada á laszivia, i borrachería, 



6 modorra , voz que también 
significa la segunda vela de la 
noche: i cargazón de cabeza. 

741. M. «en español.» 

742. M. ««Reverendísimos.» 

743. T^. ««creó.»' 

NB. Lo que va entre | | 
lo suprimió Mayans en los 
ejemplares , para la venta je- 
neral: pero en otros cjem- 



- 141 — 

Martio. Cuanto que ese dicho, siempre tiene 
sazón. 

Valdés. Falta, sirve, '** como sabéis, para el 
juego de la pelota: también, como para dezir: 
Malo es Pascual, mas nunca le falta mal, k estas 
dos sinificaziones, aludió don Antonio de Velas- 
co, en una copla, que al mesmo propósito de la 
otra, hizo á un caballero de la casa de la [cuer- 
da], * que era tenido por poco sabio, la cual de- 
zia así. 

El de la \euerda\, 6 mi ver, 
alli, no ganara nada, 
sino es falta, de tomada, 
será falta de saber: 
Tantas levemos hazer: 
i de ver que son sin cuento 
no vaya á cas de Sarmienta. 

Martio. Bien paresze esa cosa, del injenio de 
don Antonio de Velasco. 

Valdés. Dezimos pensar, por cogitare; i tam- 
bién pensar, ^OT gobernar las bestias: de donde 
nazió la simpleza del \izcaino, que sirviendo á 
un escudero, porque tenia cargo de pensar el 
caballo, no lo quería ensillar. Preguntado, '** 
¿por qué? dijo, que porque habia oido un refrán 



piares , probablemente de re- claro yerro. Alude á lo de an- 

galo, no lo suprimió. Luis tes. Pero esta copla^ en M. i 

de Usoz i Rio, tiene un ejem- en el MS. está falta i viziada. 

piar sin esta supresión. Tal vez , Valdés no se acordó 

744. M. ucomo sabéis, sir- de mas versos : por eso d^o 

ve.H dezia (que M. corrijió : dize.) 

* El MS. i M. , ponen 745, ^ preguntando. 

Cueva , las dos vezes: pero es ^ ' 



- 142 — 

que dezia: Unopie^ el hayo, i otro el que loen" 
silla, 

Martio. 7^ Propia intelijenzia de vizcaíno. 

Valdés. Porque seria nunca acabar, 8i para 
cada vocablo equivoco» os contase un contezuelo 
d'estos; los quiero atajar, i dezir: que pecho, es 
lo mesmo que pectus: i es un certum quid, que 
pagan al rei, los que no son hidalgos; por donde 
los '*' llamamos pecheros. Corredor, es el que 
corre; i corredor es lo que acá dezis lonja: i tam- 
bién, á lo que dezis sensale. Mozo i moza, son 
nombres de servidumbre, i son nombres de 
edad: de donde dezimos, mozedad, i mozedades. 
Que sean nombres de servidumbre, lo muestran 
los refranes, que dizen: Guárdate de mujer latina, 
i de moza adivina: '*• i, á escudero pobre, mozo 
adevino: i, al mozo malo, ponedle la mesa, i ^^*. 
embialdo al mandado. Que sean nombres de 
edad, también se veeen este refrán. Moza, guar^ 
date del mozo^ cuando le sale '^ el bozo. También 
cuento, es equivoco: porque dezimos, cuento de 
lanza^ i cuento de m^aravedis, i cuento por novela 
***. Tocha, es lo mesmo en castellano, que en 
Italiano: i tachas ¥, llamamos los clavicos, que 
ponen en los cofres encorados. 

Martio. No meplaze, tanto ensartar de voca- 
blos: mas quisiera, que prosiguiérades, como ha- 
biades ''* encomenzado. 



746. M. suprime este ren- 750. M. ie salle, 
glon. 751. M. nevella, 

747. M. suprime, los. * , P^^f »«' abreviatura, 
lAn XM ILi i^t iachuelas. 

7w, M.. aaanMtt. 152. yL. como avU^fscomm" 

749. M. emHadlo. zaio. 



- 143 - 

Vald¿s. Dejadme por Tuestra vida, que otro 
día, y*os cansaré, contándoos estos contezuelos. 
Hacha llamamos, á la que por otro nombre de- 
zimos 7^ antorcha:, i hacha llamamos también 
á la segwr. Servidor, allende de su propia sini* 
fícazion, que es común á las tres lenguas de que 
platicamos, tiene otra deshonesta. 

Martio, No la digáis, que ya la sé. 

Valdés. De man2e6ohazemos también ^manze- 77 
ba, que quiere dezir rhujer moza, i quiere dedr 
concubina. . . Otros hai á quien la semejanza so- 
lamente haze equívocos: asi como capon^ que por 
la semejanza hazemos que sinifíque lo que ^*^ 
ewiuco . Sobre lo cual, se zelebra un dicho de 
mía dama, que habiendo, después de viuda, to- 
mado un '^^ otro marido; del cual no se podia 
aprovechar, por quitárselo de ^^ delaute, le dio 
quinientos ducados, con que se viniese en Italia. 
£1 dicho es este: que estando en un banquete, 
alababan todos, ziertos capones que allí se co- 
mían: i diziendo uno, '*" que valían caros, por* 
que costaba im ducado Tuno; ^" respondió la 
dama. ¿A eso llamáis caro? pues yo compré uñó, 
por quinientos ducados, i no gozé d'el. 

Pacheco. Concluid con ése, por vuestra vida, 
porque tengamos tiempo para lo demás. 

Valdés. En merzed os tengo, que me ha- 



753. M. «llamamos,» repi- sizion de, I luego pone a, en 
te en 1. de dezimos. vez de en lulia. 

754. M. suprime, /fl 7íí«. ?"• M. suprtoe tíiw. 

_^^ -- . 7W. M. «un ducado; luego 

755. M. suprime, im. respondió», etc., i suprime, 

756. M. suprime laprepo- l'uno. 



— 144 - 

yais atajado: i, vos, ved si tenéis mas, que pre- 
guntar. 

Martio. Pues no nos queréis dezir mas equí- 
vocos^ porque me acuerdo algunas vezes oiros 
dezir , que deseáis entroduzir '*• ziertos vocablod 
en la lengua castellana, antes que pasemos 
adelante nos dezid, ¿qué vocablos son estos? 

Valdés. De buena voluntad os diré, todos 
los que me vernán á la memoria. De la lengua 
gñega, deseo introduzir éstos que están medio 
usados : paradoja , tiranizar, idiota , ortografía. 

Pacheco. Larga nos la levantariades, á los que 
no sabemos Griego, ni Latin, si por introduzir- 
nos nuevos vocablos, nos pusiésedes nezesidad 
de aprenderlo. '*^ 

Valdés. Por vuestra vida, que me consin*| 
tais usar d*estos vocablos, pues si bien miráis 
en ello, fázilmente los entenderéis. 

Pacheco. El tiranizar, i la ortografía, bien 
los entiendo': pero los otros, no sé qué quieren 
dezir. 

Valdés. Pues yo os lo diré agora : i tenerlo 
'«iheis por dicho para siempre. Paradoja^, quiere 
dezir, cosa que viene sin pensarla. Idiota, si- 
nifica hombre privado, i sin letras. ¿Enten- 
déislos? 

Pacheco. Sí, mui bien : dezid adelante. 

Valdés. De la lengua latina, querría tomar estos 



759. M. introducir, i TecU- que es aquí el lenguaje de lo» 

^Vm\' \m j^-i^- vocablos introduzidos. 

700. M. Maprenderlos:» con 

lo que se refiere á loa vocablos. '^^* M. «<y tcnedlo por di* 

£1 MS. se refiere al griego, cho.» 



— 145 — 

vocablos: ambizión, ezepzión,dozil, superstizion, 
objecto ; '** del cual vocablo usó bien el autor de 
Zelestina: La vista aquien objecto no se \ante\ 
pone; i digo que lo usó bien, porque, queriendo 
dezir aquella sentenzia, no hallara '^ vocablo 
Castellano con qué dezirla: i asi fué mejor, usar 
de aquel vocablo Latino , que dejar de dezir la 
sentenzia; ó para dezirla, habia ^'^ de buscar 
rodeo de palabras . Tomaría también decoro. 

Pacheco. ¿Qué quiere dezir decoro? 

Valdés. Guando queremos dezir , que uno se 
gobierna en su manera de vivir, conforme al 
estado i condizion que tiene, dezimos que guarda 
el decoro. Es propio este vocablo, de los repre- 
sentadores do las comedias, los cuales, entonzes 
se dezia, que guardaban bien el decoro, cuando 
guardaban lo que convenia, á las personas que 
representaban. 

Pacheco. Bien lo entiendo: dezid adelante. 

Valdés. Querría mas, '•^ entroduzir parén- 
tesis, insolenzia, jubilar , temeridad, profesión. 

Pacheco. ¿Qué dezis? profesión, ¿no es Cas- 
tellano? 

Valdés. Sí que es Castellano : pero hánse al- 
zado con él los frailes : i yo querría, que lo usá- 
semos, como lo usan el Latin, i el Toscano, di- 
ziendo: Juan haze profesión de loco ; i Pedro haze 
profesión de sabio. Persuadir , i persuasión; estilo, 
i observar , i observazion. 



762. M. oky^eeion. Pero de 1590.1 

mal: porque en Zelestina se 763. M. «hallaría.» 

dize: «la vista, á quien objee- 764. M. «ó para deziriausar 

io no se antepone , » etc. |Pá- rodeo de palabras.» 

jiña 20, ed. de Salamanca 765. M. «introduzir mas.» 

19 



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— 147 - 

que tengoi raaon, aconláos cuan atenta- 

, 778 I oQn cuánto modestia, acresienta 

la lengua latina, algunos vocablos, 

'Mliías, phantasia, que sinifíca vi- 

'ensibilef aunque sin ellos, no po- 

, el conzepto de su ánimo, en 

^ue hablaba, que es, si bien 

'Cuestiones, que llama Aea- 



' m, i toda esa modes- 
con muciha ramn» 
xciigua latina, esos vo- 
¿junía: pero, si bien os acor- 
usa i se aprovecha de vocablos 
„ii el mesmo Libro, que vos habéis ale- 
, uo cura de demandar perdón: antes, éi 
luesmo, se áé. lizenzia, pai*a usar d' ellos, como 
veis que usa, no solamente escritos con letras 
griegas, pero con latinas: como son, asotos, idea, 
átomos etc., "* de manera , que pues yo no com- 
pongo vocablos nuevos , sino me quiero apro- 
vechar de los que hallo en las otras lenguas, 
con las cuales, la i;nia tiene alguna semejanza; 
no sé por qué no os há. de contentar. 

Martio. Dizeos ''^ mui gran verdad : i voft. 
Señor. Pacheco, nos dezid, ¿qué sentís destos 
vocablos añadidos? 



773. M. aieniamenie. Qae je á Cono/ano, i le hazeiKrtar, 
jNir^Stf errata. que Valdég le ha replicado 

774. M. guando usa» bien. En el MS. estáclarisimo 

775. M. pone dos puntos, el Diióot; á {tesar Ae haberle 
en Tez del ےe. del M6^ ewiumdado, con xn^mo xBoder- 

776. M. DesU. Mala va- na, con el D«si#-dfi Mayan». 
ríante: porque Marzio^ se din- 




— 146 — 

Pacheco. Esos ^ tres postreros^ quiero qae 
me declaréis. 

Valdés. Estilo llamamos, á la manera ds^ 
dezir , buena, ó mala; áspera, ó dura. Observixr, 
yale tanto como notar, sino que sirve paramas 
cosas. Lo mesmo digo de observazúm: i porque 
me hé visto en aprieto, queriendo exprimir en 
Castellano lo que sini&can cbnoxius, et ^^<dn^ 
tere; los introduziria ,. si me atreviese: pero son 
tan remotos del hablar Castellano que de nin- 
guna manera me atréveria á usarlos: holgaría 
bien, '^ que otros los usasen, por poderlos usar 
también yo. De la lengua italiana deseo po* 
derme aprovechar, para ^^ la lengua castellana^ 
d*estos vocablos: fazilüar, fantasía, en la sinifí- 
cazion que lo tomáis acá; aspirar^ por tener ojo, 
como quien dize: Cada Cardenal, aspira álpo' 
pado, dinár, entretener^ discurrir i discurso; ma- 
78 nejar, i numejo; deseñar, i deseno; ^ injeniar, 
poT inventar con el imjenio; servidumbre; novela, 
i novelar; cómodo ^^"^^ é incómodo; comodidad; 
solazio; Martelo; porque no paresze, "* que es 
lo mesmo que zelos: pedante; i asasinár. 

CoRiOL. ¿Queréis que os diga la verdad? no 
me plaze, que seáis tan liberal en acrezentar 
vocablos en vuestra lengua, mayormente, si oa 
podéis pasar sin ellos, como se han pasado 
vuestros antepasados, "* hasta agora* i, si que- 



768. M. «estos." 770. M. y tncómodo. 

767. M. obonoxiMfobuti. UJ- H' ^P^^^^- 

lao \r • f '72. M. vuelve á repetir 

768. M. supnine , ^len. ^quí sin ellos, que no w haUa 
im. yi. por le. enelMS. 




- 147 — 

reis ver que tengo razón, acordaos cuan atenta • 
damente, ^^' i con cuáata modestia, acrezienta 
Zizeron en la lengua latina, algunos vocablos, 
como son, qualüas, phantasia, que sinifíca v4* 
sutrii i comprehensibile, aunque sin ellos, no po* 
dia exprimir bien , el conzepto de su óuimo, en 
aquella materia de que hablaba, que es, si ;bíen 
me acuerdo, en sus Qttestíones, que llama Aca- 
démicas, I 

Valdés. Toda esa atenzion, i toda esa modes» 
tia , que dezis; tiene Zizeron con mucha raniüt 
cuando introduce en la lengua latina, esos vo- 
cablos , que él componía : pero, si bien os acor- 
dáis, quien ^^^ usa i se aprovecha de vocablos 
griegos, en el mesmo Libro, que vos habéis ale- 
gado; no cura de demandar perdón: antes, éi 
mesmo, se dá lizenzia, para usar d'ello&, «omn 
veis que usa, no solamente escritos con letras 
griegas, pero con latinas: como son, asatof, idea, 
átomos etc., ^^^ de manera, que pues yo no com- 
pongo vocablos nuQvos , sLnó me quiero apro- 
vechar de los que hallo en las otras lenguas, 
con las cuales, la i;nia tiene alguna semejanza; 
no sé por qué no os há de contentar. 

>Urtio. Dizeos ^^^ mui gran Vtcrdad: i voa« 
Señor Pacheco, nos dezid, ¿qué sentís desloa 
vocablos añadidos? 



773. M. atentamente. Que je á Coriolano^ ilehazeBctár, 
párete etnXBL. que Valdés le ha replicado 

774. M. guando usa» bien. En el MS. estáclarisimo 

775. M. pone dos puntos, el Di;tdM; á {tesar Ae haberle 
en vez del €tc. del M6.- enmaiiado, con infuio noder- 

776. M. BetiU. Mala va- na, con el DnU-^ Masrans. 
ríante: p<wque MarziOy se diri- 




— 148 — 

Pacheco. Que para todos ellos, yo de mur 
buena gana, daré mi voto, siempre que mesera 
demandado: aunque algunos se me hazen duri- 
llos: pero, conoziendo, "'que con ellos, se ilus- 
tra i enriqueze mi lengua, todavía los admitiré; 
i usándolos mucho; "• á poco> á pecólos ablan- 
daré. 

Martio. Esto es verdad :■ qué ninguna lengua 
hai en el mundo , á la cual no estuviese bléü, 
que le fuesen añadidos algoitos vocablos : pero 
el negozio está en saber, si querriades '^^ ikitro- 
duzir estos por ornamento de la lengua, ó por 
nezesidad que tenga '•<* ¿Cellos. 

Valdés. Por lo uno, i por lo otro. 

CSoRiOL. Pues os faltan vocablos con qué expri- 
mir losconzetos de vuestros ánimos, ¿por qué 
hazeis tantos fieros, con ésta vuestra lengua cas- 
tellana? 

Valdés. Ni nos faltan vocablos con qué ex- 
primir los conzetos de nuestros ánimos, (por- 
que si algunas cosas no las podemos esplicar con 
una palabi*a , esplicámoslas con dos ó tres, como 
mejor podemos); ni tampoco hazemos fieros con 
nuestra lengua : aunque sí quisiésemos, podría- 
mos salir con ellos: ^* porque, me bastaría el 
ánimo, á daros dos vocablos castellanos, para los 
cuales, vosotros, no tenéis correspondientes; 
por uno, que me diésedes Toscano , para el cuál 
yo no os diese otro Castellano , que le respon- 
diese. 

777. M. conociendo. 730. m. «que tenia. 

778. M^ «poco á poco. » „^. _, 

779. queriades. ^*1- ^- '«onellcn 



- 149 - 

GoaiOL. Esa braveria Española , no la apren- 
distes, vos, '•* en San Pablo. 

Vald¿8. Basta que la aprendí de San Pedro, i 
en Roma. Pues mas quiero dezir, porque veáis 
quién son los Gbacones que baré lo mesmo con 
la lengua latina. 

GoaiOL. Nunca os vi tan bravoso: ea, que* 
bradme el ojo, con media dozena de vocablos efs- 
pañoles, que no tengan latinos, que les cor- 
respondan. 

Valdés. No os quebraré el ojo, pero daros hé, 
sin mas pensarlo, '^ dos dozenas d'ellos, por 
media que me demandáis. ^^ 

GoRiOL« Esos serán plebeyos. 
, Yaldés. No serán sino hidalgos de las miga- 
jas del Rei de Portugal : i porque veáis, si dezir, 
i hazer, ^^ comen á mi mesa; empezad á contar. 
Aventurar, escaramuzar, escampiar, '* madru' 
gár, acuchillar, amagar, granjear^ acaudalar, 
aislar, trasnochar, esquilmo , fulano , ajuar, peo» 
nada, requiebro, desaguadero, retozar, maherir, 
zaherir, trafagar, amanezér, jomada, hospiUi» 
lero, earzelero, temprano, mesonero, postrimería, 
desenhadamiento , desmayar, aWrizias, engolfar, 



782. M. no la aprendUíes 
de Sa» Pablo. Valdéi tradujo 
i comentó las Epístolas de San 
Pabia Doi de ellas he reim- 

freso yo. de las que tradujo, 
comento. I este dicho de Co- 
ríolano, i lo que responde Val- 
dés, es á mi ver , otra prueba 
de las que hai en este Diá- 
logo, de que le compuso Juan 
de Valdés : no Alfonso. Ma- 
yanS) quitando el V09, osenre- 
zió la alcwion al Autor, i á que 



estuvo en Roma. 

783. M. dos dozenas de V0- 
cablot: i fm^Tíme^ sin mas peth 
sarlo. 

784. M. «demandeys.ir 

. 785. M. en letra redonda: 
pero en el MS. se subraya es- 
te refrán. 

786. M. escampar : i creo, 
que rectamente. Luego tras- 
trueca algunos de esos Irdca- 
bloB. . . ^ 



— 150 — 

eao^tderáf, amontexér^ sazonar, alcahuetear. ¿Hó 
dicho hartos? 

Májitio. Habéis dicho tantos, cfiíe ya me pe- 
saba haberos metido ^^ en la danza, viéndoos 
Via embebezido en ella, que me parezia, que^ 
aun sin son, bailariades : pero quiéroos detenga- 
t&r, poique no os engriáis mucho, pensando 
haber he^ho una gran prudia. da vuestra Len- 
gua, que, d*essa suerte de vocablos , también 09 
diré cuatro dozenas de la lengua toscania. 

€oBiOL. I aun yo diré diez. 

Yaloés. También diré yo ziento, «i quiero 
entrar en los vocablos arábigos , que son nom* 
bres de cosas , como guadamezü , aknaiiár, ál- 
miréz; pero desto no importa. Dezldf vosortáños, 
9^áIXt06 quisiéredes, que á mi harto me insta 
li^ber cumplido con lo que prometí. 

^ARTio. No lo habéis cumplido tan eütera^ 
urente como pensáis. 

VAij>és. ¿Gómono? 

m^Tio. Porque no á todos los vocablos, ^^le 
hedéis dicho, falta eorrespondiento LaetiniD* 
, Viiifi^. Dezidme cuáles lo tienen^ que hel* 
gporó aiM^nder esto de vos. 

AÍartio. ¿No os pareze que lascivire exprime 
bien, lo que el Castellano dize retozar 1 

Valoés. No , que no me pareze : porque puede 
uno lascivire , sin segunda persona, i no retozar. 

Marxio. Tenéis razón, en esto: pero seneUus^ 
i postrimería^ ¿no es todo uno? 



787. Desdé aquí, «» U dan i c<^ á Hayans , porque lu- 
sa , hasta aeostamUnto , «go, ta cBiel M& la hpja 70. 



- m — 

Valb¿8* No: porque $mmdm^ que nototroi 
dezimos tH^jez, esxnafijenerái que pothimeria. 

Uartio. Sea asi, pero mesonero^ ¿no e» lo 
mesmo » que lo que el Latino dize pandochiu»?^ 

Valdés. Lo mesmo: pero, vos, novéis, que 
ese vocablo no es Latino, sino Griego, i que asi 
podéis tjomar desmophilax , por oarzelero, Yo no 
08 hablo, sino de los vocablos, que la lengua la- 
tina tiene por propios suyos. 

Martio. Gonñeso que tenéis razón, pero si 
habéis romanzado alguna cosa Latina, 6 Italiuia, 
bien creo habréis también hallado otros muchos 
vocablos , allende de los que habéis dicho, que 
os han puesto eu aprieto , queriendo exprimir 
enteramente en Castellano , lo que sinifican, en 
Latino, ó Italiano. 

Valdés. i aun porque cada lengua tiene sus 
vocablos propios, i sus propias maneras de 
dezir, hai tanta dificultad en el traduzir bien, de 
una lengua en otra, lo cual yo no atribuyo á 
falta de la lengua en que se traduze, sino á la 
abundanzia de aquello de que se traduze: i asf^ 
unas cosas se dizen en una Lengua bien, que en 
otra, no se pueden dezir asi bien: i en la mesm% 
otra, * otras ^ que se digan mejor que en otra 
ninguna. 

GoBioL. Esto está mui bien dicho, i es asi la 
verdad. 
Valdés. Por esto es grande la temeridad de 



* Aquí, le eraooM, qoe liaba vhiado Lo mismo, aba- 
Mavans def eoiddla imp. cxac- jo, donde Valdés <mpiez» « W 
ta 0*1 M8. , 6 qaa Mte m ha- oar diré,» etc. 



\, 



- 152 — 

los que 86 ponen á traduzir de una lengua en otra, 
sin ser mui diestros, en la una i en la otra. 

Martio. D'esa manera, pocas cosas se tradu- 
ziriao. '^ 

Valdés. Así habría mas personas, que supie- 
sen las lenguas nezesarias, como son la Latina, 
la.Gríega, la Hebrea: en las cuales está escrito 
todo cuanto bueno hai , que pertenezca asi á la 
Belijion, como á zienzia. 

Martio. Hora, sus, atajemos esta materia, i 
tomemos á la nuestra , otorgándoos , primero, 
estar bien dicho, todo cuanto habéis hasta agora 
propuesto. 

Valoés. Muchas grazias : i en pago de vuestra 
liberalidad, antes que salgamos de hablar en los 
vocablos, ps quiero dezir un aviso, que yo tengo, 
cuando escribo alguna letra en Castellano, á 
algún Italiano. 

Torres. Ya lo habéis dicho: ¿No es lo de la t 
larga, i lo de la tilde? 

Valdés. Vos sois , como ú amar de C antipalo, 
que salió al Lobo al camino: no^ que no es eso. 

Torres. Pues, perdonadme^ i dezidnos lo 
que es. 

Valdés. Que voi siempre acomodando las pa- 
labras Castellanas con las Italianas ; i las mane- 
ras de dezir de una Lengua, con las de la otra: 
de manera, que sin apartarme del Castellano, sea 
miejor entendido del Italiano. 

Torres. ¿De qué manera hazeis eso ? 

Valdés. Yo os diré. Cuanto á las palabras, 
si tengo de dezir, lionra sin provecho, sortija 
en el dedo: por sortija, digo anilló. Si pue- 




— 153 — 

do dezir salario, no digo acostamiento. * 

Martio. ¿Es \o mesmo acostamiento f '•• que 79 
salario? 

Valdés. Lo mesmo. 

Martio. Nunca oí ese vocablo. 

Valdés. ¿No? luego no habéis oido una copla 
mui galana, que im caballero envió á un 
gran señor de Castilla, á propósito que le envió 
á rogar, viviese con él, i le daría buen acos- 
tamiento. 

Martio. No la he oido, i holgaré de oiría: por- 
que, pues vos la alabais, i el subjeto '^ pareze 
bueno, no puede ser, que ella no sea buena. 

Valdés. La copla dezia asi: 

Dies mareos tengo de oro^ 
i de plata, sient^ i ochenta, 
buenas casas en que moro, 
i un largo cuento de renta: 
diez escuderos de cuenta: 
de Unaje, bien contento: 
lie Señor i no acostamiento; 
que es lo que mas me contenta. 

Martio. ¡ Cómo debiera ser ese, honrado caba- 
llero, i de injenio! Dezidme por vuestra vida; ¿á 
qué propósito, enviaba aquel Gran señor, por rico 
que fuese, á requerir, que viviese con él un ca- 
ballero, que tan cumplidamente tenia lo que ha- 
bla menester? 



* Hasta aquí, falta en l&S. "M.. salario ^que acos 
MS. Luego sigue en él la '''í/f*^ 
ííoJa 79. asuntó. 



el MS. Luego sigue en él la ^^If^il ^ « w ♦ 

* "^ 789. M. Msugeto.w Subjeto: 



20 




— 154 — 

Valdés. Y'os lo diré. Acostúmbrase en Cas- 
tilla, que los Grandes señores, que quieren te- 
ner parte en las Zibdades prinzipales, que son 
del Reí, procuran tener '®® salariados, de los ca- 
balleros que viven en ellas, los mas prinzipales, 
i valerosos: de los cuales se sirven, asi en las 
cosas que ocurren en las Zibdades, donde viven; 
como en acompañarse d'ellos, cuando sus perso- 
nas van á la guerra, i ^^^ cuando van, por alguna 
cosa señalada, á la corte, dejándolos estar todo 
el otro tiempo, en sus casas: i alo que dan á es- 
tos tales, llaman acostamiento. 

Martio. ¿i tienen muchos d'estos? 

Valdés. Si tenian , antiguamente : pero ya, 
agora, que con la grandeza del Emperador, no 
es en Castilla lo que solía; no curan tanto d'estas 
grandezas. 

Martio. I lo que gastaban en aquello, ¿en qué 
lo gastan agora? 

Valdés. ¿En qué? sabréis, '•* que cada uno 
tiene sus desaguaderos, por donde se le vá.. 

CoRiOL. ¿A qué llamáis desaguaderos? 

Valdés. Al juego, al vestir, al banquetear: 
que son tres cosas, que con la venida de su Ma- 
jestad en España, han crezido en tanta manera, 
que os prometo, que se siente largamente por 
todas partes. 



790. M. Masalariados.» La 
observación, ó notízia, consig- 
nada ahí por Valdés, es de im- 
portanzia grande , para cono- 
zer la historia zivil i poUiica 
de España en su tiempo. Hoi 
se haze eso mismo, ó su equi- 
valente, por los Magnates de 



nuestro tiempo; pero dándoles 
empleos de sueldo, del Estado. 

791. M. suprime, i cuando 
van ; i pone , ó por alguna co- 
sa.» etc. 

792. M. «Qué sabreys? Ca- 
da uno tiene sus desaguaderos 
en que se le vá.» 



— 155 — 

Mahtio. No queremos saber nada d*eso: pro* 
seguid en vuestros vocablos^ que haze mas al 
propósito. 

Valdés. Soi contento: pero, ya sabéis, que 
estos paréntesis, no son malos á ratos, como, 
entre col icol, lechtiga. Si tengo de dezir dolierUe, 
digo enfermo, 

Martio. ¿Son todos dos castellanos. ? 

Valdés. Todos dos, están zelebrados en los 
refranes. Uno dize, con lo que sana el hígado, 
enferma la bolsa, i ^*' el otro dize, con lo que 
Pedro sana, Sancho adole%e. Guando tengo de 
dezir, de cada parte, digo, de cada canto. 

Martio. ¿1 puédese dezir asi, ^^^ en Cfiste- 
llano? 

Valdés. Asi hallo, en mis refranes, '^^ que 
dize uno: de cada canto, tres leguas de mal que- 
branto. Si puedo dezir, fenestra, no digo ventana; 
ni cumple, cuando está bien conviene. Antes digo 
comprar, que mercar: antes letra, que carta: an- 
tes hinojos, que rodillas: antes lecho, que c^ma. 

GoíuoL. ¿í^c/io es español? 

Valdés. Preguntadlo al refrapejo, que dize: 
La pierna, en el lecho, i ¡a mano, ^ el pecho. 
Mas presto diré malencónico, que. mohino. 

[Martio. ''^ No me pareze á mi que es lo pesr 
mo, malencónico que mohino:] á lo menos no 
siniñca lo mesmo el refrán que dize: dos, á dos: 
i tres, al mohino. 



793. M. «y otro.t»! loic^o: T96l M. soprime, lo que 
*4o que 9ana Fedro.i pongo entre | 1: i hais deair 

794. M. suprime , asi. lo que aigu«á Coriohméi i po- 

795. M. «Assí hallo que di- n« wutiíiteálieo , ante», por 
xe uno en mis Refranes » etc. makneóHicó. 



— 156 — 

Valdés. Antes, si bien miráis en ello, es lo 
mesmo: es bien '^^ verdad, que tomamos algu- 
nas vezes mohíno, por desgraziado, ó desdichado 
n*el juego i así dezimos: que '^® uno está mohíno, 
cuando pierde; i dezimos, que se amohina, cuan- 
do toma alguna cosa por agüero: pero, esto no 
80 impide, que ^ yo no pueda usar en lugar del mo- 
híno, '•• del malencóníco, á donde cuadrare 
bien. 

Martio. Tenéis razón: proseguid adelante. 

Valdés. Antes digo planto, que lloro: antes 
candela, que vela: antes tapete, que alhombra: 
antes abrasar^ que quemar: antes máscara, que 
carátula: antes cuello, que pescuezo: antes roña^ 
que sarna: antes presto, que aína: antes segur, 
que haclui: i antes antorcha que hacha: antes 
ocosíum&rar^ quesoíer: antes digo (^ &t£6na volun- 
fod, quede 6uentoZante;i antes ;aríim qae verjel: 
' i antes favorezído, que privado: i antes deman- 
(íar, que pedir: i antes can, que perro. 

GoBiOL. Se que can^ no es vocablo español. 

Valdés. Si es, porque un refrán di¿e. El can 
congosto, ^^ á su amo vuelve el rostro. I otro 
quien bien quiere á Beltrán, bien quiere á su c<m. 
Antes diré mur, que ratón, pues también es cas- 
tellano el uno, como l'otro, ^* porque dizen: Lo 



797. M. suprime, bien. 

798. M. « y assi dezimos á 
uno moMno, etc. 

799. M. en el lugar de tnoM-' 
no del malencolU» adonde 
guaira, etc. 

800. M. El can gotio , etc. 
I aunque no «ttiendo la voz 
eongoko del MS. ; nenes ai- 



tiendo qué quiere dtzirffoslú, 
6 can gosto, de Mayans. Per- 
ro , ó can congosto , tal vez 
q. d. rabioso, ó estrechado, ó 
aquejado , por la rabia : de la 
voz congusíum. Véase i Da 
Cange. 

801. M., «como el oteo.» 



- 157 - 

que has de dar al mur, dalo al gato: i también: 
Al mur que no sabe sino un agt^ero, pi'esto lo toma 
el gato. Por deshonrrar, diré denostar, pues me 
lo permite el refrán que dice: Casa hospedada, 
comida, i *°* denostada: i el otro, Fui á casa de 
mi vezina, i denósteme: vine á mi casa i cóáor- 
téme. Por mañana, diré oras, pues me dá lizen- 
zia el refrancjo, que dize, hoi formi, i eras ^ 
Ü, Muro, i adarve, son una mesma cosa: i asi^ 
antes diré muro, que adarve, 

GoRiOL. Bien: pero muro, no creo sea puro 
Castellano. 

Valdés. Yo si, ®^ que un refrán dize: No pasa 
seguro, quien corre por el muro. Cuanto á las ma- 
neras de dezir, hago dest'arte •^. Si tengo de 
dezir, no quiero tener que dar, ni *^' que tomar, 
con vos; digo, no me quiero empachar *^ con vos: 
i si tengo de dezir, eon la cual hube mucho pía- 
zer; digo; la cual me fué múi agradable. De la 
mesma manera, *" queriendo dezir, mañana 
me purgo; digo, mañana tomó medizitia, 

Martio. No digáis mas, pues lo dicho, bas- 
ta, i aun sobra, para entender lo que queréis 
dezir:! si queréis, que alabemos vuestra pru- 
denzia con esto, i que os *w tengamos en mer- 
zed la honra que nos hazeis en ello; no nos de- 
savememos, ^^ con tal que nos digáis, que quie- 
ren dezir, ziertas palabrillas, que algunas perso- 



802. M. «comida, ó deno8- 806. M. empechar. Tal vez 
tada. por óhrata. 

803. M. Yo sé. 807. M. «cuando quiero de- 

zir • 

804. M. «destaarte.n ¿og. m. suprime, Oi. 

805. M. ni timar. 809. Mí («desavendremos.» 



- 158 — 

lias, ea bu hablar» ^'^ usao ordinariamente: las 
usuales, ni se escriben, ni tampoco me acuerdo 
oíroslas ^'^ desir jamás á vos. 

Valdés. ¿Qué suerte de palabras, es esa? de- 
cidme algunas d'ellas. 

Martio. ÁquesUf pues, asi *^^ \no se ^éj eto. 

VALDés. ¿De qué manera habéis visto^ vos, ••* 
usar ese no sequen 

Martio. De muchas: pero, donde me ha con- 
tentado, es en una copla compañera de ^* la cual 
'09 dije denantes, sobre haUígueña, i zahareña. 

Valdés. Bien me acuerdo: dezid la copla. 

La á&má ktquiurradB 
* jonto, i t|iifito, (i) no té qué^ 
pi separa que se fué, 
freías piras f criadas 
La neaia desamorada, 
quemuta no da, ni vende; 
, Hral0 dandi, 

Valdés. ¿a dónde diablos» habéis^ vos» apren- 
dido esas coplas. 

Martio. ¿Qué se yo? Entre vosotros. 
. Valdks. Nunca las oí, ¿^^eis mas que las dos 
que habéis dicho? 

Martio. Si: sé otra. 

Valo¿s. Dezidla. 



SIO. M. «en su habla.» 814. M. «de la que oa dije 

■ 811. M. «oírlas.» PiesMcg- antes.» I azertadamente. 

^o??®??' - j 7 * * Añado la CQHJ. m ese 

812 . M. añade lo puesto ^ 

entre I J. i quita el ete, verso poique sjta parew faltar 

813, M. suprimf voa< por deseuMrOw 



— 159 — 

Martio. 

La dama, que átmttfkert, 
de Un de dar» i temer, 
eoiamente can mirar, 
ha de matar, desquisiere, 
matar t i mostrar que muere: 
i si d'esíú no se •« ¡"entiende, 
tirata duende. 

Valdé8. £u extremo me contentan: ¡ojala hu* 
biera hecho mas, el que hizo esas! i tornando á 
^^^ nuestra materia digo: que el no se gue, es mui 
diferente d'esotras partezillas: porque el no 8$ 
qué, tiene grazia, i muchas vezes, se dize á tiem- 
po que siniñca mucho: pero, eso' tras partezillas, 
son bordones de nezios. 

[Martio. '"¿Qué llamáis bordones. ? 

Valdés. a esas palabrillas,] i otras tales, que 
algunos toman, á que arrimarse, cuando, estan- 
do ^^^ hablando, no les viene á la memoria el 
vocablo, tan presto como seria menester. I asi 
unos hai ^ que se arriman Á¿Entende%sme? ios lo 81 
dizen muchas vezes^ sin haber cosa que impor- 
te '^^ entenderla, ó que sea menester mudia 
atenzion para alcanzarla: por donde conozeis» 
que no os preguntan, si los entendéis, por duda 
que tengan d'ello, sino, porque mientras os pre- 
guntan aquello, les venga á la memoria lo otro. 
Otros hai, que por la mesma razón se arriman 



815. M. nada entiende. á Valdés dizlendo: Vesc en 

816. M. «pero tornando á esas palabras, etc. 
essa materia. >• ciq tlt \a 

817. M. suprime lo que pon- ^'■^- **• ^««n, 

go entre ( ): i haze proseguir 819. M. «importa." 



— 160 — 

á, no sé 8% m' entendéis, aunque conozcan clara- 
mente, que son entendidos. Otros dicen; ¿estáis 
conmigo? que vale tanto como, entendéisme? otros 
se sirven de pues, **® i otros de tal; i repi teñ- 
ios tantas vezes, que os vienen en fastidio gran- 
dísimo. Muchos se sirven de (iqueste, i se sirven 
mas d'el, que de caballo de muchas sillas. Otros 
se aprovechan *** de asi: i tras cada palabra os 
dan con él en los ojos. Otros se sirven de tomé, 
i de tomamos, diziendo: Tomé, i vineme; i toma- 
mos, i vinimos; i si los preguntáis, •** ¿qué es lo 
que tomaron? no os podrán dezir con verdad, 
sino que aquél vocablo, no sirve, sino para un 
malo, i feo *" arrimo. Otros semejantes á estos, 
creo, que hai, de que yo *** no me acuerdo. Si 
mas queréis, por buen dinero. . . 

Martio. Si que queremos mas: pero, no por 
buen dinero, sino de balde. 

Valdés. ¿Qué es lo que queréis? 

Martio. Que nos digáis, lo que observáis, •** i 
guardáis, azerca del escribir, i hablar, en vues- 
tro romanzo castellano, cuanto al estilo. 

Valdés. Para deziros la verdad, mui pocas 
cosas * observo, porque el estilo que tengo, me 
es natural, i sin afetazion ninguna, escribo co- 
mo hablo. Solamente tengo cuidado, de usar de 
vocablos, (jue sinifiquen bien lo que quiero de- 



820. M. de después. 325. m. «lo que guarday», 

821. M. «se sirven.» . 

822. M. «.preguntan... y «bservays. 

S23. M. «para un mal arri- ^ Cosas ^ en el MS. está al 

mo, y feo... márjen. Mayans alteró la pun- 

824. M. u creo yo ay , de tuazion, en este período, como 

que no me acuerdo.» en otros muchos. 



- 161 - 

zir; i dígolo cuanto mas llanamente me es posi- 
ble: porque, á mi parezer, en ninguna lengua 
está bien Tafetazion. *** Cuanto al hazer dife- 
renzia, en el alzar, ó abajar el estilo, según lo 
que escribo, ó á quién escribo; guardo lo mesmo 
que guardáis vosotros en el latin. 

Martio. Si azerca d'estohubiésedes^^ de acon- 
sejar á alguno, ¿qué le diriadcs? 

Valdés. Diriale, primeramente, que guardase, 
lo que al prinzipio dije, de los artículos, porque 
esto perteneze, así para el hablar bien, como 
para el escribir. Avisaríale mas, que no curase 
de un que superfino, que muchos ponen tan con- 
tinuamente, que me obligaría, quitar, de algu- 
nas escrituras ^'® de una hoja, media dozena de 
quees supérfluos. 

Martio. Dadnos algunos **^ ejemplos, para que 
entendamos eso. 

Valdés De refrán, no se me ofreze ninguno, 
que tenga este que demasiado; i creo, lo causa 
la brevedad con que están escritos: pero, si mi- 
ráis, en lo que leéis, hallareis ser verdad lo que 
os digo, en partes semejantes que esta: •'^ creo 
que será bien hazer esto: adonde aquel que, está 



826. M. «la afectación.» 

827. M. oviessed€8. YA pri- 
meramente del r. siguiente es- 
tá en el MS. al márjen. 

828. M. «escrituras, deme- 
dia docena de ojas , media de 

Sue supérfluos. •• Variantes 
esazertadas en todo 

829. M. «algim exemplo- 
R30. M. con no poner aquí 



en' bastardilla , el ^emplo ; i 
ron alterar la puntuazion; aun 
hizo mas dificultosa , ó viziosa 
la frase de lo que está en él 
MS. , en el cual , se lee , al 
márjen esta Nota : « ¿ Por qu^ 
í^e ha de condenar en nuestra 
Lengua , lo que tiene la Grie- 
ga, ila Latina, en las dicziones 

que llaman TiapeXAovTaS?» 

21 



— 162 - 

supérfluo: porque diría mejor: creo será bien 
hazer esto, 

Martio. Bien me contenta eso: ¿pero qué se- 
ñal tenemos, ^* para ver, cuando está supér- 
fluo, i cuando no? 

Valdés. La mesma escritura, si la miráis con 
cuidado, os lo ^^ mostrará: como también en 
un de, que se pone demasiado, i sin propósito 
ninguno, diziendo: N*os hé escrito, esperando de 
embiar, donde estaría mejor, sin aquel de, dezir: 
esperando embiar: i creedme, que estas superflui- 
dades, no prozeden, sino del mucho descuido^ 
que tenemos en el escríbir en romanze. 

Martio. Bien creo eso, i bien me ha parezido 
esotro: proseguid adelante. 

Valdés. También avisaría, *que conviene usar 
la composizion del verbo, con lo, i la; los, i las; 
mui libremente, sin pensar dezir, por otra ma- 
nera, lo que se ®^ puede dezir por aquella. 

Martio. ¿Cómo se haze esa composizion? 

Valdés. Diziendo: hablarlo, i traerla: hablar- 
los, i traerlas, 

Martio. ¿Qué queréis en esto? que no os en- 
tiendo. 

Valdés. Que se debe usar, esta composizion, 
de la manera que digo; i no andar por las ra- 
mas, como algunos, que, por no hablar como los 
otros, dizen, ^or ponerlos, los poner; i por ¿raer- 
ías, las traer: etc. Es bien*'* verdad, que lo uno 



831. M. tendremos para luego: en una de. 

ver ques supérfluo , ó quando 833. M. lo que se dite por 

no?» aquella. 

832. M. la demostrará', i 834. M. suprime, ««i. 



— 163 ^ 

i lo otro, se puede seguramente usar; pero el 
•* dezir ponerlaSf i traerlas, á mi parezer, es 
mas llano, i mas puro; i aun mas galano, i 
mas castellano. Débese también huir toda ma- 
nera de dezir, ^'^ que tenga mal sonido, como 
es, diziendo, me he de perder: á donde, como 
veis, estaría mejor, i mas galanamente, hé de 
perderme: i d*estas maneras de dezir, hallareis 
mui muchas, si miráis un poco en ellas. ^ Hablar, g2 
ó escribir, de suerte, que vuestra razón pueda 
tener dos entendimientos, en todas lenguas es 
mui gran falta del que habla ó escribe. 
GoRiOL. Eso mesmo enseña Quintiliano. 
Valdés. Asi es verdad. En este error caen, 
espezialmente, los que quitan una a, que se de- 
be poner delante de algunos acusativos: i asi, 
habiendo de dezir, el varón prudente ama á la 
justizia, dlzen, afTia la justizia: la cual manera, 
de hablar, como veis, puede ^^ tener dos en- 
tendimientos: ó que el varón prudente, ame •*• 
ú la justizia; ó que la justizia, ame al varón pru- 
dente: porque, sin la o, pareze que están, "• 
todos dos nombres, en un mesmo caso. También 
es falta^ poner dos partes, una cabo otra, de tal 
manera, que juntándose la una con la otra, dé 
todas dos se haga una: porque hazen desatinar 
al lector. 

CoRiOL. Para entender bien eso, es menester, 
que nos lo mostréis, por algún ejemplo. 



836. M. el dezir (raerías y 838. M. ama, aquí, no: 

ponerlas, pnet. 

836. M. loque, 839. M. traspone efltoi vo- 

837. M. tiene ioSf etc. cabios. 



— 164 — 

Valdés. Por ejemplo os puede bastar esto: **^ 
que, si habéis de dezir es bien; no digáis bien es: 
i, de otra suerte, si habéis d'escribir es verdad; 
no digáis verdad es: i, si es mal; no *** digáis mai 
e»;, porque no parezcan plurales. Otros muchos, 
os podría señalar; *** pero, para entender lo que 
digo, harto bastan estos. Algunos hai, que por 
no poner á los casos, *** sus propios artículos, 
hazen, que á lo que escriben, se puedan dar mu- 
chos entendimientos. Por tanto, el que quisiere 
escribir bien, debe siempre poner los artículos, 
como tengo dicho, conviene á saber: el, i la^ 
en el nominativo: del, i de la, en el jenitivo: 
la, i á la, en el acusativo: i lo, *** que es neu- 
tro: de manera, que si habéis de dezir^ dijo la 
leche al vino, bien seáis venido, amigo; miréis 
bien, *** adonde ponéis la, i donde ai. ¿Enten- 
déis bien esto? 

GoRiOL. Lai'gamente. 

Valdés. Muchos hai, que porque saben, ó 
han oido dezir, que en ^^ lengua latina, dos 
negaziones afirman, pensando que hazen lo mes- 
mo en la "' Castellana, huyendo dellas, gastan 
algunas vezes el estilo: porque si han de dezir, no 
diga ninguno, d'esta agua no beberé; dizen, no 



840. M. «esto oy.» 

841. Este último ejemplo le 
suprimió M. 

842. M. suprime, pero. 

843. M. por no poner ó la 
eottt. Variante , con visos de 
errata. 

844. M. y lo al que. Antes 
el mismo M. pone el i al; que 
ee visible errata. 



845. M. «bien mireys don- 
de. 

846. M. en la lengua. 

847. M. en la lengua Cas- 
tellana. Variante mas que inú- 
til : pues , además de que ya 
dijo Lengua latina; el Diálogo 
trata solo, prínzipalmente, de 
la Castdlaaa. 



- 165 - 

diga alguno. Esta, como veis, es grande inad- 
vertenzia: pues, es así, que no todas las len- 
guas, tienen unas mesmas ®^ propriedades; an- 
tes, porque cada una tiene las suyas proprias, 
por eso se llaman propriedades: i asi como el la- 
tin, con dos negaziones afirma, asi también 
«49 el griego, con dos negaziones, niega mas, 
i esto mesmo tiene el castellano, i aun el He- 
breo. 

Pacheco. Si eso es pecado, y 'os prometo, que 
hé pecado en él, muchas vezés. 

Valdés. Pues sabed, * que lo es: por tanto, 
os ^^ guardad de caer en él: i también, de caer 
en otro, que es, á mi parezer, ^s* aun mas feo, 
que este: i por esto, creo, que son mas, los que 
tropiezan en él. Este es: que no pongáis el verbo 
al fin de la cláusula, cuando él, ®^* de suyo no 
se cae; como hazen, los que quieren imitar, á 
los que escriben mal latin. 

Martio. Eso nos declarad un poco mas. 

Valdés. Digo, que os debéis guardar siempre, 
de hablar, como algunos, d'esta manera: siem- 
pre te bien quise, i nunca te bien hizi. 

CoRiOL. ¿Eso, no es todo uno? 

Valdés. Sí, pero no le contentó al conde de 
Ureña, una vez, aquella manera de hablar. 

Martio. Ea, contadnos eso. 



848. M. 8upnme, metmas'. 850. M. guarda. 1 luego,i 
i luego pone propiedades^ i aun también, 

propias. 851. M. «que á mi parecer 

849. M. suprime, también, es mas {eo. » I , luego , supri- 
* EIMS. tiene aquí un da- xmó.ereo, 

ro, como si faltase una voz. 852.. M. suprime, él. 



— 170 — 

propósito, ofender á otros, por complazer á vos- 
otros. ^ 

Martm). Seguramente podéis dezir lo que qui- 
siéredes, que yo, por todos tres, prometo el 
secreto. 

Valdés. Confiando en esa promesa digo, que, 
como sabéis, entre lo que está escrito en lengua 
84 castellana, prinzipalmente ^ hai tres suertes de 
escrituras; unas en metro, otras en prosa, com- 
puestas, de su primer nazimiento, en lengua 
castellana , agora *'* sean falsas, agora verda- 
deras. Otras hai, traduzidas de otras lenguas, "' 
espezialmente de la Latina. El leer en metro, no 
lo apruebo en Castellano, ni en ninguna otra 
Lengua, para los que son aprendizes en ella. 

Martio. Mucho há que yo, ^^ soi d*esa mesma 
opinipn. 

Valdés. Pero, porque digamos de todo, digo: 
que de los que han escrito en metro, dan todos 
comunmente la palma á Juan de Mena: i, á 
mi parezer , aunque la merezca, cuanto á la do- 
trina, i alto estilo; yo no se la darla, cuanto al 
dezir propiamente, ni cuanto al usar propios i 
naturales vocablos; porque, si no m'engaño, se 
descuidó mucho, ^^^ en estaparte, á lo menos, 
en aquellas sus Treszientas: *'* en donde que- 
riendo mostrarse doto , escribió tan escuro, que 
nó es entendido : i puso ziertos vocablos, unos. 



f 874. M. aora, í^nteo. go pone misma, 

875. M. suprime, de otras 877. M. «en esta parte mu- 
ieuffuas. cho.n 

876. M. «aprime, yo, i lúe- 878. M. suprime, en. 



- 17i ~ 

que por groseros se debriaa ^' desechar; i otros, 
que por muí Latinos, no se dejan entender de ^ 
todos ^ como son: rostro jocundo, fondón del pola 
segundo, i zinge ^^ toda la sfera : que, todo esto, 
pone en una copla : lo •** cuál, á mi ver, es mas 
escribir mal Latin , que buen Castellano. En las 
coplas de amores, que están en el Canzionera 
Jeneral,me contenta harto; á donde, en la •• 
verdad , es singularísimo. En el mesmo Canxio- 
ñero, hai algunas coplas, que tienen buen estilo, 
como son las de Garzi Sánchez de Badajoz, i las 
del Bachiller de la Torre, i las de (iuevara; aun- 
que éstas tengan mejor sentido, que estilo : i las 
del Marqués de Astorga; i son mejores las de 
don Jorje Manrique,, que comienzan , «si Recuerde 
el alma dormida: las cuales, á mi juizio, son 
mui dinas de ser leidas , ^^ i estimadas : asi por 
la sentenzia como por el estilo. Juan del Eilziná 
escribió mucho, i así tiene de todo: lo que me 
contenta mas es la Farsa de Plázida * i Ftto- 
rianOf que compuso en Roma. El estilo que tiene 
Torres Naharro ^^ en su Propaladia, aunque 



879 M. devian. 

880. M. á todos. 

881. M. oMCj iloimsmoen 
una edizion^de la Coronazioñt 
del a. 1520. Sevilla; donde el 
último verso de la copla 1.* 
dize: Que ziñe toda la espera. 
Pero el cinge del MS. pareze 
mui propio de Mena, que siem- 
pre latinizaba. 

882. M. «que todoiá mi 
ver.» 

883. M. -.suprime, la. 

884. M. «uprime , qufi^ ci- 
mientan. . ' ' 



885.^M.;¿O0tf<M. 

Así también Mavans: Pe- 
rofen la páj. 99 del Indlsi' 
Philippi Ü Regis Caíholid 
Edicíum, etc. Aníuerpiaei' 
1570, se lee. Égloga nnevü^ 
mente trotada por luán del 
Enzina: en la qual se introdu- 
zen dos enamorados llamados 
Plácido y Victoriano. Sea Pió- 
zido, 6 Plázida: me temo,'qu« 
la Inquisizion, logró aniqúilaf 
esta obra. 

886. M. Naharro \ y ««; 



■/ / 



peca algo en las Comedias/ no guardando bíeti 
el'decoro de las perk)nas; me satisfaze mucho, 
porque es mui llano, i sin afetazion •«' ninguna, 
mayormente en las comedias de Calan^itu, i 
Aquilana; porque, en las otras, tiehe de todo; 
i aun en éstas, hai algunas cosas, qué se pó- 
drian dezir mejor, mas casta, mas clara, i más 
llanamente. 

Martio. Dezidnos algunas: "^ 

Valdés; En la ^^iíana dize; 

Pues qu*es esto; 
Tornóme loco tan presto 
por amores d'una dama, 
que tarde niega su Jesto, 
lo que promete su fama 

A donde (si no me engaño) dijera mejor, mas 
clara, i ma^ galanamente. 

Que trae scrito en *^ su jesto 
lo que publica su fama 

pAd^ecO. Mejor hubiera dicho asir pero, no 
se lo neguemos; que mucho ha ilustrado la len- 
gua castellana. 

Valdés. No os negaré yo eso jamás; i ^^ tam- 
poco quiero que me neguéis vos á mi, que así 
como eispríbia bien, aquellas cosas bajas, i ple- 
beyas, qiíe pasaban entre jentes con quien él 



887. M. «afectación. » í, se permití leerán Que es saii- 

aquí,haienelMS.Notamar- *^®?- _. , 

t* 1 j ,_* j ®®®- M. «alguna.» 

jinal, de letra moderna, que 889. M. escrito su gesto. 

dke: uHoséii iaFropaladia 890. M. ni tampoco. 



- 178 - 

mas ordinariamente trataba; asi se pierde cuando 
quiere escribir lo que pasa entre jente noble, 
i prinzipal : lo cual se vee largamente •** en la 
comedia iá^ut/ana: pero esto no haza al caso, pues 
aquí no hablamos, sino de lo ®^* que perteneze 
á la lengua. Muchas otras cosas hai, escritas en 
metro, que se podrían alabar: pero, asi porque 
muchas d'ellas no están impresas, como por no 
ser prolijo, os diré solamente esto, que aquella 
Comedia ó Farsa ^ que llaman de Fileno i Zam- 05 
bardo, ^o» me contenta. 

Pacheco. I, de Yanguas, ¿qué os pareze? 

Valdés. Que muestra bien ser Latino. 

Pacheco. Eso basta: ya os entiendo. 

Martio. Deseo, que nos dijésedes * algunas, 
señales, por donde conoziésemos, cuáles son. 
buenas coplas , i cuáles no. 

Valdés. Por buenas tengo, las que tienen 
buena, i clara sentenzia, w* buenos voca- 
blos, acomodados á ella, buen estilo, sin super- ' 
fluidad de palabras , i sin que haya, ni ^^^ una 
silaba supérflua, por causa del metro, ni un vo- 
cablo forzado, por causa del consonante; i por 
malas tengo, las que no son d'esta manera: i, 
mirad, que digo, buena i clara sentenzia, porque 
hai algunas cosas trovadas, que al parezér, 
dizen algo, i si las queréis examinar bien, ha- 
Uaréislas vazías de sentenzia: i porque veáis. 



891. M. claramente. zir diésedes. 

* Dijésedea, también en el 8^- M. ninguna. Mala va- 
MS. pero , paieze debería de- ríante. 



á 



- t74 -. 

qgte esto es asi , escudiad este villanzico, que al 
tiempo que yo partí de España, reinaba entre los 
músicos : i mii*ad , cómo hallareis en él lo que 
digo. 

Pues qu^os vi, meresi veras: 
Que si, señora, no os viera, 
nunca veros mereziera.' 

Martio. Cuanto , que ^^ á mi, bien me con- 
tenta: no sé que mal le halláis. 

Valdés. Con razón os contentara, si el primer 
verso que dize , pues qu*os vi, merezi veros: di- 
jera: porgue os vi, merezi veros: pues, como 
veis, la sentenzia estuviera clara, i amorosa: 
pero estando, como está, ^^ yo no hallo, que 
diga nada: antes, me pareze, que contradize en 
los dos últimos versos, lo que ^^ afirma n'el 
primero. D'esta suerte, os podría dezir otros 
muchos , los cuales nazen de personas que no 
van acomodando (como dije se debe hazer) las 
palabras á las cosas ; sino las cosas á las pala- 
bras : i asi no dizen lo que querrían , sino lo que 
quieren los vocablos que tienen. 

Pacheco. Por mi fé, que tenéis razón, i que 
agora «^ caigo en ello. 

Valdés. Pues las palabras , ó partezillas, que 
se ponen solamente por enchir el verso, ó por 
hazer la consonanzia, ya vosotros podéis ^^ ver 



896. M. suprime, que. 809. M. «aora:»« i luego el 

897. M. «como estava.M mismo M. enchir. 

898. M. to que dizi en. 900. M. «podreya.» 



— 175 — 

cuan mal parezen : i porque mejor lo entendáis, 
miradlo en esta canzion, que dize: 

D' estas aves ,, su nazián, 
es cantar, con ategria, 
i de vellas «>* en prisión^ 
siento yo grave pasión, 
sin sentir, nadie lamia. 

Adonde mui impropriamente *°* puso, su no- 
zton, queriendo entender , su natural cxmdizioni 
porque respondiese á ^°' prisión, i pasión. Lo 
mesmo veréis en esta canzion. 

Ninguno haga mudanza, 
, por mal que vea de sobra: 
mas tenga tal esperanza^ 
que lo que razón alcanza, 
la vida todo lo cobra. 

Adonde puso, de sobra, por, sobrado^ ó dema- 
siado-, solamente por la consonazia de cobra: I, 
siendo asi que la jentileza del metro Castellano 
consiste, en que de tal manera sea metro , que 
parezca prosa ; i ^* que, lo que se escribe, 
se * diga, como se diría en prosa; tengo por 
bueno muchos de los Romanzes que están en el 
Canzionero Jeneral, porque en ellos me contenta 
aquél su hilo de dezir, que .va continuado, i 
llano, tanto, que pienso, que los llaman Roman- 
zes, porque son mui castos en suromanze. De 
las canziones, me satisfazen pocas: porque en 



901. M. «'Verlas.»» 

902. M. impropiam, 

903. M. á su prisión. 

904. M. «y lo que." 



* £1 MS. con Mayans V/'- 
se : mas pareze rlarm errata 
por diga. 



— 176 — 

muchas veo do sé qué deadr bajo« i plebeyo, i no 
nada conforme, á lo que perteneze ala Ganzión. 
Algunos motes hai buenos, i bien glosados. En 
las Invenziones, hai que tomar , i que ^^ dejar: 
i entre las Preguntas, hai muchas inj enlosas. 
Los Villanzicos, en su jénero, ^no son de des- 
36 echar; pero, advertid, ^ que sino halláredes •'^^ 
guardadas las reglas, que aquí os hé dicho, ni aun 
en lo que os alabo, no os maravilléis: porque 
habéis de pensar , que parte de la culpa tiene el 
tiempo, ••• que no miraba las cosas tanto por el 
sutil, como conviene; i parte tienen los impre- 
sores, que en todo extremo son descuidados, no 
solamente en la ortografía, pero muchas vezes, 
en depravar lo que no entienden. 

Mabtio. Cuando que •o^ eso, ya sabéis, que 
también nos aconteze en la lengua latina. 

Valdés. Lo dicho basla, cuanto al metro. 
Cuanto á la prosa, digo: que de los que han ro- 
manzado , hé leido poco : porque como entiendo 
el Latin , i el Italiano ; no curo de ir al Ro- 
manzo. D'eso poco, que hé leidcl, me pareze 
haber visto dos librillos, queme contentan, asi 
en el estilo , el cual tengo por puro Castellano; 
como en el exprimir mui jentilmente , i por muí 
propios vocablos castellanos, lo que hallaban 
escrito en Latin. El uno d*estos es Boezio, de 
consolazión: i, porque hai dos traduziones, pa- 
rad mientes, que la que yo os alabo, es una, 



905. M. uydexar.» ««Wi/. La observaiion de Val- 

906. «en su general. ¿¿g azerca de los impresores» 

907. M. «hallareys.t. ' J^ 

908. M. «tiempo: no mira «* V^r desgrazia exactismia. 
▼a n lluego, el mismo M. por 909. M. «Quanto á esso » 




— i77 - 

que tiene el metro en metro, i la prosa en 
prosa , i está dirijido al conde de Urefia, 

Martio. ¿Cómo se llama el autor? 

Valdés. No me acuerdo , por mi fé, pero seos 
dezlr, que á mi ver, era hombre de vivo inje- 
nio, i claro juizio. 

Pacheco. Dezidme, por vuestra fé, aunque 
8ea fuera de propósito, porque há muchos días 
que lo deseo saber, ¿qué diferenzia hazeiSyen»- 
tre injenio, é juizio? 

Valdés. El injenio, halla que dezir, i el jui- 
zio escojo lo mejor, de lo que el injenio halla, 
i pónelo •*• n'el lugar que ha de estar: de ma- 
nera, ^*^ que de las dos partes del orador, que 
son, invenzion, i disposizion, que quiere dezir 
ordenazion; la primera, se puede atribuir al in- 
jenio, i la segunda al juizio. 

Pacheco. ¿Creéis, que pueda haber alguno, 
que tenga buen injenio, i sea falto de juizio; ó 
tenga buen juizio, i sea falto de injenio? 

Valdés. Infinitos hai d'esos: i aun de los que 
vos conozeis, i platicáis, cada dia; os podría se- 
ñalar algunos. 

Pacheco, ¿Cuál tenéis por mayor falta en 
un hombre, la del injenio, ó la del juizio? 

Valdés. Si yo hubiese d'escojer, mas querría 
con mediano injenio, buen juizio; que, con ra- 
zonable juizio, buen injenio. 

Pacheco. ¿Por qué? 

Valdés. Porque hombres de grandes injenios, 
son los que se pierden en herejías, i falsas opi- 

810. M. «en eLn 911. M. «de la manera. n 

23 



■á 



— i78 — 

nioaesi por '*^ falta de juizio. No hai tal joya, 
ii'el hombre, como ^*' el buen juizio. 

Martio. Dejaos d'eso: tornad ®'* á vuestros 
libros, i dezid, ¿cuál es el otro romanzado dé-la- 
tiñ, que os contenta? 

Valdés. El Enquiridion de Erasmo, que ror 
manzó el arzediano del Alcor, que, á mi pare- 
aseir, puede competir con el Latino, cuanto al es- 
tilo. ^ 

Martio. Si el estilo Castellano, no es mejor, 
para**í^ Castellano, que el Latino, para Latino; po- 
co hizo el que lo ^* romanzó. 

Valdés. No es posible, que vosotros conzedais, 
que uno, que no sea italiano, tenga buen estilo 
en Latin. 

Martio. ¿No habéis leido algún ®" otro libro 
romanzado, que os contente? 

Valdés. Si lo hé leido, no me acuerdo. 

Martio. Pues hé oido dezir, que el del Peíe^ 
grino, i el del Cortesano, están mui bien roman- 
zados. , 

Valdés. No los hé leido: i creedme, que ten- 
go por mayor dificultad, dar buen lustre, á 
una obra traduzida de otra cualquier lengua, 
que sea, *** en la Castellana; que en otra lengua 
ninguna. 

Martio. ¿Por qué? 

Valdés. Porque, siendo así, que la mayor 



912. M. «/fl falta.» 916. M. suprime, lo. 

913. M. uque el buen.n q^ -¡^^ suprime, algún. I, 

914. M. «tomaos.» . ^ ^^^tM»t„ 

915. M. el Castellano: el ^'^^g^' voi^b contenta. 
Latino. 918. M. suprime , que sea. 



^ 



- i7y — 



parte de la graezia,.! jentileza de la lengua caste- 
llana, consiste en hablar por metáforas; atándose, 
el que traduze; á no poner mas de lo qué halla 
* escrito. en la Lengua de que traduze; tieáe gran* 
dísima dificultad ón dar al Ca^ellano.^la graziá 
i lustre, que escribiendo dé su cabeza le daría; 
Porque, si uno traduzQ aquello de Terenzio./iiiéé 
estis auciores mihi? no queriendo apartarse de;lp 
letra, Q** habrá de dezir, ¿d'esto me sois a/udoreéí 
i asi^ no **o se entenderá lo que el poeta quTsá 
dezir. Pero, si escribiendo de su cabejsa» querté 
dezir ^aquella mesma sentenzia, dirá:, ¿esto hne 87 
aconsejáis á mi? i es lo meamo que sintió el 
poeta, aunque se dizepor otras palabras. I, deMii 
mesma manera, si otro queiTá poner en romari** 
ze aquello mesmo de Terenzio. ¡O factura benaí^ 
Beastime: Q^* i di^e,,¡ócomo pstá hecho bien: ¡haé'- 
me hecho bien avenluradol no hablará el propi6 
Castellano, ni expriínirá ^* tan bien lo. que fA 
poeta quiso dezir» como si no curando de imií-ar 
á las palabras, sinocal sentido, dize: ^^ Está h 
7aejor del mundo: hásme d^ la, vida* ü !. 

Martio. Digo, que me, pareze.esa; una co«a 
mui b|e^ consideradíi, i mui verdadera. . . 

Vali)és. Plázemie, que os contente. . 



919. M. avia. Lazitaca de 
Adelphi. Acto V. Scena viii, 
V. 16, donde Simón Abril ixa,- 

d^jo ' ¿Eso me aconsejáis á 
m\? 

920. M. ity aasí se enten- 
derá, n Mas parezc descuido 
que variante. 

921. _M. conforme aqnf t?ón 
el MS. ', poiie tarñbion mei cine' 
está denms. O facl&ni heH^f^ 
Beásíi: metuia Chrysidc\'(t}Jc'. 



IVéase la Andria. Act. 1. SC' 
I. V. 78 i 79. 1 que traduze Si- 
món Abril así: ¡O qué bien he- 
cho! Dado me has concento re- 
zelo tuve de Cñ^jsisl ■ . 
^%2. M: ««'¿¿¿nidria..». ' 
■923. M. ditacAo :' Lo Tfie- 
Jar del Nundó^ etc. Pero, pi';; 
réze desazcrtad'á ■'Vanante.-^' 
Además , en el BÍIS., parece" 
leexse mejor, antes, mirar d tá, 
palabra i tío 4' lat palabras'. 



- 180 — 

Pacheco. Pues yo me ^ maravillo muclio de 
vos, que digáis^, que de los libros romanzadoi^^ 
os conieptau solamente esos dos, habiendo Uinta 
muchedumbre, d'ellos mui buenos, como son/ * 
déyotos, Las EpistoUts iEvanjelios dsláñú: Los 
Cartujanos, Las Epístolas dé santa Catalina de 
8éna,. San Juan CUmaco/Las vidas de los Pftdrss; 
que ' compuso San Jerónimo; *** i xit^os mui 
ibuchos, i mui buenos: i profanos, coifnb Tito 
lÁvio, Zesar, Valerio Máa^mo, Quinto Curzio, ¡ 
ótroR d' esta calidad. 

y Valdés. Por ventura, yo no alaba ninguno 
A'^soS) líorque no lodhó leidoi' por eso, no os 
dfebeis roai^avillar: i haréis mejor, en dejarme de-* 
íir. *** Entre los qiie han es¿rito cosas de áu^ 
cabezas, comunmente se tiene por mejor estilo> 
el del que escríbió los cuEttro libros de Amadíá 
dé . Gaula: i pienso, que tieneti razón. Bien qué 
en muchas partes va demasiadamente ••• afec- 
tado; i en otras mui descuidado: unas vezes, al- 
ca el estilo al zielo: i otras^ le ^ abaja al suelo: 
pero, al fin, asi á los Cuatro libros de Amadis, 
eomo á los de Palmerin> 5 Pridialeón, qüé> por 
zíerto resí)etto, •* han ganado crédito conmigo, 
terne, i juzgaré siempre por mejores, que eso- 



Mí. 



924. M, aHieroniíno:» pero 026. íkT. demasiado afecUf' 
el MS. claro Jerónimo. d^^ ' 

925. M. ««dexanne dezirde ' __ , . 

los que han perito de siia ca- ^^7. M. ulo abaxa.» • 

b^zas. Comunmente,» etc. 928. M. «respeto n» .pero^ 
(Riesen tres variantes, que al- conservo las dos //. del MS.., 
teran mucho, el sentido del porque tal vez, debe dezir res- 
illa. inBieocesaiifuviente. pecio. 



- 181 — 

tros Bsplandian, ***® Florisando, Lisuarte, Gaba-^ 
llero de la Cruz, i ^'^ que á los otros, no menos 
mentirosos que estos, Guarino, Mezquino, la lin- 
da Melosina, *'* Reinaldos de Montalbán, con la 
Trapisonda, i Oliveros, que intitulan 9'* de Casti- 
lla; los cuales, dé r mas de ser mentirosísimos^ 
son tan mal compuestos, asi por dezir las mentí-* 
ras ^ mui desvergonzadas, como por tener el 
estilo desbaratado, .®'* que no hai buen estóraiar 
go, que los pueda leer. 

Martio. ¿Ilabeislos vos leido? 

Valdés. Sí que los hé leido. 

Martio. ¿Todos? 

Valdés. Todos. 

Martio. ¿Cómo es posible? 

Valdés. Diez años, los mejores de mi vida, 
que gasté eii Palazios i Cortes, no me empleé eá' 
ejerzizio mas virtuoso, que en leer estas menti-< 
ras: en las cuales tomaba tanto sabor, que . mé 
comia las manos tras ellas. I, mirad que cósate 
tener el gusto estragado, que' si tomaba en la*'*^ 
mano un libro de los romanzados^ en Látin, que 
son de historiadores ^^ verdaderos, ó á lo iéae^ 



929. M. así: i, ahora, tam- 
bién el MS. porque han borra- 
do el plural , que tenia clara- 
mente en todos estos nom- 
bres: Esplandianes, Ftorisan- 
do8, Lisuaríes, Cabatteroa de 
la Crux-, etc. 

930. M. suprime , que á, 

931. M. Comesina, en vez 
de Melosina, 

932. M. «que es intitulado:» 
el MS. intitula; al cual añado 



yo una n. 

933. M. tan desvergonza- 
das. 

934. M. a desbaratado: » i 
luego , lo pueda. 

935. M. «un libro en lama- 
no.» I luego, aunque tatíibien 
el MS. dize en Latin ; pienso 
que. pudiera ser yerro por, 49 
Latin. 

986, M« de Historia verdíh 
deros. 



— 182 — 

nos, que son tenidos por tales; no podía acabar 
comigo ^^ de leerlos. 

Martio. Esa es cosa tan natural, que- nó nos 
maravillamos della. 

Pacheco. Mucho me u^aravillo de lo quedezis 
de Amadis, porque siempre lo ^* he oido pbner 
eñ las nubes, i por tanto, querría me mostráse- 
des en él, ^* algunos vocablos de los que no' os 
satisfazen; i algunos lugares, adonde nó os cjon- 
tenta el estilo; i algunas partes, adoncte es pa- 
reze, que peca en las cosas. .. ' 

Valdés. Larga me la levantáis, .... 

Pacheco. No es tan larga, que no sea- ifaas 
largo el dia, de aquí, á que sea hora de irnos á 
Ñapóles. 

.; Valdés. Pues así lo queréis, sin salir de los 
88 dos primeros ^ capítulos os mostearé todo loque 
pedís. Cuanto á los vocablos, no me plazé^ ' que 
éíga, V^ como dize, estando en aquel solázy por, 
, esíando en aquel plazer, ó regozijo» Tampcíóo me 
edntenta dezir, ®** cuando vio ser saaotí- por, 
emmdo vio ser tiempo: mejor lo usa en otra par- 
te diziend o, á aquella sazón, Imuchoméncfs me 
satisfaze, donde dize: E71 vos dejo toda mi ha- 
zienday por, todo lo que me toca. No me suena ®** 



937. M. «Con migo." etcétera. 

038. M. «le he.» 941. M. en lugar áé dczir^ 

939. M. suprime raalamen- pone, dúmo dixe. PárezQ yer- 

te, <?/. ro. La zita, parcze famUjen 

9lp. M. suprime, í «6 rf/¿ra. del cap. I. Darioletat ^Üiótió 

K paso que zita, es el del ca- ser sazón, ir de glü,. etc. ' 

pfttíío I que dize: Pues esla^n- 942 M. «No me s^ena 

^W aquel solaz, como oque- bien.» 

Itá infanta tan hermosa fue$e*> .. 



— 183 — 

i)iniera, por, había venido; ni pasara, por, ha- 
bía pasado, ¿tengo razón? 

Pacheco. No mucha. 

Vaxdés. ¿Por qué? 

Pacheco. Porque si esos vocablos se usaban en 
Castilla, n'el ®** tiempo qu'él escribia; ó, si ya 
que no se usasen entonzes, se usaron en algún 
tiempo; el autor del libro tuvo mas razón en •** 
usarlos, para acomodar su escritura á lo que en 
su tiempo se hablaba; ó por querer mostrar el 
antigüedad de lo que escribia, que, vos, tenéis 
en reprendérselos. 

Valdés. i si quiero dezir, que no son imita- 
bles; ¿para (esto, tampoco,] * temé razón? 

Pacheco. Si que la teméis: pero, con tanto, 
que no le reprendáis, que los haya usado en su 
historia. 

Valdés. Sea así. Digo, ®*^ que el hizo bien en 
usarlos; i, ^*^ que creo, que en aquel tiempo, 
parezian bien;' i digo, que vosotros haréis ^^ me- 
jor, en no usar, de ninguna manera, estos, **• 
ni otros, que hai semejantes á ellos. En el esti- 
lo mesmo, no me contenta; donde, de industria, 
pone el verbo á la fin de la cláusula, lo cual 
haze muchas vezcs, como aquí: tiene una ptierta 



943. M. en el, t. que él es- sible error, por lo que pongo 

cvivió. entre ( |. 

944. M. de usarlos. 945. M. Sea assi, y digo. 

* Mayans, aquí, para este 9 i6. M.y creo que en aquel. 

tiempo; i el MS. pareze conve- ^T- M. «haríades:» que no 

. „ ^ prozedc. 

mr con el, pues pone: apa este 043. m. «.ni destos , pi de 

tiempo : » pero me pareze un vi- otros. » 



S 



que á la^^ huerta sale, por dezir, que sale a ¡a 
huerta. Tampoco me plaze, dejar las cláusulas 
eclipsadas, como haze en los tres versos prime- 
ros, á donde dize: El cual siendo en la lei de la 
verdad de mucha devozion, i buenas ^^ maneras 
acompafíadOf este Reí etc; adonde, ó habia de ha- 
ber un era, que respondiese al siendo, ó en lu- 
gar del siendo, habia de* estar era. Desconténta- 
me también mucho, cuando pone una e, ^^ que 
quiere, que sinifíque mas de su natural, que 
es ser conjunzion *^* copulativa, como cuan- 
do dize. Este Rei hovo dos hijas en una noble 
Reina * su mujer, é la mayor fué casada con etc. 
por, de las cuales, la mayor. Bien s*entiende con 
la a, no porque sinifíque aquello, sino, porque 
el uso de los que escriben descuidadamente, ha 
hecho, qne sinifíque así: pero ya, vos, veis, cuan 
mejor, i •^^b mas galanamente, estuviera, dizien- 
do, de las cuales. Parézeme también mal, aquella 
manera de dezir, si me vos prometéis, por, si vos, 
me prometéis, i aquello, de lo no descubrir, por, 
d&*^ no descubrirlo. ¿Qué os pareze d'esto? 



949. M. que á la Guería 
salle, por, que salte á la Huer- 
ta: que son tres alteraziones, 
i una supresión, desazertadas. 
La ediz. del Amadis , imp. en 
Madrid, en el a. 1857, ó su 
oríjinal estropearon este paso 
así: tiene aun puerta que á la 
huerta sale. Pero las ediziones 
antiguas por mí vistas , ponen 
una puerta. 

950. M. de mucha devoción, 
y muchas maneras, etc. La 
ediz. del Amadis del a. 1551, 
imp. en Lovaina , está confor- 
me en lodo con el MS. Pero. 



en la ya zitada de Madrid 
del a. 1857, (ó su ordinal) al 
siendo , se le sustituye el era^ 
como lo deseaba Valdés. 

951. M. ponef, que quiere 
sinifíque. 

952. M. conyunction.^nQ:\ 
MS., como arriba. 

* Así también en Mayans, 
en I. de Dueña. 

952. -b. M. y ^ttan mas ga- 
lanamente. 

953. M. suprime el de, que 
aquí es textual, así en el MS., 
como en Amadíw. 




— 185 — 

Pacheco. Que lo habéis considerado bien, con 
tanto, que haya siempre lugar la disculpa de 
l'antigüedad, la cual, vos no le podéis negar de 
ninguna manera. 

VaIíDés. Antes, huelgo de admitírsela, en todo 
lo que se le pudiere admitir; i ojalá pudiera te- 
ner lugar en todo: pero, en esto que diré, no lle- 
va medio. 

Pacheco. Dezid. 

Valdés. Cuanto á las cosas, siendo esto asi, 
que los que escriben mentiras, las deben escri- 
bir de suerte, que se alleguen, cuanto fuere po- 
sible, á la verdad, de lal manera, que puedan 
vender sus mentiras por verdades; nuestro autor 
de Amadis, una vez por descuido, i otras, no sé 
por qué, dize cosas, tan á la clara mentirosas» 
que de ^^ ninguna manera las podéis tener por 
verdaderas. Inoranziaes mui grande dezir, como 
dize, ®^ al prinzipio del libro, que aquella histo- 
ria que quiere escribir, ^ [acontezió] ** no mu^ 39 
chos años después de la pasión de nuestro Reden* 
tor, siendoasi, que algunas®^ de las provinzias, 
[de I que él, en su libro, haze menzion, [ij haze cris- 
tianas; se convertieron á la fé, muchos años des- 
pués de la Pasión . Descuido creo, que sea, el no 



954. M. Mque en ninguna.» 
956. M. suprime, como di- 
to. 

956. Esta voz acontezió, 
está en el MS. al márjen, i de 
otra letra: i tal vez sobra, pues 
las diez vozes que siguen, son 
del Amadis y puesta» en bas- 
tardilla para indicar que son 
unazita, ó copia del mismo 
libro , pueden mni bien estar 



sin el aconiezió. 

957. M. que algunas Pro- 
viñetas que él eñ su Libro ha- 
ze Criitianaiy etc.: dos supre- 
siones, que no debieron, hazer- 
se, tía advertirlas. Parezen 
también innezesaria», si se ad- 
miten 6 sufiren las dos palabras 
de, i, que he puesto entre { U 
para indicar que las añade. 



m 



— 186 — 

guardar el decoro en los amores de Perion con 
Elisena: porque, no acordándose que á ella haze 
hija de *^ Rei, estando en casa de su Padre, le 
dá tanta libertad, i ^^ la haze tan deshonesta, 
que con la primera plática, la primera noche, se 
la trae ala cama. Descuidasen^ también, en que 
DO acordándose, que aquella cosa que cuenta era 
mui secreta, i pasaba en casa del padre de la 
Dama, haze que el Rei Perion arroje en tierra 
el ^* espada, i el escudo, luego que conoze á su 
señora, no mirando, que al ruido que harian, de 
razón ^* habían de despertar los que dormían 
lerca, i venir á ver, qué cosa era. También ^^ 
es descuido, dezir, que el Rei miraba la hermo- 
sura del cuerpo de Elisena, con la lumbre de tres 
antorchas, que estaban ardiendo en la cámara 
no acordándose que había dicho, que no había 
otra claridad ^^ en la cámara,. ano la quede la 
luna entraba, por entre la puerta; i no mirando 
que nb hai mujer, por deshonesta que sea, que 
la primera vez, que se vee ^^ con un hombre, 
por mucho que lo quiera, se deje mirar de aque- 
lla manera. De la mesma manera se descuida, 
haziendo que el Rei no eche menos el * espada 
hasta la partida, habiéndosela hurtado diez días 
antes: porque no se acordó, que lo haze ^^ con 



M8. M. «del Rey.« 963. M. También ei des- 
968. U, pa kt k**e, caydo ée dezir. 
WO. M. btícnfféitt, «64. M.««trahiinbre.>'XUs 
961. M. U f^jHtéé, Picn«o, parexe gimn descuido, que va- 
cile VatdéaeacñbiriarfSpMte, ríante, 
¿como impiimió Mayans /«: 96&. M. «vea.» 
peto no W ft|NH(«. * V<«seUKou96l. 
ft^i. M. <^ ntMtt «rt« ée m^ U, sapríme, (••: i ma- 



— 187 — 



caballero andante, al cual es tan aneja la espa* 
da, como al escribano la pluma. Pues, siendo eslo 
asi, ¿n'os ^^ paresze, que sin levantarle falso tes» 
timonio, se puede d^zir, que peca en las co- 
sas? 

Pacheco. En esto tanto, vos tenéis» razón; de 
no admitir ^ desculpa del tiempo •- 

Martio. Hora, disculpémoslo con la disculpa 
ordinaria, que dize: ^^ Quandoque bonw doftni* 
tai ÍSomerus, . - 

Pacheco. La disculpa é ^'^ magra: pero valga 
lo que valiere, que yo tanto, por lo que os <hé 
oido, ^*^ vengo á creer, lo que jamás me* habla 
podido persuadir/ que para saber ordenar* uá 
libro, d'estos fínjidos, es menester maa, que ser 
letrado en Romanzo. 

Valdés.; Pues si discurriésemos, por el libro 
adelante, os mostraría maravillas: pero por la 
'vispera podéis sacar el di-santo; i por la muestra, 
podréis ^* juzgar de la color del paño. Esto hé 
dicho, contra mi voluntad, por satis&zeros, ¿lo 
mucho, que díjistes, ^^' os maravillábades, de 16 
qué me oiadesdezir del libro de Amadis: i no 
porque ine huelgo de dezir mal, ni de reprender 



'967., H. «no os.» 
%8. M. «disculpa.» I azer- 
tadamente. 

969. M. suprime, que dize. 

970. M. K es magra.» Pero 
pienso , que puestas en bas- 
tardilla las dos Tozes del MS.. 
como ahí arriba , no hai nece- 
sidad de variarla. Los. inter- 
locutores estaban en ItaUa , i 
Pacheco [Torres ^ según M.] 
usa de la IVase italiana ¿ ma- 



gra. e. e. es fíaca, 6 eoría, 6 
pobre, ó valaái. En Castellano 
no se dize , que es magrk Una 
disculpa: mas en italiano sí. 

971. M. añade, «dezir.M 

972. M. podeys: i toda, ain 
bastardilla. En el MS. ttuíura- 
yados los refranes, 6 ex^etíO' 
nes proverbiales, 

973. M. fM os. Mala va- 
riante. 



á 



lo que otros hazea: i, Tosotro^i señores, pe&sad 
qo» aunque hé dicho esto de Amadis, tambie» 
digo> tiétie muchas, i muí buenas cosas; i que 
es *^^ mui diño de ser leido^ de los que quieren 
aprender la lengua: pero entended, que no todo 
lo que en él;halláredes> lo habéis de tener, i usar 
•''* por bueno ^ ' 

;. MartíOw Así lo entendemos: i ^^ dezidnos, si 
de ios que han escrito 1^ historias de los Reyes 
de España, tenéis algunos, que tengan bueh és^ 

titó:.. 

YELDES} Para deziros verdad, ninguno de los 
qiiét>he. visto mé satisffaze- tanto, que osase ala- 
bároslo renteramente. Mosea Diego de Valera, «1 
qne escribió la Valeriana, es graa hablistán; "^ 
i aunque, al pareszer, lleva buena numera de 
dezir, para mí gusto, no me satiafaze; i téngolo 
por gran, parabolano. Del mésmo autor, creo 
90 que «ea parte déla Ck>rónica del Rei don Juan ^ ^* 
Segundo d'éste nombre, en la cual, como hai 
diversos estiloe, no puede hombre, juzgar bíeii 
de toda la obra; pero, á mi ve^, se puede le^, 
^* para lo que perteneze á la lengua, des^ 
pues de Aibadis de Gáula, Palmerin, i Piima-^ 
león. 

Pacheco. Maravillóme de vos, que tratáis, ^^ 
tan mal á Mosen Diego de Valora, siendo de 
vuestra •^^ tierra, i habiendo escrito muchas, i 



974/ M. suprime, mui. variante. 

975. M. aupritne, iufár. 978. M. el Segundo. 

976. M. «I de los qne han,» 979. M. se puede poner. 
etiiétera , suprimjehdo, dezid- 980. M. wtrateys.n 

n0« : i poniendo aquf la I latí- 981. M. de uno. El MS. 

na, i al fin, inturogazioa, claramente , frra. I asf es ver- 

977. M. «hablista.» Mala dad. 



- i89 - 

mui buenas cosas, en Castellano: yo no sé por 
qué lo llamáis hablistán , ••* i parabolano. 

Valdés. Que sea de mi tierra, ó no /esto ini« 
porta poco : pues, cuanto á mi , aquél es de mi 
tierra , cuyas virtudes i sufízienzia me conten- 
tan, si bien sea nazido, i criado en Polonia^! 
habéis de saber, que llamo hablistán ^^ á Mosen 
Diego, porque, por ser amigo de hablar, en Id 
que escribe pone algunas ** cosas, fuera de pro^ 
pósito , i ^^ que pudiera pasar sin ellas. I lla- 
mólo paro&o/ano, porque, entre algunas verda- 
des, os mezcla tantas cosas, que nunca fueran, *** 
i os las quiere vender por averiguadas; que os 
haze dubdár de las otras : como será , ••^ desár: 
que el conducto de agua, que está en Segovia, 
que llaman Pílente , fué hecho por Hispan, so- 
brino de Hércoles: habiéndolo •*• hecho los Ro- 
manos, como consta por algunas letras , que •" 
el dia de hoi en ella se veen : i también : que los 
de la Coruña, mirando en ^^ au espejo de íá 
torre, vian venir el ••* armada de los AlmonidaS; 
i que, •** porque venia enenrramada, creyendo- 
que fuese isla nuevamente descubierta , no flé 
aperzibieron para defenderse, i asi fueron to- 



982. M. hablista, ni para- 
bolano t que es mala repetida 
variante. 



983. M. 
blisia a.» 

984. M. 

985. M. 



*que lo llamo ha- 



«muchas cosas.» 
suprime, que, 

986. M. «fueron » Que, si 
pareze bien, al pronto, fueran 
secompadezemejorconlo aue 
sigue: i se lee claro én el M8. 

987. M. «seria.» Luego, el 



mismo M. eonduio: pero el 
MS. claro condw. 

988. M. «Haviendole.» 

989. M. mque al dia de py 
se ven. 

990. M. suprime, en, 

991. M. «la armada.» Hai 
una Historia de esta Torre, 
que aliora sirve de Fúre, es- 
crita por Comide, 

992. M. «y porque venia en 
ramada." El MS. , enenrúma- 
da. 



— 192 — 

lo6 hai. Gorrejidas estas dos cosas en Zelestina, 
soi de opinión, que ningún libro hai escrito en 
Castellano, á donde la Lengua esté mas natural, 
mas propia, ni mas elegante. 

Martio. ¿Por qué, vos, no tomáis un poco de 
trabajo, i hazeis eso? 

Valdés. De más ^^^ estaba. 

Martio. Del Libro de, Cuestión de amor, ¿qué 
08 pareze? "*<^ 

Valdés. Muí bien la invenzion, i muí galanos 
los primores, que hai en él: i lo que toca á la 
Cuestión, no está mal tratado, por la una parte, 
i por la otra. El estilo, en cuanto toca á la pro- 
sa, i<Mi Qo es malo: pudiera bien ser mejor. En 
cuanto ^^'* toca al metro, no me contenta. 

Martio. I de Cárzel *•*• de amor^ ¿qué me 
deds? 

Valdés. El estilo de ése, me pareze mejor: 
pero, todos esos Librillos, como están escritos 
sin el cuidado, i miramiento nezesario ; tienen 
algunas faltas, por dónde no se pueden alabar, 
como alabareis, entre los Griegos, á Démoste- 
ncs, á Jenofon, á Isócrates, á Plutarco, á Luziano: 
i asi, á *•** otros Prinzipes de la Lengua: i en 
Latín, á Zizerón, á Zésar, á Salustio, á Terenzio: 
i asi, á otros, que como escribieron con cuidado, 
se vee en ellos la natural propriedad, *o** i puri- 
dad de la Lengua. 1 d'estar los Libros Españo- 



1009. M. Demás me e8l(tva. 1013. M. Cariél de Amor. 

1010. M. « paresce. » El Aun, con azento i todo, pareze 

1011. M. á la persona. ,^, ^ ,, . 
Mala variante. 1^14. M. suprime a. 

lOlSL M. añade, to^ti^toca. 1015. M. Mpropiedad.»? 



— 193 — 

les, escritos con descuido, viene, que casi todos 
los vocablos, que la lengua castellana tiene, de 
la Latina; unos están corrompidos, cual más, 
cuál menos; i otros, están mal usados: porque, 
como no han andado *^*® escritos de personas 
dotas, i curiosas, en k) que habian *®*^ de dezir, 
sino de mano, en mano, {> por mejor dezir, de 
boca, en boca; su, á poco, *®*® poco, se han ido 
corrompiendo. De manera, que hai ya muchos, 
que no se dejan conozér, de ninguna manera: i 
hai otros, que con mucha dificultad, i casi por 
rastro, los sacáis: i hai otros^ que aunque os pa- 
reze conozerlos, no acabáis de caer en quién son: 
tanto están *<^*^ desfigurados. ¿Queréis que os di- 
ga una cosa, que os parezerá estraña? Tengo por 
averiguado, que si los vocablos, que la lengua 
castellana tiene tomados de la Latina, los escrí> 
biese, i pronunziase, enteramente; apenas ha- 
bría Latino, que no entendiese cualquier libro 
escríto en castellano; i apenas habria castellano, 
que no entendiese lo más, de cualquier libro la- 
tino: pero la corrupzion de los vocablos ha sido 
tanta, i tan grande, que, solo por esto, hai al- 
gunos, que contra toda razón porfían, que la 
lengua toscana, tiene más de la Latina, que la 
Castellana. 

Martio. Mucho me huelgo, que sin meteros 
en esta cuestión, vos, de vuestra voluntad, seáis 



1016. M. «no han sido es- ba. La puntuazion, en este 

*'^í??" - , .JO. período, la varía también M. 

1017. M. «avía de dezur.» ' ^-« \, , , ^ 

1018. "M. «su poco apoco.» lO»»* M. «de desfigura- 
Pero el MS. claro, como arri- dos.» 

I -V » 



i 



— 194 — 

entrado en ^la* pc»*que deseando examinarla 
con vos, tenia temor, que ^^^^ no querriades en- 
trar en ella. Agora, pues habéis comenzado, de- 
zidnos lo que azerca desto sentís; i mirad, no os 
dejéis zegár de raféczion, ^^^^ que tenéis á vues- 
tra lengua, ni del deseo que tenéis, de compla- 
zór á los Italianos, por estar, como estáis, en 
Italia. 

Valdés. Tan seguros podéis estar de lo uno, 
como de l'otro, porque jamás me sé añzionár ^^^ 
tanto á una cosa, que la afízión, me prive del 
uso de la razón: ni deseo jamás tanto, compla- 
zér á otros; que vaya contra mi prinzipal pro- 
fesión, que esdezir, libremente, lo que siento, 
92 de las cosas, de *^' que soi preguntado. ^ 

Maetio. Con ese prosupuesto, ^^^* podéis co- 
menzar á dezir, i según lo que dijéredes, aú da- 
remos crédito á vuestras palabras. 

VALní». Eso meamo ^^^ quiero yo: i comen- 
zando, digo: que habiendo considerado bi^i es- 
tas tres lenguas, conviene ¿ saber, Latina, ^^^^ 
Toscana, i Castellana; hallo, que la lengua tosca- 
na, tiene muchos mas vocablos enteros, Latinos, 
que la Castellana, i que la Castellana, tiene mu- 
chos mas vocablos corrompidos, del Latin, *<^*' 
que la Toscana. La primera parte, de los voca- 
blos enteros, bien sé, que siendo en favor de 
vuestra Lengua, me la conzederéis. 

1020. M. suprime el que. I ' claramente. 

luego, pone Aora, por Agora. 1023. M. suprime el de. 

1021. M. «de la afición.» 1024. M. «presupuesto.» 

1022. M. «me sé tanto afi- 1025. M. suprime, mesmo, 
donar. w I, luego , a/}¿i0s, es- 1026. M. ♦.y Toscana.» 

tá enmendado asi en el MS. 1027. M. «uprimc, dei La^ 

de a festón, que dezia antes itn. 



- 195 - 

Ma&tio. Gonzederémosla, no porque es en fa- 
vor de nuestra Lengua, sino porque es la verda- 
dera. 

Valdés. Sea como mandái'edes. Para confír- 
mazión de la segunda, que sé ^^^ no me la quer- 
réis conzeder, si no la pruebo, digo esto: que si 
me ponéis en las manos un libro castellano , os 
mostraré, cómo los mas de los vocablos, ó son, 
^^^^ del todo. Latinos, ó son corrompidos, ó se 
pueden poner Latinos, adonde habrá algunos, 
que no lo sean. I digo los más^ porque todavía, 
como os he dicho, hai algunos, los cuales de nin- 
guna manera podemos escusar, mayormente en 
las partes pequeñas, como son adverbios, con- 
junziones, i artículos. 

Martio. No basta que digáis ser asi, sino que 
4030 mostréis, cómo en efecto es asi. 

Valdés. Soi contento. I porque tenemos ya 
jo3i averiguado, que lo mas puro Castellano, que 
tenemos, son los refranes, en ellos mesmos, os 
lo quiero mostrar. Uno dize : Ese es Beú el que 
no vee Rei : en '<^* el cual, el Latin, tomando pa- 
labra por palabra, dirá: Ipse est Rex, qui non 
videt Regem. Otro dize: Malo verná, que ^^ 
bueno me hará, [ I de la mcsma manera, el Latin 
dirá J: Makis veniet qui bonum me faciet. Otro 
dize: **** Hoi, por mi, i crás, por ti, i el Latín: 



1028. M. «qae sé, no me la 1033. M. que á mi bueno 

^'^ín^^iS?^' ^'' •^^*'"^ 3 .:^ ^ f^rá. Mala variante. I lo 

1029. M. suprime. a^//oa0. ^ , . . 

1030. M. «.que nos mes- que he puesto luego entre J | 
treys.» lo suprime M. 

1031. M. suprime el ya. 1034. M. Komme^Óirodi' 

1032. M. el qúai en Latin. se, aquí, i en el sigotente. 




— 196 — 

Hodie pro ^^'^ me, eras pro te.Oito dize: Malo es 
errar, i peores ^^^ perseverar: i el Latín: wa- 
lum est errare, et pejus perseverare. El Latín, 
bien veo, que es, como dizen, de cozifia; pero 
todavía s'en tiende . ¿ Qué os pareze ? 

Martio. Que es casi lo mesmo. 

Valdés. Pues así, os podría mostrar *^' tre- 
zientos d'estos : i porque mejor os satisfagáis, en 
esta parte , tomad algunos versos Latinos i mi^ 
rád, cómo , palabra por palabra, os los mostraré 
casi todos castellanos. 

Martio. Tomo el prinzipio del Arte Poética de 
Horazio. *«'« 

Valdés. Bien está. 

Humano capiti cervicem pictor equinam 
iungere si velit et varias inducere plumas. 

Martio. Bastan esos. 

Valdés. Hora, *<^* escuchadlos, palabra por 
palabra. Hwnana cabeza , zerviz , pintor ^ de ye- 
gua, ayuntar, si querrá, i varias poner *®*^ 
pítimas. 

*CoRioL. Para mí , es, ésa , una mui zerrada al- 
garabía 

Valdés. Tenéis razón ; porque va dicho pa- 
labra por palabra: pero con las mesmas pala- 



1035. M. así, conforme á 1037. M. «podría mostra- 
la enmienda, que han hecho , ros.» 

en el MS. en el cual estaba jogg, m. q^^cío. 

c%cñto,Bxiteñ. per me... per ,««^ „ , 

te. 1039- M. Aora. 

1036. M. suprime ^ es: i 1040. M. tn^Kdr i £1 MS. 
luego, t €l Latín, claro , poner. 



— 197 - 

bras, poniendo cada una d 'ellas *°** en su lu- 
gar, lo entenderéis. 

GoRiOL. Ea, ponedlas. 

Valdés. Si á una cabeza humana, querrá un 
pintor ayuntar *®** una zerviz de yegua, i ponerle 
varias plumas: etc. ¿Entendéislo agora? 

GoRiOL. Si: i ^^^ mui bien. 

Valdés. Pues, vos también , creo que veis, 
cómo en estos dos versos no bailáis *®** vocablo 
ninguno, que no lo conozcáis casi por Latino, 
sino es el querrá, 

Martio. Dezís mui gran verdad , i no se puede 
dezir sino , que es ésta, una prueba harto bas- 
tante : i por ella, i por lo demás , veo que tenéis 
razón , en lo ^^^^ que dezis de los vocablos cor- 
rompidos. 

Valdés. Pues, si bien lo supiésedes, yo os pro- 
meto, que lo diriades mas de verdad: porque ha- 
llaríades algunos vocablos, que, ni por pen- 
samiento parezen Latinos; i son Latinisimos : i 
si queréis, os diré algunos. 

Martio. Antes nos haréis grandísima merzed. 

Yaldés. Ogaño, ¿quién pensará que haya sido 
Latino? 

Martio. Nadie. 

Valdés. Pues convertid la ^ ene, i ponelde*®** 
su aspirazión, que perdió, i haréis hoc anno, que 
sinifica lo mesmo que ogaño. Esto mesmo ha- 



1041. M. suprime, d^eliás. 1044. M. «hallo.» ■■ 

1042. M. ayuntarle , Uno- io46. M. en todo lo. Va- 
go, ponetle. Supnme además _, , 

el etc. del MS. ^^^^» que pondera. 

1043. M. suprime, i. 1046. M. «ponedle.» 



— 198 — 

liareis en agora: convertid la ^ en c, i aspirad 
la a ^ i lo o, i diréis ^ hac hora, que es la mesma 
sinificazion que agora. 

Martio. Digo que tenéis mucha razón. 

Valdés. De la mesma manera hallaréis otros 
muchos que están de tal manera enmascarados, 
que no basta á *<^*^ conozerlos, sino quien es mui 
curioso en la una lengua, i en la otra. Otros hai, 
que como van atapados, i no enmascarados, son 
mas fazilmente conozidos, como son, c^gua por 
agua, leño por lignum, tabla por tabula, lecho por 
lecto: *^^ i de verbos, huzer por facete, traer por 

trahere, pedir por petere, etc. *^*®que sería nun- 
ca acabar. Hai también otros vocablos, en los 
cuales, no solamente habemos mudado letras, 
pero habemos también *®^ alterado la sinifica- 
zion, i asi, de fábula dezimos habla, de donde 
viene hablar; i de indurare dezimos endurar, 
que sinifíca guardar como escaso: i asi lo usa el 
refrán, que dize: Ni al gastador que gastar, ni al 
endurador que endurar. También de finis * dezi- 
mos finado, por muerto; i de forum^ dezimos 
fuero, del cual vocablo usamos, de la manera 
que veis en el refrán que dize. No por el huevo, 
sino por el fuero. Dezimos también de mora^ 
morar, que quiere dezir, habitare, como *°'** pa- 



1047. M. suprime lajprep. a. bien; i no mal. 

1048. M. lecíütn. Var. in- * Mayans finis: el MS. /?», 
nezesaría. que e& claro yerro del escri- 

1049. M. quita el etc. , co- biente. 

mo siempre , donde lo he rea- 1051. M. de donde viene el 

tituido. Refrán : que no es buena va- 

1050. M.taprimeaquíAif»- ríante. 



— 199 — 

resé, por el refrán que disse: Quien cabo *^* mal 
vezino mora^ horas canta, i horas llora. Be la 
mesma manera de tangere, habernos *^^ hecho 
tañer, i asi dezhnos: Quien las sabe, las tañe. Usa- 
mos también ^^^ civil, en contraria sinifícazicm, 
que lo usa el Latín, diziendo ^^^ en un refrán, 
cáseme con la zevil, por el florín: adonde zevil 
esta por mí, i óaj'a. Lo mesmo hazen algunos 
en, *<*56 regular; del cual, como sabéis, en Latín, 
usan por gloria; i ellos, en Castellano, usánlo 
por vituperio: pero, al fín^ en una sinifícazion, 
ó en otra, para mi intento basta esto, que clara- 
mente se conozen, todos estos vocablos por ♦^ 
Latinos. Hora, ^^^ si en la lengua toscana se 
pueden hazer las dos ^^^^ esperienzias de Im 
vocablos, que yo hé hecho en la Castellana, i 
si ^^^ puede mostrar la corrupsdon de vocabloA, 
que yo os hé mostrado; dejólo considerar á vo- 
sotros, que sabéis, mas que yo, d'ella. A mi 
tanto, parézeme, que no lo haréis, de ninguna 
manera 

Martio. Cuanto que á mi, no me bastaría el 
ánimo. 



1052. M. cabe, Pero tam- 
bién se dJze cabOy como el MS. 
Aun hoi en Galizia dizen cabo 
deila, ^ot junto & ella. 

1058. M. «dezimoB.» Mala 
variante. 

1054. M. de civil. Aquí el 
MS. pone también civil : pero 
luego , cevil ; que M. corrijo 
siempre civil. 

1055. M. diziendo el Re- 
frán: m. V. 

lor)6. yí.haseuunot dé re- 



gular. Dos variantes. Además, 
IsLráQ regular, en el MS. está 
enmendada, i dudosa: i como, 
no se entiende aquí el período, 
que puede aludir á los fraile9, 
con la voz elloe : pues reglar ^ 
6 regular es voz entre los frai- 
les , de mal sonido á vezes. 

1057. M. «ser Latinos.» 

1058. M. «Agora.»» 

1059. M. diferencias. 

1060. M. i»8i SO' 



— 200 — 

CoRióL. Ni *^* á mi tampoco. Bien es verdad, 
que podria ser, que pensando un poco en ello, 
pudiese hazer algo. 

Valdés. Pues y'os dejo pensar, hasta de hoi 
en ocho dias, que plaziendó á Bios, nos toma- 
remos á juntar aquí, i concluiremos esta con- 
tienda. Agora *^* ya es hora de ir á Ñapóles: 
hazed, que nos den nuestras cabalgadura's, i va- 
monos con Bios: que á, mi, tanto cara me ha cos- 
tado la comida, * podré dezir, que ha sido, pan 
con dolor. 

Martio. No consiento, que digáis eso, pues 
veis, que aunque lo que aquí habemos platica- 
do, ha sido desabrido para vos, ha sido prove- 
choso para nosotros: i aun, si yo pensara no 
enojaros, y'os prometo que hubiera puesto algu- 
no, ^^^^ escribano, en secreto, que notara los 
puntos, que aquí habéis dicho: porque no fio tan- 
to en mi memoria, que piense me tengo, [de] 
acordar *^^ de todos. 

Valdés. Vuestro daño, si no lo hizistes: *^^ 
¿qué culpa os tengo yo? 

Martio. Si tenéis, i mui grande que os hizis- 
tes, al prinzipio, tanto de rogar, que temiendo, 
lo terniades por mal, no osé hazer lo que que- 
ría *o««. 



1061. M. «A mí.» I luego: que siendo buen escribiente, 

«que pensando un poco, podría (escribano), oculto, etc. 

"*'iAÍo®"T2r^^?®^'^-" 1064. M. »de acordar... El 

1 ¿ü: "''S'k a • rfenoestáenelMS.Antes, el 

gue pfJSf etc'"' '^'^ "'"'^ -'«- M- í"-^«- 

1063. M. puesto un Escri- 1065. M. luzisíeys.Lomia- 

▼ano. m. var. El MS. viene á mo, luego. 

áetír : hubiera puesto alguno, 1066. M. «querría : » m. v. 



- 201 - 

Valdés. Esa fué *o^' muí gran cortedad: ¿por- 
qué lo había de tener por mal? 

Martio. Porque os tengo por tan delicado, 
que de cada mosquito que os pasa por delante 
la cara, si no vá á vuestra voluntad, os ofen- 
déis. 

Valdés. En eso tanto, tenéis razón: que de- 
masiadamente soi amigo, de que las cosas se 
hagan como yo quiero; i demasiadamente me 
ofendo, cuando una persona que yo quiero bien, 
haze, ó dize alguna cosa, que no me contente: 
i soi tan libre, que luego le *^* digo á la cl^a 
mi parezer. Esta tacha me han de sufrir mis 
amigos. 

Martio. Mejor sería, que *^^ pues conozele, 
ser tacha, la dejásedes. 

^ Valdés. Mejor. Pero, vos, no sabéis, que mu- 94 
dar costumbre, *®^® es á par de muerte. 

Martio. Sélo, mui bienrpero, diferenzia ha de 
haber de hombres á hombres. *w* Donosa cosa 
es, que queráis vos, que vuestros amigos os su- 
fran una cosa, que vos mismo tenéis por tacha, 
no queriendo vos, sufrirles á ellos, las que no 
tienen por tachas. 

VaIdés. En dezir que ha de haber diferenzia 
de hombres á hombres, vos dezis mui bien; pero 
esotro, habéis considerado mal; porque, por eso. 



1067. 'M..Essaesmuygran- 1071. M. haze dezir á for- 

,«-« %r . -. ''**» ío que en elMS. continúa 

1068. M. suprime, /c. ' /* . 

1069. M. suprime, que. abiendo Mar2io. Además va- 

1070. M. •«costumbres: i ría, mesmo i sufriiies en este 
luego pone interrogazion. período. 

26 



- 202 — 

es mi tacha mas sufridera, que las *w* de los 
otros, porque la conozco; i por tanto, hai espe- 
ranza, que me correjiré un dia, *®'' ó otro: i por 
eso, son las de los otros, menos sufrideras, que 
la mia; porque no las conozen; i por tanto, no 
se pueden emendar: i así, yo no haría ofízio de 
amigo, si no les dijere lo que me pareze mal. 
Pero esto importa poco: vamonos, que es tarde. 

Martio. * Asperaos un poco, que aun os que- 
da la cola por desollar. 

Valdés. ¿Qué queréis dezir en eso? 

Martio. Que oshabemos tomado á manos, ha- 
ziando por buen estilo, que tengáis por bien, 
que hayamos hecho lo que temíamos os diera 
*w* mucho enojo. 

Valdés. ¿Qué cosa? 

Martio. Agora lo veréis. Aurelio, daca lo que 
has escrito, veis aquí f yaj ** anotado todo lo que 
habéis dicho [de bueno]: i yo tengo por tal, al 
escribano, que ha sabido bien, lo que há escrito. 

Valdés. Con la bendizion ^^^ de Dios, yo 
huelgo dello: pero, con tanto, que lo tengáis 
para vosotros, i no lo traigáis de mano, en 
mano , porque ya veis el inconveniente. 

Martio. Antes porque veo el provecho, i no 
el inconveniente, pienso darlo á todos los que 



1072. M. la de. Aquí, i lúe- » * En el MS. hai aquí 
go no. una letra que parece q., don- 

1073. M. «ú otro.» Porque 5f 5® P"«^^« t»- I al k^eis 

lo enmendaron así en el MS. ^^J^ | ^f ^"^^^JíT^^^'S 

^ « j ,. j . « entre [ 1 , que no le lee en el 

♦ Pareze debe dezur, Espe- ms. aí en Mayans. 

rao8. 1075. El MS. dize henedi- 

1074. M. suprime , mucho. zfon: "Sl.'bend. 



— 203 — 

lo querrán, i aun si me pareziere, ^^^ lo haré 
imprimir. 

Yaldés. Esa seria una jen til cosa : no creo 
que vos caeréis en esa indiscrezion. 

Pacheco. Dejémonos de andar por las ramas: 
mejor será dezirle lo *°^^ que haze al caso : yo 
conozco al señor Yaldés, i sé d'él, que se huel- 
ga, que se le demande, á la clara, lo que sus 
amigos quieren d'él. Habéis de saber, que lo 
que todos os pedimos por merzed, es, que to- 
mando, esto que está anotado, de lo que aquí 
babemos hablado, lo pongáis todo por buena 
«078 orden, i en bueiio estilo Castellano; que 
estos señores os dan lizenzia, que les hagáis 
hablar en Castellano, aunque ellos hayan ha- 
blado en Italiano. 

Martio. Antes, se lo rogamos, cuan encare- 
zidamente podemos: i, si os parezerá, podréis 
hazer la primera parte de la obra, de lo que 
platicamos esta mañana: i la segunda, de lo 
d'esta tarde. 

Valdés. ¿Esto me teníades *®^® guardado, por 
fruta de postte? ios con Dios. 

Martio. No nos iremos^ ni vos os iréis de 
aquí, si primero no nos prometéis, *®^ que ha- 
réis esto que os rogamos. 

Pacheco. No os hagáis de rogar, por vuestra 
vida, pues sabemos, que no son otras vuestras 



1076. M. pareaciere: i lúe- estilo, 
go caereys. 1079. M. «teniays.» Ilue- 



1077. M. suprime 5 vozes: go. Idos. 
q. h. a. c. 1060. M. 



/. q. h. a. c. ioéo. M. suprime, que ha- 

1078. M. buen arden, buen reís. 



— 204 — 

misas ^ sino ocuparos en cosas semejantes : i sa- 
bemos también , que si de buena tinta os que- 
réis poner en ello, lo haréis de manera,'^ que os 
hagáis honra á^ vos, i á nosotros, i al Lugar 
adonde *®** habernos estado. 

Valdés. Estíi cosa, como veis, es de mucha 
considerazion : dejadme pensar bifen en ella, i 
si me pareziere cosa hazedera , ^^^ i si viere, que 
puedo salir con ella razonablemente, y*os pro- 
meto de hazerlo. 

Martio. Con esto nos contentamos, i yo, en 
nombre de los tres, azepto la promesa, i os com- 
bido, desde agora para de hoi en ocho dias, por- 
que el señor Coriolano, * pueda dezir, lo que, 
después de haber bien pensado , hallará, azerca 
de la conformidad de la lengua Toscana con la 
Latina. 

Martio. una cosa me queda que demandar, 
prometedme todos *°** de no negármela, toque 
á quien tocare. 

Valdés. Yo, por mi parte, lo prometo; pues 
ya no puede ser mas negro *®** el cuervo, que 
sus alas. 

Pacheco. También yo lo prometo por la mia. 

m 

CoRiOL. Pues de mi, ya sabéis, que tanto te- 
neis, cuanto *^5 queréis. 
Martio. Mi demanda es esta : que ol Sr. Pa- 



1081. M. »donde.» tnela, ó á quien tocare, que no 

1082. M. suprime este 5i. liaze sentido. 

* Coriolanaiy está iüieTca.- 1084. M. i<el cuervo mab 

tado en el MS. negro. 

1083. M. todos de otorgar- 1085. como quereos. 



diecu, "•* ñus prumuta aquí, du liu/er en Ioü 
{"cfranes Kspafioles, lo que dize ha estado mu- 
chas vezes por liaaéi'. 

Pacheco. Por no estar á contender, soL contento 
de prometerlo; pero, para cuando tuviere el lu- 
gar i "" aparejo que conviene. 

V.vLDÉs. Que será **** nunca; poro sea cuando 
fuere ¿quó se me dd úmi? mas me importa 
esto ¿oyeii?dAme el caballo. Camine quien mas 
pudiere: que yo, ni estorbaré al que me fuere 
adelante, ni esperaré alque se quedare i**** atrás. 




— 206 — 



M. * (Los hojas 95 i 96 en el MS. contienen 
estos vocablos.] 



Hoja 95. 

Caudillo. 

Azadón. , 

Azacán 

Gazefia. 

Huzuda. 

Atahona ó Tahona. 

Azomar. 

Mozo. 

Mesta. 

Cañada. 

Barrio. Baris, domus, 

regia, turris. 
Zisne. 
Pingado. 
Artesa. 
Tramar. 
Truan. 
Mandra. 
Zelemin ÍCüÁ^ii pocu- 

lum ligneum. 
Glotón. 
Azetre. 
Azote. 
Achaque. 
Adobar. 
Adrede. 
Ayo. 
Amaga 
Apellidar. 
Arguenas. 
Asco. 



Hoja 96. 

Ascua. 

Azechar ó assechar. 

Atar. 

Ataviar. 

Atréur. \Alcreuite?\ 

Azeite. 

Boda. 

Bodega. 

Bonete. 

Boca. 

Brasa. 

Cada. 

Gallar. 

Cama. 

Carpintero. 

Caudal. 

Vulgares griegos. 

Alegre. 

Metal. 

Sala. 

Zelada. 

Mandil. 

Fastidio. 

Espital. 

Cofín. 

Targa, adarga. 

Ruñan. , 

Hurfano. 

Escaño. 



ERRATAS. 



LAS QUE LLEVAN * SON LMPORTANTFS. 



PAJINAS. RENGLONES. 



3. 

I»» 

i. 

9. 
10. 
16. 
16. 
16. 
19. 
23. 
31. 
37. 
47. 
48. 
50. 
52. 
54. 
54. 
54. 
56. 
59. 



59. 



Nota 
Nota 

Nota 



Nota 



Nota 
Nota 



3. 

14. 

6. 

66. 

*!.« 

9. 

108. 

22. 

20. 

151. 

26. 

8. 

301. 

308. 

23. 

14. 

2. 

Q 

23. 
5. 
1. 



16. 



DIZE. 


corríjase. 


q'esta 
dezidlo, 


au'esta 
dezidlo. 


inffenios, 
originar. 


mjenios, 


orijinar. 


permanezia 


pennanenzia 


escrbir 


escribir 


restitución 


restituzion 


origen 


orijen 


será bien 


i será bien, 


ellas 


ellos 


Francia. 


Franzia 


dizidiendo 


diziendo 


añañade 


añade 


añaddido 


añadido algo 


digo, 


digo, 


si 


sin 


principió 


prinzipio 
(Bórrese). 


déjelo 


déjelo 


549 


349. 


Falta el número 368, que 


llama á la Nota del mis- 


mo número. 


del 


de 






60. 
63. 
64. 
67. 
67. 
68. 
68. 
71. 
72. 
80. 
80. 
83. 
83. 
.84. 

«7. 

94. 

97. 
101. 
104. 
106. 
107. 



* 115. 
116. 



17. 

Nota 393. 

16. 

10. 

13. 

23. 

Nota 417. 

18. 

Nota * ♦ 

3. 

11. 

Nota 483. 

9. 

4. 

Nota 507. 

- 8. 

8. 

17. 

15. 

23. 

Nota 615*. 

25. 
Nota 648.' 



119. 


Nota 658. 


120. 


22. 


123. 


11. 


145. 


20. 


158. 


16. 


175. 


23. 


185. 


Nota 957. 



375 

«agora» 

entonzes 

necesidad 

el 

bueno 

francés 

ignoranzia 

quebendi 

si, 

los usen 

castellana 

486 



375-b. 

«aora» 

estonzes 

nezesidád 

el que 

bueno 

franzés 

inoranzia 

quendi: 

s' 

lo usen 

castellana 



485 
Pareze que debe dezir abia i 

an en lugar de habia i han 
esto . . esso 
sinifícacion sinifícazion 
sino si no 

ne no 

escriatui'a. escritura, 
contentan contenta 
Corríjase la voz griega u i 

no V 
buen buei 

En la voz griega de candela, 

léase Tj, i no Y 



crif 

qae 

cadere 

entroduzir. 

criadas 

bueno 

añade. 



cnif 

que 

ccedere 

introdujnr 

criada: 

buenos, 

añado 



APÉNDIZE. 



LETTER4 

DI GIO : ALFONSO VALDES 

SEÜRETARIO ÜI GARLO QUINTO 
IN DIFESA DEL SUO DIÁLOGO SOPRA IL SACCO 

DI ROMA 

CON LA RISPOSTA 
DEL CONTÉ 

BALDESSAR 

CASTIGLIONE 
NüNZIO APPOSTÓLICO. 



ú 




/ * ^ 



NOTIZIE 

INTORNO AL VALD¿S E AL SUO DIALOGO. 



Gio: Alfonso Valdes, Gatalano, essendosi da 
giovinetto applicato alie buone lettere e alia 
giurisprudenza, gli riusci in breve di acquisUr 
qualche fama, e d'essere perció ammesso á ser- 
vigi di Garlo Quinto, che se ne valse per Segre* 
tarío, e lo creó ancora Gavaliere. Accade tra 
questo mezzo il Sacco di Roma; e la naziond 
Spagnuola avendo « come religiosissima , sentito 
quelVorrore, che meritava un tanto eccesso, né 
si potendo conteneré di non dame grandissimo 
carico non puré á Gapitani deiresserbito, ma in 
parte ancora airimperadore: il Valdes, affine di 
farsi mérito con la Gorte, prese a scrivero un 
pessimo Dialogo, nel quale per difendere Tlm- 
peradore , ed escusare i Gapitani e i soldati, dice 
mille calunnie del Papa e de'Gherici, e loda 
quasi le profanazioni de'templi, il disprezzo 
delle Reliquie e delle Immagini, contando per 
nulla tutte quelle violenze e orribili Sacrilegii, 
che furono commesBi in tale incontro. II che 
venuto airorecchio del Nunzio GasLiglione, egli 
dopo d'aver fatto ammonir Tautore che lo riti- 
rasse , vedendo che pur continuava a spargene 
delle copie, si trovó in debito di paríame aH'Im» 
peradore, e farglie ne quella relazione, che me- 



rita va. Avea il Valdes in un viaggio, che fece 
in Germania, bevute Tempie massime di Liitero, 
e concepito perció del disprezzo e deirodio con- 
tro la Chiesa Romana; e benché cercassé di tener 
occulti i suoi sentimenti per non ^rovinarsi , il 
Gastiglione pero lo pose in tanto sospetto di Ere- 
tico, che per sottrarssi dagl'Inquisitori gli con- 
venne partiré di Spagna, e venirsene á Napoli. 
Quivi cominció a tener delle adunanze segrete 
in casa sua, ove tra gU altri intervenivan rOcchi- 
no, 8 Pietro Martire Vermiglio; ma postavisi 
mano dall* Arcivescovo e dal Viceré, le conven - 
ticole furono dissipate, ed el dovette in ap- 
presso contenersi con maggior cautela. Non visse 
tuttavia lungamente; giacché essendo d'una 
complessione gracilissima , e molto debole, sor- 
preso da una gagUarda febbre gli convenne in 
etá ancor fresca soccombere Tanno 1540. Fu 
grandissimo amico dell' erético Garnesecchi, e dd 
Marcantonio Flaminio, che da lui forse aveva 
appresi quegli errori , che poi detestó, in mate- 
ria della Giustifícazione. E Jacopo Bonfadio , che 
nol dovea perav ven tura conoscere intimamente, 
fa di lui grandissimi encomii, e ne deplora la 
perdita in una lettera al Garnesecchi. Lasció il 
Valdes alcune opere delle quali dá suoi settarii 
é molto lodata la seguente: «Gommentario breve, 
o declarazion compendiosa, i familiar sobre la 
primera Epístola de S. Pablo á los Gorinthios, 
mui útil para todos los amadores de la piedad 
Ghristiana. » Mació che piú importa al nostro pro- 
posito scrisse e pubblicó in lingua spagnnola dúo 
Dialoghi, i quali, perché non mancasse anche 




airitalia una si cara gioja, furono dalle buone 
persone tradotti nel volgar nostro, e stampati ín 
Venezia con questo titolo: «Due Dialoghi; Tuno 
di Mercurio et Garonte, nel quale , oltre molte 
cose belle gratiose, et di buona dottrina si 
racconta quel che accadé nella guerra dopo Tan- 
no MDXXI. Taltro di Lattanzio, et di uno Ar- 
chidiácono; nel quale puntualmente si trattano 
le cose awenute in Roma nell'anno MDXXYJI. 
Di spagnuolo in Italiano con molta accuratezza, 
et tradotti, et revisti. In Vinegia con gratia, 
et privilegio peranni dieci» in, 8.*^ senz'anno, 
e senza nomo dello stampatore. Ne compa- 
risce editore il Ciarlo , che dedica Topera alio 
Illustre signor Virgilio Caracciolo in data di Vi - 
negia il XX, di Novembre MDXLV. Sembra tut- 
tavia che possa essere stato traduttore e stam- 
patore Antonio Brucioli, essendo la forma della 
stampa e i caratterí li medesimi añatto del Pe- 
trarca da lui stampato nel 1548, ed oltre lo stile 
al suo somigliante, le massime delTopera le 
stesse , che anche il Brucioli professó per sua di- 
savventura. Di questo secondo Dialogo adunque 
si parla nelle due leltere seguenti. 



LETTERA 

DEL SECRETARIO VALDÉS 

AL CONTÉ 

BALDESSAR 

GASTIQLIONE 
NXJNZIO IN ISPAQNA. 



Reverendiss, £t Illustre Señor. 



Antes que d'esta villa partiesimos para Valen- 
tia, V. S. me embió a hablar con M. Gabriel su 
Secretario sobre una obrezilla, que yo escrissi el 
auno paseado, respondi le sinceramente lo que nel 
negotio passava: y de la respuesta según después 
el me dixo, V. S. quedó satisfecho, y es la ver- 
dad que nunca yo mas la he leyda^ ny quitado, 
ny an padido cosa alguna en ella; porque mi in- 
tention no era publicarla, aunque por la poca 
lealtad que en casos semejantes suelen guardar 
los amigos, quellos a quien yo lo he comunicado, 
lo han tan mal guardado, que se han sacado mas 
traslados de los, que yo quisiera. Estos dias pa- 
sados por una parte M. Gabriel, y por otra Oli- 
verjohan con mucha instanzia procurado de ha- 
ver este dialogo, y quiriendome yo informar della 



r 



CARTA 

DEL SECRETARIO VALDÉS 

AL CONDE 

' BALTASAR CASTIGLIONR 

NUNZrO EN ESPAÑA. 



Reverendísimo e Ilustre Señor. 



Antes que d'esta Villa partiésemos para Valen* 
zia, K. S. me envió a liablar con M. Gabriel sw 
Secretario^ sobre una obrezilla, que yo escribí el 
año pasado. Reipondile sinzeramente lo quen 
el negozio pasaba: i de la respuesta, según después 
él me dijo, V. S, quedó satisfecho, I es la ver- 
dad, que nunca yo mas la he leido, ni quitado^ 
ni añadido cosa alguna en ella por que mi in- 
tsnzion no era publicarla: aunque por la poca 
lealtad, que, en casos semejantes, suelen guardar 
los amigos, aqiAellos a quien yo lo he comunicado^ 
lo han tan mal guardado, que se han sacado mas 
traslados de los que yo quisiera. Estos dias pa- 
sados, por una parte M. Gabriel, i por otra Oli- 
verio, han con mucha instanzia procurado de ha- 
ber este Diálogo, i queriéndome yo informar del 

2 



m 



— 10 -^ 

fm d'ello, he descubierto la platica, en que V. S. 
anda contra mi a causa d'esto libro, y que ha in- 
formado á su Maestad que en el hay muchas co- 
sas contra la religio Cristiana , y contra las de- 
terminationes de los Concilios aprobados per la 
Iglesia, y principalmente que dize ser bien he- 
cho quitar , y romper las imagines de los tem- 
plos, y hechar por el suelo las reliquias, y que 
V. S. me ha ablado sobre esto, y que yó no he 
querido dexar de perseverar. 

Porque cuesto como en cualquier otra cosa 
siento my concentia muy limpia, no he querido 
dexar de quexarme de V. S. de trattar una cosa 
como esta en tanto prejuizio de my honra, mos- 
trando tenerme por servidor, cosa por cierto, que 
yó nunca pensava de V. S. ^ y sobresté dezir 
que me habló , y que yo no quise dexar de per- 
severar. Ya V. S. sabe que nunca me habló pa- 
labra sobresto , mas de lo que me embió aáeúr 
por M. Gabriel, y cierto yo no se que perseve- 
rancia ni obstinación ha visto V. S. en mi ; pero 
todo esto importa poco . Mas en dezir V. S. que 
yo hablo contra determinaciones de la Iglesia 
en prejuizio de las imagines^ y reliquias, eo- 
nofico que V. S. no ha visto el libro; porque By 
visto lo hoviera, no puedo creer que dixera una 
cosa como esta, ni tampoco puedo dexar de tener 
quexa de V. S. que por oydas quiera acensar por 
hereje quando menos a un hombre, que mues- 
tra tener por servidor , y por no gastar muchas 
palabras, yo tengo por cierto que V. S. ha sydo 
muy mal informado ; y a esta causa digo que sy 
V. S. se queja de my que meto mucho la mauo 



— 11 — 

fin dello, he descubierto la plática en que V, S. 
anda contra mi, a causa d'este libro; i que ha tn- 
formado a su Majestad, que en él, kai mu>ch<t$ co« 
sas contra la relijion Cristiana, i contra las de» 
terminaziones de los Conzilios aprobados por la 
Iglesia; i prinzipalmente, que dize, ser bien Ae- 
cho, quitar i romper las imájines de los tem- 
plos, i echar por el suelo las reliquias; i que 
Y. S. me ha hablado sobre esto; i que yo no he 
querido dejar de perseverar. 

Por que en esto, como en cualquier otra cosa, 
siento mi conzienzia mui limpia; no he querido 
dejar de quejarme de V. S, , de tratar una cosa, 
como ésta, en tanto perjuizio de mi honrra, mos^ 
trando tenerme por servidor. Cosa, por zierto, que 
yo nunca pensaba de V. S, I, sóbr'esto, dezir, 
que me habló; i que yo no quise dejar de per- 
severár. Ya F. S. sabe, que nunca me habló pa- 
labra sobfesto, mas de lo que me envió a dezir 
por M. Gabriela /, zierto, yo no sé, qué perseve- 
ranzia, ni obstinazion, ha visto Y. S, en mi. Pero 
todo esto importa poco. Mas en dezir V. S. que 
yo hablo (contra las determinazionesde la Iglesia), 
en perjuizio de las imájines, i reliquias; co- 
nozco, que Y. S. 710 ha visto el Libro: porque si 
visto lo hubiera, no puedo creer, que dijera una 
cosa como esta. Ni tampoco puedo dejar de tener 
queja de Y. S. que, por oidas, quiera acusar por 
hereje, cuando menos, a un hombre, qué mues- 
tra tener por servidor. I, por no gastar muchas 
palabras, yo tengo por zierto, que Y. S. ha sido 
mui mal informado: i, a esta causa, digo: Que si 
V. S. se queja de mi, que meto mucho la mano 



- 12 - 

en hablar contra el Papa, digo que la materia 
me forzó á ello; y quequiriendo a escusar al Em- 
perador no podia dexar de acensar al Papa, della 
dignidad del qual hablo con tanta religión, y 
atacamiento como qualquier bueno y fiel Cris- 
tiano es obbligado hablar, y la culpa, que se 
puede attribuir alia persona, procuro quanto pue- 
do de appartarla del, y hecharla sobre sus Minis- 
tros. Y sy todo esto no satisfaze , yo confieso aver 
excedido en esto algo, y que por servir á V. S. 
estoy apparejado para enmendarlo pues ya no se 
puede encubrí. Pero sy V. S. quiere dezir que 
en a quel Dialogo ay alguna cosa contraria a la 
religión Cristiana, y a las determinaciones de la 
Iglesia, porque esto toccaria demasiadamente my 
honra, le supplico, lo mire primero muy bien; 
porque estoi aqui para mantener lo que he 
scritto. Y porque V. S. no me tenga por tan te- 
merario como quiza mi han pintado, es bien que 
sepa, que antes que yo mostrasse este Dialogo, 
lo vio el Señor Jo : Alemán el primero, después 
D. Juan Manuel, y después el Ghancellier, porque 
como personas prudentes , y que entendían los 
negotios, me puediesin corregir y emendar lo que 
mal les pareciesse. Por consejo di D. Juan emen- 
de dos cosas. No contento con esto por que ha- 
vian casos que tocavan a la religión, y yo no 
soy , ny presumo deser Teólogo, lo mostré al 
Dottor Coronel, el qual después de haverlo pas- 
sado dos vezes , me amoneció que emendasse al- 
gunas cosas, que aunque nofuessen impias, po- 
dían ser de algunos caluniadas. Mostrólo después 
al Chancellier de la Universitad de Alcalá, y al 



— 13 — 

en hablar contra el Papa; digo, que la materia 
me forzó a ello; i que queriendo excusar al Empe- 
rador, no podia dejar de acusar al Papa, de la 
dignidad del cual hablo con tanta relijion, i 
acatamiento, como cualquier bu&no i fiel Cris» 
tiano es obligado a hablar; i la culpa, que se 
puede atribuir a la persona, procuro cuanto pue- 
do, de apartarla d'él, i echarla sobre sus Minis- 
tros. I, si todo esto no satisfaze, yo confieso haber 
exzedido en esto algo, i, que por servir a F. 5. 
estoi aparejado para enmendarlo, pues ya no se 
puede encubrir. Pero si F. S. quiere dezir, que 
en aquel Diálogo, hai alguna cosa contraria a la 
relijion Cristiana, i a las determinaziones de la 
Iglesia, porque esto tocaría demasiadamente mi 
honrra, le suplico, lo mire primero mui bien; 
porque estoi aqui, para mantener lo que he 
escrito, I porque F. S. no me tenga, por tan te- 
merario, como quizá me han pintado, es bien que 
sepa, que antes que yo mostrase este Diálogo, 
lo vio el Señor Juan Alemán el primero ^ despties 
Don Juan Manuel, i después el Canziller, porque 
como personas prudentes, i que entendían los 
negozios, me pudiesen correjir i emendar lo que 
mal lespareziese. Por consejo de Don Juan, emen- 
dé, dos cosas. No contento con esto, porque ha- 
bia casos, que tocaban á la Relijion, i yo no 
soi ni presumo de ser Teólogo, lo mostré al 
Dolor Coronel, el cual, después de haberlo pa- 
sado dos vezes, me amonestó, que enmendase al- 
gunas cosas, que aunque no fuesen impías, po- 
dían ser de algunos caluniadas. Mostrólo después 
al Canziller de la Universidad de Alcalá, i al 



— 14 — 

Maestro Miranda, y al Dottor Garasco, y a otros 
insignes Theologos de a quella Universitad loá- 
ronlo, y a un quisieron haver copia del; vieronlo 
después el Maestro Fray Monso de Vives, Fray 
diego de la Cadena, Fray In. Carrillo, y a la fin 
el Obispo Cabrero, todos lo han loado y appro- 
bado , y aun instándome que lo hiziesse impri- 
mir con offrescerse de defenderlo contra quien 
lo quisiesse caluniar. Mas yo nunca lo quise 
hazer por que a la verdad no me páresela tan 
bien como a ellos, assi que vea V. S. sy quien 
tantos y tales padrines tiene, osara dezir y de- 
fender que en la obra no ay errores. De todo 
esto he querido dar tan larga cuenta a V. S. , 
porque con mas consejo y considerazion entienda 
en este negoitio, sabiendo todo lo que pasa en 
ello. Y si todavía determinare de insistir en la 
causa, sola una cosa supplico á V. S que no 
dexe por esso da tenerme por servidor; porque 
de vertad tendría por muy gran perdida el con- 
trario. Y en lo de mas yo tengo confianza en 
Dios, y en mi innocentia que a la fin saldré con 
mas honra que vergüenza. 

Di V. S. 

Muy certo Serv. Alonso 
de Valdes. 




— 15 — 

Maestro Miranda y i al Dolor Carrasco, i a otro^ 
insignes Teólogos de aqiÁella Universidad, loá- 
ronlo, i aun quisieron haber copia d'él; vieronlo 
después el Maestro Frai Alonso de Vives. Frai 
Diego de la Cadena, Frai Juan Carrillo, i a la fin 
el Obispo Cabrero, todos lo han loado i apro- 
bado, i aun instádome que lo hiziese impri- 
mir, con ofrezerse de defenderlo contra quien 
lo quisiese caluniar. Mas yo nunca lo quise 
hazcr^ porque, á la verdad, no me parcszia tan 
bien, como a ellos: asi que i^ea V. S. si quien 
tantos i tales padrinos tiene, osará dezir i de- 
fender, que en la obra no hai errores. De lodo 
esto, he querido dar tan larga cuenta a F. S. 
porque con mas consejo i considerazion entienda 
en este negozio, sabiendo todo lo que pasa en 
ello. I, si todavia determinare de insistir en la 
causa, sola una cosa suplico a V. S. , que no 
deje por eso dt tenerme por servidor; porque, 
de verdad, tendría por mui gran pérdida lo con- 
trario. I en lo demos, yo tengo confianza en 
Dios, i en mi inozenzia, gue a la fin saldré con 
mas honrra, que verguenz-a. 

De ]\ S. 

Mui zierto servidor Alonso 
de Valdés. 



RISPOSTA 

DEL CONTÉ 

BALDESSAR 

GASTIOLIONE 

NUNZIO IN ISPAGNA 

ALLÁ LETTERA 

DEL SECRETARIO VALDÉS 



Signor Valdés. Volendo rispondere alia let- 
tera vostra panni bene, che, prima ch'io co^ 
minci a dir al tro, vi día contó di tutto, quello, 
che é passato per me circa la. materia, di cb9 
voi mi scrivete. Pero dico, che atando la. Corte 
in Burgos^ ^ fummi detto da alcuni miei.amici 
e sigg, che voi avevate fatto un Dialogo, nel 
quale erano molte cose a disonore del Papa, e 
non molto Cristiane. £ perché, mi par ye ch^ 
aU'officio mió si appartenesse di sapero la cosa, 
e rimediarla per quanto era in poter mió, procr 
curai di vedar il Libro di esso Dialogo; ma non 
potei. In Yaletnzia * poi e in Monzón ^ ne feoi 



1. Desde el 20 de Octubre 2. De 3 á 20 de Mayo de 

de 1R27 á 20 de Febrero de ^^^- ^ «^ ^ » - ^ ^ 

3. Desde 30 de Junio á 20 

1^28. ¿le Juüo de 1528. 




— 18 — 

qualche diligenza, lié con tutto ció mi venne 
fatto di vederlo e piacquemi : per che non po- 
tendolo io vedere, pensai che per ordine vóstro 
egli fosse sepolto, e piu non fosse in mano d*al- 
tri, e che voi l'aveste ricuperato afíinché non si 
pubblicasse. Últimamente, essendo in questa 
villa di Madrid, * da mol te persone sonó stató 
avvisato, che di tal libro si erano fatte mol te 
copie, e che si pensaba di stamparlo, e mandarlo 
in Italia e nella Magna, e in diverse ^tre partí; 
e da tutti coloro , che me ne hanno ragionato, 
mi é sempre stata fatta pessima relazione, e an- 
che quasi riprensione perch'io sia stato tepido in 
risentirme di cosa scritta tanto vituperosamente 
contra la Chiesa , e contra il Papa, e quasi su 
gli occhi mici , massimamente tenendo io qui 
il canco che tengo da S. Santitá. Gosl essendo- 
mi pur venuto esso libro alie mani, Tho letto 
tutto e ben considérate piú d'una vólta, e sen- 
titone quel displaceré, che al pstrer iliid dovreb- 
bóno setitir tutti i buoni, e massimamente qüelli 
che fanno professione di esser veri Gristiani, e 
servitori del Papa, e dell'lmperatore. E questo 
dico perché sappiate, che delle due quefele, che 
nella vostra lettera fate di me, ne cesáa una, 
cioé ch'ió abbia detto male del libro per ladíta, 
é senza averio veduto. L'altra cosa poi, di che 
vidolete di me, é ch*io abbia informato r&npera- 
tore, e detto che nel vostro libro siettó mol te cose 
contra la religione Cristiana , e contra la deter- 
minazione de'Goncilii approvati ; eche io abbia 

4. Desde 3 de Agonto á r»0 de Octubre de 1528. 



— i9 — 

detto che sopra di questo vi ho parlato, e che 
voi non avete perció voluto rimanervi di prese- 
verare. E veramente , siccome voi dite che non 
potete restare di lamentarvi di me, che mos- 
trando io di tenervi tanto per amico, tratto una 
cosa, che toma a tanto prejudizio deironor vos- 
tro, e che mai non l'avereste potuto crederej^ ¡o 
ancora dico , che yoi dovevate credere , che se'l 
rispe tto mió non ha rimosso voi da quello che 
era mal fatto, il vostro non do ve va rimo ver me 
da quello che era bene, e a che io era obbligato 
per Tuffcio e debito mió. E ancora che io non 
intenda di tener amicizia mai con quelli, che 
non sonó buoni, satisfeci pero al debito lii 
essa, e forsé piú di quello ch'io doveva, quando 
per Gabrielle mió Secretario, come voi nella 
vostra lettera rammemorate, mandai ad avver- 
tirvi e a farvi intendere, che mi era pervenuto 
agli orecchi che voi scrivevate una cosa non 
buona, e ignominiosa contra il Papa; e che 
io vi prega va a considerarla bene, e non far 
cosa non conveniente a voi. Ma che voi voleste 
rimovervene, ovvero perseverare, vedesi per il 
medesimo vostro libro. Ora venendo a quello, 
che dite, che s'ió voglio affermare, che in quel 
Dialogo sia cosa alcuna contra la Religíone Cris- 
tiana, e alie determinazioni della Ghiesa (perché 
questo toccherebbe all'onor vostro) ch'io lomiri 
prima moltobeno, essendo voi per mantenere 
tu tto quello che avete scritto: torno a replicare, 
e dico ch'io l'ho mirato, c dopo l'averlo ben con- 
sidéralo, ho detto aUlmperatore che nel vostro 
Dialogo sonó molte sentenzie impic totalmente, 



— 20 - 

e contrarié alie Gostituzioni della Ghiesa ; e che 
oltre alia ingiuria che perció ne viene alia Re- 
ligione Cristiana, la fate ancora particolannente 
alia persona del Papa; perché con molta ini- 
quitá cércate di biasimarlo falsamente, onde ne 
meritate aspro castigo. Ho ancora supplicato a 
S. Maestá, che si degni leggerlo, perché conos- 
cera esser vero quel ch'io dico. Se voi adunque 
per questo yi dolete di me, non me ne curo 
molto ; perché so che, tutti i buoni , che legge- 
ranno il vostro libro, vedranno ch'io tengo molta 
ragione, e conosceranno in qucllo la molta ma- 
lizia vostra, e poca prudenzia congiunta con 
tanta confusione, che non che altrí, ma forse 
voi stesso non sapete ció, che vi abbiate voluto 
diré; se non che trasportato da ima certa ma- 
lignitá, avete voluto gettar fuori quel veleno 
dimaledicenza, che avevate chiuso neiranima, 
pensando che per la qualitá de'tempi potaste 
anche far peggio. E perché la materia princi- 
palé del vostro libro é di dir male del Papa, 
come ognuno vede, e voi stesso confessate nella 
lettera quando dite d'aver passato ¡1 termine in 
dir male di S. Santitá, perché la materia vi 
sforzava: pensó che questo solo basti per dichia- 
rare a tutto ii mondo, s*io ho avuto legittima 
causa d'informar Tlmperatore di questa veritá» 
e di tutto il rimanente che si contiene nel vostro 
libro. E perché in questa ruina di Roma si sonó 
fatti mali non mal piú int«si , a voi é parso buon 
modo tra gli altri, che avete usati per calunniar 
S. Santitá , 11 dir che i mali che facevano il Papa 
e Ghierici in Roma erano molto maggiorí di 



— 21 - 

• 

quelli che hanno fatto i soldati; e volete in 
ogni modo che sieno proceduti per colpa del 
Papa, e per permissione divma , e niuna cosa 
nspondete giammai a quello , che si puó diré de 
i mali fatti dá soldati, se non che é cosa oostu- 
mata tra la gente di guerra, e giudizio di Dio, e 
che peggio era quello, che facevano i Ghierici; 
di modo che per tropfía aviditá d'aggravare 
questa colpa, che falsamente vorreste pur daré 
al Papa, e alia Corte di Roma, vi lasciate in- 
durre in tal inconveniente, che biasimate il culto 
divino, e le cerimonie, e i riti Gristiani, e calon- 
niate tutti quelli che onorano le Groci, e le sta- 
tue di Cristo, e di N. Sígnora, e le reliquia 
de'Santi : e per escusar coloro, che hanno rui- 
nato Roma, laChiesa, e il Papa, laúdate grin- 
cendj, le ruine, i tormén ti, i sacrílegi, le morti, 
e tutte le inumanitá, ed empietá, che si possono 
immaginare. Ma per essere questa vostra in- 
tenzione tanto abborrente dalla ragione, e con- 
traria a Dio, e alia natura, pensó che a niun 
buono abbiato potuto persuaderla, ancora che vi 
pensiate di esser molto eloquente, e da voi 
stesso vi prezziate di sapero distinguere, e co- 
noscere la diversitá degli argomenti, se ben 
siete cosí giovane. £ perché avete forse letto 
tra gli antichi che sonó stati alcuni, che per 
mostrar la forza deireloquenza, si sonó posti a 
laudar cose non molto lodevoli; credo che voi an- 
cora con tale esempio abbiate tolto questa impre* 
sa ad imitazione di quel Marco Antonio Oratore, 
il quale difendendo Norbano laudó le sedizioni. 



— 24- 

potrebbe pensare che si trovasse persona al 
mondo, che cosi senza vergogna osasse men- 
tiré almeno in cose tanto pubbiiche, con^e fate 
voi. Al restante del Dialoga non mi affaticheró 
di rispondere; perché le contraddizioni ebugie 
tanto fuori della yerisimilitüdine, e la impietá 
e malignitá, che si veggono nel progresso del 
libro, rispondono per se stesse , e chiudono gli 
occhi, e le orecchie d'ogni bnon Cristiano affine 
che non veggano, né asooltino cosa tanto ne* 
fanda. Questo solo diró bene in risposta di ció, 
che voi vorreste far credere che fosse vostro pre- 
supposto: che il disingannare gringannati sem- 
pre é bene, e che gli uomini massimaipente 
Gristiani sonó piú che ad alcun'altra cosa obbli- 
gati á dar gloria a Dio , e a procurare la salute 
del popólo Cristiano , e Tonor de'suoi Príncipi. 
Ma chi inganna se stesso mai puó disingannar 
altri; e chi biastemia Dio non gli dá gloría; e 
chi cerca d'indurre neiranimo del popólo mala 
opinione, non procura la sua salute ; e chi per-» 
fiuadeal Príncipe il farmale, non ronera. Eper* 
che come ho detto, e voi confessate, la materia 
del vostro libro é il calonniar il Papa ; io non so 
chi altri che voi possa diré, che questo sia rime* 
dio concernente alia gloria di Dio, alia salute del 
6U0 popólo , e all'onor del Imperatore. Dite an- 
cora nel príncjpio del Dialogo, che velete prima 
mostrare, che Tlmperatore non tiene alcuna 
colpa di quello, che si é fatto in Roma; di ma- 
niera che pur tácitamente confessate , che sia 
stato male; perché non ú tiene colpa se non del 
male; poi dite, che velete dimoetrare> che é stato 



— !i5 — 

manifestó giudizio di Dio per castigare quella 
Cittá, dove coa grande ignominia della religione 
Cristiana erano tutti i vizi, che puó inventare la 
malizia umana. E per questo pare, che non so- 
lamente non vogliate che si a stato male, perché 
il castigo del male non vi par male, ma il chia- 
mate hene, e in molti luoghi maggior hene. 
Queste contraddizioni adunque sonó mezzi pro- 
priamente convenienti , e simili alia intenzione 
che cércate di approvare cosi intorno alia ma- 
lignitá, come circa la ignoranza, leggerczza, e 
vanitá vostra: perchó avendo al prinzipio detto, 
che non intendetedir male del Papa, e confessate 
che della persona sua a vostro giudizio non sa- 
preste dirlo , ancora che voleste; suhito pero co- 
minciate a disputare deirOffizio del Papa, e 
dopo fatte le vostre dififinizioni, dite, che non so- 
lamente S. Santitá non ha fatto quello, che era 
ohbligata , ma tutto il contrario; e cosi con diso- 
nestissime calonnie, e ignominia, senza rispetto 
al cuno falsamente l'accusate , attribuendole que- 
llo, che sarebbe grave al piú scelerato uomo 
del mondo. E questa parmi che voi stimiate che 
sia prova della prima vostra proposizione, cioé 
che rimperatore non tiene colpa alcuna di 
quello, che si é fatto in Roma: la qual cosa 
quanto facciaa proposito, ognuno puó compren- 
dere. L'altra che é di provar che questo sia 
stato manifestó giudizio di Dio , la fondate al pa- 
rer mió sopra il dir male di tutte le cose, che si 
facevano in Roma ; e dopo lo aver rammemorato 
molti inganni, emolte falsita, e poca religione 
dei Ghierici , vi voltate a riprendere coloro , che 

4 



á 



— 26 — 

oAOPano le rcliquié dé Santi, e le immagini di 
Cristo, e della gloriosa Vergine N. Sig. ; e dite^ 
che sotto questo colore alcuni Sacerdoti ingan na- 
no grignoranti, e semplici per cavar loro denari 
dalle maní, e fanno loro adorar reliquie falsa; e 
molto vi affaticate in dimostrare che Dio, e i San ti 
non si curano di oro né d*argento, e che non han- 
no necessitá, né si diletano di roba; e che a Dio non 
si ha da offerire cosa corpoi*ea; ma Tanima pura 
da*peccati ; e che molto piú é servito, che quello 
che si dá alie Ghiese si dia ai poveri; e che meglio 
é rímediare le loro necessitá, che adornare altaría 
né far ricettacoli; e che Cristo tenne in poco contó 
tutte le ricchezze, e beni temporal i. Dite ancora; 
che molto scelerata cosa é, che un Sacerdote stan- 
do in peccato mortale celebrí Messa , e riceva il 
Santissimo Sacramento: e qui abbominate le com- 
posizioui, e le liti, e le dispensazioni^ e ancora le 
canonizzazioni; e cosi di tutte le cose, che si fan- 
no in Roma, ricordate il male, e cércate di nas- 
conder ilbene. Soggiungete poi che piu ingiuria fa- 
nno a Gesu Cristo i Sacerdoti ricevendoloin pecca- 
to nel corpo loro, che dovrebbe essere un tempio 
mondissimo, che non fanno i Soldati mettendo i 
cavalli nel Tempio di S. Pietro. Queste, e molte 
altre cose simili dite voi nel vostro Dialogo, e vo - 
lete ia ogni modo conchiudere , che la calamita 
<U Roma non solamente non é stata dannosa, ma 
utile alia Cristianitá; e con queste ragioni si poco 
appartenenti al caso, e tanto indegne di essere 
chiamate ragioni , parvi d'avere provato Taltra 
vostraproposizione, cioé che questa calamita sia 
stato manifestó gindicio di Dio. Veramente tulti 



- 27 - 

gli acüidenti occorreno, dir si puó che sieno per 
gindicio di Dio, perché senza la volontá sua niuna 
cosa si fa; ma questo non viene a proposito vostro 
nó toglie che né discorsi vostri non si comprenda 
una mala volontá degna di sospizione piú che ve- 
risimile che non siate moUo buon Cristiano. Le 
ragioni poi, che allégate, sonó tanto frivole e pue- 
rili, che forse sarebbe conveniente non risponder 
loro parola alcuna. Pu/io non restaré di dará 
a quel, che voi di te, in questo proposito, una bre- 
ve rispos ta; la qual pero credo che bastera, ed é 
che quei Sacerdoti, che ingannano 11 volgo conre- 
liquie false per guadagnar denari; medisimamen- 
te quei, che ricevonoil SS. Sacramento stando in 
pecato mortale fanno grandissimo errore; e colo- 
ro, che con troppa aviditá, oper vie proibite cer- 
cano d*avere roba, fanno contra i comandamenti 
di Cristo, e contra le leggi umane, e sonó malis- 
simi uomini; né persona di buon giudicio sará chi 
questo vi nieghi. Ma io non so imaginarmi, come 
voi abbiate pensato, che l'allegar questi inconve- 
nienti sia a proposito per dimostrare che poco 
male sia lo spogliar le reliquie, o veré o false 
che si sieno, e che l'ammazzare i Cbierici, rubar 
gli altari, e profanare tutte le cose, sacre, ruinar 
le Chiese, e farle stalle da cavalli sia poco errore, 
perché dall'altra parte si trovino cbierici, che ce- 
lebrino in peccato mortale, e che íanno liti, e for- 
se alcuni, che vendono i Benefízj. Veramente io 
non so chi sia tanto ignorante, che non sapia che 
allegar inconvenienti non é solverli, e che il ri- 
medio del male non é fare il peggio : e perché 
questo é i) principale vostro fundamento , parmi 



— 28 — 

avergli risposto abbastanza. Ma oltre di queslo 
dicü , che se vi sonó alcuni Sacerdoti cattivi , ve 
ne sonó ancora de'buoni , i quali non ricevono il 
SS. Sacramento in peccato mortale, né fanno al- 
tivo cose che voi dite , ma sonó amici e veri servi 
di Dio, e buoni religiosi: medesimamente vi sonó 
mol ti, che sanno onorare, e che onorano lereliquie 
de'Santi come devono, cioé non per rispetto di 
esse medesime, ma per quellol, che rappresenta- 
no; e per quello che veggono, levano il pensiero 
a contemplar quello, che non veggono, é in tal 
caso, ancora che le reliquie fossero false, non per 
questo chi adora commette idolatria, perché buo* 
na é qualsivoglia cagione, che muove la divozio- 
ne negli animi de'supplicanti ad adorare e pre- 
gar Dio con queirardore di fede, che mol te volte 
fa che vediamo miracoli. E perció se in un Templo 
fosse una croce del legno d'una forca, o di qual- 
sivoglia altro vilissimo , e tutto il popólo avesse 
opinione che fosse del legno della vera Croce, e 
per quello l'adomase di gioje, e d'oro, ed*argento, 
costui non solamente non farebbe male , ma po- 
trebbe meritar molto appresso Dio. E se i Sacer- 
doti fussero tali che ingannassero il volgo, e per 
questa via cercassero di guadagnar denari; che ha 
che fare in questo caso al castigo loro spogliare 
e rubar quella Croce, e il resto della Ghiesa, am- 
mazzare uomini e donne e fanciulli, violar le don- 
zelle f e metter ogni cosa a sacco , a fuoco , e a 
sangue? E se un Sacerdote cattivo e scelerato s* 
leva da canto alia femmina , e va a celebrare 
la Messa, e riceve il SS. Sacramento ia quel 
peccato; resta per questo, che coloro che rubano 



— í^9 - 

il tabernáculo, e gettano l'Ostia consacrata in tér- 
ra cosí empiamente, non sieno sceleratissimi sa- 
crileghi e indegni di star sopra la térra? Parmi 
adunque che il voler escusare o indebolire, e mas- 
simamente per questa via, il peccalo del Sacrilegio 
é gi^andissima impietá; e che le ragion che voi 
allégate a questo effetto oltre che sieno piuttosto 
bestemmie che ragioni , sieno ancora grosserie e 
fuori di proposito. Che ben sappiamo tutti che 
Dio e i Santi non si curano, e non hanno necessitá 
di roba. Maamandola gli uomini tanto come fan- 
no é chiaro argomento che quella volontá e 
affezione, che gli muove a prívame se medesi- 
ml, e darla per amor di Dio a chi si sia , é inten- 
tissima e grande; e questo é quello che piace a 
sua Divina Maestá; la quale medesimamente tie- 
ne poco bisogno de'nostri digiuni, é di nostre ro- 
merie, e di nostre discipline, o d'andar scalzi, e 
star nell'eremo a mangiar ghiande, e bever acqua 
ma ben si diletta di quell'ardente foco di carita, 
che muove coloro che fanno queste cose a farle 
per desiderio di serviré a lui. Per' questa me- 
desima causa si contenta ancora di quclli, che 
adornano le sue Chi ese , le Groci , le Reliquie e 
immagini de'suoi Santi , e che offeriscono dena- 
ri per íriparare i Tempj e gli altan in segno d* 
obbedienza, e di divozione. E se vi ricorda del 
Vangelo di S. Matteo, Cristo avendo mondato quel 
Leproso gli disse: Vade, ostende te Sacerdotif etc. 
offer munus, quodjussit offerri Moysee in testimo- 
nium ipsis. ' Ma voi con parole, che nella prima 

7. Varia de la Vulgata. Véase. 



i 



— 32 - 

pió, B molti anai dappoi si mostravano? e in 
essi era scritto con lettere Affricane , che Massi- 
nissa gli avea ricevuti non sapendo donde venia- 
sero; e poi avondolo intesu, súbito avea mandato 
a restituirli. Ma perché pensó, che abbiate piú 
a memoria le cose Ebree *® che le Romane , do- 
vereste par ricordarvi di quello, che si scrive nel 
secondo libro al quarto cap. de'Macabei; che es- 
sendo il Templo de Gierusalemmolto pleno d'oro, 
d'argento, di gioje, e di denari, avendogll Seleu- 
co Re d'Asla, e altrl Principl dato molti doni, Apo- 
Uonlo Sig. di Siria e di Fenicia mandó quel suo 
Eliodoro in Gierusalem, II quale essendo en- 
trato nel tempio contra la volontá del Sacerdote 
per rubar tutto il tesoro,^ fu castigato aspra- 
mente : perché un cavagliero apparve súbito so- 
pra un cavallo terribile il quale co*calci comin- 
ció a percuotere Eliodoro, e gettoUo in térra, e 
due giovani medesimamente lo batterono con 
flagelli tanto che demandando misericordia fu 
portato fuori del tempio piú morto che vivo. E 
molti altri come si legge nelle Istorie Ebree si 
vede che capitarono male per lo peccato del Sa- 
crilegio. Non vi ricorda che nel primo libro dei 
** Re si fa menzione che cuando David condusse 
l'Arca fuori della casa di Aminadad , perché Oza 
osó toccarla per non lasciarla cadere del carro. 
Dio lo fece moriré súbito? E negli Atti de^U 
Apostoli si scrive di quello Anania e Sahra sua 
moglíe; i quah avendo venduto un campo loro 



10. Taccia il Valdes di ocul- 11. O el II Libro de Samuel 

to Ebraitmo , o che provenga cap. VI, 9. — i en la vulgata II 
da Schiatta Ébrea. d« los Reyes. 



-33 - 

proprio, perché riserbarono per se una parte dei 
donari, e il restante portarono agli ApostoU, 
mostrando di non aver venduto il campo piú di 
quello che loro appresentarono, súbito morirono 
per giudizzio di Dio? Or védete se i i^Mati^ che 
nelle Ghrese di Roma tolsero quello, che non era 
loro, e pesero le mani nella custodia, dove era 
il SS. Sacramento, non per difenderla che non 
cadesse, ma per rubarla e spésaarla con molta 
ignominia, merilanod'essere escusati' con diré 
che i Ghierici fácevano pegglo> e che Dio comanda 
che non si faccia contodi roba. Ma Dio, ohep^r 
é il medesimo che fu sempre , e cosi poco alldrá 
si curava d*oro o d'ai^ento, come adosso, come 
si scrive neirEsodo; puré oomandó a Moisé, che 
dicesse a li Giudei che dessero le primizie^ e ai 
Sacerdoti che le pigliassero ; e fossero questo pri* 
mizie oro, argento, gioje, e pietre preziose, pan* 
ni Giacintini di porpora^ e d*altri colorí preziosi, 
olii , ed unguenti odorati ; e volse che facessero 
il Santuario e il Tabernacolo con tanti legi^i pre- 
tiosi; e coperti d'oro, eSerafini, e¡cor0i)e,'« 
vasi^ e anelli tutti di ero purifisimo > e le <^Ioar 
ne. con^i capitplli d'ofo, ft>,;;bá^ tfaréqft'HíVi? 
Taltare pur tutto vestrto d'oroí e comandía dici'i 
popólo paghi secondo il numero del le p^naóne^ 
iaüto il poyero comcj.'el 4éc9, ,'0 jcbe i (p)^íi''¿ 
dietilbuiscano in usd^ del tabernacolo. 'e pro»- 
meU/Q «he sará propizio alie bro anime*^ M/eideák- 
mamente comanda pho i. vestiméntí ')^^, J^jfi^ 
siano ornati d'oro ei' di gioje tanto "che -tíü 
non si puó diré. Da questo potete pur coaosceMÍ, 
che se in quel tempo Dio vol^iVa» che il sü¿ t.etí£- 



á 



- 34 - 

pió, e i. suui al tari u taborna(K)li fosseroador- 
nati doro e dargentu , e di gioje, o i vestimentl 
de*80oi saj()erdoti iunlü rÍQcUii a proziosi, non gti 
piace adesao che siano spogliaü, rubati , e tanto 
mal trattati. E benché in qaol tempo ancora 
permetXesse che re83ercitQde.fiiudei üoisse rpUp» 
e digfatto, e l'Arca pre9a dá Filistei, e fatta 
quella ruina; e (come voi dito ancora.di (püasU 
di Roma) tutto fosae giudicio di Dio, purenuMitró 
di non tener per bene che i Filistei ■ fapessero 
quel Sacrilegio ; anzi in ogni luego, dove conr 
ducevano TArca , mandava sempre morte e di^- 
truzione sopra quei popgli,.^di modo che. i: Fi* 
listel la rimandarono in GierusalemjCon molti 
doni d'oro per placcar Dio, e non dicovano ^llora 
i buoni, come dite voi, che Dio lo permettesse 
per maggior bene, ne che i Sacerdoti facessero 
molto peggio cHe i soldati, ma ne sen ti vano dcK 
lor estremo: perché lleli sentendo quella nuova 



12. Morte purc e distrudo- 
ne ai vide piombare sopra i 
Capitani, e sopra que'Ministri 
e Soldati , che f orón compHd 
di qucsto sacrilego eccesso. 
Perciocché il Duca di Borbone 
priiBa fUBcfae di salire le aaura 
di Roma, fu morto da una pa- 
lla dimoBcheto. n Viceré tra 
mille rimorai e gclosie dopo 
cireaun mese si mori di ram- 
nuuico. Don Ugo , e il Fiera- 
mosca furono ammazati l'an- 
Bo'iappresso aella battagHa 
navale vicino a Salemo, e git- 
tatiinmare. L'Oraiige , com- 
battendo nel 1&30 disparata- 
mente contro Fiorentini tíaccó 
due arcbibugiate , che in un 
súbito l'uccisero. A questi si 
pu<5 aggfugnere Ver! di MigHau 



che mandato da Cesare iñ Ita- 
lia con commiasionicÜ liberare 
il Ponteficc, in luogo di a^yo- 
lare qoanto poteva il negoúo, 
si era opposto alie propo^zioni 
men ree degli áltxi Mlaistri; 
qnali non potendo tirar iJla sua 
opinione , ne far loro resisten- 
za érasene paxtlto diapcttosa 
mente per Napoli: detla quaie 
impietá , dice fl OofccfaMiiif . 
paH le pene, perd^ ne'prim 
di deWastedlo searamucciañ' 
do fu morto diun$ orekOtm, 
. Quanto poi all^escrcito, lapes- 
tuenza ne gnastó e dtetnisse la 
maggior parte: o foron que'mi- 
serabili veduti morirsi di disa- 
gio, e abbandooati dát totti, 
con la sacrüeg^ pre4a allato. 



- 35 - 

della rotta deiressereito, e la morte di due suoi 
ligliuoU, lo soportó con pazienza; raa quando in- 
tesse che l'Arca era presa ' senti tanto délore, 
che súbito cadde raorto. E cosi credo che chi lo 
potesse sapere , troverebbe che molti buoni Pi^- 
lati, e Santi Religiosi, nella presente ruina di 
Roma, sonó morti di ddóré, vedendo tratar le 
cose sacre con tanta ignominia, che soloil com- 
membrárlo spaventa. E veramente io porto gran- 
dissima compassióne a quei buoni Béligic^i che 
erano in Boma ( che pur non é da diré che non 
ve ne fosero) i quali morirono cosi crudelmente 
nel primo conflitto doirentrare de'soldati; ma 
molto maggiorea quelli, che vissero, e fin roñó 
sforzati a vedere con gli occhi quello spettacolo 
iufernale, che il vostro Lattanzio cosi bene 
scusa, e tanto piacere mostra udendolo raccou- 
táre dairArcidiacono: né mi posso levar dairani- 
nio una continua a^iizione, imaginandomi il do- 
lore, Taffanno, lo stupore, il desiderio di moriré, 
la turbazione, le lagrime, e i gemiti, che do- 
veano essere in quelli Padri anticñi *' nudriti 
tanti anni in quella Santa Cjhiesa , y quali tante 
volte eítino intéi^onuti essi médesimi a mostra- 
re con le proprie mani il Santo Sudario di Cristo 
con tanta divozidne del popólo, c con tante voci 
di nazione straniere, ehe erano venute di lontani 
paesi a venerare quólla benedetta reliquia, le 
quali chiamavano misericordia: vedendo ora per. 
gli altari, e per le celle, che solean.i essere al- 
bcrghi d'orazioni, scorrere soldati armati senza 

13. Intcnde i Canonici di S. Pietro. 



> 



- 36 — 

in'spetto, con rabbia e sete di.sangue, aviditá 
d'oro o d'argen to , apmazzando uomini , e don- 
ne^giovanpi, e veocbi, e fanciulli, e gittándoin 
térra tante Sacre Reliquie, tante divote ipiagin^, 
Vcmn e U Sangue dei Santi Martiri, che col-mo- 
lire fecero testímonio al ilioado quanto piú che 
la lor vita amavano Cristo; che pensiero doveva 
essere di coloro che si yederano innaozi agli 
occhi giacero in térra il Tabemacolo della Testa 
deirApostolo S. Andrea, scolpito in marmo con 
figure ornatissime , dove Papa Pió Secorido con 
tanta venerazione in compagnia di tanti Cardi- 
nali e Prelati la coUocó con le propríe mani, e 
dcxve ancora si vede intagliato con lettere:grandi 
nel medesimo marmo il testimonio, come il 
gran Turco, l'aveva mandata insino dal Pelo- 
ponneso a donare onoratlssimamente al Papa: e 
poco lontano di lá in un altro Tabemacolo il 
ferro, della lancia, che aperse il costato di 
Giesú Cristo, il qual puré con molta solennitá fu 
mandato da un altro gran Turco a donare á Papa 
Innozenzio VIII. ** Questi medesimi adunque, 
che videro guando quelle san te reliquie, mándate 
dagllmperatori deTurchi ái nostri Pontefici, fu- 
rono collocate con tanta riverenza e divozione 
del Popólo nel Templo degli Appostoli, come 
nella propria lor sede, furono sforzati a vederle 
ancora nel medesimo Tempio concúlcate, e cal- 
pestate da quelli, che tengono pur nome di Fe- 



14. La testa di Santo An- si la Lancia fu mandata ad 

drea Apostólo non fu mandata innocenzo Vm da Bajazet- 

a Pión dal Gran Turco, ma , .. , , j ct v- 

dal DespoU della Morea: ben- ^ ^^' Imperatore deTuichi. 



— 37 ^ 

(leli , sottü le insigne del fiattólico Impovatore 
de'Cristiani. Pensi clii ha nel cuore scintilla di 
religione Cristiana, come questo si potcva patire, 
come non si rompe vano di dolore quei cuon, 
come non uscivano di sentimento tutti i buoni, 
che lo vedevano? Con tutto questo sieno i sóida-, 
tí empj» e perfidi, e senza legge, e timor di Dio, 
sieno molti di loro Eretici, e Giudei, e soppprt-i- 
no gli nomini questo infortunio come si puó; ma 
che nella propria casa deirimperat'Dro, Principe 
tanto Cristiano, giustissimo, e virtuosissimo, si 
ritrovi un Secretario, eñe osi scusare le impietá 
tanto nefande, e mostrarsi cosi pubblico nemi- 
co dei riti, e cerimonic Cristiane , parmi un mos- 
tró tanto intolerabile , che io ancora vedendolo, 
non oso crederlo. E pur ó vero che voi siete quel 
mostró, che non solamente le scusate„ma ancora 
le laúdate; e in qucsta bella declamazione mo»- 
trate l'ingegno, e Teloquenzia vostra, e úsate 
molti colorí rettorici , amplificando , esagerando, 
ed estenuando secondo che vi par convenire. B 
tra l'altre cosehonotato che in alcuni luoghi mol- 
to vi dilettate di essere faceto, e di diré grazíe, 
e piacevolezze acutamente : e credo che teneste 
per bella invenzione, quando vi venne in animo 
di diré, che i Santi non curarono di roba, mentro 
erano in vita, e perció é cfedibile che tanto me- 
no se ne curino doppo la morte; e quasi volete 
significare che piace loro, che le lor ossa siano 
spogliate di quello , che essi in vita sprezzarono. 
Queste vostre burle sonó al parer mió assai fred- 
de, e non molto convenienti a buon Cristiano; e 
parmi che abbiate voluto imitar quel Dionisio 



i 



— 40 — 

meno umversalmente; e come ognuno sa, umana 
cosa é il püccare, e Cristo perdonó sempre achi 
peccó parchó gli domandasse perdono di Imon cuo- 
re. Nó perché un nomo pechi, anoora^^he sia Sa- 
iserdote, si ha dá dir che non sia Cristiano; né per 
quelio si davono estirpar dai mondo tutti i Saoer- 
doti, e torre loro la roba, tormentarli, ammazzar*- 
li/ed arder le Chiese/e .£ar loro tanti malí, come 
voi velete persuadere che si fácciano. £ non vi 
basta dimostrare la vostra opinione con qüesti be- 
lli argomeuti: che, perché non vi » possa ría- 
pondere, attribuite iltultoa Dio, dicendo che 
Tha permes^ per eagionare magior bene. £ vera- 
mente a me pare che molti ladri e assassini da 
fttrada parlino talora con molto maggior ragione, 
c cortesia, e religione che non fate voi; perché 
guando si trovano convinti in mano della gius- 
tisda per essere decapitati , non sapendo conxe es* 
cusarsi dimandano misericordia, e dicono che 
il diavolo ii ha indotti a far quel male , e a lui 
in ogni modo vorrebboñó dar la colpa déi lor 
peccato i il che molto piü si conviene, che fiar 
come voi, che la volete daré á Dio , dicendo 
che rha permesso per maggiür l3ene ; e pensate 
con questo termino di permesso acoomodar le 
parole tanto che non si conosca qual sia la in<- 
tenzion vostra. E certo la pormiseiion di Dio non 
é stata in questo caso al tro che 'non proibiree 
lasciare il> suo libero arbitrio á qtiello essercito, 
il quale (volendo) avenebbe i[iotuto lasciar di 
fare quelle male opere dhe feoe, nate piú presto 
da instigazione diabólica, che da permissione 
divina : la quale cosí si potrebbe allegar per es- 



casazione dei mali che voi dito che si funiio por 
mano de'Sacei-doti e di tutti gli altri uomiiii del 
mondo, come voi rallegato per escusazion*» 
di quelli, che hanno fatto i soldatiinRoma; per- 
ché certo ó che niuna cosa si farebbe, se Dio 
non peiinettesse ch'ella si faccsse di permissiono 
divina. Ma piú vera e piú Cristiana sentenza sa- 
rebbe a dir che Dio ha permosso una cosi gravo 
c áspera persecuzione con tro la Cliiosa siia, ac- 
cioché il Papa, i Cardiiiali, i Prclati, o tutti 
quelli, jche hanno patito con pazicnza, inrritino 
premio nel cielo, che il dir cho, ó stato castigo 
dei loro vizi. Che so leggetc il principio della 
fcde nostra, tu ta la trovare te fondata nel tolerar 
le persecuzioni; e i veri Gristiani non lo rifiutano 
per imitar Cristo, il quale ossondo Dio volle 
patire tanto vilipendio o vituperosa niorte: o 
quelli olio veramente lo imitarono, furono i 
marliri; e non i tiranni, che (ímpierono le tombo 
di quelle Sante ossa, dello quali voi vi biu*lato 
tanto, e tanto rumor no fate, perché , sonó ono- 
rate dai Cristiani, c órnate d oro o d'argenlo; (» 
tanto laúdate quei scclerati , che le spogliano, n 
rubano, volendo mostrare cho quosto coman - 
damcnto no sia piú contra i ladri, e assassini 
che pigliano la roba sforzando , ammazzando, e 
tormentando, che contra coloro , che la spen- 
dono in adornare i terapi e le Reliquie de'Santi; 
rhe cosi par quasi che vogliate che lo ammaz- 
zare e assassinarc sia tanto gran bene, che il 
farlo per aver robar temperi ed cmendi il malo, 
che é i I dosiderar roba. Percio questa vostra ra- 
gione tengo io per conforme alie altre, e alia dot- 



s 



— 44 — 

teria del vostro Dialogo ó il dir xnale del Papa, 
como diiaramente si vede, e voi confessate, non 
la dovevate pigUare;- perché i PonteGci sonó sacri 
e questa petulante maledicenza non é, né mai é 
stata conceduta in leggo alcuna, t) in alcun luogo 
o tempo, del quale i'^bbia notizia. Auzi i Gomici 
antichi, come Aviatofane, Eiipolis, e Gratino, e 
LucuUo, perché jiprendendo i vizjnominavano le 
persone, furono reprdwu, e da quoUa Goramedia 
si cavó poi la nostra Sátira , la quale riprende i 
Yizj, nía non nomina le persone. Dovreste ancora 
§apere che le vostre leggi acerbamente castigano 
coloro, che scrivpno libelli famosi centro chi cjie 
sia. Stando adunque questo , parvi che onésta c 
lodevole materia del vostro libro sia átata il pi- 
gliar per soggetfco il dir mide di mi Papa con tan- 
ta ignominia, e con tante bugie e falsitá cosi pub- 
bliche? e non per al tro che per mostrar l'odio , e 
la poca vostra prudenza? E per dicbiarár ad og- 
nuno che'l libro, vo&tro é tutto pieno di bugie; 
nel principio voi pi*otestate e dita, che ni una co- , 
aa di quelle, che sonó nel libro, si dicono in pre- 
giudicio della dignitá e della persona del Pa- 
pa, perché conviene che Ja dignjtá da tutti sia 
tenuta in vejK^razione , e della persona non 
sapreste dir maJe alcuno ancorché voleste, e sú- 
bito soggiuygete, che ia distruzione di Roma é 
fiucced uta perché il Papa ha lasciato di far quello 
che doveva, :e fatto quello ,. che. non doveva, ed 
ha voluto vietar all'Imperatore che non amminis- 
tri, giustizia, ¡e^ha procurato di. distruggere il po- 
pólo Gristiano/per aiccr6Scere;8talo temporale, e 
che ha fatto tutte.le cose contearie alia dottrina 



— 45 — 

di Gesú Cristo , e che per questo non pu6 esserc 
Cristiano, né meno Papa, e gli attribuite tutti 
gVincendj, le ruine, leiñorti, i sacrilegj^ etutte 
le altrc empiotá, che sonó state faite non solo in 
Roma ma ancora in Lombardia , comparándolo a 
Nerone , a Dionisio, ad Erode, con acerbissime ri- 
pi^nsioni a coloro che l'ajutarono a opere tanto 
ncfande, con esclamazioni a Gesú Cristo, e al San- 
gue suo, amplificando con colorí rettorici qaei 
mali, che dite esser avvenuti per colpa sua. 
Parvi, Sig. Valdés, che questo sia dir male? 
parvi che abbiate ben atteso quello che pro- 
mettete nel principio del Dialogo? parvi che 
questo sia aver rispetto alia dighitá, e alia per- 
sona del Papa? del quale voi dite, che non sa- 
preste dir male, ancora che voleste? Gredete voi 
d'aver ben coperte le vostre bugie che sonó nel 
rimanente del libro, poiché nella prima fronte 
dite questa tanto scelerata, ed' evidénte?^ Ma non 
é nccessario scusar quello , che tutti i buoni co- 
nosconb esser escusato; ed ió mi crederoi far in- 
giuria al Papa , se mi ponossi á volerlo difendé- 
re di quello che voi scioccamente loincolpate. E 
ancorché S-. Santitá abbia avuto questa si grande 
avversitá di fortuna , non é péró tanto infelice 
che la integritá della sua vita, e i suoi santi de- 
siderj non siana notissimi ai buoni , e a coloro 
che non tengono avanti gli occhi il velo della ma- 
ligna invidia, e dell'odio contigo la religión Gris- 
tianfi, il quale ha tanto accécato il giudicio vos- 
tro, che non'avetxí saputo discerner la veritá. Vo- 
glio aiunffúe solamente risponder ad alcune co- 
se, delle quali Vei faío piú fon»laraeato,.accioché 






- 46 - 

quelli , che non ne sonó informati, non ricevano 
inganno. E prima dico, che tra il Papa, e Tlmpo- 
ratore non ó stata diíferenzia, come voi falsamen- 
te affeimate, e che il Papa non desideró mai 
guerra contra Tlmperatore, né contra altri, e non 
pensó mai di maltrattave Tlmperatore , ma sola- 
mente pensó di reprimere le insolenze inaudite, 
e le estorsioni, che faceva Tessercito di S. Maestá 
nelle terre della Chiesa^ cioé in Parma, e in Pia- 
cenza, e nel resto di Lomhardia, le quali se erano 
intolerabili, o fuor d'ogni termine, testimonio ce 
ne fa la desoí azione della piú fíorita Gittá, che á 
nostri di fosse nel mondo che fu Milano ; della 
quale puré dai posten si leggerá, che essendo 
stata scudo deiressercito deirimperatore contra 
quello de*suoi nemici, e difesasi con tanta fede in 
favor deiruno, e con pertinacia contra l'altro, con 
patir cosi acerbo assedio, fame, morti, e ruine, 
fu poseía dal medesimo essercito derimporatore 
crudelissi mámente saccheggiata erovinata, eri- 
dotta in termine, che gli abitatori hanno doman- 
dato in grazia di andarsene iií perpetuo esilio, e 
lasciar la roba, e le proprie case, e le loro abita- 
zioni antiche, e la patria. La veritó adunque del- 
la cosa ó che il Papa desiderava reprimere l'es- 
sercito, e per questo fece la lega con Francia, e 
con Viniziani , parendogli non aver per questo 
effetto al tro mezzo. E che sia vero , eccovi la piú 
evidente prova che si possa immaginare, la qualc 
é , che trovandosi il Papa aver preso una gran 
parte del Regno , avendo l'armata di mare sopra 
la medesima Gittá di Napoli, stando le forze de*- 
suoi Gonfederati, e le sue intierissime, proccui'ó 



- 47 - 

di fare una sospeiision darme con D. Cario de 
Lanoy Viceré di Napoli con intenzione di venire 
a Barcellona personalmente per parlare airimpe- 
ratore, e trattar la pace universale. L'effetto 
della sospensione gli succedé con sua mala for- 
tuna, e la venuta di Barcellona gli fu impedita 
da quella calamita della nostra religione , della 
quale sempre si parlera; ma non giá come voi ne 
paríate. Ed avendo ilPapa stabilito col Viceré per 
virtú de*poderi , che tenea dall'lmperatore, e dal 
canto 8U0 aderapiuto le condizioni convenute; e 
restituito l'Aquila, e Salomo, e ritirata Tarmata 
di mare, e disarmatosi del tutto, come quello che 
stava sicurissimo, fu-oppresso dairessercito dell*- 
Imperatore, del quale era Capí taño il Duca di 
Borbone, di quel modo che ognuno sa. E perché 
voi forse, come hanno detto alcuni vostri simili, 
direte che il Papa non fece la sospension d'arme, 
per venire a Barcellona: dimando a voi perché la 
fece? Che se aveva intenzione d*offenderc l'Im- 
peratore, puré é strana cosa , che essendo con 
prosperitá, e avendo buoni successi della guerra, 
sollecitato dai Gonfederati con proteste, minacce, 
e con tutti gli altri modi possibili , non volesse 
seguitarla vittoria, che teneva nelle mani. Per- 
ché, come si vide chiaro, non solo si disarmó, e 
restitui quello, che aveva preso, má offeriva de- 
nari per lo essercito. Queste sonó le condizioni 
della tregui, la quale voi tanto vitupérate, e dite 
che fu disonestissima, e contra l'onor dell'Impe- 
ratore. E per certo io non so di donde la sottiii- 
tá del vos tro ingegño cavi questa conclusionc. 
Se voi diceste che il Papa fpcc la tregua , perché 



- 48 — 

sapeva che riraperatore non poteva nutrir il suo 
essercito otto mesi senza denari, se non guerreg- 
giava, e perció era necessario che in questo lem- 
po si dissolvesse; e che il Papa aspettava di dis- 
farlo aliora: rispondo che questa opinione, oltre- 
che sia falsa , é ancora molto ridioola ; perché 
certo é che nel termine dcgli otto mesi, ordinato 
per la detta tregua, il Papa o Teniva a Barcello- 
na, o non ven iva. Se veniva, chiaro é che non 
voleva, né poteva disfare l'essercito dell'Impera- 
tore: Se non veniva, dico che per la tregua non 
poteva succeder incommodo, o danno alcuno 
airessercito dell' Imperatore, anzi molto bene, e 
molta utilitá ; perché primamente il Papa gli da- 
va denari; oltre di questo, di quattroesserciti ne- 
mici che erano contra quello deU'lmperatore gli 
ne levava Tuno, che era il suo, di modo che non 
restavano se non tre. Perció cessa quel rispetto di 
diré, che Tessercito deU'lmperatore non si pote- 
va sostener se non guerreggiava quegli otto 
mesi; perché ven poteva guerreggiar a suo pia- 
cere e molto meglio che prima; non avendo 
tanto contrasto; e andar a trovare l'essercito di 
Francia, o quello de'Veneziani, e Fiorentini. o 
combatiere le terre, e in quel modo sostenersi, 
dandogli massimamente il Papa denari, come 
io ho detto. Ma se noi non vogliamo negar que- 
llo, che é manifestissimo; il Papa era risoluto di 
vénire á Barcellona , e giá, aveva ordinato in 
Roma quello, che in assenzia sua si do vea fare. 
e teneva innanzi agli occhi il desiderio della 
])ace; e per qiiella non fuggiva il pericolo del 
mare, né travaglio delía pei*sona sua, né alcun 



— 49 - 

altro incommodo per védeme TeíFetto: sicché la 
pace non fu impedita dal Papa, ma da coloro 
che si trovavano aver poco, e desideravano per 
qualsivoglia modo aVer assai; e per questo non 
cbbero rispetto aironor delllmperatore, facen- 
do sotto il nomo di S. Maestá la piú enorme 
cosa che mai sia stata udita. Ma quando altro 
argomentonon avessimo deirinfinito desíderio 
che *1 Papa tiene della pace, Topere che ha fatto 
dopo che é uscito di prigione, fanno fede qual 
fosse Tanimo suo prima ch'ei vi entrasse; che 
avendo ricevuto tante ingiurie dairessercito 
Imperiale, quante io volendo non saprei nomi- 
nare, tutte per amor di Gesú Cristo si ha scorda- 
le: e parendogli che il cercare vendetta di chi 
rha offeso sia uno impedir la pace, liberamente 
ha perdónate in tempo che non si puó dir che 
Tabbia fatto contra sua voglia; ma quando que- 
lli, che rhanno offeso erano oppressi dall'esser- 
cito di Francia, e con molta neccesitá rinchiusi ' 
in Napoli. Ed essendo esso da'Francesi, Vinizia- 
ni, Fiorentini, non solamente solí eci tato, ma 
astretto, e minacciato, e per altra parte invíta- 
te con mol te offerte, non si rimosse mai dal suo 
santo proposito, e piú presto elesse soffrire lo 
sumólo degli appassionati, e starsi a discrezio- 
ne de'Francesi, e senza le terre, che gli hanno 
tolto i Viniziani, e fuori della patria sua povero, 
e senza autorita, che dar cagione di nuova guer- 
ra: e in questo tempo ha mandati Nunzj airim- 
peratore, pregándolo, e supplicandogli a voler 
intendere nella pace, e quiete della Gristianita. 
Medesimamente al Re di Francia e al Re d*ln- 




- - 50 — 

ghilterra offerendo tutti i mezzi, che S. San tita 
ha potuto imaginare, che siano per giovare. Par- 
vi. Sig. Valdés, che in questo il Papa abbia in- 
segnato cose in tutto contrarié airufficio suo? 
Parvi, che siarendere mal per bene? incendere 
nuóva guerra, e seminare discordia tra i con- 
cordi, come voi di te che egli ha fatto? Parvi, che 
chi non fosse imitator di Cristo, avesse potuto 
scordarsi tante offese, e tante ignominie di star 
tanto tiempo preso come un ladrone? non poter 
mangiare, né bere, nó dormiré, se non ad arbi- 
trio di coloro, che lo guardavano nel mezzo _ de- 
Ua peste? sforzato di daré benefizj a coloro, che 
avevano morto i Ghierici, per i quali vacavano? 
dar assoluzioni, e riserve a petizione di qual si 
voglia vil fante dell'essercito? ogni di con minac - 
ce di menarlo ora a Gajeta, ora di ammazzarlo, 
ora d'impiccar gli Gstaggi, ** ora di abbrusciar 
Roma, e« desolarla del tutto? E avendosi veduto 
innanzi agli ochi saccheggiar ilPalazzo diS. Pie- 
tro, e tutta Roma, essere astretto a pagare tan- 
ta somma di denari? vedersi spogliar il Gastello, 
torre le Fortezze dellaGhiesa, esser astretto per 



18. Sette furono gli ostaggi, 
che diede il Papa a Tedeschi 
per sicurezza dellataglia; quat- 
tro Ecclesiastici, e tre Secola- 
rL Gli Ecclesiastici furono, 
Giovanmaria del Monte Arci- 
vescovo di Manfredonia , che 
poi fa Papa Giulio III, Onofíio 
Bartolini Arcivescoyo di Pisa, 
Antonio Pucci Vescovo di Pis- 
toja, poi Cardinale, e Giam- 
matteo Giberti, Datario, Ves- 
covo di Verona. I Secolari poi. 
Jacopo Salviati , Lorenzo Ri- 



dolñ , e Simone da Ricasoli, 
tutti e tre Cavalleri Fiorentini, 
parenti , e confidentissiini del 
Papa.» 

Compárese esa Nota del im - 
preso italiano, con la páy 408 
det Diálogo , en mi Edizion. 
Véase también en la páj. 471 
del mismo Diálogo , al ren- 
glón 9, comparándole con lo 
que se diíe en la páj. 42 del 
Apéxdize , a las Dos Infor- 
MAzioNEs, reimpresas el año 
de 1857. 



— 51 - 

forza far Gardinali, e vender i beni Ecclesiastici 
per cavar denari da pagar quello essercito, che 
non era giá ito a ricuperar il Sepolcro di Cris- 
to in üiorusaleni; ma venuto a Roma a ro vinar 
qupllo degli Apostoli, e dei Martiri, e a bever il 
sangue loro con tan ti tormén ti, crudelissimi, o 
con nuove maniere di morti? Parvi, dico Sig. 
Valdés, che un Papa, che tutto queste persecu- 
zioni ha tollcrato con tanta pazienzia, e cuando 
le 8ue ferile crano tanto fresche che corre vano 
sangue ha mostrato tanta temperanza d'animo, 
che non ha cércate, vendetta, ma ha posto og- 
ni studio per aver pace, e perché i nemici suoi, 
che rhanno tanto maltrattato non abbiano essi 
mal alcuno; meriti che di lui si dica, ch'egli ó 
inventore, ed autore di nueva guerra, e che ha 
dato la fede al Re di Francia per distruggcre la 
Gristianita? e che ha disfatta, e rotta la pace tra 
rimperatore, e il Re di Francia; e che é stato 
cagione che il Regno di Ungheria fosse occupato 
dá Turchi; e che quando ricordava all'Imperato- 
re che facesse provvisione contra Turchi, allora 
si apparecchiava esso secretamente per far guer- 
ra a S. Maestá, e che della ruina di Roma esso 
solo tiene la colpa? Parvi, che questo siaquel 
Papa pazzo, e tanto senza i n toilette, che voi di- 
te che voleva morderé, e mangiare i suoi proprj 
membri? e che meritava esser te ñuto legato dal 
figliuolo, perché lo voleva ammazzare? Parvi, 
che '1 Padre, che tiene dilferenza col figliuolo, il 
qualc dopo aver tolto parte della sua sostanza 
gliela restituisce; e vedendoselo venir in contra 
getta l'arme in térra, e va disarmató per ab- 




— 52 — 

bracciarlo, faccia segno di volerlo ammazzáre? 
Parvi, che meriti esser comparato con Nerone, 
e Dionisio Tiranno, come -voi lo compárate? E 
dove trovaste voi mai, che il Papa desse inves- 
titura dei Regni deirimperatore ad altri, coipe 
voi dite? E d*onde sapete voi, che il Papa facesse 
passare il Re di Francia in Italia? e che l'Impera- 
tore non bastó mai per ottenere da lui che fosse 
mezzano, e neutrale, e che non procurasse di 
disturbare la pace? perché dite voi questo, sapen- 
do tutto il mon^o che egli non ha mai soUecita- 
to altro che pace; e che per q^esta sola causa fu 
mandato il Gardinale de*Salviati in Ispagna? e 
chi vi ha detto, che il Papa non volle ascoltare 
chi gli voleva parlar d'accordo per parte di Bor- 
bon&? essendo notissimo, che al primo partito 
si conchiuse in Fiorenza con il mandato proprio 
di Borbone di 60 mila ducati, coi quali si prome- 
tbeva, che Tessercito ritornerebbe indietro, si 
aggiunsero 40 mila, e dipoi 50 mila altri; e il 
Papa a tutto consentí, ancoraché non sapesse 
dove trovarli perestinguerTincendiodella guer- 
ra? ma non bastó. Perché dite voi, che il Papa non 
volle che i Romani andassero a pigliar accordo 
con Borbone? perché vi pigliate voi questa licen- 
za cosí impudente di mentiré a carico del Papa, 
e di tanti Sigg. che non siete degno di nomina- 
re? che superbia, che iusolenzia bestiale é ques- 
ta? che pensate che vi sia lecito di diré ció, che 
il vostro maligno animo vi detta, senza pur te- 
meré che altri non solo vi castighi, ma né anco 
vi risponda? B avete ardimento di scrivermi, 
che non potete lasciar di lamentarvi di me, per- 



\ 



— 53 - 

che io abbia informato rimperatorc dcllu quali- 
tá del vostro libro, soggiungendo che non ave- 
rcFte mai pensato ch'io avessi trattato una tal 
cosa contra l'onor vostro, e che conoscete ch'io 
sonó stato jnal informato. lo tengo per molta 
ingiuria che voi abbiate pensato ch'io dovessi 
comportare, che nó voi né altri parlasse del Pa- 
pa con tanta ignominia, come avete fatto voi 
essendo io Cristiano, e particolare servitore de 
S. Santitá, e maravigliomi che abbiate mai cré- 
dulo ch'io debba far piú ¡contó deironor vos- 
tro, il quale voi avete perduto prima che nasces- 
te ** che di quello del Papa, e di quello della 
Religione Cristiana, e del mió steso, díte ancora, 
che non sapcte che ostinazione io abbia vedu- 
to in voi, confessando che io mandai Gabríe- 
le mió secretario a parlarvi perche lasciasti di 
seguitar quello che avevate cominciato: la qual 
cosa se faceste, lo dice il libro medesimo, jdel 
quale io non posso esser ben informato, non 
essendo in esso se non male, ma ben posso es- 
ser veramente informato della mala volontá vos- 
tra, che per ingannar ancora in questo, e men- 
tiré come solete; dopo l'aver pubblicato il libro, 
e mándatelo in Alemagna, in Portugallo, e indi- 
versi altri luoghi, di te di volerlo emendare; ed 
accioché con la ignoranza sia ancora congiunta 
la malignitá, dite volerlo fare per servirmi, qua- 
si che per cortesía ed umanitá vostra sia te con- 
tento farmi questo piacere, non perchó la regio- 



19. Essendo i Genitori del suppoiieva il CastigUone. 
Valdes occuHi Ebfei, come 



- 54 ~ 

ne, o debito cosi ricerchi. Poi súbito soggi ún- 
gete che volete mantener quello, che avete 
scritlo. Or védete come concorda bene il mante- 
ner quello, che avete scritto con il correggerlo. 
Ma io non voglio ingannarvi, e dico, che di 
nuovo parlero airimperatore, e so certo che 
S. Maestá fará tal dimostrazione contra di 
voi, che ognuno conoscerá, che questa vos- 
tra sacrilega operetta (poiche operetta la chia- 
mate) non e di consentimiento suo, e vedre- 
mo se vi bastera la scusa che fate, e vi ac- 
corgerete che molto meglio e con piü ragione po- 
tranno díre coloro, che vi castigheranno, che la 
giustizia gli ha sforzati á levarvi questa superba 
arroganzia, che non potrete dir voi che la ma- 
teria del libro vi ha sforzato á calonniar con bu • 
gie chi siete obbligato onorare e ubbidire come 
capo della Cristianitá, se siete Cristiano. E se 
pur nasceste ¡n cosi mal punto , e foste formato 
della natura di cosi perversa condizione che non 
possiate restar di dir male, e bugie per obbedire 
airinstinto vostro, dichiarando la malignitá, 
ch*avete nel cuore, la quale pero ancora senza 
parlare vi si vede dipinta nella pallidezza di que! 
volto pestilente , '® e in quegli occhi velenosi, e 
risi sforzati che par sempre spirino tradimenti; 
dovevate pigliare soggetto meno importante, e 
fare come quelli , che per passar tempo esser- 
citandosi tirano di balestra, e mettono, il ber- 



20. Anche il Bonfadio in reggeva con una paríicella 

una lettera al Carnesecchi pa- deWanimo il suo eorpo debo- 
re che acceni questa sparutez- '^ 

za del Valdés dicendo, ch'egli *^ ^ magro. 




- 55 - 

«agliü in laogo do ve non passi persona; mavoi 
ravete posto ilove piú \i é parutx) di poteroffen- 
dere, e indrizzate al cuore tutte le saotte, le 
quali forse potrebono riflettersi e tomare á voi. 
lo voglio che questo mi basti per risposta di 
quella parte della lettera vostra, dove ditecho'l 
soggetto del libro vi ha sforzato á dir malo del 
Papa; replicandovi per conchiusione di quanto 
ho detto , che non era conveniente pigliare tal 
soggetto. Né vi dovete maravigliare s'io non ho 
potuto scrivervi senza molto sdegno e dolore; 
perché mi pare troppo insopportabil cosa, che 
un cosí vil verme, come siete voi, abbia tanto 
veleno , che presuma di fare vane tutte le fati- 
che di coloro, che studiano di metter pace nella 
Gristianitá, Teffetto della quale desidero io sopra 
tutte le cose del mondo; e per vederlo una volta 
ho patito mol ti affanni, e per diversi mezzi trat- 
tato á questo ñne tutto quello, che é stato in 
poter mió; e perció gli porto una particolare 
affezione ; parendomi avervi interesse fuori del- 
l'ordinario, e piú che gli altri; e perció non 
posso rimanermi di sentir ancora piú che gli al- 
tri displaceré, e passione, che un tanto beno si 
ponga in pericolo; perché non é persona cosi 
dappoco, che non basti talora per far granmale. 
E chi potesse vedere la cagione delle presentí 
ruine d'Italia, sonó certo che troverebbe, che 
ebbero minor principio che non é questo , che 
voi con il vostro Dialogo prepárate di daré ad 
una nuova discordia del mondo. 

Ora vengo all'altro articolo della vostra let- 
tera, dove dite, che volendo scusar l'Impera- 



- 56 — 

tore non potevale lasciar di accusare il Papa. E 
veramente io tni maraviglio molto di tale pre- 
supposto, e quanto piú lo considero^ tanto mag- 
gior confusioñe mi nasce neiranimo. Perché 
sebben voi non díte che coi^ sia quella, della 
CjüÁle non potete scusar lo Imperatore se non 
accusale ilPapa, si conosce pero chiaramente 
che é la ruina di Roma, della quale voi al prin- 
dpio del Dialogo dite di voler mostrare, che 
rhnperatore non ha avuto colpa alcuna. E per- 
ché due modi solamente hanno di scusarsi tutti 
coloro, che sonó accusati; Tuno il negar quello, 
chesegli oppone; Tal tro il confessarlo, ma diré 
d'averlo fatto con ragione , ó per altra urgente 
necessitá: certo é che VImperatore appresso co- 
loro, che lo imputassero del male che si é fatto 
in Roma, non puó essere sensato se non con uno 
di questi due modi; e se voi voleste scusarlo con 
la negativa, cioé che non ha fatto, né consen- 
tito la ruina di Roma , come nel principio del 
vostro libro dite, non e dubbio, che questa 
scusa non sarebbe a proposito per accusare il 
Papa; i I che ad ognuno é manifestissimo. Resta 
dunque che voi lo vogliate scusare confessando 
ch'egli ha fatto quello di che é accusato, ma 
che llia fatto con giustízia e con ragione; per- 
ché in questo solo modo lo acensar il Papa 
viene a proposito e concorda con lo scusar 
rimperatore secondo la intenzione vostra, la 
quale voi anc(H'a dimostrate , dove dite che la 
differenzia é tra Tlmperatore e il Papa , né al- 
tra conclusione al parer mió si puó cavare dal 
presupposto che voi fate. Sto io adunque mará- 




-* 5/ — 

vigliato, c con molta ragione, donde nasca 
questa vostra doppiezza di parlare; e qual cagio- 
ne in ció v'induca cosí a contraddire á voi 
medesimo. Ma a clii vuole bcn considerare, pare 
quasi che conoBcendo voi che nol vostro Dia- 
logo non era alcun'altra veritá, se non che 
rimpcratore non avea colpa delle cose fatte 
in Roma, siate pentito d'averla detta; c cosi con 
la lettera abbiate voluto corrcggerla e ritrattarla. 
Ma ancora che abbiate tanto amore alie bugio^ 
che vi paja forse che adornino il vostro Dialogo, 
dovovate pur sofferire che almeno vi fosse questa 
éola veritá; e non volerc che piíi forza avesse in 
voi l'odio, che naturalmente le pórtate, cheTo- 
nor deirimperatore , sapcndo (come sa ognuno) 
che questo Principe 6 tanto amico del vero, che 
piú presto vorrebbe restar scnza scusa, che scu- 
earsi con bugie; essendo spccialmente questa 
scusazione tanto ignominiosa per sua Maestá, 
che si puó chiamar piú presto acensa che scusa. 
Perchó non dite voi adunque la pura veritá s(»n- 
z*altro inganno? ció ó, che l'Imperatore non ce- 
mandó mai , né consenti al male, che si fece in 
Roma , nó coutra il Papa , né contra i Cardinali; 
anzi n'ebbe estremo displaceré. E dicendo questa 
veritá non sarete sforzato d'accusar il Papa , nó 
mentirete cosí senza vergogna come fate; né di- 
rete cose tanto poco verisimili, o tanto contrarié 
Tunaairaltra, che non possano star insieme. Per- 
ché col presupposto , che fate nella lettera con- 
sentite chiaramente che i'hnperatore ha fatto 
contra il Papa , e nel Dialogo dite ch'egli non 
comandó, né seppe cosa al cuna di quelle cose, 

8 



-sa- 
che si fecero in Roma . Soggiungete ancora nel 
medesimo Dialogo, che Tlmperatore ñon castiga 
i znalfattori , perché non vuole render male per 
bene, e perché stima la destruzione di Roma 
essere stata cosa piú presto divina che umana. 
Queste cose se non dimostrano che lo Imperato- 
re il comandó, dimostrano almeno che Tapprovó, 
e tenne per buono; sicché in questa ambigtiitá io 
non 80 determinare qual sia la intenzion vostrá. 
E poiché avete presupposto di acensare, e dir 
male del Papa, il che non puó proceder da altro 
che dall'odio che tenete alia religione Cristiana; 
di questo non voglio ragionar piú, lasciando che 
ne diate ragione a Dio, e ad altrí, a chi tocca. II 
che stimo che sará presto. Ma non posso giá res- 
tar di diré, ch'io non so imaginarmi per qual ca- 
gione vogliate indurre con bugie gli uomini a 
creder una tanto gran falsitá, e malizia di cosi 
buon Principe, come é l'Imperatore, essendo 
pubblico che S. Maestá non solamente non co- 
mandó, né consentí, né approvó mai il male, che 
si fece in Roma; ma ne ebbe grandissimo dispia- 
cere : e di questo ne ha piú volte fatto testimo- 
nio parlando pubbllcamente con qualunque gli 
é venuto a proposito. II medesimo ha detto agli 
Ambasciatori del Re di Francia, del Re d'Inghil- 
ten*a, de'Veneziani, e de'Fiorentini: il medesimo 
ha scritto al Papa di man propria piú volte con 
lettere umanissime, e piene d'affezione ** íigliaf 
^le; e mandato nomini a posta a condolersi della 

21. Una di queste, tradotta eipi: c in una Nota vi si dice: 

dallo Spagnuolo, si rede stam- Questa leítera era tutta di 

pata a cart. 80 del Volumene mano deWlmperaior Cario V 

secondó delle Lettere di Prin- in iingua Spagnuola. 




— 59 — 

prigionia di S. Santitá, e comandar che súbito 
fosse libéralo. Adunque poiché cosi é, perché vo- 
lete voi far credere al mondo, che queste dimos- 
irazioni , e tutte queste parole sieno state tinte? 
perché volcte che airimperatore si dia la colpa 
dei peccati del suo essercito? perché velete che 
sia tenuto per un uomo falso e ingannatoi*e, che 
una cosa dica con la lingua , e il contrario abhia 
neU'animo? Guárdate , Signor Valdes, che niuna 
cosa hanno procurato maggiormente gli inimicli 
delllmperatore , che di far credere quello , che 
voi cércate di dimostrare ; e molto piú fede si 
dará in questo alie parole vostre, che a quello di 
coloro, che per ogni vía o falsa, o vera, cercano 
di biasimarlo. Che cosa diremo adunque che vi 
ha mosso a questo? Gerto dopo l'aver pensato 
lungamente, io non ritrovo, né so imaginarmi 
altro, se non quello che poco di sopra ho accen- 
nato; ed é, che siccome il suggeltoprincipale del 
vostro libro é il dir male del Papa; cosi la cagio- 
ne per la quale avete preso questo soggetto, non 
é odio che propriamente portiate alia persona di 
S. Santitá, ma umversalmente alia religioue Cris- 
tiana : per la qual cosa vi ó nato un desiderío 
estremo d*impedir la pace , e rappiccare nuova 
inimicizia tra il Papa , e rimperatoi*e, per veder 
nuove distruzioni, e ruine del cielo, e della térra, 
pensando forse di farvi per questa via memora- 
bile tríi la gente; poiché cosi si parla di coloro, che 
íanno qualche e4^xesivo male, come di quelli, che 
fanno qualche gran bene. E se si trovó giá un 
uomo, che per acquistar fama abbrució il tem- 
plo di Diana Efesia, non saria maraviglia, che 



i~ 60 - 

voi per acquistarla molto maggiorc voleste ab- 
bruciar il mondo. Che per dir pur il vero, a che 
altro fine potete voi diré che l'Imperatore di ra- 
gione puó pigliare le terre della Ghiesa, depri- 
mere il Papa, levargli lo Stato, e l'autoritá, te- 
nerlo preso, e dir che questo é gran servizio di 
Dio; cercare con tan te bugie di persuadere 
airimperatore, che Sua Santitá é 11 piu pérfido 
ingannatore, e mal uomo che sia al mondo, e 
che non pensa in altro che in offender S. Maes- 
tá, c in ultimo diré ch'egli non é Papa, né Cris- 
tiano: a che fine queste scelerate parole, questi 
portenti di natura? se non perché il Papa per una 
parte pensando per le parole vostre, che l'Impera- 
tore tenga desideno d'occupare lo stato della 
Ghiesa, e cosi mala opinione della persona sua 
come voi gli vorreste persuadere,. non si fidi di 
& Maestá, e si disponga a non essere mal suo 
amico; e per mera disperazione si metta in tutd 
quegli estremi, che seco porta la disperazione. 
Per l'altra Tlmperatore vedendo questi modi 
resti esso ancora in continua diffidenzia di S. 
Santitá, e cosi Tuno contra l'altro stiano con i 
cuori indurati macchinando di offendersi per 
ogni via; e frattanto i Gardinalí, e i Principi 
Qrístiani vedendo il Papa preso, senza stato, sen- 
za autoritá, e la Ghiesa di Cristo in confusione 
deliberino in Francia, ó InghliterraónellaMagna 
o do ve si sia, di far un altro Papa, e cosi si pon- 
ga in piedi un scisma in questi tempi turbden- 
tissimi di eresie, e di guerre, e si distrugga del 
tutto la Gristianitá, e si apra la porta ai Turchi 
e ai Morí che possano entrare in Italia, in Is- 



- Gl - 

pagna, c dovc pií'i piacerá loro scnza conlraddi- 
zione alcuna. Ben si conosce ** che i vostri di- 
segni o desiderj tendono a qucsto fine; e che 
per conseguirlo non avete trovatx) mali mczzi; 
perché come ognuno sa, la cagione di tutti i 
mali, che sonó passati, e di quelli che ancora du- 
rano, é stata sempre uudrita da alcuni maligni 
sphdtí, che hanno procurato di far credere per 
una parte al Papa, che rimperatoregli voleva le- 
var Roma, e tutto il dominio tempérale della 
Chiesa, e disfar tutti i Signori, e Potentati d'Ita- 
lia, e dominarla tirannicamente: altri per altra 
parte hanno fatlo credere all'Imperatore che il 
Papa non lo voleva tanto grande; e per questo 
si accordava con Francia per batterlo, e levargli 
U regno di Napoli, e lo stato di Milano, e privar- 
lo deirimperio, e usar contra S. Maestá tutte le 
anni spirituali, e temporali a questo effetto. E 
tanta diligenza ha posto il Diavolo in seminar 
odio, e discordia; che sonó' succeduti que'dia- 
bolici effeti, che tutti abbiamo veduto. Ora co- 
minciando la veritá a dimostrarsi, e vedendosi 
molti segni cosi del buon animo del Papa verso 
lo Imperatore, come di quello di S. Maestá ver- 
so il Papa; come li marinari da lunga, e perico- 
losa tempesta comLattuti, vedendo il porto co- 
minciano a sperar salute; cosi la Gristianitá, e 
massimamente la lacerata, e distrutta Italia co' 
mincia ora a prendere qualche speranza di quie- 
te. E perché ognuno fa Tufficio suo; come di 



22. Obsérvese , lo bien que que sigue, con lo enseñado en 
se cumple aquí, i en todo lo S. Mateo VII. 1-5. 



- 62 - 

questo principio di bene se aUristaoo i malí» co- 
sí si allegrano i buoni; e come questi travaglia- 
no con lo spirito, e con le forze del corpo, econ 
tutti i sentimenti, accioché succeda il bene, cosí 
quelli usano tiitte le artí^ tutte le malizie, tutti 
¿'inganni, perché Tincendio della guerra^ le 
ruine, e distruzioni non solo durino, ma ogni 
di si facciono maggiori. *' Temo io adun- 
que, che voi siate uno di quelli, che non vorreb- 
be veder fine á travagli della Cristianita; e la ca- 
gíone non saprei io a chi attribuire se non alia 
qualitá vostra. Né pensó i^ giá, che Dio abbia 
permesso che voi siate tale, perché di questa 
vostra mala volontá debbia nascere bene al- 
cuno, come voi di te, che permette di Lutero: 
spero bene che non avrete forza da compire i 
vostri mali desiderj e che siccome l'lmperatore ha 
cominciato a dar rimedio alie ruine della Cris- 
tianita, con la liberazione del Papa, cosi segui- 
terá servendo a Dio, e pagandogli tante grazie» 
che gli ha dato, e gli dá ogni di, e fará di modo, 
che sará degno di riceverne ancora di molto 
maggiori con tanta gloria al mondo quanto abbia 
mai avuto alcun Principe. E voi altri spiriti ma- 
ligni , ministri del diavolo, starete rodendo voi 
stessi con Todio , e invidia , che avete di veder 
bene alcuno al mondo^ E perché nella vostra 
lettera dopo Taver detto, che non sapete che 
perseveranzia o ostinazione io abbia veduto in 
voi , confórmate che siete per. mantenere quello, 
che avete scritto; non mi maraviglio, che oltre 



23. Véase a S. Mateo VIL 1-5. 



- 63 - 

le altre vostre virtú siate ancora ostinatissimo, 
e determinato di persistere sempre nel male con 
opere conformi a quello, che dite; mostrando la 
malignitá vostra in ogni cosa ; né so che altro 
testimonio si ahbia da cercare della vita di co- 
lui, che scusa i sacrílegj, gli omicidj , grincendj 
e le ruine; e dice che la distruzione di Roma, e 
della Ghiesa é stata per bene della Gristianitá, e 
lauda coloro che hanno tenuto preso il Papa e i 
Gardinali con tanto vituperio , che giá imaginan- 
dosi, che ció una volta potessero far i Turchi, 
tremavano gli animi de'buoni Cristiani. E per 
certo poiché velete mantener quello che avete 
scrítto; io vado pur imaginando quali saranno 
questi giudici» innanzi ai quali velete provarc 
che chi tiene il Papa, e i Gardinali presi, non 
solamente non é scomunicato, ma merita molta 
lode, e fa molto servizio á Dio, e che tutta la 
Gristianitá gli ha da restar obbligata, e che il 
Canonista che non lo consente, mostra d'aver 
poco giudizio; e che per questo il Papa sta 
molto meglio in poter delFImperatore, che in 
altra parte; e che liberándolo ne succederanno 
mol ti mali; e tenendolo preso, i prudenti e savj 
conoscendo che cosi conviene al bene della 
Gristianitá, lo terranno per molto ben fatto, e 
loderanno la prudenzia , e virtu di S. Maestá, e i 
semplici e ignoranti, al falso giudicio dei quali 
impossibile é satisfaré , saranno quelli soli che 
la biasimeranno, di maniera che secondo voi 
tutti quelli, che hanno supplicato airimperatore 
che liberi il Papa, e quelli che hanno avuto dis- 
piacere della sua prigionia, e delle ruine di 



- 64 - 

Roma e dltalia, tuUi sonó semplici e ignoran ti, 
e di falso giudizio; e il medesimo Imperatore 
che gli ha esauditi, e sentito dispiacere, pur sará 
ignorante. Non védete voi, pérfido e impu- 
dente, che incolpate tutti i búoni? che io per me 
posso giurare di aver veduto in questo caso le 
lagrime di tutti i Prelati, di tuttii Sigg., e final- 
mente la pubblica mestizia e lutto universale 
di tutta Spagna. E bench'io abbia ricevuto tanto 
onore e tante cortesie da questa eccellentissima 
nazione, che mai non sonó per iscordarmele; tal 
ch'io non mi reputeró giammai di essere meno 
Spagnuolo che Italiano; pur quello, che piüche 
tutto il resto mi ha obbligato, é stato il veder 
¡'universal dolore e compassione, che i grandi e 
piccioli, uomini e donne, nobili e ignobili, po- 
veri e ricchi , e d*ogni sorte hanno tenuto della 
ruina di Roma, e delle calamita del Papa; e voi 
solo con alquanti simili a voi in cosi áspera per- 
secuzione qiiando gli animaii irrazionali , le fíere, 
e le pietre mostravano dolore , voi vi siete alle- 
grato della distruzione der mondo, e con nuova 
crudeltá in luogo di compassione, che é solo re- 
frigerio dei miseri, avete voluto commover odio 
contra le misere reliquie rimase dello incendio 
di Roma, e della Chiesa, e avete voluto imitare 
la scelerata parola di que'perfidi Giudei che dis- 
sero a Pilato per indurlo a giudicare á morte il 
nostro Salvatore: Sihunc dimütis, non es amicus 
Ccemris; non solamente dicendo, ma scriven- 
do, che se Tlmperatore libera il Papa non si po- 
tra scusar che di lui non resti molto mal con- 
cetto neU'animo della gente? e che dopo non sa- 



— 65 — 

pete quello, che diranno di lui, ne che contó essu 
dará á Dio di non aver saputo usare di cosí buo- 
na occasione per far servizio a Dio, e bene tanto 
memorabile alia Gristianitá. Non védete voi nie- 
desimo quanta ingiuria si fa al mondo a las- 
ciarvi sopra la térra? Qual piú scelerate pa- 
role furon mai dette? qual piú abbomi nevóle 
consiglio fu mai dato a Principe del mondo? 
qual pestífera lingua osó mai prononziar voce 
tanto inumana e bestíale? Voi adunque nuo- 
vo riformator degli ordini, e delle cerimonie 
* Cristiane , nuovo Licurgo, nuovo conditore di 
L^ggi» corretore dei Santi Concilj approvati, 
nuovo censore de'costumi degli uomini di te, che 
rimperatore riformi la Ghiesa con tener preso il 
Papa, e i Gardinali: e che facendolo oltre al ser- 
vizio di Dio acquisterá ancora nel mondo gloria 
imnortale? e volé te indurlo a far cosi empia, e 
scelerala cosa? paragonandolo a Gesú Cristo, e 
dicendo che se lo fa, diranno gli uomini sempre, 
che Gesú Cristo fondo la fede, e l'lmperatore D. 
Garlo V la' restauró? Ah impudente, sacrilego, 
furia inferuale? Voi avete adunque ardire d'alzar 
gli occhi? avete ardire di mostrarvi al cospeito 
dogli uomini? e non témete, che Dio mandi il 
fuoco dal cielo, che v'arda? e non témete, che i 
piú oscurí. Rpiriti che abitano 11 profondo ddl'a 
bisso debbaho levarvi dal mondo? Preparátevi 
puré, perché la giustizia divina non lascia im- 
puniticosi abbominabili peccati: e crediate, che 
questi vostri malefici occhi vi hanno da essere 
cavati dalla testa dai corvi prima che veggano 
quel tanto male, che voi desiderate, e la nefan- 



- 66 - - 

fia lingua, che adoperate per istromento d'ac- 
cender fuoco uel mondo, prima sará lacérala dai 
cani, che mai possa indurre l'Imperatore a far 
cosa che non sia servizio di Dio. E di questo per- 
detene in tiitto la speranza; perché giá S. Maestá 
conforme alia prudenza, e giudizio di se stesso, e 
dando fede ai Signori, che sonó nel suo real Con- 
siglio, e ai Reverendiss. Prelati, ai Religiosi, ai 
Grandi e Sigg. di Spagna, i quali tutti hanno 
supplicato a S. Maestá per il rimedio di tanto 
male, ha conosciuto qual é la vera restaurazione 
della Fede nostra, e della Ghiesa di Dio; e ha li- 
berato il Papa, e reintégralo qiiello amore e 
quella obbedienza filíalo verso S. Santitá che in 
niun tcmpo mai era stata rotta, ma alquanto im- 
pedita non per colpa dell'uno né delFaltro; ma 
per le diaboliche opere, e persuasioni de'maligni 
spiriti vostri par i; i quali credo io che siano que- 
lli, che lodano il vostro Dialogo, nonquelli, che 
voi vorreste far credere, che fossero eonformi al 
giudicio vostro. Né giaame persuaderetequello, 
che ditenella vostra lettera, cioéch^il Sig. Gran 
** Gancelliero, il Sig. D. Gio: Emanuel ** c tan ti 
Teologhi abbiano veduto, e approvato il vostro li- 
bro. Perché notissimo é che sempro 11 Sig. Gan- 
celliero ha persuasD aU'Imperatore quello , che 
S. Maestá ha posto in opera: il medesimo ha fattu 
■il Sig. D. Gio: Emanuel, e Tuno, e l'altro si sonó 
sempre doluti delle ruine di Roma, come 



24. Mercurino Arbóreo da 25. Questo Signorc era sta- 

Gattinara , nel Piemonte , che to piu anni ániAmsciator Cesa- 

poi I'anno 1529 fu promosso reo in Roma.aei Pontiflcati di 

al Cardinalato. Lione X, c d'Adriano VT. 



— 07 - 

d'iiifüi'tuniü di tutta Italia. **'E di qucUi Tculugi, 
che voi nominate nella vostra leltera, dicendo 
che a iiitti piacc il vostro Dialogo i)iíi che a voi, 
c che l'hano lodato, e approvato, e volutane copia, 
e fattovi instanzia che lo puhbiichiate ; posso io 
render testimonio , che alcuni a me hanno detto 
male e di voi, e del libro; cd hanno ricevuto per 
ingiuria, che con tal temeritá abbiate voluto 
approvare falsamente la vostra scelerata senten- 
za con Tautoritá loro, c forse lo sentiranno piíi 
che voi non credete. Ma tornando a dir di voi ac- 
ciocché conosciate, come presto si sia scoperta, e 
pubblicata la vostra maligna ignoranza; avendo 
voi con tante minaccie pronosticato i mali , che 
aveano da venire alia Gristianitá, se il Papa si 11- 
berava; dite per vostra fe ora S. Santitá gia tan- 
ti mesi fa é libera con le tante perturbazioni 
che sonó in Italia, e con Tessere stato l'essercito 
deirimperatore in tanto pericolo, e da Napoli in 
fuori tutto il regno in mano de'Francesi cosipros- 
peri, che ognuno li temeva; che male avete voi 
veduto nascer dalla liberta del Papa? che incom- 
modo alia Gristianitá, o airitallia, o alFessercito 



26. Benché questi Signori 
bi fosscro doluti delle ruine di 
Roma, come d'infortunio di 
tutta Italia; non é pero diffici- 
le a credersi, che ancora mos- 
trassero d'approvare il libro 
del Valdés. Perciocché essen- 
do essi impegnatissimi, com'e- 
rano, per i'onor dell'Imperato- 
re , e veggendo darsi comune- 
mente gran carico a 8ua Maes- 
tá per quest'orribile eccesso 
del euo cssercito dovean senza 
dubbio gradire cliiunque a di- 
ritto o a rovescio lo difendesse. 



Kin fatti nella letteraxxii. del 
sesto libro il Castiglionc mc- 
desimo accenna il grandissimo 
impegno, e gli sforzi del Ca?!- 
celliero, e degli altri per mos- 
trare, che la colpa del la guerra 
non era dell'Iniperatorej c che 
a tal effetto stampó Apologic. 
c protesti , e apellazioni , cer- 
cando per tal via di quetare 
l'anÜTio degli Spagnuoli, 
a quali tutti graudi, e piccoli, 
dispiaccva la guerra contro ií 
Papji. 



r- 68 — 

deirimperatore , o a persona alcuna? Ditelo voi 
nuovo Profeta dei mali che hanno da venire- per 
il far bene ; e della infamia che si ha da daré 
airimperatore, se non distrugge il mondo, come 
voi gli ricordate. Credo io vene onnai, che voi 
medesimo vediate chiaro il testimonio della vos- 
tra malizia : e pur siete tanto sfacciato , che díte 
voler mantenere quello, che avete scritto; e pen- 
só, che non solo non témete il castigo, ma aspet- 
tate premio del le vostre religioso opere. E certo 
i o credo, che la clemenzia del Papa, e deirimpe- 
ratore sia tanta, che forse vi perdoneranno quello, 
che ad essi tocca , per la ingiuria, che all'uno, e 
all'altro avete fatta, volendoli senza lor colpa far 
estimare i due piú impü, e crudeli tiranni, che 
mai sieno stati al mondo: ma la ingiuria fatta a 
Cristo e alia Religión nostra non si conviene che 
da alcuno di loro vi sia perdonata. E se pur essi 
ancora volessero lasciar passare impunito Terror 
vostro senza pensare a cosa cosi vile, come siete 
voi, crediate che i popoli non lo lascieranno; e le 
pietre medesime si leveranno a lapidarvi, e a 
scacciarvi di Spagna; perché questa Cristianis- 
sima nazione odia e perseguita gli Eretici; *' e 
molto inconveniente sarebhe che tanta diligenzia 
si ponesse in discoprire e castigar gli occulti, e 



27. In fatti gli convenne 
partiré di Spagna, e venirsene 
a Napoli , dove , sccondo che 
scrive il Bayle, portó i libri di 
Lutero, di Bucero, e degli Ana- 
battisti, e se ne ser vi per faro 
dei proseliti , comunicando le 
suc empie dottrine a piú per- 
sone, che si radunavano in se- 
creto presso di lui. 



Esta es nota notable. Por- 
que los dos hermanos Valdés, 
eran azérrimos contrarios de 
las doctrinas de Lntero: i aun 
cuando no lo hubieran sido; 
¿cómo podían haberse valido, 
a un mismo tiempo, de los li- 
bros de Lulero, i de las obras 
de los Anabaptistas? Confiado 
el anotador en la credulidad 




- 09 - 

poi si tolerassero i pubblici. Ándate adunque a 
portar qucsta peste in altra parte, e pigliate il 
cammino di Alemagna, che il vostro Dialogo, 
ch'é ito innanzi, vi ha apparecchiato il cammi- 
no; di modo che sarete ricevuto con festa da Lu- 
tero, e da'suoi seguaci, e non pensate di corrom- 
per come pécora infetta tutto questo gregge di 
Cristo, della salute del quale tiene buona cura 
il suo pastore. E se voi insin qui siete stato tan- 
to cauto, che con vostre ipocrisie abbiate ingan- 
nato coloro, che potevano sospettare, che ancora 
in voi vivesse la radice degli errori de'vostri pas- 
sati; ** non crediate che scoprendovi, come ave- 
te fatto, vi si abbia da portar rispetto alcuno, 
perché non mancheranno deirufficio loro i Sigg. 
Inquisitori, i quali nel principio del vostro Dia- 
logo voi chiamate Farisei, e superstiziosi, dicendo 
che sapete i falsi giudizj che faranno sopra ques- 
to: perché io vi so diré che di voi faranno giudi- 
zio molto vero, e che il discopritore del vostro 
desiderio sal irá al campo, e non laprotezione di 
Gesú Cristo, come voi dite; perché non protegge 
i suoi nemici, né supplisce con la sua grazia ai 
mancamenti dove non é buona volontá, ma sotto 
la spada della giustizia: e allora vedrete chia- 
ramente se avete soddisfatto alie tre cose che 
promettete, e se alia gloria di Dio, alia salute 
del suo popólo, e all'onor dell'Imperatore si con- 



iiega de los secuazes del Pa- es un libro mui semejante a 

pa , escribió eso : que equivale los Dos Tratados, del Papa 

a dezir ahora , por ejemplo: i de la Misa. 

que el último desacordado 28. Accena di nuovo l'E- 

CoscoRDKto , hecho, n rali ¡I' braismo dc'progenitori del 

rado , efitre Roma i España, Valdés. 



-- 70 — 

viene luteraneggiai^e, e proccurar d'introdurre 
novitá nella Religione Cristiana, e mutare le 
Gonstituzioni dei Goncilj antichi approvati, e far 
tenere in poco contó le cerimonie , e i riti della 
Ghiesa gia tante centinaja d'anni úsate, e far cre- 
dere, che il distrugger le cittá, saccheggiare e 
abbrusciare le Ghiese , cavar le monache de*mo- 
nasterj, violare, tormentare, e ammazzare non 
solamente i Cristiani, ma i Sacerdoti, e tenere il 
Papa prigione sia grandissimo bcne, e servizio di 
Dio : e per appiccar nuóva guerra , e metter il 
Papa in disperazione, voler indurre l'Imperatore 
ad occupar lo stato della Ghiesa ; e far creder a 
tutto il mondo, che S. Maestá abbia comándalo o 
consentito la ruina di Roma, e tenga il mal che 
vi si é fatto per cosa divina; e con buone parole, 
e soltó color di amicizia abbia voluto ingannare 
il Papa; e voler biasimare, e incolpare per igno- 
ran ti, c di poco giudizio lulti i Sigg. Prelali di 
Spagna , e gli allri che hanno supplicato all'Im- 
peralore che liberi il Papa. E perché dile ancora 
che gli Spagnuoli, ai quali voi scrivete, sonó di 
cosi buon ingegno , e giudizio. che conoscono c 
intendono qual si voglia cosa per ardua ch'ella 
sia; io credo che assai fácilmente conosceranno la 
mala volontá voslra , e cosi la casligheranno. K 
perché neiraltimo del Dialogo dile airArcidiaco- 
no di voler andaré a S. Benito a fomire il voslro 
religioso ragionamento, pensó che sia pronostico 
che un S. Benito abbia da vcnirc á voi, **e che 

29. In Ispagna chiamasi 5aff Santa Inquisizione , ove sonó 

Benito ISambenitol un certo dipintidei diavolitra le fiam- 
abito , che ivi si suol metiere 
indosso a'Condannati dalla "**• 




- 71 — 

con quello abbiato da fornire la vita. Benché con- 
siderando la pertinacia vostra , piú presto si ha 
da credere che vi attaccherete all 'ultima senten- 
zia della lettera , dove dite di voler mantenero 
quello , che ílvete scritto , che alia prima , dove 
offerite volerlo emendare: e cosi con la ostinazio. 
ne aprirete il cammino al castigo, e non con Te- 
mendarvi alia misericordia. 

Baldassar Castiglione. 
11 une dclla Risposta al Vaklés. 




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